Recomendaciones de verano para Mil Cabezas (Radiópolis, 88.0 FM Sevilla)

lectora-rita-petruciolliIlustración de Rita Petruccioli

Ealtavozl lunes pasado, 10 de agosto de 2015, participé en Mil Cabezas, un programa de Radiópolis (88.0 fm), la radio comunitaria de Sevilla, para hacer algunas recomendaciones veraniegas.

La finalidad era reivindicar la cultura realizada por mujeres; pero una cultura ligera y refrescante, en general, dada la época del año en que estamos.

Pulsando en el nombre el programa o en la imagen del altavoz se accede al audio correspondiente, pero, como complemento, aquí va un resumen de hablado en el mismo, que fue amenizado con el disco ‘Viaje interior’, de la sin par cantautora y violonchelista utrerana Maui, protagonista de nuestra canción del verano 2015.

Comenzamos con las dos obras que estamos leyendo en el grupo de lectura a propuesta de componentes del mismo, que, como excepción, no responden al criterio general de ligereza señalado:

  • El cuerpo nunca miente, de Alice Miller (2014)
    La tesis central de esta obra es que el cuarto mandamiento –«Honrarás a tu padre y a tu madre»– puede ser muy negativo en los casos en que se han sufrido malos tratos en la infancia e ignorarlo conlleva sufrir enfermedades y relaciones personales tóxicas.
    Una vez se reúna el grupo de lectura en torno al libro pondremos una entrada completa sobre el mismo en el blog.
  • Medio sol amarillo, de Chimamanda Ngozi Adichie (2014)
    Esta novela recrea la lucha de Biafra por conseguir una república independiente de Nigeria, y la consecuente guerra civil que segó la vida de miles de personas.
    Para acercarse a la autora, pueden verse dos intervenciones suyas en el TED (El peligro de la historia única y Todas las personas deberíamos ser feministas). En la segunda, la escritora cuenta que, por contraposición a comentarios y recomendaciones que le iban haciendo, había llegado a definirse a sí misma como una “Feliz Feminista Africana Que No Odia A Los Hombres y A La Que Le Gusta Llevar Brillo de Labios y Tacones Altos para Ella Misma y No Para Los Hombres”. Como veis, no le falta sentido del humor y retranca a esta autora de origen nigeriano.
    También en esta obra y su autora nos extenderemos cuando hagamos la entrada en el blog tras la reunión correspondiente.

Y por ser uno de los últimos libros leídos por el grupo de lectura, por su título y por su calidad mencionar aquí la siguiente obra:

  • Un verano sin hombres, de Siri Hustvedt (2011)
    La protagonista, tras sufrir una alteración psicológica circunstancial debida a que su marido le pide una pausa en su relación, se va a pasar el verano al pueblo donde reside su madre, lo que le supondrá un gran aprendizaje de vida.
    Para más información de esta interesante novela ‘feminista’, como la denomina la editorial, podéis consultar la entrada del mismo en el blog.

De las tres obras anteriores, en el Centro de Documentación contamos con un ejemplar de cada una de ellas para particulares y sendos lotes de 20 ejemplares cada uno de ellos para su préstamo a los grupos de lectura que los soliciten.

Otros libros más recientes, que esperamos poder adquirir en breve para los fondos del Centro son los siguientes:

  • También esto pasará, de Milena Busquets (2014)
    La autora, hija de la escritora Esther Tusquets, rememora en esta novela, de claros tintes autobiográficos, a su madre, recientemente fallecida, mientras pasa el verano en Cadaqués rodeada de sus hijos, amigas, exmaridos, amantes, etc., y, especialmente, de recuerdos de  su querida y admirada madre. A pesar de su aparente frivolidad, no le falta profundidad a la protagonista de la obra.
  • La mucama de Omicunlé, de Rita Indiana (2015)
    Una novela trepidante, según Estrella de Diego en Babelia.
    Una autora polifacética -escritora, música, cantante- a la que sin duda merece la pena conocer (aquí una búsqueda en el ineludible Google al respecto)
  • Oso, de Marian Engel (2015)
    A partir de la relación entre una bibliotecaria y un oso, la autora canadiense logra triunfar en la difícil tarea de construir una buena novela erótica, según dice, entre otras cosas, Alberto Manguel en Babelia. En realidad la obra trata de la vuelta a la naturaleza, y si bien en su momento causó cierto escándalo (fue publicada originalmente en 1976), también consiguió el reconocimiento de la crítica y actualmente se considera la obra maestra de la autora, ya fallecida.

Y también parecía pertinente recomendar novela negra de calidad, como las siguientes:

  • Trilogía del Baztán, de Dolores Redondo (2013-2014)
    Para esta trilogía la autora creó el personaje de Amaia Salazar, una policía foral navarra, mezclando en la trama la acción policial con la rica mitología vasco-navarra.
    Las tres obras que componen la trilogía están disponibles para el préstamo en nuestro Centro.
  • Obras protagonizadas por Petra Delicado, personaje de Alicia Giménez Batlett (1996- )
    Esta inspectora de policía de Barcelona de singular y deliberadamente contradictorio nombre protagoniza varias novelas, entre ellas ‘Crímenes que no olvidaré’, premio Pepe Carvalho 2015, recientemente editada.  Todas las obras -menos la última mencionada- están disponibles en nuestro Centro de Documentación, además de la serie de televisión a que dio lugar, en la que Ana Belén daba vida a tan singular inspectora.

Y para ir terminando con esta sección de literatura recomendada, un libro de poemas y un cuento inédito en papel:

  • Ego me absolvo, de Sonia Rotgel Company (2015)
    Precioso libro ilustrado que la autora, originaria de Mallorca pero residente en la provincia de Sevilla, ha tenido la gentileza de donar al Centro y cuya lectura es realmente todo un regalo.
  • Las tres llaves, de Lita Gómez Terrón (2015)
    Se trata de una obra original de una poeta y escritora sevillana con la que hemos inaugurado la edición de escritos inéditos en nuestro blog. Precioso también, como podéis juzgar vosotras y vosotros mismos (en el título va el enlace al contenido del mismo).

