Sab, de Gertrudis Gómez de Avellaneda

Sesión 54  (11 de junio de 2015)

Gertrudis Gómez de Avellaneda (Camagüey, 23 de marzo de 1814 – Madrid, 1 de febrero de 1873)

Sab / Gertrudis Gómez de Avellaneda; José Servera, ed. lit.– Madrid : Cátedra, 1998.– 280 p.– (Letras Hispánicas ; 437)

Resumen: “… singular aportación a la novela antiesclavista. La autora sigue en ella los modelos típicos de la novela romántica y mezcla reminiscencias autobiográficas y modelos literarios. Hay en ella alegato reivindicador de la dura vida de los negros, solidaridad con los indios víctimas de la barbarie española y compromiso en el sentimiento y pasión por dar un testimonio social. Publicada aún en tiempo de la colonia, esta obra relata una historia de amor, romántica y sentimental, basada en la exaltación de las pasiones y los sentimientos, que propugna la igualdad de los seres humanos por su igual capacidad de amar a partir de la historia del protagonista, el esclavo Sab.” (Noticias culturales)

(Lote de 20 ejemplares del libro disponible para su préstamo en el Centro de Documentación María Zambrano, del Instituto Andaluz de la Mujer)

Valoración

En la reunión la mayoría de las asistentes estuvimos de acuerdo en la belleza de esta obra, claramente enmarcada dentro de la literatura romántica, o, para entendernos mejor, de la literatura del Romanticismo.

A pesar de alguna ‘voz disidente’ que solo quiere leer literatura actual, elegimos esta novela para su lectura en el grupo por haber asistido varias de las integrantes del mismo al VII Congreso de Mujeres Singulares que tuvo lugar en Sevilla en 2014, dedicado en esta ocasión a Gertrudis Gómez de Avellaneda para celebrar el bicentenario del nacimiento de una autora que, tras salir de su Cuba natal, estuvo residiendo durante un tiempo en nuestra ciudad, al ser su padre originario de la zona. Y porque es bueno conocer y leer a las autoras clásicas, que por algo lo son (y buen trabajo que les costó llegar a ello).

Y es que lo que se dijo en el Congreso llamó vivamente nuestra atención, como por ejemplo el hecho de que se trata de la primera novela antiesclavista, al ser anterior -data de 1841-, incluso, a ‘La cabaña del tío Tom‘, de Harriet Beecher Stowe, editada por primera vez en 1852. También nos atrajo la figura de una mujer adelantada a su tiempo en sus ambiciones literarias y su libertad vital, lo que se manifestó, por ejemplo, en sus amores, si bien estos estuvieron sujetos a los ideales del romanticismo, muy cuestionados -y con mucha razón- en la actualidad. O la lectura de la ‘humilde’ presentación de la autora de su obra -hecha Josune Muñoz, especialista en la materia y alma Skolastica, importante y singular proyecto de cultura de mujeres y género con sede en Bilbao-, presentación que por su interés y encanto reproduciremos más adelante en el apartado de citas.

Así que la obra se puede decir que cubrió nuestras expectativas, al acercarnos a una figura literaria de primer orden, que, si bien fue valorada en su tiempo, no consiguió todas sus ambiciones literarias, como, por ejemplo, ser la primera mujer en ingresar en la Real Academia Española, hecho que no sucedería hasta 1979 (!), año en que fuera admitida Carmen Conde.

La obra, como se ha dicho, transcurre por la senda de la literatura romántica al uso, con un persona principal, el mulato Sab, de grandes capacidades y ambiciones pero con ninguna posibilidad de desarrollarlas dada su condición de esclavo, enamorado apasionadamente de Carlota, una joven ‘princesita’ que nada sabe de la vida al haber estado siempre rodeada de personas que le han adorado, enamorada esta a su vez de un apuesto y rubio joven, más interesado en ella por su supuesta riqueza que por su belleza física y espiritual.

Tengo que confesar que tanta pasión sublime me hizo bastante antipático al protagonista de la historia, si bien una carta final de este a Teresa -una prima pobre de Carlota que también juega un importante papel en la obra-, en la que reflexiona sobre la pasión amorosa, la ambición (sana en este caso, agrego), la virtud, la esclavitud o la situación de inferioridad de las mujeres hizo que comprendiera los motivos que llevaban a la autora a presentarlo como a un héroe, y es que para la descripción de esta carta se me ocurren calificativos como extraordinaria o sublime, cosa que se entenderá con las citas de la misma que se incluyen al final a modo de acercamiento a esta singular obra.

Y destacar, cómo no, la defensa de la mujer en la novela -hecho que la autora llevó a cabo repetidamente en su vida, como se expone en la introducción del libro-, ya que identifica la condición de la mujer con la esclavitud, saliendo incluso peor parada.

Señalar, finalmente, que la belleza formal de la obra -obviando los fallos de puntuación y gramaticales- hace que te sumerjas en los hechos y paisajes que va narrando: espectacular, por ejemplo, la descripción de la calma anterior al estallido a una terrible tormenta que tiene lugar al principio del relato.

