‘El amor romántico: el amor patriarcal’, por Unaantropólogaenlaluna

Hace tiempo que reproducimos textos en torno al 14 de febrero para favorecer la reflexión sobre las relaciones amorosas. En esta ocasión, y debido a su interés, reproducimos una entrada publicada originalmente por Unaantropologaenlaluna, educadora social y antropóloga social y cultural, en su en enero de 2014.

Estupendas también todas las ilustraciones elegidas por al autora de la entrada original -otro motivo más para visitar el blog-, de las que aquí solo reproducimos un par de ellas.

amor“El romanticismo y el capitalismo van de la mano.” Mari Luz Esteban, antropóloga.

“El sujeto simbólico del amor en diversas culturas y épocas ha sido el hombre. La mujer es la cautiva del amor.” Marcela Lagarde, antropóloga.

Todo es química. Sin embargo, se pueden conocer todos y cada uno de los ingredientes de un pastel de chocolate, pero todavía nos gusta sentarnos y comerlo.”. Helen Fisher, antropóloga.

MARCELA LAGARDE, antropóloga

El amor encierra recovecos de dominio que generan desigualdad, lazos de dependencia y propiedad, así como privilegios e inequidad que generan frustración, sufrimiento e incluso daño”.

“El sujeto simbólico del amor en diversas culturas y épocas ha sido el hombre y los amantes han sido los hombres. La mujer, cautiva del amor, ha simbolizado a las mujeres cautivas y cautivadas por el amor. Se trata del amor patriarcal y de los amores patriarcales”.

“En efecto, los cautiverios de las mujeres se han estructurado en torno al amor que envuelve la sexualidad erótica y procreadora. La maternidad, la filialidad, la conyugalidad, la familiaridad y la amistad, implican al amor considerado inmanente de las mujeres. Sexo, sexualidad y amor son una tríada natural asignada a las mujeres. Son la esencia del mito sobre la naturaleza femenina…”
“Los chicos y las chicas no deberían repetir estos estereotipos, concepciones del amor profundamente arraigadas. Nuestros trabajo como educadores/as es el de desmontar y dar elementos y recursos para que las personas puedan tener una visión crítica: tener una capacidad de analizar y no legitimar y dar como válido aquello que sentimos como algo positivo por sí mismo. Sabemos que los sentimientos tienen que ser analizados, criticados, transformados…Yo parto de esa visión, no separar sentimientos, emociones, afectividad y razón. No podría haber razón sin afectividad, y apelamos que la afectividad pueda apelar a la razón”.

“Mari Luz Esteban es una compañera a la que respeto mucho. Las dos estudiamos el amor, como buenas feministas. El amor ha sido estudiado desde todos los feminismos, que han propuesto cambios fundamentales al respecto. Las feministas que lo han hecho han experimentado, han indagado en sus vidas, han analizado el amor romántico y todos los tipos de amor. Y es normal, porque el amor ha sido un espacio cargado de afectividad, pero también de ideología, de norma conservadora, en donde las mujeres, objeto del amor, nunca sujeto, hemos sido atrapadas en relaciones patriarcales muy fuertes. Poder analizar esto nos ha ayudado mucho, aunque luego nos haya costado ponerlo en práctica. Cada generación ha sufrido una actualización del amor patriarcal. En la actualidad, las mujeres creen que viven en igualdad y que a ellas nos les afecta, pero la enajenación y la opresión siguen. El amor tiene su actualización contemporánea y postmoderna”

MARI LUZ ESTEBAN, antropóloga

“Algunas etnografías en torno al amor romántico realizadas en culturas distintas
nos aportan resultados muy diversos e incluso paradójicos. Susan y Douglas Davis (1995) han percibido diferencias entre las mujeres y los hombres jóvenes de la sociedad marroquí, ya que las mujeres no aparentan experimentar la misma intensidad romántica que los hombres o solo la comparten con sus mejores amigas. Esto se debe a que deben mantener indemne el ideal de pureza pero también a que necesitan más que ellos de un matrimonio estable, lo que las empuja a dejarse llevar menos por sus sentimientos.”
“También es interesante el caso analizado por Victoria Burbank (1995) en una comunidad de aborígenes australianos donde el amor romántico aumenta radicalmente su presencia con la instalación de una misión protestante en los años 50. Los nuevos aprendizajes de los jóvenes, al compás de las películas de Hollywood, van provocando su oposición a los matrimonios concertados antes de la menarquia de las niñas. El amor romántico en esta sociedad es un discurso de desafío, un paradigma de resistencia adolescente frente al autoritarismo de los padres.”