Finalizar las recomendaciones de libros emulando a Sidecar, la itinerante librería de mujeres valenciana, que todos los meses edita una ‘cartita’ con reseñas críticas de libros de mujeres que incluye pequeños apartados denominados Los chicos también escriben:

  • El nadador en el mar secreto, de William Kotzwinkle (2014)
    Esta obra fue adquirida por el Centro de Documentación dentro de su apartado de hombres, nuevas masculinidades. La primera información sobre la misma nos llegó a través del blog de Rosa Regás en el diario El Mundo y de una reseña de Alberto Gordo en el mismo diario. Se trata de una emocionante novela corta en la que el autor, escritor y guionista americano, hace un relato íntimo del nacimiento sin vida de su primer hijo. También se sale del criterio de ligereza comentado al principio, pero se trata de una historia tan sincera y tan bonitamente narrada que bien merece ser recomendada para cualquier época del año.
  • Solo amanece si estás despierto, de José Luis Rodríguez del Corral (2015)
    La obra trascurre en un tórrido verano sevillano, protagonizada por un hombre que, tras haber medrado gracias a oscuros negocios con responsables de la Junta de Andalucía, lo pierde todo y tiene que volver a vivir con su madre en un piso del barrio sevillano de San Lorenzo, entablando una intensa relación con una vecina del bloque. Paradójicamente, cuando el personaje cree que todo su mundo se ha venido abajo es cuando puede comenzar a llevar una vida más auténtica.
    Otro libro de este autor de Morón de la Fronteras a destacar también y muy especialmente es ‘Blues de Trafalgar‘ (2012), una obra basada en hechos reales en la que, como en la anterior, puede reconocerse a los personajes -aunque se desconozca su identidad real- y lugares -para quienes habitamos por estos lares-, y que consigue mantener un vivo interés desde el principio hasta el final tanto por la forma en que está escrito como por los dilemas éticos que plantea la trama.
    Los dos libros anteriores no están disponibles en nuestro Centro de Documentación especializado en mujeres y género, pero me parecían adecuados para recomendar en época estival y pueden encontrarse con facilidad en otras bibliotecas y en cualquier librería que se precie.

Y, de colofón, aquí van algunas buenas películas, disponibles todas ellas en nuestro Centro de Documentación, a excepción de la última, que recomendé porque, al igual que la inmediatamente anterior, se proyecta en el cine de verano de la Universidad de Sevilla y esperamos poder adquirirla en breve:

  • Viajo sola, de Maria Sole Tognazzi (Italia, 2013)
    Protagonizada por una crítica de hoteles de lujo que trabaja para una revista. Muy interesante y honesto el proyecto vital de esta mujer y muy agradable acompañarla en su paso por tantos hoteles del mundo.
  • La fuente de las mujeres, de Radu Mihaileanu (Francia, 2011)
    En un pequeño pueblo de Oriente Medio la tradición exige que las mujeres vayan a buscar agua, bajo un sol ardiente, a la fuente que nace en lo alto de una montaña. Para reivindicar una fuente en el pueblo las mujeres deciden hacer una singular huelga. Yo definiría la película como deliciosamente naif si no sonara demasiado cursi.
  • Las nieves del Kilimanjaro, de Robert Guédiguian (Francia, 2011)
    Protagonizada por Ariane Ascaride, esposa y musa del director, la trama transcurre en L’Estaque, un singular y pintoresco barrio de Marsella escenario habitual del director. Un hecho que sucede en la casa de la madura pareja protagonista da lugar que la mujer emprenda una bonita acción solidaria.
  • Una jornada particular, de Ettore Scola (Italia, 1977)
    Con una Sophia Loren y un Marcello Mastroniani en estado de gracia, la película trata de la relación afectiva que se establece entre un ama de casa y un homosexual, únicas personas, junto con la portera, que quedan en unos bloques de pisos el día de la fiesta de recibimiento a Hitler, cuando este visita Roma en 1938. La belleza formal de las imágenes acompaña a una historia de amor absolutamente entrañable.
  • A 20 pasos de la fama [Documental], de Morgan Neville (Estados Unidos, 2013)
    Homenaje a las coristas que han permanecido en un segundo plano respecto a los cantantes de fama con los que han actuado. Todo un paseo musical y vital por la trayectoria de mujeres de color cuyas voces han proporcionado armonía, fuerza y riqueza a la música americana e inglesa que tanto nos gusta.

Más recomendaciones de ayer y de hoy y para todas las épocas del año podéis encontrarlas en la página del blog dedicada específicamente a ese fin y en el apartado de Recomendaciones de nuestra web, que incluye específicamente la Guía del verano 2015.

Esperamos que los recursos recomendados sirvan para olvidar un poquito el calor de este verano que parece anunciar el temido -pero no por ello atajado- cambio climático. Esto me recuerda a Por si se va la luz, de la sevillana Lara Moreno, otro libro leído por el grupo de lectura, pero, como diría un famoso director de cine, eso ya es otra historia…

Saludos lectores!

Vídeo

Nuestra canción del verano 2015: De baldosas amarillas, de Maui

Antes de pasar a disfrutar del vídeo de nuestra canción del verano 2015 presentar a su autora, Maui, una joven pero muy experimentada cantautora y música de Utrera que comenzó su andadura musical en Granada allá por 2002 con un grupo denominado ‘Maui y los Sirénidos’, un proyecto en el que, como ella misma cuenta, se mezcló con toda una fauna de bichos -provenientes del jazz, de la música cubana, del pop, del clásico…- con la que comenzó a fusionar su raíz flamenca con lo que iba aprendiendo, creando poco a poco su manera de expresarse, su sello.

