Vídeo

In memoriam de Aretha Franklin

El día 16 de este mes de agosto ha fallecido Aretha Franklin a los 76 años de edad.

Desde aquí queremos hacer nuestro pequeño homenaje a esta cantante fundamental con el vídeo de tributo que le ha dedicado el Kennedy Center Honors:

 

Varias de las imágenes del vídeo pertenecen a la emocionante versión de ‘A Natural Woman’, de Carole King, en el homenaje que dicho Centro dedicó a esta cantante y compositora neoyorkina en 2015:

 

Como emocionantes y empoderantes son las canciones que en este blog hemos utilizado en dos ocasiones para festejar el Día Internacional de las Mujeres:

Sisters Are Doing It For Themselves: canción para celebrar el 8 de marzo 2015, que incluye el vídeo de una estupenda actuación de Aretha Franklin con la también inigualable Annie Lennox:

 

Respect, por Aretha Franklin: canción para celebrar el Día Internacional de las Mujeres 2017, con la canción (machista) que dos años antes había popularizado Otis Redding y que gracias a esta versión mutó en himno feminista:

 

¡Larga vida a la Reina del Soul que tanto nos ha hecho (y hará) disfrutar!

Anuncios
Vídeo

Nuestra canción del verano 2018: ‘El Clítoris’, con Jesusa Rodríguez y Liliana Felipe

Nuestra canción del verano 2018, «El clítoris», es un homenaje al único órgano humano que solo sirve para dar placer, cuya anatomía completa, curiosamente, no se describió hasta el año 1998, como se dice al principio de la grabación.

Pero no nos vamos a lamentar de tan tardío ‘descubrimiento’ sino que lo reivindicamos festivamente, como lo hacen en esta simpática canción  las insignes artistas feministas mexicanas Jesusa Rodríguez y Liliana Felipe:

Para animar a aprendérsela, aquí va la letra completa (tomada del blog Chicas Malas):

«El clítoris»

Si no sabes dónde está tu clítoris
no te metas en ningún intríngulis.
Una cuarta por debajo del ombligo,
busca bien y encontrarás un gran amigo.

Y si sientes un placer orgásmico
es que ya llegaste al punto crítico.
No hace falta que el cerebro te trabaje,
solo deja que tu cuerpo se relaje.

Sus ocho mil terminales nerviosas
son las que tienen feliz a sus esposas.
Las quince mil que se extienden por dentro
son responsables de todo su contento.

Todos los órganos tienen sus funciones,
pa respirar tenemos los pulmones
y el susodicho que sólo da placer,
un privilegio nomás en la mujer.

Hay clítoris de todos los tamaños,
de todos los colores y de todos los sabores.
No es un botón, es un iceberg.
No es un botón, no es un botón.
No es un botón, es un iceberg
y es un portento que tiene la mujer.

¡Feliz y placentero verano!

 

El club de los mentirosos, de Mary Karr

Sesión 81 (12 de junio de 2018)

Mary Karr (Groves, Texas, Estados Unidos, 1955- )

El club de los mentirosos / Mary Karr. — [Cáceres] : Periférica ; [Madrid] : Errata Naturae, 2017.– 517 p.

“La tragicómica niñez de Mary en una localidad petrolera del este de Texas nos presenta a unos personajes tan singulares como divertidos: un padre bebedor, una hermana que con doce años le planta cara a un sheriff, una madre con un sinfín de matrimonios a sus espaldas y cuyos secretos amenazan con destruirlos a todos. Precisamente, será la madre, ese personaje maravilloso, quien se convertirá a lo largo del libro en la clave de esta gran historia, de esta novela autobiográfica e inolvidable.”

(Lote de 20 ejemplares del libro disponible para su préstamo en el Centro de Documentación María Zambrano, del Instituto Andaluz de la Mujer)

Valoración

En general el libro gustó mucho al grupo, aunque algunas teníamos tan altas expectativas por lo bien que nos habían hablado del mismo que nos decepcionó un poco (pero muy, muy poco…).