“Tenemos el amor bastante naturalizado y esencializado; porque lo consideramos algo intrínseco: parece que está ahí, que lo sentimos todos los seres humanos, que es incontrolable… Y eso resulta problemático, porque, si es así como comprendemos el amor, nunca nos plantearemos una necesidad de reflexionar y discutir sobre ello.”
“El amor romántico es algo que se ha desarrollado en los últimos siglos (…) Hemos colocado las emociones y el amor en el centro de nuestra sociedad, hasta el punto de convertirlos en la base para percibir y ordenar el ser humano, las relaciones sociales, y, en general, la vida.”

El romanticismo y el capitalismo van de la mano, ya que se afectan mutuamente. En la ficción romántica (en las novelas rosas, en las películas…) se pueden apreciar claramente los valores capitalistas; y es que siempre cuentan la misma historia: el camino que recorre una mujer hasta encontrar a un hombre. Este tipo de guiones, además de reflejar heterosexualidad y unas relaciones de género muy concretas, muestran también la ‘ilusión’ del capitalismo: un orden económico y moral en el que, aparentemente, el dinero no es importante y el amor siempre es bueno.”

“Estamos muy convencidas de la omnipotencia del amor, ya que pensamos que suprime todo tipo de diferencias: las correspondientes al género, a la etnia, a la clase… Pero no es cierto; todo eso no es más que una ilusión con la que nos alimentan”

“A las mujeres se nos dice que somos nosotras las que tenemos que cuidar de las emociones y del amor; nos vemos obligadas a estar pendientes de los demás. Eso, en sí, no es algo malo, pero ¿qué es lo que pasa? Que nosotras tenemos que dar todo ese amor, pero no podemos pedir nada a cambio; es decir, se rompe la reciprocidad en perjuicio de la mujer. Otra forma de dependencia consiste en convencer a las mujeres de que tienen que hacer lo que deben a cambio de amor, y no a cambio de dinero; por tanto, lo que hace una mujer no es un trabajo, no tiene valor. Existen muchas maneras de arrebatarnos la capacidad para exigir lo que nos corresponde, lo cual nos relega a una posición de dependencia del poder.”

De la misma manera que nos protegemos con un casco y unas cuerdas cuando vamos al monte, también necesitamos protección en el amor, para ser capaces de pasarlo bien y salir bien paradas. Tenemos que asimilar ciertas técnicas e ideas para poder identificar cuándo las cosas van mal y cuándo bien, para comunicarnos, para negociar o para abandonar una relación… Ésos son nuestros arneses. ¿Por qué pensamos que en el amor no es necesario protegerse y que todo es libre? Es una locura.
La antropóloga Helen Fischer defiende un análisis absolutamente imbuido de
la ideología occidental diferencialista y naturalizadora respecto a la biología femenina y masculina y el amor romántico. El problema principal de este tipo de teorías es su enfoque biologicista y/o psicologicista, una forma de determinismo que presupone una jerarquía.