La canción de Maui que hemos escogido para este verano está incluida en ‘Viaje Interior’, su primer disco sin los Sirénidos:

La letra dice así:

DE BALDOSAS AMARILLASDescargar letra en pdf

Con el dobladillo descosío
y el sombrero algo torcío,
mas la mirada contenta.
Despierto mis siete sentíos,
creo que hoy el mundo es mío,
no me asusta la tormenta.
Y se abren ante mí todas las puertas,
se desenreda el lío,
ya tu norte no es el mío
y me doy cuenta,
y sigo mi camino
de baldosas amarillas,
infortunio y desatino,
descubriendo maravillas,
resolviendo acertijos.
A mí me mueve la vida,
yo no entiendo de destino
si a fin de cuentas lo importante
resulta ser el camino.
Si te has quedado con ganas de conocer más a esta simpátiquisima y a la par muy interesante cantautora, puedes visitar su web y/o su página de Facebook.

Y sin más, desearos(nos) un estupendo verano 2015!

Nuestro cuento del verano 2015: Las tres llaves, de Lita Gómez Terrón

lita-gomez-terron

Este verano tenenemos la suerte de contar con un precioso cuento original de Lita Gómez Terrón, psicóloga, arteterapeuta y escritora sevillana que trabaja como técnica de igualdad en el Ayuntamiento de Coria del Río (más información sobre la autora pulsando en las dos presentaciones -una más seria y otra menos formal- que nos ha proporcionado ella misma):

LAS TRES LLAVES                                    Descargar letra en pdf

La mujer, en el tango, se deja arrastrar por suelos encerados,
suelos que otra mujer ha pulido,
de repente alza la cabeza…

Así empezaba aquel poema y así lo recitó ante un público atento que esperaba conocer el final de aquella historia de tangos y de suelos, de mujeres haciendo de la seducción un doblegarse y de mujeres que allanan los caminos para que otros y otras bailen al ritmo de sus propias vidas.

También podría haber comenzado mil poemas sobre magnolias de acero, largos recitales que desmigaran las historias de coraje de madres, hermanas, esposas, hijas y mártires.

Podría haber narrado 365 cuentos de mujeres nadando contra corriente y uno en año bisiesto que contara lo que sucedió el día que la heroína surcó las aguas, remontó todos los escollos y llegó a puerto seguro.

Podría haber cantado las gestas de las guerreras, susurrado las pócimas secretas de las que aún conservaban sabidurías ancestrales, orado con la voz de las santas o gritado como las locas.

Podría haber abierto la boca y que todas las voces salieran como una catarata para inundar a un público atento.

Aún así, se dijo, no sería suficiente.

Ni todas las palabras del mundo podrían hacer llegar lo que sentía.

Tal vez ni todos los silencios…

Invitó a su público atento al silencio. Invitó a su público atento a cerrar los ojos y al silencio.

………………

En el silencio quizá podría haber escuchado lo único que tenía sentido, el latir de un corazón, la inquietud de una cabeza que hace preguntas: ¿dónde estoy?, ¿qué hago aquí?, ¿qué estoy sintiendo? Y tal vez, en el mejor de los casos, sucederse ese instante casi mágico en el que algo pequeño tiene sentido y ese algo pequeño está alojado en un lugar tan cercano que es posible envolverlo entre los brazos.

Y no había otra respuesta, despacio, muy despacio, todas las que somos: las excluidas, las combativas, las sufridoras, las impetuosas, las heridas, las poderosas, las intensas, las calladas, las voraces y las invisibles atravesamos el estrecho puente que nos separaba, manteniendo el equilibrio, sin perder el centro de gravedad, colocando, por fin, el aliento en los espacios seguros de nuestros vientres.

Y no hay otra respuesta, despacio, muy despacio, todas las que soy: la excluida, la combativa, la sufridora, la impetuosa, la herida, la poderosa, la intensa, la callada, la voraz y la invisible atraviesan el estrecho puente que las separa, manteniendo el equilibrio, sin perder el centro de gravedad, colocando, por fin, el aliento, en el espacio seguro de mi vientre.

El público atento la vio. Cada vez más claramente la observó atravesar el tembloroso camino de la incertidumbre, soltar la carga que no le pertenecía, apagar la llama que le quemaba y encontrarla al fin, presente, serena y firme, asentada sobre la tierra y aún rodeada de cadenas.

Esto no puedo hacerlo sola. Esto no puedo hacerlo sola.

El público la miró expectante.

Allí estaba, con tanto camino recorrido, con tantos trabajos realizados, con tanta claridad y aún rodeada de cadenas.

Esto no puedo hacerlo sola, dijo una vez más.

Y como en todos los cuentos maravillosos, la que se había atrevido a salir del camino trazado había atravesado el bosque oscuro, había sorteado peligros y casi llegado, se encontró con la última dificultad, una cadena que sujeta por tres candados la aprisionaba. Y como en todos los cuentos maravillosos, toda dificultad tiene su solución, aunque la solución no llega en bandeja. Por eso apareció un hada que portaba entre sus manos la llave que abría el primer candado, y con voz dulce de hada preguntó la respuesta a este acertijo:

Desde pequeña te dicen
que lo des a manos llenas,
que lo entregues generosa,
que seas servicial y buena…
Ahora ya te corresponde
lo que a ti te pertenece,
que no se lo lleve el viento
¿qué es lo que tú te mereces?

El público miraba atento y, como en todos los cuentos maravillosos en los que todo es posible, poco a poco el público dejó de ser público y eran personas y cada persona estaba aprisionada en su propia cadena.

Por eso el hada, con su voz dulce y clara, preguntó una vez más:

Desde pequeña te dicen
que lo des a manos llenas,
que lo entregues generosa,
que seas servicial y buena…
Ahora ya te corresponde
lo que a ti te pertenece,
que no se lo lleve el viento
¿qué es lo que tú te mereces?