En cualquier caso, la narradora se pone maravillosamente en la voz de la niña que fue y nos cuenta con cierta ternura pero sin sentimentalismos la historia de su padre y, sobre todo, de su madre, por quienes sentía un gran amor a pesar de los malos tragos pasados con o por ellos, ambos de un alcoholismo nada disimulado. Y también está presente en el relato su hermana, apenas algo mayor que ella, con la que no parece compartir ideas políticas en la actualidad -habla de su hermana republicana- pero no por ello deja de admirar el papel jugado por la misma en la familia cuando eran pequeñas, asumiendo responsabilidades impropias para una niña de su edad.

Se trata, pues, de la historia de una familia disfuncional pero a la vez y en cierto modo muy unida, que es una de las contradicciones que se muestran en estas autobiogría, entre las cuales se lleva la palma el personaje de la madre, de gran sensibilidad y cultura pero, al mismo tiempo, bastante ordinaria en su estética y en su forma de hablar y actuar, lo cual, curiosamente, no le resta una grandeza que se manifiesta en su fuerte carácter, en su -me atrevería a decir- arraigada actitud ‘feminista’, y, sobre todo, en la forma de sobrellevar un pasado trágico con sufrimiento profundo pero sin autocompasión alguna.

En definitiva, una escritura directa, sincera y dura, pero también conmovedora en algunos pasajes -como cuando relata la última noche pasada con su padre antes del divorcio de la pareja y la forma de anunciárselo a las hijas que se pueden leer de la página 303 a la 313- y, sobre todo, por el gran cariño e incluso admiración -no exento de mirada realista- de una hija por unos progenitores en principio nada ejemplares.

Agregar que aunque algunas críticas digan que se trata de un lectura hilarante yo no diría que el libro es gracioso, si bien es cierto que algunas reflexiones de la narradora-niña pueden provocar una leve sonrisa. También que una compañera del grupo de lectura comentó que no había terminado el libro entre otras cosas por la poca sensibilidad mostrada en el mismo hacia los animales, en lo que no puedo sino darle la razón.

Debate sobre la violencia sexual provocado por ciertos pasajes del libro

Finalmente destacar la interesante discusión que generó el hecho de que la niña protagonista -la autora, dado que se trata de una autobiografía- sufra dos violaciones -¡a los siete y los ocho años de edad!- y que en ninguna de ellas diga nada a nadie al respecto pues, como dice ella misma al referirse a su agresor de la primera ocasión: “Ni siquiera tuvo que amenazarme para que no dijera nada. Yo ya sabía lo que me llamarían si lo contaba.”. Estremecen los hechos y la reacción, más teniendo en cuenta de que se trataba de una niña de tan corta edad.

Cosas que salieron en la debate:

-Lo generalizado que está aún hoy el acoso y la violencia sexual hacia las niñas y las mujeres y el clima en cierto modo propicio a que estas prácticas se sigan produciendo, si bien se cuestionó si es real o no que este tipo de hechos sea tan común, a lo que se adujo que la mayoría de las mujeres lo sufrimos o lo hemos sufrido en varias ocasiones a lo largo de nuestras vidas, saliendo a relucir el estupendo -por lo bien que refleja la realidad- vídeo sobre el acoso callejero ‘Au bout de la rue‘ que se hizo viral en 2016.

– Que puede haber distintas formas de reaccionar ante una agresión sexual y que no todas las mujeres tenemos que responder del mismo modo pues las puede haber más ‘fuertes’ y otras más ‘tímidas’ -o intimidadas- ante los ataques machistas de diversa índole.

– Que el límite ante cualquier situación de insinuación o propuesta sexual debe ser el consentimiento de la mujer o mujeres interpeladas, y, en línea con lo que se está barajado en la actualidad, este debería ser explícito, pasando del “No es no” al “Sí o es no”.

Y para profundizar en el tema aquí van algunas aportaciones personales posteriores para seguir alimentando el debate:

– Actualmente están saliendo a la luz muchos casos de ámbitos en los que el acoso sexual ha sido moneda de cambio común: como ejemplos baste hablar del mundo del espectáculo a los que responde el movimiento #MeToo, o los más insólitos de la universidad y la investigación o el que se ha conocido más recientemente de directores de orquesta.