 HELEN FISHER, antropóloga

“El colocón del enamorado lo producen las sustancias que fabrica su cerebro” ”Creo que esa locura la producen los niveles altos de dopamina y norepinefrina, y un nivel bajo de serotonina.”
”El impulso sexual es diferente del amor romántico y es diferente del afecto. También creo que han evolucionado por razones diferentes. Creo que el amor romántico es el impulso verdadero, porque emana de este cerebro primitivo y es más fuerte que el impulso sexual. El impulso sexual evolucionó para que saliéramos a buscar a nuestras parejas. Cuando estamos locamente enamorados, queremos irnos a la cama con nuestra pareja, pero lo que realmente queremos es que nos llame por teléfono, que nos invite a cenar, y se crea una unión emocional. De hecho, una de las características principales del amor romántico es el deseo de contacto sexual… y de exclusividad sexual. Cuando nos acostamos con alguien y no lo amamos, no nos importa realmente si también se acuesta con otros. Pero cuando nos enamoramos, pasamos a ser realmente posesivos.”
Y si a ellos el amor les entra por los ojos, las mujeres son más sensibles a la palabra y los detalles. Eso tiene sentido: el negocio de la pornografía se apoya en los hombres… Durante millones de años, el hombre ha tenido que mirar bien a la mujer y tomarle la medida para ver si ella le daría un niño saludable. Mientras, en el caso de la mujer se ve una mayor actividad en las areas del cerebro asociadas con la memoria y la rememoración, y al principio lo no entendí, pero luego pensé que, durante millones de años, una mujer no podía mirar a un hombre y saber si podía ser un buen padre y un buen marido. Para saberlo, tenía que recordar. Tenía que recordar lo que había dicho el último día de San Valentín, cómo se había comportado con anterioridad.”

Todo es química. Cada vez que producimos un pensamiento, o tenemos una motivación, o experimentamos una emoción, siempre se trata de química. Sin embargo, se pueden conocer todos y cada uno de los ingredientes de un pastel de chocolate, pero todavía nos gusta sentarnos y comerlo.”

corazones

Obras de las autoras citadas en nuestro Centro de Documentación

Marcela Lagarde

Mari Luz Esteban

Helen Fisher

Beatriz y los cuerpos celestes, de Lucía Etxebarría

Sesión 59 (2 de febrero de 2016)

lucia-etxebarriaLucía Etxebarría (Valencia, 1966-   )

beatriz y los cuerpos celestesBeatriz y los cuerpos celestes / Lucía Etxebarría. — Barcelona : Nadal, 1998. —265 p.

Resumen: Tres mujeres: Cat, lesbiana convencida; Mónica devorahombres compulsiva Y Beatriz, que considera que el amor no tiene género. Tres momentos de la vida de una mujer y dos ciudades, Edimburgo y Madrid, para una novela única sobre el amor a los amigos, a la familia y a los amantes.

(Lote de 20 ejemplares del libro disponible para su préstamo en el Centro de Documentación María Zambrano, del Instituto Andaluz de la Mujer)

Valoración del grupo

Lo que son los prejuicios… Este libro ya se planteó abordarlo en el grupo de lectura hace un tiempo pero hubo algunas componentes que se negaron en redondo a leer nada de esta autora. ¿Motivo? Quizá que la misma había salido en uno de esos, al menos discutibles, reality shows a los que tan acostumbradas nos tiene la televisión basura. ¿Qué llevó a Lucía Etxebarría a hacer tal cosa? Eso es una cuestión que a ella incumbe, así como asumir las consecuencias de sus actos, incluso de los erróneos, como nos pasa a toda hija de vecina.

Pero aquí de lo que se trata es de valorar el libro y a ello voy. En general ha gustado bastante tanto por su temática, bastante avanzada considerando la época en que se publicó, y por la forma en que está escrito, que hace que en muchos momentos no quieras soltarlo y seguir disfrutando de su lectura sin pausa.

Sobre la temática esbozar que trata de diversas cuestiones interesantes, como el despertar a la pasión y a la sexualidad de una joven madrileña de clase media de los años noventa, mostrando con naturalidad las relaciones lésbicas que establece; la relación de chicas de clase media con sus, en principio, atractivas madres, si bien profundizando se ven los problemas y contradicciones en que estas están inmersas; la violencia de género dentro de familias acomodadas, dado que la misma no es patrimonio de las ‘clases marginadas’, como a veces se hace pretender creer; los problemas con las drogas de la juventud; etc. Todo ello entremezclado con reflexiones ‘astronómicas’ que dan riqueza y belleza al texto.

Y aunque hay quien comentó que estaba mal escrito porque parecía un diario, mi opinión es que los diferentes tiempos que aparecen en la novela están mezclados de una forma que mantiene el interés por saber lo que pasa y por lo que ha pasado y está condicionando el presente.