Terminar comentando las alabanzas que se hicieron en la reunión a esta edición en concreto de la novela, a cargo de José Servera, que muestra un profundo conocimiento de la autora y de su obra, si bien se hubiera agradecido que el tamaño de la letra del libro fuera un poco mayor, que ya vamos teniendo la vista regular…

Citas

p. 97 [Presentación de la obra a cargo de su propia autora]:

Dos palabras al lector

Por distraerse de momentos de ocio y melancolía han sido escritas esta páginas: la autora no tenía entonces la intención de someterlas al terrible tribunal del público.

Tres años ha dormido esta novelita casi olvidada en el fondo de su papelera: leída después por algunas personas inteligentes que la han juzgado con benevolencia y habiéndose interesado muchos amigos de la autora en poseer un ejemplar de ella, se determina a imprimirla, creyéndose dispensada de hacer una manifestación del pensamiento, plan y desempeño de la de la obra, al declarar que la publica sin ningún género de pretensiones.

Acaso si esta novelita se escribiese en el día, la autora, cuyas ideas han sido modificadas, haría en ella algunas variaciones: pero sea por pereza, sea por la repugnancia que sentimos en alterar lo que hemos escrito con una verdadera convicción (aun cuando ésta llegue a vacilar), la autora no he hecho ninguna mudanza en sus borradores primitivos, y espera que si las personas sensatas encuentran algunos errores esparcidos en estas páginas, no olvidarán que han sido dictadas por los sentimientos algunas veces exagerados pero siempre generosos de la primera juventud.

p. 258: En efecto, Teresa había alcanzado aquella felicidad tranquila y solemne que da la virtud. Su alma altiva y fuerte había dominado su destino y sus pasiones, y su elevado carácter, firme y decidido, la había permitido alcanzar esa alta resignación que es tan difícil a las almas apasionadas como a los caracteres débiles…

p. 264: [Habla Sab] … por ti que no te has avergonzado de amar al siervo, y que has dicho “levanta tu frente, hijo de la esclava, las cadenas que aprisionan las manos no deben oprimir el alma”…

p. 265: [Habla Sab] … Pero ¿qué es la virtud? ¿en qué consiste?… Yo he deseado comprenderlo, pero en vano he preguntado la verdad a los hombres. Me acuerdo que cuando mi amo me enviaba a confesar mis culpas a los pies de un sacerdote, yo preguntaba al ministro de Dios qué haría para alcanzar la virtud. La virtud del esclavo, me respondía, es obedecer y callar, servir con humildad y resignación a sus legítimos dueños, y no juzgarlos nunca.

Esta explicación no me satisfacía. ¡Y qué!, pensaba yo: ¿la virtud puede ser relativa? ¿La virtud no es la misma para todos los hombres? ¿El gran jefe de esta gran familia humana, habrá establecido diferentes leyes para los que nacen con la tez negra y la tez blanca? ¿No tienen todos las mismas necesidades, las mismas pasiones, los mismos defectos? ¿Por qué, pues, tendrán los unos el derecho de esclavizar y los otros la obligación de obedecer? Dios, cuya mano suprema ha repartidos sus beneficios con equidad sobre todos los países del globo, que hace salir al sol para toda su gran familia dispersa sobre la tierra, que ha escrito el gran dogma de la igualdad sobre la tumba, ¿Dios podrá sancionar los códigos inicuos en los que el hombre funda sus derechos para comprar y vender la hombre…

p. 270-271: [Habla Sab] … ¡Oh!, ¡las mujeres! ¿Pobres y ciegas víctimas! Como los esclavos, ellas arrastran pacientemente su cadena y bajan la cabeza bajo el yugo de las leyes humanas. Sin otra guía que su corazón ignorante y crédulo eligen un dueño para toda la vida. El esclavo, al menos, puede cambiar de amo, puede esperar que juntando oro comprará algún día su libertad: pero la mujer, cuando levanta sus mandos enflaquecidas y su frente ultrajada para pedir libertad, oye al monstruo de voz sepulcral que le grita: “En la tumba”…

Otras obras de la autora en nuestro Centro de Documentación

El verano sin hombres, de Siri Hustvedt

Sesión 53  (12 de mayo de 2015)

Siri Hustvedt, (Northfield,  19 de febrero de 1955 -)

El verano sin hombres / Siri Hustvedt; traducción de Cecilia Ceriani.— Barcelona: Anagrama, 2011.—228 p.

Resumen: “Cuando Boris Izcovich dijo la palabra «pausa», Mia Fredricksen, de cincuenta y cinco años, enloqueció. Porque lo que deseaba su marido era una pausa en su matrimonio, después de treinta años sin adulterios y una hija encantadora. Hay que decir que la «pausa» de Boris es francesa, compañera de trabajo, joven y con buenas tetas. Pero la locura de Mia no fue más que una breve psicosis, y ese verano regresa a Bonden, la ciudad de su infancia, donde aún vive su madre en una residencia para ancianas activas e independientes. Mia alquila una casa, se relaciona con sus vecinos, una joven recién casada con dos niños y un marido que le despierta sospechas de maltrato, y visita a su madre y a su grupo de amigas. Recupera los recuerdos de su infancia, y descubre algunos secretos de la femineidad de otras generaciones. También dirige un taller de poesía con un grupo de estudiantes. Y con todos estos incidentes, historias y vidas, Mia urde esta veloz, brillante comedia feminista, de inesperado final…” (Más información y acceso a un fragmento del libro en la web de la editorial)

(Lote de 20 ejemplares del libro disponible para su préstamo en el Centro de Documentación María Zambrano, del Instituto Andaluz de la Mujer).