– Que de algún modo tendría que cambiar el hecho de que hagas lo que hagas parece que en estas situaciones las mujeres llevamos necesariamente las de perder pues, además de la agresión, si osas responder afeando o ridiculizando la actitud de quien te ha dicho una grosería siempre puedes ser calificada por esa persona de ‘puta’ y lindezas de este tipo -algo bastante común, como he tenido ocasión de experimentar personalmente-, o, incluso, ser agredida físicamente, como le ha pasado a la chica del siguiente vídeo cuyo caso, captado por la cámara de un establecimiento comercial cercano, indigna a Francia en la actualidad.

Por no hablar de los casos verdaderamente graves de agresiones sexuales severas, en los que parece que si no se responde se está consintiendo -un ejemplo especialmente sangrante al respecto es lo que deja traslucir la sentencia del caso de La Manada de los sanfermines del año pasado- y si respondes defendiéndote puedes hasta ser asesinada, como le sucedió a Nagore Laffage en las mismas fiestas ocho años antes.

– Que por lo mucho que la sociedad y en concreto las mujeres nos jugamos en ello deberíamos seguir reflexionando sobre el tema, para lo que recomiendo la lectura del capítulo dedicado a la violación del libro ‘Teoría King Kong‘, de Virginia Despentes, en el que anima a las mujeres a que nos hagamos conscientes de nuestra fortaleza.

– Que tampoco deberíamos dejarnos llevar por un clima que favorezca el abuso del castigo y la censura o que nos haga sentirnos en un estado de ‘pánico moral’, como bien expone Paloma Uría Ríos en su interesante artículo ‘El largo camino del feminismo: dogmas y disensos‘ (Pikara Magazine, 20 de julio de 2018).

Y ya no me resta sino invitaros a que hagáis las observaciones o aportaciones que estiméis oportunas mediante vuestros comentarios sobre tan importante asunto.

Citas del libro

P. 30: “… Cuando la verdad resulta insoportable, es muy común que la mente la elimine. Pero sucede que la sombra de un suceso permanece en la memoria…”

P. 31-32: “El hecho de que en mi casa las cosas no fueran bien se metastatizó en la sensación de que, en cierto modo, yo tampoco estaba del todo bien… Me volví una cagueta y una perdonavidas al mismo tiempo…”

P. 37 [Sobre su madre]: “… Su bravura no encajaba en la anestesiada década de los cincuenta…”

P. 38: “Aquel mundo había quedado atrás mucho antes de que yo naciera, y sin embargo lo recuerdo. A decir verdad, mi pare me contó tantas anécdotas de su niñez que en muchos aspectos las suyas me parecen más vívidas que las mías propias. Las repetía una y otra vez ante un público compuesto por los borrachos con los que jugaba al dominó los días de libranza. Se reunían en el bar de la Legión americana o en la trastienda del local de artículos de pesca cuando sus mujeres los hacían pagando facturas o en la sede del sindicato. La cabrada esposa de alguno de ellos acabó por bautizar al grupo como «el club d ellos mentirosos», y con ese nombre se quedó.

P. 46: “… Al igual que la mayoría de la gente, mi padre mentía mejor por omisión, y de nada valía interrogarlo sobre aquello que no quería que supieras.

P. 57: “En la zona occidental de Texas el cielo es más extenso que en otros sitios. Ni colinas, ni árboles en el horizonte. Los únicos accidentes son las gasolineras que se ven de vez en cuando, raras veces… El paisaje es inexistente, y el cielo lo ocupa todo…”

P. 64: “… Como eran muy guapas, esperaban que hicieran «buenos casamientos», lo cual no era sinónimo de felicidad, sino de que no tendrían que trabajar en la granja…”

P. 71: “… Eran esa clase de detalles los que te partían el alma en Leechfield, a lo que papá se refería cada vez que decía que era un pueblo demasiado feo como para no tenerle cariño.