Tampoco a todo el mundo le gustó algunas ‘explicitaciones’ del texto, si se me permite la expresión. No fue tampoco mi caso, y como muestra aquí abajo van algunos párrafos del libro a modo de muestra de las reflexiones que recoge el mismo y que otras integrantes del grupo destacaron en la reunión como especialmente interesantes.

Citas del libro

P. 213: … Yo puedo amar a hombres y a mujeres. No distingo entre sexos.
Los niños van de rosa, las niñas van de azul. Rosa es el color de los afectos. Azul el de los uniformes de trabajo. Monos de mecánico, trajes de azafata. Azul. Corbatas de ejecutivo, bolígrafos para hacer cuentas. Rosa. Cubiertas de novela romántica y cajas de bombones. Los hombres son racionales y las mujeres sentimentales.
Se nace persona. Dos días después te perforan las orejas. Te ponen unos patucos rosas. Ya eres niña. Vas a un colegio de niñas. Te visten con falda y coletitas. Cumples catorce años. Tu primer pintalabios. Ya eres una mujer. Cumples quince. Zapatos de tacón. Te sonrojas ante los chicos en la parada del autobús. No corres los cien metros. No escuchas heavy metal. Ya eres una cretina.

P. 241: … Pero hablé de mi madre y de mi padre y de la atmósfera gelatinosa, irrespirable, de mi casa y de la envidia irreprimible que sentía al confirmar que no todas las familias eran así, que había lugares en los que la gente hablaba e incluso se quería. No, no odiaba a mis padres. ¿Qué culpa tuvo mi padre de que le endosaran de por vida a una niña malcriada a la que casi no conocía, y a la que nadie le permitió conocer? ¿Qué culpa tuvo mi madre de encontrarse de la noche a la mañana encerrada en un piso enorme junto a un hombre que nunca estaba y que no le hacía el menor caso? Nadie le había enseñado a valerse por sí misma, no la prepararon para lo que se avecinaba…

P. 247-248: [Habla Caitlin a Beatriz]
– … me contó una historia que solían repetirle cuando era pequeña en la escuela dominical de Stirling:
“En el principio de los tiempos los hombres utilizaban armas de piedra, que se quebraban con facilidad; pasados los siglos las sustituyeron por utensilios de hierro, que si bien eran mucho menos resquebrajadizos, presentaban la desventaja de oxidarse rápidamente. Y entonces a un herrero se le ocurrió la feliz idea de crear una aleación de metales que llamó acero. Pero el acero, para llegar a serlo, debe pasar por las pruebas de los elementos: primero el fuego, para fundirse, acto seguido por el agua y por el aire, para endurecerse, y finalmente por la piedra, para formarse. Y por fin se convierte en una espada de acero, la más resistente de las armas”.
– Y supongo -dije yo, irónica- que la moraleja de la historia es que uno sólo se hace fuerte después de superar todo tipo de pruebas.
-Fuerte no. Fuertes lo eran ya la piedra y el hierro -afirmó ella categórica-. Flexible. Ahí radica la diferencia. No puedes sobrevivir si no lo eres.

P. 265: En el mundo hay millones de parejas que han ido forjando su relación a base de mucha voluntad y de pequeñas renuncias compartidas. Hay millones de seres que no exigen a la persona que está a su lado un cien por cien de compatibilidad y de gustos comunes. Es el ansia de perfección la que asesina los afectos, la sed de absoluto, el miedo a la costumbre, la perenne nostalgia de imposibles, la negativa constante a aceptarnos como somos y a aceptar a los demás por lo que son. Cuando uno no se entiende a sí mismo es imposible que entienda que otros le amen, y es imposible por tanto que respete a aquellos que le quieren. Pero el tiempo nos ofrece sólo dos opciones: o asumir lo que somos, o abandonar; y si no abandonamos, si decidimos quedarnos en este planeta minúsculo y pactar con nuestra aún más minúscula vida, podemos interpretar esta resignación como una derrota, o como un triunfo. Yo ya no aspiro a grandes fuegos, apagado el incendio que Mónica supuso. Ahora sólo espero renacer de mis cenizas y disfrutar de ciertas brasas de pasión, ese rescoldo de calor intermitente que suponen los gestos familiares, los años de experiencia, el calor conocido de los labios y la serenidad tantos días encontrada en unos ojos en los que ya no brillan ni la ansiedad ni el deseo excesivos; una dulzura asociada a la propia rutina, a la asumida carga del peso del afecto, mientras que blandamente va fluyendo el cansancio, la extraña indiferencia ante lo que hemos hecho. La paz, a fin de cuentas. O el amor.