Valoración

Por su temática, difícilmente puede encontrarse una obra más adecuada para leer en un grupo de lectura como el nuestro.

Así pues, este libro nos gustó mucho en general, si bien algunas de las componentes del grupo le pusieron ciertas pegas, como la ruptura de ritmo con las digresiones de la voz narradora –coincidente con Mia, la protagonista-, lo convencional del final de la obra, o el retrato ‘idílico’ de la hija y la simplicidad, a veces, del marido.

No fue mi caso, ya que me gustaron mucho las reflexiones sobre distintos temas que Mia va mezclando con los hechos que narra, que no me resultaron ni excesivas ni poco pertinentes (muy interesante, por ejemplo, la comparación que hace entre la violencia física que se da entre los chicos y la que se produce entre las chicas –p. 133-134–; o el perspicaz cuestionamiento de la narradora de la afirmación de un científico amigo de su marido sobre que en el reino animal solo las mujeres tienen orgasmos –p. 128-131–).

Sí admito, en cambio, que el retrato de la hija resulta un poco empalagoso e irreal, o que el final no resulta tan inesperado como mantiene la editorial, si bien lo encuentro coherente con unos personajes y una historia que se sienten muy cercanos y reales, no solo por sus cualidades positivas sino también por sus contradicciones y debilidades, presentes en todo lo humano. Y la simplicidad del marido, como afirmó una de las componentes del grupo, más parece que se haya hecho así a propósito que por carencia de profundidad de la voz narradora.

En cualquier caso, el proceso de superación del trauma de la protagonista y la descripción inteligente y amable de los personajes femeninos con los que va teniendo relación en el verano narrado -como su querida e inteligente madre o la simpática vecina-, hacen que disfrutes enormemente de la lectura del libro y que te sientas agradecida por pertenecer a un sexo tan fuerte, tan activo en el disfrute de la cultura y tan empático, en general, con el resto de las mujeres. Interesantísima, también, la gestión por parte de la protagonista del episodio de ‘bullying’ que sucede en el grupo de chicas a las que está dando el taller de poesía durante ese tiempo.

En definitiva, una obra totalmente recomendable, si bien me queda la duda de si lo es solo para las mujeres o si también la encontrarán así los hombres, los grandes ausentes -si bien presentes en su ‘no estar’- de este libro con título tan sugerente como acertado. ¿Y es que lo masculino es universal y lo femenino es solo para mujeres? No hace falta decir que la respuesta a esta cuestión no puede ser otra por mi parte que sostener que la buena literatura es universal, independientemente del sexo de quien la protagonice, y que está muy bien que en este caso el protagonismo absoluto sea de las mujeres.

Citas del libro

Y ahora algunas citas para disfrutar en cierta medida del libro a pesar de no haberlo leído (o, precisamente, para incitar a hacerlo):

p. 125: Me he dado cuenta de que ocultar algo resulta tan interesante como contarlo. Me fascina cómo el habla, ese corto viaje entre nuestro interior y el exterior, puede ser tan doloroso bajo ciertas circunstancias…

p. 127: … La moraleja de todo esto es que la extrema relajación fomenta el placer y que la relajación es un estado de apertura casi completo ante cualquier cosa que pueda sobrevenir. También supone irreflexión…

p. 131: … Me di cuenta de que el rostro de la madre reflejaba difusamente cada expresión de la niña. Cuando Alice hablaba bajito, Ellen se inclinaba hacia ella con mirada intensa y sus labios repetían con un leve movimiento los insultos recibidos que su hija refería. Cuando Alice lloraba, los ojos de Ellen se achicaban y fruncía el ceño y apretaba los labios sin dejar escapar ni una lágrima. Un madre que escucha es un ser especial. Una madre debe escuchar, solidarizarse, pero no puede identificarse completamente con el hijo. En esas situaciones lo que procede es tomar prudente distancia y resistirse a aceptar, sin más, la versión de los hechos que te cuentan…

p. 135: … En la calle, caminando hacia ‘casa’, me vino a la mente un extraño pensamiento:

Pero no puedo seguir viviendo atemorizada,
ni, viendo lo que veo, reprimir las lágrimas.

Mientras iba, paso a paso, desandando el camino, me acordé de la fuente: Antígona…

p. 152: Todos empezamos iguales en el útero de nuestras madres. Cuando flotamos en el mar amniótico de nuestra primera inconsciencia, todos nosotros tenemos gónadas. Si el cromosoma Y no actuara sobre las gónadas de algunos para gestar unos testículos, todos seríamos mujeres. La biología revierte la historia del Génesis: Adán es Adán a partir de Eva y no al revés. Los hombres son las costillas metafóricas de las mujeres, en lugar de ser las mujeres quienes surjan de la costilla de un hombre…

p. 180: … Como habréis observado, los miembros de un club de lectura tienden a considerar a los personajes que viven dentro de una novela igual que si fueran gente que vive fuera. El hecho de que los primeros estén compuestos de las letras del alfabeto y los segundos de carne y hueso tiene poca relevancia…