P. 72: “… En su mundo, solo los locos de remate se divorciaban. Los ciudadanos de pro mal casados se ataban los machos y aguantaban el tirón.

Su tío Lee Gleason, por ejemplo, estuvo cuarenta años sin dirigirle la palabra a su mujer, hasta el día de su muerte, pero ni se le pasó por la cabeza divorciarse…”

P. 77: “A veces transformaba la invectiva en sabio consejo destinado a quienquiera que fuera objeto de la furia de mi madre. «Mándalos a tomar por culo», decía… (A día de hoy tengo una especie de tendencia natural a mandar a tomar por culo. Me fascina la cantidad de situaciones al que viene al pelo).

P. 90: “La lenta agonía cancerosa de mi abuela quedó durante mucho tiempo reducida a ese informe trillado , un caso claro del mecanismo de sustitución de la realidad mediante el lenguaje…”

P. 118, 121: “… Tenía siete años… Según mi expediente escolar pesaba unos veintidós kilos. Pensada en un par de jamones cocidos hermoso para haceros una idea de mis dimensiones. Y ahora imaginad a un adolescente empalmado… embistiéndome…

Ni siquiera tuvo que amenazarme para que no dijera nada. Yo ya sabía lo que me llamarían si lo contaba.

P.142: “Leechfield había sido evacuado pocos años antes por culpa del huracán Audrey. Fue la primera tormenta que recuerdo de la lista alfabética de nombres de mujer. Durante el Audrey mamá despotricó de lo lindo contra el hecho de que el género femenino tuviera que cargar con el muerto de tanta destrucción. «Joder, si son los hombres los que van a la guerra», recuerdo que decía…”

P. 167-168: “… Mi abuela se murió y a mí no me dio ninguna pena.

…El tío Frank se arrodilló para ponerse a mi altura y me dijo que la abuela había «fallecido». Recuerdo que la fórmula me pareció muy formal y forzada, digna de Bonanza. En aquel momento empezaron a desfilar por mi mente todas las expresiones locales que hacían referencia a la muerte. «Está criando malvas», «se ha ido al otro barrio», «ha estirado la pata», «la ha espichado», y mi favorita: «ha abierto un criadero de gusanos»…”

P. 181: “… (He llegado a creer que el silencio puede engrandecer a una persona. Y el dolor, también. La emanación de un silencio pesado y triste puede investir a alguien de una dignidad absoluta)…”

P. 206: “…Por un momento pierdo la noción de todo, que es el efecto que persigue una buena mentira. Al mismo tiempo, soy más yo misma que antes de que papá empezara a hablar, que es el modo que tienen las mentiras de develar verdades…”

P. 237 [citando a la madre]: “… iba a condenar las ventanas para que ni la mismísima Dios (siempre destacaba el género femenino) pudiera ver la casa por dentro.

P. 385: “Más noches pasaron, y días tan grises y granulosos que ni uno solo destaca del resto, hasta que un día me pongo mala y el adulto que en teoría viene a cuidarme acaba metiéndome la polla en mi boca de niña de ocho años…

P. 390: “Me acuerdo del vecino que se puso a embestirme después de tumbarme encima de un saco de cemento… Seguramente ya no soy virgen a consecuencia de aquello. No oí que ninguna membrana se rasgara dentro de mí, de lo concentrada que estaba en que terminara antes de acabar metida en un lío. Pero, con flor o sin ella, sé que esa agresión me ha dejado marcada para siempre.

P. 392: “… Tengo todo un vocabulario para mis propias carencias. Es el resultado de ser siempre más pequeño que, menos que, más débil que...”

P. 420: “… Claro que el mundo cría monstruos, pero la bondad prolifera igual de silvestre...”

P. 446: “… Me seducía la idea de que mirando un cuadro o escuchando un concierto pudieras «transcender» las gilipolleces cotidianas que te van minando por dentor, que en un instante de pura concentración pudieras interiorizar algo que te engrandeciera para siempre.