Otras obras de la autora en nuestro Centro de Documentación

Malala: mi historia, Malala Yousafzai

Sesión 58 (12 de enero de 2016)

malalaMalala Yousafzai (Mingora -Pakistán-, 1997-   )

MalalaMalala: mi historia / Malala Yousafzai, con Patricia McCormick. — Madrid : Alianza, 2014. —250 p.

Resumen: Malala Yousafzai sólo tenía diez años cuando los talibanes se apoderaron de su región. Decían que la música era pecado. Decían que las mujeres no debían ir al mercado. Decían que las niñas no debían ir al colegio. Malala creció en una pacífica región de Pakistán transformada por el terrorismo. Aprendió a defender sus convicciones y luchó por su derecho a la educación. El 9 de octubre de 2012 estuvo a punto de perder la vida por la causa: le dispararon a quemarropa en el autobús cuando volvía a casa del colegio. Nadie creía que fuera a sobrevivir. Se ha convertido en un símbolo inernacional de la protesta pacífica y es la nominada más joven de la historia para el Premio Nobel de la Paz.

(Lote de 20 ejemplares del libro disponible para su préstamo en el Centro de Documentación María Zambrano, del Instituto Andaluz de la Mujer)

Valoración del grupo

Conocer con un poco más de profundidad la historia de la joven pakistaní Premio Nobel de la Paz 2014 nos ha conmovido a la mayoría de las componentes del grupo de lectura, un personaje que, desde que supimos de su historia hace ya unos años, contó con nuestra admiración y respeto por su valentía y tesón en la defensa de una causa tan justa como es el derecho a la educación de todas las niñas del planeta.

En la reunión se comentó lo importante que es que conozcamos la historia de mujeres que desde todas las partes del mundo luchan por nuestros derechos, y una de las componentes del grupo abogó porque abordemos más lecturas de este tipo.

Se hicieron, no obstante, algunas objeciones, como es la posible idealización del personaje y la instrumentalización del mismo por parte los medios de comunicación occidentales. Al respecto algunas opinamos que una niña así no es muy común, es cierto, pero afortunadamente en el mundo hay personas admirables, como es el caso, y que bien está que los medios tomen como modelo a este tipo de personas que defienden causas tan importantes para el desarrollo de las mujeres y de la humanidad en general.

(A modo de paréntesis comentar que también se dijo que existían multitud de pequeñas heroínas y pequeños héroes que hacen grandes esfuerzos para acceder a su formación en condiciones muy adversas, como puede verse en la conmovedora película documental Camino a la escuela.)

De todas formas, señalar que Malala se muestra en el libro como una niña normal, que se pelea frecuentemente con sus hermanos y con su mejor amiga por tonterías, que se le pegan las sábanas por la mañana y tiene que correr para llegar tiempo a clase, que compite con otras estudiantes para obtener el reconocimiento como mejor alumna del colegio, que le gusta jugar en la calle y ver en la tele sus programas favoritos, que se preocupa de su aspecto físico al crecer, etc. Pero siempre subyace en la narración su fuerte arraigo religioso y, sobre todo, su gran determinación en aprender y formarse para contribuir al desarrollo futuro de su país, para lo que cuenta con el apoyo de su padre, admirable director de un colegio de niñas en una zona de cultura tan patriarcal como es Pakistán, y activista por la democracia de su país y el derecho a la libertad de sus compatriotas.

También llama atención en el libro lo que Malala dice sobre el terrorismo -ver la cita al respecto en el epígrafe correspondiente- y la semejanza con lo que el Estado Islámico está intentando trasladar a Occidente. Y es que convendría recordar que las principales personas que sufren el terrorismo yihadistas son las y los habitantes de los países árabe, como lo muestran numerosos hechos que suceden con tanta frecuencia y a la que los medios prestan menos atención de la que debieran.