(Tiempo)

Y la primera llave abrió el primer candado.

Y como en todos los cuentos maravillosos, había un segundo acertijo, porque no todo puede ser tan fácil. Apareció un duende que llevaba colgada de su gorro puntiagudo la segunda llave, bailoteó un rato y por fin, con su voz musgosa de ser de los bosques, formuló la segunda adivinanza:

En este mundo que habitas
y en el que quieres estar,
cada quien tiene su sitio
y cada cual su lugar.
Ahora piénsalo y responde,
dímelo claro y despacio…
¿Qué es lo que te corresponde?

(Espacio)

La segunda llave saltó del gorro puntiagudo del duende y abrió sin esfuerzo el segundo candado.

Faltaba una sola llave por abrir y, como en todos los cuentos maravillosos, en los que los animales hablan o los seres humanos escuchan, apareció una loba de rojiza pelambre, sosteniendo entre sus afilados dientes la tercera llave. La depositó en el suelo y con voz serena y firme preguntó:

Vas creciendo cada día,
le das valor al cuidar,
luchas por un mundo justo,
educas en igualdad,
tienes conciencia y ternura,
disfrutas de la amistad,
dime ¿qué quieres ahora?

(Libertad)

La tercera llave abrió el tercer candando y la cadena, ya inservible, cayó al suelo.

Ese suelo que tal vez otra mujer había pulido,
por el que una mujer que se dejaba arrastrar al son de un tango
de repente… levantó la cabeza.

FIN

¿Precioso e inspirador, verdad? ¡Ánimate y deja tu comentario, que nos encatará leerte!

Sab, de Gertrudis Gómez de Avellaneda

Sesión 54  (11 de junio de 2015)

Gertrudis Gómez de Avellaneda (Camagüey, 23 de marzo de 1814 – Madrid, 1 de febrero de 1873)

Sab / Gertrudis Gómez de Avellaneda; José Servera, ed. lit.– Madrid : Cátedra, 1998.– 280 p.– (Letras Hispánicas ; 437)

Resumen: “… singular aportación a la novela antiesclavista. La autora sigue en ella los modelos típicos de la novela romántica y mezcla reminiscencias autobiográficas y modelos literarios. Hay en ella alegato reivindicador de la dura vida de los negros, solidaridad con los indios víctimas de la barbarie española y compromiso en el sentimiento y pasión por dar un testimonio social. Publicada aún en tiempo de la colonia, esta obra relata una historia de amor, romántica y sentimental, basada en la exaltación de las pasiones y los sentimientos, que propugna la igualdad de los seres humanos por su igual capacidad de amar a partir de la historia del protagonista, el esclavo Sab.” (Noticias culturales)

(Lote de 20 ejemplares del libro disponible para su préstamo en el Centro de Documentación María Zambrano, del Instituto Andaluz de la Mujer)

Valoración

En la reunión la mayoría de las asistentes estuvimos de acuerdo en la belleza de esta obra, claramente enmarcada dentro de la literatura romántica, o, para entendernos mejor, de la literatura del Romanticismo.

A pesar de alguna ‘voz disidente’ que solo quiere leer literatura actual, elegimos esta novela para su lectura en el grupo por haber asistido varias de las integrantes del mismo al VII Congreso de Mujeres Singulares que tuvo lugar en Sevilla en 2014, dedicado en esta ocasión a Gertrudis Gómez de Avellaneda para celebrar el bicentenario del nacimiento de una autora que, tras salir de su Cuba natal, estuvo residiendo durante un tiempo en nuestra ciudad, al ser su padre originario de la zona. Y porque es bueno conocer y leer a las autoras clásicas, que por algo lo son (y buen trabajo que les costó llegar a ello).

Y es que lo que se dijo en el Congreso llamó vivamente nuestra atención, como por ejemplo el hecho de que se trata de la primera novela antiesclavista, al ser anterior -data de 1841-, incluso, a ‘La cabaña del tío Tom‘, de Harriet Beecher Stowe, editada por primera vez en 1852. También nos atrajo la figura de una mujer adelantada a su tiempo en sus ambiciones literarias y su libertad vital, lo que se manifestó, por ejemplo, en sus amores, si bien estos estuvieron sujetos a los ideales del romanticismo, muy cuestionados -y con mucha razón- en la actualidad. O la lectura de la ‘humilde’ presentación de la autora de su obra -hecha Josune Muñoz, especialista en la materia y alma Skolastica, importante y singular proyecto de cultura de mujeres y género con sede en Bilbao-, presentación que por su interés y encanto reproduciremos más adelante en el apartado de citas.

Así que la obra se puede decir que cubrió nuestras expectativas, al acercarnos a una figura literaria de primer orden, que, si bien fue valorada en su tiempo, no consiguió todas sus ambiciones literarias, como, por ejemplo, ser la primera mujer en ingresar en la Real Academia Española, hecho que no sucedería hasta 1979 (!), año en que fuera admitida Carmen Conde.

La obra, como se ha dicho, transcurre por la senda de la literatura romántica al uso, con un persona principal, el mulato Sab, de grandes capacidades y ambiciones pero con ninguna posibilidad de desarrollarlas dada su condición de esclavo, enamorado apasionadamente de Carlota, una joven ‘princesita’ que nada sabe de la vida al haber estado siempre rodeada de personas que le han adorado, enamorada esta a su vez de un apuesto y rubio joven, más interesado en ella por su supuesta riqueza que por su belleza física y espiritual.

Tengo que confesar que tanta pasión sublime me hizo bastante antipático al protagonista de la historia, si bien una carta final de este a Teresa -una prima pobre de Carlota que también juega un importante papel en la obra-, en la que reflexiona sobre la pasión amorosa, la ambición (sana en este caso, agrego), la virtud, la esclavitud o la situación de inferioridad de las mujeres hizo que comprendiera los motivos que llevaban a la autora a presentarlo como a un héroe, y es que para la descripción de esta carta se me ocurren calificativos como extraordinaria o sublime, cosa que se entenderá con las citas de la misma que se incluyen al final a modo de acercamiento a esta singular obra.