P. 475-475: “Alguna vez he oído por ahí que cuidar a un inválido es como cuidar a un bebé. Y supongo que en esencia se trata de lo mismo, pero un bebé te recompensa cada día con algún progreso; le sale un diente, o descubre que el objeto que se agita sin ton ni son ante sus ojos es en realidad su propia mano. El inválido, en cambio, es un pozo que te absorbe. Cada día te dedica una mirada aún más carcomida por el agotamiento que la tuya, y más afligida. Si la vida es sufrimiento (como sostiene Buda), un concurso interminable para ver quién traga más mierda, el inválido gana siempre, de calle.

Cantantes y serie de televisión citadas en el libro

Por situar en el ambientillo musical y televisivo de la época, aquí van algunas cantantes (con enlace a grabaciones de Youtube relacionadas) y una serie citadas del libro :

Más sobre el libro

Libros de la autora en nuestro Centro de Documentación

Pulsar en el siguiente enlace.

Feria del Libro de Sevilla 2018: Mesa redonda y lecturas de clubes de lectura feminista de la ciudad

El día 8 del pasado mes de mayo la Feria del Libro de Sevilla 2018, organizada este año bajo el lema ‘Mujeres de Letras Tomar’, celebró su propio 8M para lo que nos regaló varias actividades en torno a las Mujeres y la Literatura.

Dedicamos esta entrada a una de dichas actividades: la mesa redonda ‘Una genealogía propia. La importancia de los clubes de lectura feministas’, organizada por el Instituto Andaluz de la Mujer, en la que participamos los grupos de lectura feminista de la ciudad: el club de La Tribu que se reúne en la libraría Casa Tomada; Arcadia, del espacio de coworking de mismo nombre; el de La Tribu recientemente creado por el Centro Andaluz de las Letras en la Biblioteca Pública Provincial; y finalmente el nuestro, Generando Lecturas, encuadrado en el Centro de Documentación María Zambrano del Instituto Andaluz de la Mujer.

Los objetivos principales de esta actividad eran poner en valor la labor de estos clubs, reivindicando la necesidad de crear espacios de discusión y debate en torno a la literatura femenina, concienciar sobre sus posibilidades y favorecer la cooperación entre los mismos.

El acto comenzó con la mesa redonda propiamente dicha, en la que las representantes de los distintos grupos de lectura respondimos a una serie de preguntas de Carmen G. de la Cueva, coordinadora de la actividad, sobre por qué opinábamos que son importantes los clubs de estas características, orígenes de los presentes, desafíos y procesos de afianzamiento de los mismos y herramientas y consejos para quienes quisieran formar grupos de lectura como los nuestros.

Señalar aquí que Generando Lecturas es más longevo de este tipo de grupos de la ciudad y -que sepamos- de toda Andalucía y que nuestras respuestas a las preguntas planteadas fueron en la misma línea de las de las representantes del resto de grupos: la importancia de dar relevancia a la literatura escrita por mujeres, dado que hoy por hoy sigue estando menos valorada, en general, que la realizada por los hombres, reivindicando la universalidad de esta literatura -no tiene sentido pensar que lo masculino es universal y lo femenino solo tiene interés para las propias mujeres- y las posibilidades que ofrece la literatura para reflexionar sobre la vida, para lo que nuestros grupos utilizamos la perspectiva de género como modo de enriquecer nuestras miradas sobre el mundo y las temáticas que nos atañen como seres humanos. Además, aprovechamos para publicitar la gran cantidad de lotes de libros que tenemos en el Centro de Documentación a disposición de cualquier grupo de lectura que los quiera solicitar, muchos de ellos relacionados con otros recursos también disponibles en el Centro como pueden ser películas basadas en dichos libros.