Pero, retomando el tema de la aparente idealización del relato que se hace en el libro, quizá es cierto que se echen en falta algunas cuestiones, como sería una visión más crítica de Malala sobre su nuevo entorno -actualmente vive en Birmingham, Reino Unido-, de donde sí comenta someramente cómo le llama la atención el individualismo de la gente que vive como ensimismada en sus casas, con poca interacción con el vecindario próximo, lo que se manifiesta, por ejemplo, en la inexistencia de niñas y niños jugando en la calle, o la forma de vestir de las mujeres occidentales, de lo que solo parece sorprenderle la fortaleza física que muestran algunas en la escasez de la ropa incluso, cuando la temperatura es baja. Y es que debe estar muy agradecida al acogimiento que se le ha hecho en Occidente y a la libertad de movimientos que puede tener aquí, si bien echa tremendamente de menos su hermoso país de origen.

Y con el tema de la ropa surgió un debate muy interesante sobre la hipersexualización actual de las mujeres occidentales, y cómo muchas chicas -y algunas mujeres- visten de una forma que ellas estiman que es manifestación de su libertad pero que más bien lo que demuestra es que siguen acriticamente modelos de sexualidad establecidos por la sociedad patriarcal circundante. Al respecto se mencionó Hipersexualidad, la espléndida canción de la percoautora Virginia Rodrigo, o el estupendo artículo El Eros perdido de la adolescencia, de Charo Altable (revista Mujer y Salud, n. 25 invierno 2008-2009).

Citas del libro

P. 80: Yo había crecido oyendo la palabra ‘terrorismo’, pero nunca había entendido realmente qué significaba. Hasta ese momento. El terrorismo es diferente de la guerra, donde los soldados se enfrentan en la batalla. Terrorismo es sentir el miedo a tu alrededor. Es irte a dormir de noche sin saber qué horrores traerá el día siguiente. Es abrazarte a tu familia en la habitación central de la casa porque habéis decidido que es el lugar más seguro. Es caminar por tu propia calle sin saber en quién puedes confiar. Terrorismo es el miedo de que cuanto tu padre sale de casa por la mañana no regrese por la noche.
Ahora el enemigo estaba en todas por todas partes y los ataques llegaban como de la nada. Un día destruían un comercio. Al día siguiente, una casa. Circulaban toda clase de rumores… Un día volaban un puente; al día siguiente, una escuela. Ningún lugar era seguro. Nadie estaba a salvo.

P. 195: ¡Qué grande es Dios! Nos ha dado ojos para ver la belleza del mundo, manos para tocarlo, una nariz para percibir toda su fragancia y un corazón para apreciarlo todo. Pero no nos damos cuenta de lo milagrosos que son nuestros sentidos hasta que perdemos uno.

Otras obras de la autora en nuestro Centro de Documentación

Los libros del 2015

libros

A continuación reseñamos las obras que distintas integrantes del grupo hemos planteado para leer en 2016, entre los que elegiremos por votación los que efectivamente abordaremos este año (si el presupuesto para adquisiciones del Centro de Documentación lo permite).

Como la mayoría han sido editados -o reeditados- en 2015, y se proponen por haber gustado a quien lo hace o por haber recibido muy buenas críticas o por su oportunidad histórica (autora premiada recientemente, etc.) o se piensa que puede estar bien, hemos decidido nombrarlos nuestros libros del 2015, al modo en que los suplementos culturales de periódicos, etc. suelen hacer a finales de un año y/o principios del siguiente.

También aparecen al final algunos editados con anterioridad al 2015 que se nos quedaron en el tintero o que consideramos que deben ser leídos por su carácter de clásicos.

Como siempre en nuestras lecturas, se trata de novelas o ensayos escritos por mujeres y que tienen como protagonistas o cuya temática versa sobre mujeres, además de alguna novela histórica o biográfica, etc.

Libros editados en 2015

Narrativa. Novela histórica

Ensayos. Biografías

Libros editados con anterioridad a 2015

Como véis, lo que son buenos títulos del 2015 escritos por mujeres no faltan, así que animamos a todo el mundo a su lectura.

Y como es seguro que se nos han quedado muy buenos libros de mujeres editados en 2015 en el tintero, os animamos a que introduzcáis vuestros favoritos como comentarios a esta entrada del blog.