Y destacar, cómo no, la defensa de la mujer en la novela -hecho que la autora llevó a cabo repetidamente en su vida, como se expone en la introducción del libro-, ya que identifica la condición de la mujer con la esclavitud, saliendo incluso peor parada.

Señalar, finalmente, que la belleza formal de la obra -obviando los fallos de puntuación y gramaticales- hace que te sumerjas en los hechos y paisajes que va narrando: espectacular, por ejemplo, la descripción de la calma anterior al estallido a una terrible tormenta que tiene lugar al principio del relato.

Terminar comentando las alabanzas que se hicieron en la reunión a esta edición en concreto de la novela, a cargo de José Servera, que muestra un profundo conocimiento de la autora y de su obra, si bien se hubiera agradecido que el tamaño de la letra del libro fuera un poco mayor, que ya vamos teniendo la vista regular…

Citas

p. 97 [Presentación de la obra a cargo de su propia autora]:

Dos palabras al lector

Por distraerse de momentos de ocio y melancolía han sido escritas esta páginas: la autora no tenía entonces la intención de someterlas al terrible tribunal del público.

Tres años ha dormido esta novelita casi olvidada en el fondo de su papelera: leída después por algunas personas inteligentes que la han juzgado con benevolencia y habiéndose interesado muchos amigos de la autora en poseer un ejemplar de ella, se determina a imprimirla, creyéndose dispensada de hacer una manifestación del pensamiento, plan y desempeño de la de la obra, al declarar que la publica sin ningún género de pretensiones.

Acaso si esta novelita se escribiese en el día, la autora, cuyas ideas han sido modificadas, haría en ella algunas variaciones: pero sea por pereza, sea por la repugnancia que sentimos en alterar lo que hemos escrito con una verdadera convicción (aun cuando ésta llegue a vacilar), la autora no he hecho ninguna mudanza en sus borradores primitivos, y espera que si las personas sensatas encuentran algunos errores esparcidos en estas páginas, no olvidarán que han sido dictadas por los sentimientos algunas veces exagerados pero siempre generosos de la primera juventud.

p. 258: En efecto, Teresa había alcanzado aquella felicidad tranquila y solemne que da la virtud. Su alma altiva y fuerte había dominado su destino y sus pasiones, y su elevado carácter, firme y decidido, la había permitido alcanzar esa alta resignación que es tan difícil a las almas apasionadas como a los caracteres débiles…

p. 264: [Habla Sab] … por ti que no te has avergonzado de amar al siervo, y que has dicho “levanta tu frente, hijo de la esclava, las cadenas que aprisionan las manos no deben oprimir el alma”…

p. 265: [Habla Sab] … Pero ¿qué es la virtud? ¿en qué consiste?… Yo he deseado comprenderlo, pero en vano he preguntado la verdad a los hombres. Me acuerdo que cuando mi amo me enviaba a confesar mis culpas a los pies de un sacerdote, yo preguntaba al ministro de Dios qué haría para alcanzar la virtud. La virtud del esclavo, me respondía, es obedecer y callar, servir con humildad y resignación a sus legítimos dueños, y no juzgarlos nunca.

Esta explicación no me satisfacía. ¡Y qué!, pensaba yo: ¿la virtud puede ser relativa? ¿La virtud no es la misma para todos los hombres? ¿El gran jefe de esta gran familia humana, habrá establecido diferentes leyes para los que nacen con la tez negra y la tez blanca? ¿No tienen todos las mismas necesidades, las mismas pasiones, los mismos defectos? ¿Por qué, pues, tendrán los unos el derecho de esclavizar y los otros la obligación de obedecer? Dios, cuya mano suprema ha repartidos sus beneficios con equidad sobre todos los países del globo, que hace salir al sol para toda su gran familia dispersa sobre la tierra, que ha escrito el gran dogma de la igualdad sobre la tumba, ¿Dios podrá sancionar los códigos inicuos en los que el hombre funda sus derechos para comprar y vender la hombre…

p. 270-271: [Habla Sab] … ¡Oh!, ¡las mujeres! ¿Pobres y ciegas víctimas! Como los esclavos, ellas arrastran pacientemente su cadena y bajan la cabeza bajo el yugo de las leyes humanas. Sin otra guía que su corazón ignorante y crédulo eligen un dueño para toda la vida. El esclavo, al menos, puede cambiar de amo, puede esperar que juntando oro comprará algún día su libertad: pero la mujer, cuando levanta sus mandos enflaquecidas y su frente ultrajada para pedir libertad, oye al monstruo de voz sepulcral que le grita: “En la tumba”…

Otras obras de la autora en nuestro Centro de Documentación

El verano sin hombres, de Siri Hustvedt

Sesión 53  (12 de mayo de 2015)

Siri Hustvedt, (Northfield,  19 de febrero de 1955 -)

El verano sin hombres / Siri Hustvedt; traducción de Cecilia Ceriani.— Barcelona: Anagrama, 2011.—228 p.

Resumen: “Cuando Boris Izcovich dijo la palabra «pausa», Mia Fredricksen, de cincuenta y cinco años, enloqueció. Porque lo que deseaba su marido era una pausa en su matrimonio, después de treinta años sin adulterios y una hija encantadora. Hay que decir que la «pausa» de Boris es francesa, compañera de trabajo, joven y con buenas tetas. Pero la locura de Mia no fue más que una breve psicosis, y ese verano regresa a Bonden, la ciudad de su infancia, donde aún vive su madre en una residencia para ancianas activas e independientes. Mia alquila una casa, se relaciona con sus vecinos, una joven recién casada con dos niños y un marido que le despierta sospechas de maltrato, y visita a su madre y a su grupo de amigas. Recupera los recuerdos de su infancia, y descubre algunos secretos de la femineidad de otras generaciones. También dirige un taller de poesía con un grupo de estudiantes. Y con todos estos incidentes, historias y vidas, Mia urde esta veloz, brillante comedia feminista, de inesperado final…” (Más información y acceso a un fragmento del libro en la web de la editorial)

(Lote de 20 ejemplares del libro disponible para su préstamo en el Centro de Documentación María Zambrano, del Instituto Andaluz de la Mujer).