Y tras un breve turno de intervenciones de un público entregado, dado que muchas de las personas presentes forman parte de estos u otros grupos de lectura, finalmente vino lo más bonito de la actividad: lecturas de fragmentos de libros leídos por los distintos grupos de lectura por integrantes de los mismos, para lo que se eligieron textos de las siguientes obras (ordenados alfabéticamente por apellidos de las autoras correspondientes):

Como muestra, aquí tenéis unos banners (o anuncios, en la traducción que recomienda Fundéu para dicha palabra) creados por Carmen G. de la Cueva para la difusión del evento en las redes sociales:

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Finalmente comentar que todos los libros citados están a vuestra disposición en el Centro de Documentación, algunos también en lotes para grupos de lectura, y animaros a que forméis vuestro grupo de lectura feminista propio, para lo que podéis contar con nuestros recursos y asesoramiento, si es que así lo deseáis.

En el Día del Libro 2018, artículos sobre libros de escritoras imprescindibles

Con motivo de la celebración del Día del Libro 2018 hemos reunido una serie de artículos recientes con recomendaciones de libros de escritoras imprescindibles.

Lo que pretendemos con ello es contribuir a la difusión de la literatura hecha por mujeres pues, aunque se dice que somos pilares esenciales del mundo del libro (“Son las principales lectoras, aumentan como autoras y ocupan gran parte de los cargos en la cadena de valor del libro”, se sostiene en la cubierta del número 5 de primavera de 2018 de la revista WMagazín en su edición impresa), lo cierto es que basta con mirar los suplentos culturales de los periódicos y las revistas de libros para ver que esto no tiene su justo reflejo en los medios. 

Vaya, pues, aquí una selección de artículos recientes que sí dan la relevancia que merecen a libros escritos por mujeres:

Además de los libros recomendados en los artículos anteriores, podéis encontrar más títulos imprescindibles en la página de RECOMIÉNDANOS de este propio blog.

Como no podría ser de otra forma, los libros señalados están -o lo estarán en breve- a vuestra disposición en nuestro Centro de Documentación María Zambrano.

¡Feliz Día del Libro 2018!

La puerta, de Magda Szabó

Sesión 80 (3 de abril de 2018)

Magda Szabó (Debrecen, Hungría, 1917- Budapest, Hungría, 2007)

La puerta / Magda Szabó. — Barcelona : Debolsillo, 2017.– 313 p.

“Magda Szabó relata en La puerta su relación con Emerenc Szeredás, la fascinante heroína de esta novela. Si bien la fuerte personalidad de Emerenc cohíbe en un primer momento a la escritora, poco a poco se irá desvelando como un ser extraordinario: bondadosa, ejemplar y a la vez severa, representa el esfuerzo del ser humano por vivir una existencia digna y que sirva de ayuda a otros. No obstante, nunca acepta nada a cambio y prohíbe terminantemente que nadie cruce la antecámara y penetre en su casa y su intimidad. Magda Szabó será la única invitada a atravesar el umbral y a descubrir su secreto.”

(Lote de 20 ejemplares del libro disponible para su préstamo en el Centro de Documentación María Zambrano, del Instituto Andaluz de la Mujer)

Valoración

El libro gustó a muchas de las integrantes del grupo de lectura pero no tanto a algunas otras, que dijeron que les parecía que se trataba de una historia un tanto incoherente y poco creíble, lo que no deja de ser curioso pues en realidad se supone que no se trata de una obra de ficción sino que la escritora Magda Szabó narra en la misma su relación con Emerenc, la mujer que durante veinte años estuvo a su servicio y al de su marido, el también escritor y traductor Tibor Szobotka.

Siguiendo con la apreciación del libro por parte del grupo, comentar que alguien señaló en la reunión que nos encontrábamos en el mismo con una relación claramente dicotómica en la que se enfrentan prototipos de carácter hija/madre, burguesa/proletaria, intelectual/persona primaria, artista -escritora, en concreto-/criada. Y es que, como la propia Emerenc afirma en la narración, el mundo se divide en dos tipos de personas: las que barren y las que mandan barrer.

En mi opinión sí que se trata de una relación totalmente creíble. De hecho, una amiga que había leído el libro antes me había comentado que le había ‘enganchado’ desde el primer momento la historia, y que, alternativamente, le había ido cayendo mal una de las protagonistas y bien la otra, y en el capítulo siguiente a la inversa. Las había vivido, pues, como seres reales, no de ficción.