Feliz y lector año!

Astrid y Veronika , de Linda Olsson

Sesión 57  (1 de diciembre de 2015)

Linda Olsson (Estocolmo, 1948-)


Astrid y Veronika / Linda Olsson. — Barcelona : Salamandra, 2009. — 222 p.

Resumen: “Para enfrentarse en soledad a una pérdida reciente, Veronika, una joven escritora, se instala en una casita de campo en una zona boscosa del interior de Suecia. En ese enclave donde reinan la paz y el silencio, su único contacto con el mundo es Astrid, una mujer taciturna que habita la única casa de los alrededores y con quien apenas intercambia un saludo de vez en cuando. En apariencia, las dos mujeres tienen poco en común: Veronika ronda la treintena, ha recorrido medio mundo y ahora busca la reclusión; Astrid, por el contrario, es anciana, nunca ha salido de su pueblo y no tiene quien la visite. Y sin embargo, a partir de una circunstancia imprevista, ambas inician una frágil relación que, a medida que el invierno deja paso a la primavera, va creando entre ellas un espacio de intimidad que les permite hablar de su pasado y sus recuerdos. Con la llegada de las primeras fresas silvestres, los secretos que atormentan a cada una de ellas saldrán a la luz, y su profunda y sincera amistad dará nuevo sentido a sus vidas.”

(Lote de 20 ejemplares del libro disponible para su préstamo en el Centro de Documentación María Zambrano, del Instituto Andaluz de la Mujer)

Valoración del grupo

El libro gustó a la mayoría del grupo, aunque en esta ocasión -como casi siempre, por otra parte- no hubo unanimidad.

En general, puede decirse que se trata de una bonita novela en forma y en contenido, al mostrar de forma muy positiva la relación de amistad profunda entre dos mujeres de edad y circunstancias vitales muy diversas -una mayor, que ha sufrido violencia tanto por parte de su padre como de su marido, otra joven que ha perdido su querida pareja en un accidente-, y cómo dicha relación les ayuda a recomponer las vidas a ambas.

Observaciones que se dijeron en la reunión:
– Muestra la posibilidad de rehacerse, independientemente de la edad y la situación vital.
– La amistad, la ayuda, la comunicación entre mujeres puede producir un proceso catártico de sanación.
– Interesante el tratamiento cíclico del tiempo y de la memoria: somos lo que recordamos, por lo que podemos elegir nuestros recuerdos y, por tanto, lo que somos.
– Se trata de una relación en que ninguna juzga a la otra, incluso ante confidencias de gran dureza.
– Las casas pueden cobrar vida (esta observación la hizo una arquitecta…)
– Muy buenos los fragmentos de poemas de distintas autoras y autores que encabezan los diferentes capítulos del libro. La compañera que hizo tal indicación al final los había unido todos en el mismo orden en que aparecen en la obra, componiendo con ello un precioso poema con cuya lectura nos obsequió.

En definitiva, si bien algunas de las integrantes del grupo observaron que les parecía un libro un tanto empalagoso, que a veces parece más un libro de autoayuda que una novela, o, incluso, alguien le achacó un exceso de adjetivación, la mayoría valoramos una obra que muestra la transformación que una amistad sincera, sin exigencias ni juicios sobre la otra persona, que lleva a ambas protagonistas a volver a confiar, a valorar, a apreciar la belleza de la vida. Todo ello aderezado con muchos momentos mágicos que me resisto a no señalar, como cuando Astrid visita por primera vez a Veronika o cuando Veronika le enseña a Astrid a flotar en el agua.

Citas del libro

P. 36: … Es extraño, fue hace más de setenta años, pero lo veo con tanta claridad como estoy viéndote a ti. Igual que si el tiempo careciera de importancia. Los recuerdos de mi vida ocupan el espacio independientemente del momento en que ocurrieron, o de su época real. Los recuerdos de breves incidentes ocupan casi todo el tiempo, mientras que años enteros de mi vida no han dejado ninguna huella…

P. 40: Tal vez fue entonces cuando la casa y yo nos convertimos en una sola cosa. Se transformó en mi piel. Mi protectora. Ha oído todos mis secretos; lo ha visto todo.