p. 185-186: La sesión del grupo de lectura acabó a los pocos minutos y lo había hecho sin que yo pudiera añadir que no existe asunto humano que escape al escrutinio de la literatura. No necesito sumergirme en la historia de la filosofía para insistir en que NO EXISTEN REGLAS en el arte ni tampoco suelo que sustente los argumentos de los Bufones y Descerebrados que piensan que sí hay normas, leyes y territorios prohibidos, ni que tampoco existe razón para considerar que “ancho” es mejor que “estrecho” o “masculino” preferible a “femenino”. A excepción del prejuicio, en las artes no existen sentimientos que deban ser privados de expresión, ni historia que no pueda ser contada. La magia está en el sentimiento y en expresarlo, y eso es todo.

p. 188, 205: Y ahora el telón debe abrirse para mostrar el siguiente lunes, cuando siete incómodas chicas y una poeta, que luchaba por ocultar su ansiedad, se sentaron alrededor de una mesa en el Círculo de Bellas Artes […] Había llegado la hora de mi discurso y me puse a ello. Lo que dije, en esencia, fue que un relato con siete personajes también puede dar lugar a siete relatos, dependiendo de la identidad del narrador. Cada personaje contará los mismos acontecimientos desde su punto de vista, exponiendo los motivos personales que le llevaron a actuar así. Nuestra tarea era dar sentido a una historia verídica. Yo ya le había puesto un título: ‘El Aquelarre’. Una oleada de murmullos ahogados recorrió el aula […] En cuanto yo terminase de hablar, cada una leería su texto en voz alta y lo comentaríamos, pero durante los cuatro días siguientes cambiaríamos de identidad y escribiríamos la historia desde el punto de vista de otro personaje […] Cuando acabara la semana tendríamos un relato escrito por toda la clase. El objetivo era conseguir entre todas ponernos más o menos de acuerdo en el contenido.

[…]

El relato que las chicas se llevaron a casa el viernes no era la verdad, pero era una versión que todas podían aceptar, muy en el estilo de las historias nacionales que desdibujan y distorsionan las acciones de las personas y el desarrollo de los acontecimientos con el fin de preservar una imagen ideal.

p. 212: … Los Cisnes [las amigas de la madre] se estaban muriendo, uno a uno. Todos nos estamos muriendo, uno a uno. Olemos a mortalidad y no podemos desprendernos de ese aroma. No hay nada que podamos hacer excepto, quizá, romper a cantar.

El cuarto de atrás, de Carmen Martín Gaite

Sesión 52  (9 de  abril de 2015)

principal-carmen-martin-gaite_grandeCarmen Martín Gaite (Salamanca 1925- Madrid 2000)

cuartoatrasEl cuarto de atrás / Carmen Martín Gaite. — Barcelona: Siruela, 2012. — 184 p.

Resumen: “Durante una noche de insomnio, la escritora recibe la visita de un desconocido interlocutor cuya identidad permanecerá oculta en todo momento… Los recuerdos de infancia y juventud en Salamanca se irán mezclando con sus reflexiones sobre los sueños, el amor, la escritura o la memoria.“El cuarto de atrás es un en sayo sobre el oficio de escribir, un libro de memorias y una novela fantástica. Pero, por encima de todo ello, es una larga conversación. Todos los libros de Carmen Martín Gaite son una conversación, pues para ella escribir nunca fue distinto a hablar. Hablar con alguien ausente, puede que desconocido, pero, en definitiva, una conversación en toda regla“.

(Lote de 20 ejemplares del libro disponible para su préstamo en el Centro de Documentación María Zambrano, del Instituto Andaluz de la Mujer).

Valoración

En esta ocasión todas las asistentes a la reunión del grupo de lectura, que fue muy nutrida, estuvimos de acuerdo en que se trataba de un gran libro.

Para describirlo no se me ocurre nada mejor que un fragmento del prólogo, a cargo de Gustavo Martín Garzo:

“El cuarto de atrás es un ensayo sobre el oficio de escribir, un libro de memorias y una novela fantástica [con muestra también de los que es un folletín, agregaría yo]. Pero, por encima de todo ello, es una larga conversación. Todos los libros de Carmen Martín Gaite son una conversación, pues para ella escribir nunca fue distinto a hablar. Hablar con alguien ausente, puede que desconocido, pero, en definitiva, una conversación en toda regla. Eso es escribir, para Carmen Martín Gaite, la búsqueda de ese interlocutor providencial capaz de hacernos decir cosas insospechadas. Porque hablar no es solo contar lo que sabemos, sino relacionarnos con lo que desconocemos. Hablar es encontrar cosas, salir al bosque y descubrir senderos nuevos, lugares misteriosos. Y eso queremos al escribir, encontrarnos con alguien que nos ayude a pensar. Escribir es hablar con el pensamiento.”

Estas palabras me hicieron recordar otra estupenda novela de la autora, ‘Retahílas’, que relata el viaje que realiza una anciana al pazo familiar para morir, acompañada de una de sus nietas, y la llegada inesperada del sobrino de esta última, lo que conduce durante esa noche un intenso diálogo entre tía y sobrino, que reconstruyen y se cuentan mutuamente lo que han sido su vidas hasta entonces.