Así, la narración trata de la relación entre dos mujeres muy diferentes entre sí que, sin embargo, se quieren y se complementan, si bien la peor parte se la lleva, como es habitual, la persona que sirve, la que está, en principio, en inferioridad de condiciones, aunque en este caso sea la más fuerte.

Otra virtud de la obra es que cuenta magistralmente ‘el tiempo de ayer’ en un barrio de Budapest de la Hungría comunista, en la que, como se deja traslucir en la obra, el régimen no fue tan autoritario y cruel como en otros lugares del entorno soviético. Salvando las distancias, yo afirmaría que se llega a sentir como cercana a tu propia experiencia la vida cotidianidad del lugar y del vecindario que lo habita.

En lo negativo de la narración mencionar el trato de Emerenc hacia los animales, a los que adora y cuida amorosamente, sí, lo que no le impide maltratarlos en ciertos momentos, cuestión que no parece cuestionar la autora de la obra. Se entiende, pues, que una animalista del grupo de lectura no soportara alguna escena, lo que incluso le llevó a interrumpir la lectura del libro. En descarga de la situación, si es que se puede admitir alguna, decir que se trataba de otros tiempos en los que, quizá, la conciencia de los derechos de los animales no estaba tan arraigada como en la actualidad, si bien aún es totalmente insuficiente e incluso es peor que antes, como se observa, por ejemplo, con el trato de los animales destinados al consumo humano.

Y algo curioso, pero no tanto: a pesar de que la autora es un escritora de renombre y finalmente de gran éxito en su país, parece que la responsabilidad de la buena marcha de las cuestiones domésticas recae sobre ella en su totalidad y no también sobre su marido -que, por otro lado, en la obra se muestra como un hombre inteligente y respetuoso, hay que decir-, que parece estar por encima de obligaciones casi invariablemente femeninas.

Y para investigar: una compañera comentó que la historia le había recordado remotamente, pues nada tiene que ver, a Canción dulce, de Leila Slimani, recientemente leída por el grupo de lectura, o a La canción de Dorotea, de Rosa Regás. Interesante también sería, dijo otra compañera, investigar sobre el mito de Agamenon y su relación, quizá, con el contenido de la obra, dado que la autora lo menciona en alguna ocasión a lo largo de la misma.

Citas del libro

P. 97 [Habla primero Emerenc y después la autora]:

-Usted es ciega, y tonta, aparte de cobarde. -Enumeró mis defectos-. Yo no sé por qué la quiero, solo Dios lo sabe, pero que conste que no se lo merece…

un fuerte impulso casi me empuja a correr detrás de la vieja, pero me contuve y reflexioné: en definitiva, no debería consentir que ella manifestara sus sentimientos de forma tan desmesurada y brusca. Hacía falta que aprendiese a modularlos un poco más. Hoy en día sé algo que en esa época aún desconocía: que el cariño es una emoción desarticulada por excelencia, y por eso se resiste a ser dosificada con prudencia. Es inútil pretender regular cómo debe encauzar cada uno sus afectos: no hay fórmulas que valgan.

p. 177 [Habla Emerenc]: “… Llegó de noche, con la luna llena, y aunque llevaba una ropa extraña lo reconocí enseguida. Hay momentos en que una ve con el corazón…

P. 229: “... En vez de quedarme con ella, pensé con amargura, había preferido montar en el coche de la televisión para correr, hechizada, en pos del resplandor del premio, creyendo que de ese modo podría huir de la enfermedad, la vejez, la soledad y el desamparo.