Valoración

Por su temática, difícilmente puede encontrarse una obra más adecuada para leer en un grupo de lectura como el nuestro.

Así pues, este libro nos gustó mucho en general, si bien algunas de las componentes del grupo le pusieron ciertas pegas, como la ruptura de ritmo con las digresiones de la voz narradora –coincidente con Mia, la protagonista-, lo convencional del final de la obra, o el retrato ‘idílico’ de la hija y la simplicidad, a veces, del marido.

No fue mi caso, ya que me gustaron mucho las reflexiones sobre distintos temas que Mia va mezclando con los hechos que narra, que no me resultaron ni excesivas ni poco pertinentes (muy interesante, por ejemplo, la comparación que hace entre la violencia física que se da entre los chicos y la que se produce entre las chicas –p. 133-134–; o el perspicaz cuestionamiento de la narradora de la afirmación de un científico amigo de su marido sobre que en el reino animal solo las mujeres tienen orgasmos –p. 128-131–).

Sí admito, en cambio, que el retrato de la hija resulta un poco empalagoso e irreal, o que el final no resulta tan inesperado como mantiene la editorial, si bien lo encuentro coherente con unos personajes y una historia que se sienten muy cercanos y reales, no solo por sus cualidades positivas sino también por sus contradicciones y debilidades, presentes en todo lo humano. Y la simplicidad del marido, como afirmó una de las componentes del grupo, más parece que se haya hecho así a propósito que por carencia de profundidad de la voz narradora.

En cualquier caso, el proceso de superación del trauma de la protagonista y la descripción inteligente y amable de los personajes femeninos con los que va teniendo relación en el verano narrado -como su querida e inteligente madre o la simpática vecina-, hacen que disfrutes enormemente de la lectura del libro y que te sientas agradecida por pertenecer a un sexo tan fuerte, tan activo en el disfrute de la cultura y tan empático, en general, con el resto de las mujeres. Interesantísima, también, la gestión por parte de la protagonista del episodio de ‘bullying’ que sucede en el grupo de chicas a las que está dando el taller de poesía durante ese tiempo.

En definitiva, una obra totalmente recomendable, si bien me queda la duda de si lo es solo para las mujeres o si también la encontrarán así los hombres, los grandes ausentes -si bien presentes en su ‘no estar’- de este libro con título tan sugerente como acertado. ¿Y es que lo masculino es universal y lo femenino es solo para mujeres? No hace falta decir que la respuesta a esta cuestión no puede ser otra por mi parte que sostener que la buena literatura es universal, independientemente del sexo de quien la protagonice, y que está muy bien que en este caso el protagonismo absoluto sea de las mujeres.

Citas del libro

Y ahora algunas citas para disfrutar en cierta medida del libro a pesar de no haberlo leído (o, precisamente, para incitar a hacerlo):

p. 125: Me he dado cuenta de que ocultar algo resulta tan interesante como contarlo. Me fascina cómo el habla, ese corto viaje entre nuestro interior y el exterior, puede ser tan doloroso bajo ciertas circunstancias…

p. 127: … La moraleja de todo esto es que la extrema relajación fomenta el placer y que la relajación es un estado de apertura casi completo ante cualquier cosa que pueda sobrevenir. También supone irreflexión…

p. 131: … Me di cuenta de que el rostro de la madre reflejaba difusamente cada expresión de la niña. Cuando Alice hablaba bajito, Ellen se inclinaba hacia ella con mirada intensa y sus labios repetían con un leve movimiento los insultos recibidos que su hija refería. Cuando Alice lloraba, los ojos de Ellen se achicaban y fruncía el ceño y apretaba los labios sin dejar escapar ni una lágrima. Un madre que escucha es un ser especial. Una madre debe escuchar, solidarizarse, pero no puede identificarse completamente con el hijo. En esas situaciones lo que procede es tomar prudente distancia y resistirse a aceptar, sin más, la versión de los hechos que te cuentan…

p. 135: … En la calle, caminando hacia ‘casa’, me vino a la mente un extraño pensamiento:

Pero no puedo seguir viviendo atemorizada,
ni, viendo lo que veo, reprimir las lágrimas.

Mientras iba, paso a paso, desandando el camino, me acordé de la fuente: Antígona…

p. 152: Todos empezamos iguales en el útero de nuestras madres. Cuando flotamos en el mar amniótico de nuestra primera inconsciencia, todos nosotros tenemos gónadas. Si el cromosoma Y no actuara sobre las gónadas de algunos para gestar unos testículos, todos seríamos mujeres. La biología revierte la historia del Génesis: Adán es Adán a partir de Eva y no al revés. Los hombres son las costillas metafóricas de las mujeres, en lugar de ser las mujeres quienes surjan de la costilla de un hombre…

p. 180: … Como habréis observado, los miembros de un club de lectura tienden a considerar a los personajes que viven dentro de una novela igual que si fueran gente que vive fuera. El hecho de que los primeros estén compuestos de las letras del alfabeto y los segundos de carne y hueso tiene poca relevancia…

p. 185-186: La sesión del grupo de lectura acabó a los pocos minutos y lo había hecho sin que yo pudiera añadir que no existe asunto humano que escape al escrutinio de la literatura. No necesito sumergirme en la historia de la filosofía para insistir en que NO EXISTEN REGLAS en el arte ni tampoco suelo que sustente los argumentos de los Bufones y Descerebrados que piensan que sí hay normas, leyes y territorios prohibidos, ni que tampoco existe razón para considerar que “ancho” es mejor que “estrecho” o “masculino” preferible a “femenino”. A excepción del prejuicio, en las artes no existen sentimientos que deban ser privados de expresión, ni historia que no pueda ser contada. La magia está en el sentimiento y en expresarlo, y eso es todo.