P. 46: -Le he traído esto-, dijo Veronika, y empujó el libro sobre la mesa…. Quizá sea un poco como tener un hijo. Es tuyo, pero no eres tú. Una vez ha nacido, tiene su propia vida. Estás ahí para protegerlo y cuidarlo, sufres y te alegras con él. Pero al final has de permitir que viva su propia vida. Apartarte a un lado y dejarlo libre. Y esperar que todo le vaya bien.

P. 48-49: Los niños tienen que construir su mundo con informaciones incompletas. Otras personas toman decisiones por ellos , y únicamente les transmiten retazos de las razones. Como niños, habitamos un mundo formado por fragmentos inconexos. El proceso de embellecer y llenar los huecos es inconsciente, creo. Y quizá se prolonga durante toda la vida…

P. 134: … Y no había otoño ni primavera, no había tiempo para la expectación ni para el recuerdo. Solo para el presente…

P. 135: Y entonces pronuncié las palabras que iban a cambiarlo todo. Mis palabras.
-De acuerdo.

P. 160: Alzó el colgante para que su amiga lo tocara… No me lo había puesto desde el día que murió James. Porque perdí mi corazón y no podía ver nada… Pero esta mañana he vuelto a ponérmelo y creo que puedo verlo. Puedo ver la belleza otra vez.
-Sí -dijo la anciana, mirándola-. Sí, hay belleza. Sólo has de mirar con el corazón para verla en todas partes.

P. 163: Un buen padre -señaló Astrid-. Un padre que te quería… Los padres tienen un poder formidable. Pueden protegerte de todo el sufrimiento o infligirte el mayor de todos. Y de niños aceptamos lo que nos dan. Tal vez creemos que cualquier cosa es mejor que lo que más tememos todos… La Soledad. El abandono. Pero una vez aceptas el hecho de que siempre has estado solo y que siempre lo estarás, tu perspectiva empieza a cambiar. Comienzas a ser consciente de los pequeños detalles amables, de los pequeños consuelos. A agradecerlos. Y con el tiempo comprendes que no hay nada que temer y mucho por lo que estar agradecido… Me ha costado la vida comprendelo. No dejes que a ti también te ocurra, Veronika.

Otras obras de la autora en nuestro Centro de Documentación

Los números de 2015 del blog

El programa con el que se gestiona este blog preparó un informe con las estadísticas del año 2015 de mismo.

Aquí hay un extracto:

La sala de conciertos de la Ópera de Sydney contiene 2.700 personas. Este blog ha sido visto cerca de 14.000 veces en 2015. Si fuera un concierto en el Sydney Opera House, se se necesitarían alrededor de 5 presentaciones con entradas agotadas para que todos lo vean.

Haz click para ver el reporte completo.

Canción para el 25 de Noviembre de 2015: Dónde se habrá metido esta mujer, por Javier Krahe

Para conmemorar el 25 de noviembre, este año elegimos ‘Dónde se habrá metido esta mujer’, una estupenda canción con música de Alberto Pérez y letra del genial Javier Krahe, recientemente fallecido.

Esta canción siempre me ha recordado una cosa que me decía mi madre cuando era pequeña: “Hija, estudia que no tengas que aguantar a ningún imbécil”. Pues bien, la mujer de esta historia ya ha dejado de aguantar a uno de ellos.

En cualquier caso, hay que prestar mucha atención a las violencias patriarcales, algunas no tan evidentes por disfrazarse de distintas formas, como en la canción ‘Marieta’, de Georges Brassens -otro cantautor genial, por otra parte-, de letra tan ‘simpática’ y tan graciosamente cantada por Javier Krahe:

Muy simpática, sí, pero veamos qué dice la letra de la canción hacia el final:

Y cuando ya por fin
fui a degollar a Marieta
la bella, la traidora
de un soponcio
se me había muerto ya.
Y yo con mi puñal
como un gilipollas, madre.
Y yo con mi puñal
como un gilipollas.

Y todo porque la tal Marieta no respondía a sus expectativas. Y encima no para de mentar a la madre…

En fin, que habrá que mantenerse alerta en contra de todas las violencias machistas.

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