P. 241: “... Ella era nuestro ejemplo vivo, la protectora de todos, generosa, pródiga con su delantal almidonado con la faltriquera siempre rebosante de caramelos, con su bolsillo del que asomaban como palomas pañuelos blancos de lienzo; era la reina de la nieve, la seguridad, las primeras cerezas del verano, la primera castaña que caía madura del árbol en otoño, las dulces calabazas al horno en invierno y el brote verde primaveral en el seto del jardín. Emerenc era pura, invulnerable, siempre daba lo mejor de sí; era ella misma y todos nosotros, o más bien como nos hubiera gustado ser a nosotros…

P. 278: “… La capacidad creativa requiere el impacto de emociones fuertes, dulces y amargas a la vez, unidas a un estado de serenidad; y yo, aunque en aquella época experimentara tal amalgama de sensaciones , no tenía la suficiente paz interior para encauzarlas…

P. 298: “… Si bien es cierto que la humanidad hace tiempo que ha conquistado las estrellas y que las generaciones venideras no se acordará ni remotamente de nuestra época primitiva en la que librábamos nuestras miserables contiendas particulares y comunitarias a cambio de una taza de chocolate, como críos en una guardería infantil, aun en ese supuesto futuro, tendrá sentido salvar a las personas que ya no tienen un lugar en este mundo…

P. “... todos los negocios privados del barrio cerraron con ocasión del funeral: el taller del zapatero, la frutería, la tintorería, el aguador de soda, el sastre, el puesto de la remendona de medias, la pastelería , la consulta de la podóloga y el peletero. Cada uno colocó su cartel en la puerta de su tienda: CERRADO POR ASUNTOS FAMILARES HASTA LAS 2 DE LA TARDE. ESTAMOS DE ENTIERRO-. El letrero del zapatero fue el más conciso de todos: E-M-E-R-E-N-C…

Más sobre el libro

Más libros de la autora en nuestro Centro de Documentación

Pulsar en el siguiente enlace.

En el Día Mundial de la Poesía 2018: Mujeres, de Tomás Segovia

Celebramos el Día Mundial de la Poesía en estos días lluviosos con fragmentos de un poema de Tomás Segovia, poeta valenciano exiliado en México tras la Guerra Civil.

MUJERES

Conversan las mujeres al crepúsculo:
Con los brazos cruzados
Con los ojos ociosos
Las que escuchan atienden
A un tiempo íntimamente y lejanísimas
En paz consigo mismas
A sí mismas devueltas por esa voz ajena
Que toma la palabra y en ella envuelto el mundo
[…]
Y entonces son el sitio salvador
Donde la especie misma se llama la Hechizada
La Atenta Taciturna la Fascinada Muda
La Sedienta de Voces la Absorta Escuchadora
Se pasan luego la palabra unas a otras
[…]
No dicen nada sobran las palabras
Se dejan entibiar por su licor el pecho
No dicen nada dicen que hay la vida
[…]
Y ahora en ellas la especie se llama la Habladora
la Horneadora de Relatos
La Narradora Engañosa de la Muerte
La Incansable Hipnotista
[…]
Hablan para ponerle un corazón al tiempo
Hablan por el manar y el devanar
Y en verdad es allí
                                    no en las palabras
En el tiempo por ellas amaestrado
Que en las palabras danza
[…]
Donde aprenden sus vidas a ser graves
A no ir a ningun sitio
Siendo el sitio de todo partir a todo sitio
A ser sombra y aroma de todos los relatos
Si haber sido nunca relatadas
[…]

Se puede leer este precioso poema completo y otros del mismo autor en el blog Galefod.

El fragmento del poema ha sido tomado de ‘Ana Caro desde una habitación única: dos ediciones críticas de Lola Luna’, contribución de Evangelina Rodríguez Cuadros al libro de ‘Homenaje a Lola Luna‘ (Alfar, 1995), editado en memoria de la joven filóloga y escritora sevillana fallecida en 1994 en accidente de tráfico, autora de varios libros, entre ellos ‘Leyendo como una mujer la imagen de la mujer‘, coeditado en 1996 por la editorial Anthropos y el Instituto Andaluz de la Mujer.

Sirva pues el poema también para recordar a Lola Luna, quien fuera en su día gran usuaria de nuestro Centro de Documentación.

¡Feliz Día Mundial de la Poesía 2018!

[Para ver todos los libros de/sobre Lola Luna disponibles en nuestro Centro pulsar en el siguiente enlace]