p. 188, 205: Y ahora el telón debe abrirse para mostrar el siguiente lunes, cuando siete incómodas chicas y una poeta, que luchaba por ocultar su ansiedad, se sentaron alrededor de una mesa en el Círculo de Bellas Artes […] Había llegado la hora de mi discurso y me puse a ello. Lo que dije, en esencia, fue que un relato con siete personajes también puede dar lugar a siete relatos, dependiendo de la identidad del narrador. Cada personaje contará los mismos acontecimientos desde su punto de vista, exponiendo los motivos personales que le llevaron a actuar así. Nuestra tarea era dar sentido a una historia verídica. Yo ya le había puesto un título: ‘El Aquelarre’. Una oleada de murmullos ahogados recorrió el aula […] En cuanto yo terminase de hablar, cada una leería su texto en voz alta y lo comentaríamos, pero durante los cuatro días siguientes cambiaríamos de identidad y escribiríamos la historia desde el punto de vista de otro personaje […] Cuando acabara la semana tendríamos un relato escrito por toda la clase. El objetivo era conseguir entre todas ponernos más o menos de acuerdo en el contenido.

[…]

El relato que las chicas se llevaron a casa el viernes no era la verdad, pero era una versión que todas podían aceptar, muy en el estilo de las historias nacionales que desdibujan y distorsionan las acciones de las personas y el desarrollo de los acontecimientos con el fin de preservar una imagen ideal.

p. 212: … Los Cisnes [las amigas de la madre] se estaban muriendo, uno a uno. Todos nos estamos muriendo, uno a uno. Olemos a mortalidad y no podemos desprendernos de ese aroma. No hay nada que podamos hacer excepto, quizá, romper a cantar.

El cuarto de atrás, de Carmen Martín Gaite

Sesión 52  (9 de  abril de 2015)

principal-carmen-martin-gaite_grandeCarmen Martín Gaite (Salamanca 1925- Madrid 2000)

cuartoatrasEl cuarto de atrás / Carmen Martín Gaite. — Barcelona: Siruela, 2012. — 184 p.

Resumen: “Durante una noche de insomnio, la escritora recibe la visita de un desconocido interlocutor cuya identidad permanecerá oculta en todo momento… Los recuerdos de infancia y juventud en Salamanca se irán mezclando con sus reflexiones sobre los sueños, el amor, la escritura o la memoria.“El cuarto de atrás es un en sayo sobre el oficio de escribir, un libro de memorias y una novela fantástica. Pero, por encima de todo ello, es una larga conversación. Todos los libros de Carmen Martín Gaite son una conversación, pues para ella escribir nunca fue distinto a hablar. Hablar con alguien ausente, puede que desconocido, pero, en definitiva, una conversación en toda regla“.

(Lote de 20 ejemplares del libro disponible para su préstamo en el Centro de Documentación María Zambrano, del Instituto Andaluz de la Mujer).

Valoración

En esta ocasión todas las asistentes a la reunión del grupo de lectura, que fue muy nutrida, estuvimos de acuerdo en que se trataba de un gran libro.

Para describirlo no se me ocurre nada mejor que un fragmento del prólogo, a cargo de Gustavo Martín Garzo:

“El cuarto de atrás es un ensayo sobre el oficio de escribir, un libro de memorias y una novela fantástica [con muestra también de los que es un folletín, agregaría yo]. Pero, por encima de todo ello, es una larga conversación. Todos los libros de Carmen Martín Gaite son una conversación, pues para ella escribir nunca fue distinto a hablar. Hablar con alguien ausente, puede que desconocido, pero, en definitiva, una conversación en toda regla. Eso es escribir, para Carmen Martín Gaite, la búsqueda de ese interlocutor providencial capaz de hacernos decir cosas insospechadas. Porque hablar no es solo contar lo que sabemos, sino relacionarnos con lo que desconocemos. Hablar es encontrar cosas, salir al bosque y descubrir senderos nuevos, lugares misteriosos. Y eso queremos al escribir, encontrarnos con alguien que nos ayude a pensar. Escribir es hablar con el pensamiento.”

Estas palabras me hicieron recordar otra estupenda novela de la autora, ‘Retahílas’, que relata el viaje que realiza una anciana al pazo familiar para morir, acompañada de una de sus nietas, y la llegada inesperada del sobrino de esta última, lo que conduce durante esa noche un intenso diálogo entre tía y sobrino, que reconstruyen y se cuentan mutuamente lo que han sido su vidas hasta entonces.

Y es que, según la propia la autora: “… Nunca se escuchan historias mejor contadas que las que se cuentan a un interlocutor casual…” (cita tomada de la web Erudición y Crítica).

Aunque hay otras personas estudiosas -como Montserrat Escartín Gual en su artículo ‘Carmen Martín Gaite: la escritura terapéutica‘ (Revista de Literatura. Vol. 76, n. 152 (2014) ) – que afirman que si bien a autora priorizó la comunicación hablada en su primeras novelas, con el paso del tiempo su discurso narrativo se decantó por la escritura frente a la oralidad, convirtiéndola en el vehículo elegido por sus personajes para comunicarse y, en definitiva para ella misma, para buscar la curación a través de la palabra.

Después de lo dicho, no es de extrañar que la autora, y esta obra en concreto, esté presente en todas las universidades norteamericanas, según informa Tereixa Constenla en su artículo ‘Caperucita, doctora en Manhattan‘ (El País, 29 abril de 2013): “Ni Benet, encumbrado entre la élite como el más singular de su generación…, ni Sánchez Ferlosio, su exmarido, han permanecido indemnes al paso del tiempo. ‘Ella es imprescindible. El cuarto de atrás es una novela canónica. Nadie puede doctorarse en Estados Unidos sin haberla leído, sin embargo ya casi nadie enseña a Benet ni El Jarama’, explica la catedrática de la Universidad de Delaware Joan L. Brown.”.