Y es que, según la propia la autora: “… Nunca se escuchan historias mejor contadas que las que se cuentan a un interlocutor casual…” (cita tomada de la web Erudición y Crítica).

Aunque hay otras personas estudiosas -como Montserrat Escartín Gual en su artículo ‘Carmen Martín Gaite: la escritura terapéutica‘ (Revista de Literatura. Vol. 76, n. 152 (2014) ) – que afirman que si bien a autora priorizó la comunicación hablada en su primeras novelas, con el paso del tiempo su discurso narrativo se decantó por la escritura frente a la oralidad, convirtiéndola en el vehículo elegido por sus personajes para comunicarse y, en definitiva para ella misma, para buscar la curación a través de la palabra.

Después de lo dicho, no es de extrañar que la autora, y esta obra en concreto, esté presente en todas las universidades norteamericanas, según informa Tereixa Constenla en su artículo ‘Caperucita, doctora en Manhattan‘ (El País, 29 abril de 2013): “Ni Benet, encumbrado entre la élite como el más singular de su generación…, ni Sánchez Ferlosio, su exmarido, han permanecido indemnes al paso del tiempo. ‘Ella es imprescindible. El cuarto de atrás es una novela canónica. Nadie puede doctorarse en Estados Unidos sin haberla leído, sin embargo ya casi nadie enseña a Benet ni El Jarama’, explica la catedrática de la Universidad de Delaware Joan L. Brown.”.

Destacar, finalmente, las hermosas relaciones que muestra el libro entre la autora con su madre y con una amiga de infancia, reflejadas en alguna de las citas del libro que recojo a continuación, citas que servirán, también, para mostrar la gran maestría en su escritura de Carmen Martín Gaite, su alejamiento de los pensamientos imperantes -y en concreto en lo referente del papel de las mujeres en la sociedad- en la época que le tocó vivir -guerra y posguerra española- y el gran interés y la belleza del obra que nos ocupa:

p. 84-85:… Mi madre no era casamentera, ni me enseñó tampoco nunca a coser ni a guisar, aunque yo la miraba con mucha curiosidad cuando la veía a ella hacerlo, y creo que, de verla, aprendí; en cambio, siempre me alentó en mis estudios, y cuando, después de la guerra, venían mis amigos a casa en época de exámenes, nos entraba la merienda y nos miraba con envidia. “Hasta a coser un botón aprende mejor una persona lista que una tonta”, le contestó un día a una señora que había dicho de mí, moviendo la cabeza con reprobación: “Mujer que sabe latín no puede tener buen fin”, y la mire con un agradecimiento eterno.
Por aquel entonces, ya tenía yo el criterio suficiente para entender que el “mal fin” contra el que ponía en guardia aquel refrán aludía a la negra amenaza de quedarse soltera, implícita en todos los quehaceres, enseñanzas y prédicas de la Sección Femenina…

p. 132: … me ha sonado a copla de Conchita Piquer. Pero, a pesar del desprestigio que ha venido aureolando, con el paso del tiempo, a estos arrebatos de la hembra en celo, de los que yo misma me he burlado tantas veces, todo lo que vuelva a traer al paladar trasero de la memoria el sabor amargo que diferenciaba aquellas coplas me produce respeto. En el mundo de anestesia de las postguerra, entre aquella compota de sones y palabra -manejados al alimón por los letristas de boleros y las camaradas de Sección Femenina- para mecer noviazgos abocados a un matrimonio sin problemas, para apuntalar creencias y hacer brotar sonrisas, irrumpía a veces, inesperadamente, un viento sombrío en la voz de Conchita Piquer, en las historias que contaba. Historias de chicas que no se parecían en nada a las que conocíamos, que nunca iban a gustar las dulzuras del hogar apacible con que nos hacían soñar a las señoritas…

p. 153 (refriéndose a una isla inventada por la amiga de infancia de la autora): A Bergai se llegaba por el aire. Bastaba con mirar a la ventana, invocar el lugar con los ojos cerrados y se producía la levitación. “Siempre que notes que no te quieren mucho -me dijo mi amiga-, o que no entiendes algo, te vienes a Bergai. Yo te estaré esperando allí.”…

p. 158 (refiriéndose al cuarto de atrás de su infancia, un cuarto reservado para su uso por ella y su hermana): … Era muy grande y en él reinaban el desorden y la libertad, se permitía cantar a voz en cuello, cambiar de sitio los muebles, saltar encima de un sofá desvencijado y con los muelles rotos al que llamábamos el pobre sofá, tumbarse en la alfombra, mancharla de tinta, era un reino donde nada estaba prohibido…

Otras obras de la autora en nuestro Centro de Documentación

Vídeo

Matriarcas, de Gaudi Galego: canción para celebrar el Día de la Madre 2015

Muy bonita la canción y el vídeo dedicado por la cantante Gaudi Galego a las Matriarcas de su tierra, Galicia, en ‘Luas de outubro e agosto’, editado a finales del año pasado:

 

Aquí abajo la letra en gallego y en castellano:

Comezan as historias con homes encumados,
rematan sempre todas con mulleres que os salvaron
da morte do intelecto, insectos que os picaron
de turbias lendas vellas que non queren nin lembrar.