Destacar, finalmente, las hermosas relaciones que muestra el libro entre la autora con su madre y con una amiga de infancia, reflejadas en alguna de las citas del libro que recojo a continuación, citas que servirán, también, para mostrar la gran maestría en su escritura de Carmen Martín Gaite, su alejamiento de los pensamientos imperantes -y en concreto en lo referente del papel de las mujeres en la sociedad- en la época que le tocó vivir -guerra y posguerra española- y el gran interés y la belleza del obra que nos ocupa:

p. 84-85:… Mi madre no era casamentera, ni me enseñó tampoco nunca a coser ni a guisar, aunque yo la miraba con mucha curiosidad cuando la veía a ella hacerlo, y creo que, de verla, aprendí; en cambio, siempre me alentó en mis estudios, y cuando, después de la guerra, venían mis amigos a casa en época de exámenes, nos entraba la merienda y nos miraba con envidia. “Hasta a coser un botón aprende mejor una persona lista que una tonta”, le contestó un día a una señora que había dicho de mí, moviendo la cabeza con reprobación: “Mujer que sabe latín no puede tener buen fin”, y la mire con un agradecimiento eterno.
Por aquel entonces, ya tenía yo el criterio suficiente para entender que el “mal fin” contra el que ponía en guardia aquel refrán aludía a la negra amenaza de quedarse soltera, implícita en todos los quehaceres, enseñanzas y prédicas de la Sección Femenina…

p. 132: … me ha sonado a copla de Conchita Piquer. Pero, a pesar del desprestigio que ha venido aureolando, con el paso del tiempo, a estos arrebatos de la hembra en celo, de los que yo misma me he burlado tantas veces, todo lo que vuelva a traer al paladar trasero de la memoria el sabor amargo que diferenciaba aquellas coplas me produce respeto. En el mundo de anestesia de las postguerra, entre aquella compota de sones y palabra -manejados al alimón por los letristas de boleros y las camaradas de Sección Femenina- para mecer noviazgos abocados a un matrimonio sin problemas, para apuntalar creencias y hacer brotar sonrisas, irrumpía a veces, inesperadamente, un viento sombrío en la voz de Conchita Piquer, en las historias que contaba. Historias de chicas que no se parecían en nada a las que conocíamos, que nunca iban a gustar las dulzuras del hogar apacible con que nos hacían soñar a las señoritas…

p. 153 (refriéndose a una isla inventada por la amiga de infancia de la autora): A Bergai se llegaba por el aire. Bastaba con mirar a la ventana, invocar el lugar con los ojos cerrados y se producía la levitación. “Siempre que notes que no te quieren mucho -me dijo mi amiga-, o que no entiendes algo, te vienes a Bergai. Yo te estaré esperando allí.”…

p. 158 (refiriéndose al cuarto de atrás de su infancia, un cuarto reservado para su uso por ella y su hermana): … Era muy grande y en él reinaban el desorden y la libertad, se permitía cantar a voz en cuello, cambiar de sitio los muebles, saltar encima de un sofá desvencijado y con los muelles rotos al que llamábamos el pobre sofá, tumbarse en la alfombra, mancharla de tinta, era un reino donde nada estaba prohibido…

Otras obras de la autora en nuestro Centro de Documentación

Vídeo

Matriarcas, de Gaudi Galego: canción para celebrar el Día de la Madre 2015

Muy bonita la canción y el vídeo dedicado por la cantante Gaudi Galego a las Matriarcas de su tierra, Galicia, en ‘Luas de outubro e agosto’, editado a finales del año pasado:

 

Aquí abajo la letra en gallego y en castellano:

Comezan as historias con homes encumados,
rematan sempre todas con mulleres que os salvaron
da morte do intelecto, insectos que os picaron
de turbias lendas vellas que non queren nin lembrar.

E nós pouquiño a pouco ímonos situando,
construíndo barricadas no país dos alalás.
Nós en corpo e alma, nós mercando calma,
nós cousa por cousa sen podernos despistar.

Nós aleitadoras, nós conquistadoras,
brillantes activistas da vida cotiá.
E nós que resistimos a séculos de forza,
e nós as matriarcas do país dun tal Breogán.

Comezan as historias con home encumados,
rematan sempre todas con mulleres que os salvaron
da morte do intelecto, insectos que os picaron,
de turbias lendas vellas que non queren nin lembrar.

Nós aleitadoras, nós conquistadoras,
brillantes activistas da vida cotiá.
E nós que resistimos a séculos de forza,
e nós as matriarcas do país dun tal Breogán

(“Comienzan las historias / con hombres en la cuna
terminan siempre todas / con mujeres que los salvan
de la muerte del intelecto / de los insectos que les han picado
de turbias leyendas viejas / que no quieren ni recordar.

Y nosotras poco a poco / nos vamos situando
construyendo barricadas / en el país de los alalás.
Nosotras en cuerpo y alma, / nosotras consiguiendo tranquilidad,
nosotras cosa tras cosa / sin podernos despistar.

Nosotras amamantadoras, / nosotras conquistadoras,
brillantes activistas / de la vida cotidiana.
Y nosotras que resistimos / a siglos de violencia,
Y nosotras matriarcas / del país de un tal Breogán.

Comienzan las historias / con hombres en la cuna
terminan siempre todas / con mujeres que los salvan
de la muerte del intelecto / de los insectos que les han picado
de turbias leyendas viejas / que no quieren ni recordar”).

Y si quieres descargarla puedes hacerlo aquí.

Feliz Día de la Madre a todas las mujeres que lo son, lo serán o pudieron haberlo sido…!