E nós pouquiño a pouco ímonos situando,
construíndo barricadas no país dos alalás.
Nós en corpo e alma, nós mercando calma,
nós cousa por cousa sen podernos despistar.

Nós aleitadoras, nós conquistadoras,
brillantes activistas da vida cotiá.
E nós que resistimos a séculos de forza,
e nós as matriarcas do país dun tal Breogán.

Comezan as historias con home encumados,
rematan sempre todas con mulleres que os salvaron
da morte do intelecto, insectos que os picaron,
de turbias lendas vellas que non queren nin lembrar.

Nós aleitadoras, nós conquistadoras,
brillantes activistas da vida cotiá.
E nós que resistimos a séculos de forza,
e nós as matriarcas do país dun tal Breogán

(“Comienzan las historias / con hombres en la cuna
terminan siempre todas / con mujeres que los salvan
de la muerte del intelecto / de los insectos que les han picado
de turbias leyendas viejas / que no quieren ni recordar.

Y nosotras poco a poco / nos vamos situando
construyendo barricadas / en el país de los alalás.
Nosotras en cuerpo y alma, / nosotras consiguiendo tranquilidad,
nosotras cosa tras cosa / sin podernos despistar.

Nosotras amamantadoras, / nosotras conquistadoras,
brillantes activistas / de la vida cotidiana.
Y nosotras que resistimos / a siglos de violencia,
Y nosotras matriarcas / del país de un tal Breogán.

Comienzan las historias / con hombres en la cuna
terminan siempre todas / con mujeres que los salvan
de la muerte del intelecto / de los insectos que les han picado
de turbias leyendas viejas / que no quieren ni recordar”).

Y si quieres descargarla puedes hacerlo aquí.

Feliz Día de la Madre a todas las mujeres que lo son, lo serán o pudieron haberlo sido…!


 

Las torres de Trebisonda, de Rose Macaulay

Sesión 51  (5 de  marzo de 2015)

NPG Ax20446; Dame (Emilie) Rose Macaulay by Howard InsteadRose Macaulay (Rugby, 1881-1958)

torreLas torres de Trebisonda / Rose Macaulay. — Barcelona : Minúscula, 2008. — 382 p.

Resumen: “Las torres de Trebisonda cuenta las peripecias de un estrambótico grupo, formado por Laurie, la narradora, su inimitable tía Dot, el intolerante padre Chantry-Pigg y un camello loco, que parte de Inglaterra rumbo a Oriente Medio movido por distintos intereses que van desde un heterodoxo proselitismo anglicano al puro placer del viaje. Ingeniosa y a la vez melancólica, desenfadada y sutil, esta novela descubre una ciudad de fábula, una Trebisonda reflejo de inquietudes espirituales, metáfora del carácter esquivo de la verdad. Un relato satírico y en ocasiones absurdo, de un humor chispeante, tras el que se esconden las sombras del desengaño, los dilemas religiosos y el recuerdo de un amor perdido“. (La editorial)

(Lote de 20 ejemplares del libro disponible para su préstamo en el Centro de Documentación María Zambrano, del Instituto Andaluz de la Mujer).

Valoración

Pocas componentes asistieron a la reunión del grupo de lectura. De ellas, a dos nos había gustado el libro en grado sumo y al resto les había interesado poco o nada, si bien algunas que no habían terminado de leerlo decidieron darle la oportunidad y llegar hasta el final.

Y es que el libro, si bien al principio puede abrumar un poco la erudición que muestra con respecto a las religiones -centrada sobre todo en las diversas ramas del cristianismo y, dentro de estas, la anglicana en concreto, que es a la que profesan los personajes principales-, si se consigue captar el interés de la crítica religiosa desde dentro del sistema, lo que sigue es un libro de un viaje -también interior- fantástico y lúcido, con unos personajes femeninos -Lauri, la narradora, y su inefable tía Dot- que son verdaderamente amables, elegantes, aventureros, inteligentes,  independientes, potentes, luchadores y con un gran sentido crítico y del humor.

Como muestra, una cita de lo que Dot le dice a su sobrina cuando esta sufre una gran pérdida en la vida:

“… Sé que leías a san Clemente de Alejandría, y supongo que recuerdas lo que él dice: ‘No puedes ser alzado y llevado al fin de la jornada, sino que deber ir por tu propio pie, recorriendo el estrecho camino.’ Uno no debe perder de vista lo principal, que es: Haz esto, haz aquello, ama a tus amigos tanto como a tus vecinos, sé justo, sé magnánimo y generoso, sé honrado, sé tolerante, ten coraje, ten compasión, usa tu inteligencia y tu imaginación, entiende el mundo en el que vives y confórmate con él, no dramatices ni sueñes ni huyas…” 

Finalizar con una cita del revelador posfacio de Jan Morris sobre lo que para él sería el mensaje final del libro:

“La ciudad de Trabzon, la Trevisonda de la antigüedad, situada a las orillas del mar Negro… a medida que leemos las aventuras descritas en sus páginas… nos damos cuenta de que en la mente de la autora se trata de una ciudad alegórica. Se levanta demasiado alto, en un paisaje demasiado neblinoso para ser solo un montón de ladrillos. Está más cerca de la Ciudad de Dios de san Agustín, o de la Ciudad Celestial de Buyan o de Avalón, con la diferencia de que es más ambigua, no una promesa de felicidad, sino un recordatorio de la incertidumbre. Aparece rielante, envuelta en la fábula, como corresponde a ciudades así; se alza en el horizonte lejano, como ocurre en las mejores leyendas; bajo un embrujo luminoso, pero es inalcanzable. Representa, en definitiva, o al menos eso parece decirnos Rose Macaulay, el carácter inaccesible de la verdad. Ella nunca logra alcanzarla, debe permanecer siempre fuera de sus murallas, sin poder internarse en el corazón oculto de la ciudad. Y sospecha que este es el ‘dilema eterno’ de la vida…”

¿Qué es la literatura feminista?, por Montserrat Barba Pan

Por su interés en relación a la temática de nuestro blog, a continuación reproducimos un artículo publicado originalmente en el apartado de Feminismo de la web About en español en febrero de 2015.

¿Qué es la literatura feminista?                                                                     Solo el 25% de los libros que se publican en España son escritos por mujeres

monserrat-barba-panPor Monserrat Barba Pan, Experta en Feminismo

Doris Lessing - ©John Downing / Getty Images (Hulton Archive)“A través de los casos periodísticos que investiga Annika Bengtzon, protagonista de ‘Dinamita’ o ‘Studio sex’, la sueca Liza Marklund analiza las dificultades de las mujeres en un mundo de hombres, el sexismo cotidiano, o sus odiseas para conciliar su vida familiar y personal.

Marklund considera su obra “literatura feminista” porque en ella se habla de la situación de las mujeres en una estructura social dominada por hombres.

Ella es un ejemplo más de una categoría de ficción que denuncia la vulneración de los derechos de la mujer y reflexiona sobre el rol de la mujer en la sociedad y que, más que un género en sí mismo, es una perspectiva o punto de vista ante las historias. Susan Sontag, Alice Munro o Doris Lessing son algunas de sus autoras de referencia, al igual que Chimamanda Ngozi Adichie, cuya novela ‘Americanah’ (Mondadori) es una de las más premiadas del año y obtuvo en el mes de marzo el National Book Critics Circle Awards. Un premio al que aspiraban como finalistas cuatro mujeres escritoras y solamente un hombre, un hecho todavía excepcional.

La literatura feminista englobaría también todos los ensayos, libros de teoría, manifiestos y tratados sobre el feminismo, desde los trabajos de pioneras como Mary Wollstonecraft hasta otros más recientes como la ‘Teoría King Kong’, de Virginie Despentes.

Literatura escrita por mujeres

La literatura escrita por mujeres, también la feminista, sigue siendo minoritaria. Supone solo un 25% de los libros que se publican y las escritoras apenas tienen presencia en los libros de texto (un 12%) ni reconocimiento en los premios (un 19% frente al 81% de hombres galardonados, menos todavía en los institucionales), según un estudio de la iniciativa Leamos Autoras 2014, puesta en marcha en Internet para promover la lectura de literatura femenina.

Las revistas y publicaciones especializadas siguen reseñando muchos más libros escritos por hombres que por mujeres (protagonistas en menos del 25% de las críticas) y son prácticamente invisibles en las antologías literarias (un 9% en las de poesía) y en los libros de historia.

A finales de los años 90 era habitual hablar del bum de la literatura femenina para referirse al éxito de las novelas de ficción escritas por mujeres y dirigidas a un público femenino. En efecto, el porcentaje de lectoras era entonces (y continúa siendo) superior al de lectores (actualmente un 62,4% de mujeres frente a un 53,5% de hombres, según la Federación de Editores de España) y las editoriales dieron respuesta a esa demanda con nuevas autoras y más historias con protagonistas femeninas, aunque en muchas ocasiones de forma estereotipada.

Se promovió así la llamada “literatura femenina” para clasificar las novelas de Laura Esquivel, Isabel Allende o, más recientemente, Stephanie Meyer o María Dueñas, todas ellas superventas. La categoría se hizo popular, pero reducida casi en exclusiva a la ‘novela romántica’ y menospreciada por la crítica como si tuviese una calidad literaria inferior.

Escribir y publicar, una reivindicación feminista

Que una mujer pudiese escribir y, sobre todo, publicar fue durante siglos una reivindicación feminista. Autoras como Emilia Pardo Bazán criticaron abiertamente que los espacios sociales y culturales estaban cerrados para las autoras. Y, hoy en día,  junto a la guerra del lenguaje, la batalla por el reconocimiento continúa.

En ‘Un cuarto propio’, Virginia Woolf comparte su análisis de los fondos de la biblioteca del Museo Británico para intentar trazar una línea del tiempo sobre la literatura femenina. Analizaba por un lado cómo se retrataba a las mujeres en los grandes clásicos así como la misoginia en autores como Shakespeare o Flaubert. Y, sobre todo, hizo hincapié en las ausencias: las “poetas suprimidas”. Todas las historias que no fueron contadas porque la sociedad patriarcal así lo había decidido, y la mujer tenía otras dedicaciones y era relegada en el plano intelectual.

“Se ha empobrecido incalculablemente la literatura con las puertas que le han sido cerradas a las mujeres”. (‘Un cuarto propio’, Virginia Woolf).

Woolf recuerda a Cristina de Pisán, primera mujer escritora de la que la historia tiene referencia, pero también a George Sand, que se vestía de hombre para moverse en los círculos literarios del París del siglo XIX. La autora de ‘Orlando’ hizo una revisión crítica de la historia de la literatura y una relectura feminista de escritoras clave como Jane Austen o las hermana Brontë.

De ahí que ‘Un cuarto propio’ sea una obra pionera de la llamada “crítica literaria feminista”, que eclosiona en Estados Unidos con la publicación de la ‘Política Sexual’ de Kate Millet (1969) y se encarga precisamente de eso, de cuestionar los géneros, las técnicas narrativas, los temas abordados, el canon literario, la propiedad intelectual, los criterios de edición…

Esta labor de revisión cultural, que se sigue llevando a cabo hoy en todas las artes y esferas creativas, está permitiendo reeditar a grandes escritoras y descubrir nuevos argumentos, nuevos prismas y nuevas lectoras. El gran objetivo es conseguir que obras fundamentales de la literatura  tengan su lugar privilegiado en el parnaso y que las mujeres publiquen y controlen su trabajo en igualdad de condiciones que sus colegas escritores.”

(Acceso al artículo original: http://feminismo.about.com/od/publicaciones/fl/Mujeres-escritoras-eacutexito-maacutes-allaacute-de-los-prejuicios.htm?nl=1)

Somos Muchas y Valientes 2015

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Como viene siendo habitual, el Centro de Documentación María Zambrano promueve en torno al Día Internacional de las Mujeres la muestra de cortos de y sobre mujeres ‘Somos muchas y valientes’, que organiza el colectivo  Cámara Lenta.

La exhibición de los cortos tendrá lugar el miércoles 11 de marzo, a las 20:00 horas, en la Sala El Cachorro (C/Procurador, 19. Triana, Sevilla).

Este año se proyectarán siete cortometrajes recientes realizados por mujeres. Desde distintas vías, formatos y miradas, estas obras reivindican la diversidad como valor de convivencia y el coraje como rasgo de identidad de muchas mujeres que trabajan, abrazan, ríen y lloran, viven y sobreviven en un mundo que a menudo les es más hostil solo por haber nacido mujeres.

Los siete  cortometrajes son los siguientes:


silencio1. Silencio
Dirección: Remedios Malvárez
Año: 2014
Duración: 25 min.

Documental que contiene un retrato personal e intimista de Mª Ángeles Narváez, “La Niña de los Cupones”, bailaora y vendedora de la ONCE que ha creado su propia compañía flamenca.

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2. Espacios priespacios-privadosvados
Dirección: Rocío García Martínez y Gema Luque Higueras
Año: 2014
Duración: 4 min.

¿Qué historias se cuentan acerca de la violencia de género? ¿qué es lo que se visibiliza? Es necesario hablar de lo invisible y de prácticas de resistencia. Aquí hay tres relaciones desiguales y una misma historia: la fortaleza.

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celebraciones3. Celebraciones
Dirección: Paz Piñar
Año: 2014
Duración: 12 min.

Un padre quiere celebrar su cumpleaños por todo lo alto. Los festejos comenzarán con una comida familiar, pero la tarta sufre un ‘accidente’ y
este pequeño contratiempo tendrá unas consecuencias inesperadas.

Más información y tráiler


oasis4. Oasis
Dirección: Carmen Jiménez
Año: 2014
Duración: 15 min.

Tras la muerte de su marido, Nieves hereda su trabajo en la portería de un edificio de apartamentos en Nueva York. Pero el trabajo puede ser más difícil de lo que parece…

Más información


la-mañana5. La mañana
Dirección: Pilar Almalé
Año: 2014
Duración: 1 min.

¿Qué pasa si lo que vemos no encaja con lo que escuchamos?

Ver el traíler


señor-abrigo-interminable6. El señor del abrigo interminable
Dirección: Victoria Sahores
Año: 2014
Duración: 7 min.

Animación en que un hombre, portador de un abrigo interminalbe, aislado de la sociedad por este gran peso y viendo imposible deshacerse de él, decide emprender un viaje hacia algún lugar donde poder vivir tranquilo…

Ver el corto


la-cita7. La cita
Dirección: Tania B. Martínez, Marta López, Rocío García, Ana Maeso y Carmen Martínez
Año: 2014
Duración: 2 min.

Fija sitio y hora. Tienes una cita con el amor romántico. Para ajustar cuentas.

Ver el corto


+ Mini concierto del dúo Caranzalem

caranzalem

El dúo Caranzalem (ver vídeo), formado por Pilar Almalé -viola de gamba- y Elena Escatín -flauta de pico-, tocarán dos temas a modo de broche final de esta séptima edición de Somos Muchas y Valientes.


Duración total de la actividad: 75 min. (66 min. proyección y 9 min. concierto)


Como véis, un estupendo programa para celebrar como se merece el Día Internacional de las Mujeres.

Y, en breve, una copia con todos los cortos de la muestra estará disponible en nuestro Centro de Documentación.

Para descargar: Cartel de ‘Somos Muchas y Valientes 2015‘.