La puerta de los ángeles, de Penelope Fitzgerald

Sesión 63 (3 de mayo de 2016)

Penelope_FitzgeraldPenelope Fitzgerald (Lincoln, 1916-2000)

puertaLa puerta de los ángeles / Penelope Fitzgerald.– Madrid: Impedimenta, 2015. — 231 p.

Resumen:  “Fred Fairly, un brillante joven, tiene ante sí un prometedor futuro como profesor de Ciencias en Cambridge, siempre y cuando respete una de las normas ancestrales del college al que pertenece. El St. Angelicus, como el Monte Athos, se caracteriza por no haber permitido que ninguna mujer traspase sus muros desde hace más de quinientos años. Por tanto, el matrimonio es algo impensable. Pero parece que Fred, miembro de la peculiar Sociedad de los Desobedientes, comienza a rebelarse contra la rigidez del mundo que le rodea: empieza por confesar a su padre que ha perdido la fe y, tras un aparatoso accidente de bicicleta, acaba por enamorarse de una misteriosa joven con un dudoso pasado. Y es que en cualquier lugar, hasta en el riguroso St. Angelicus, existe una puerta oculta.”

(Lote de 20 ejemplares del libro disponible para su préstamo en el Centro de Documentación María Zambrano, del Instituto Andaluz de la Mujer)

Valoración del grupo

Reunión poco nutrida pero no por ello poco animada.

Menos una de las asistentes que había comenzado a leer el libro y esperaba a conocer otras opiniones para decidir si le merecía la pena continuarlo hasta el final o no, el resto manifestamos lo mucho que nos había gustado.

Y es que la novela es interesante y grata a la vez, así que el juicio general expresado en la reunión es que es totalmente recomendable.

Una de las compañeras, por ejemplo, apuntó que, en contraste con ‘Farándula‘, la obra leída el mes anterior, el estilo de esta novela pausado, sin aspavientos, sencillo pero a la vez profundo y sofisticado le había encantado, haciendo que su lectura hubiera sido para ella adictiva y deliciosa (con la ventaja de que ella lo había leído en su versión original, ya que es de Filología inglesa).

Otra asistente comentó que sin ser una obra conceptualmente feminista en la práctica lo es y mucho, ya que, por ejemplo, describe el ambiente social de una época en la que las mujeres estaban luchando por la consecución de sus derechos, entre ellos el del voto; o por el retrato que hace de la protagonista femenina, una joven que, a pesar de su humilde procedencia, pretende formarse y ganarse la vida en un trabajo cualificado -la enfermería- por el que siente una profunda vocación y para el que demuestra sobrada capacidad.

Una sociedad difícil para las mujeres la que muestra la novela -la Inglaterra de principios del siglo XX-, en la que las chicas que quisieran trabajar estaban sometidas a dificultades de todo tipo, como el deber de mostrar en todo momento una conducta intachable a la vez de tener que soportar acoso sexual en el trabajo, en los transportes públicos, etc., además de la imposibilidad de formarse en la universidad y de integrarse plenamente en los ambientes culturales del momento.

Todo ello aderezado con personajes amables -mención especial merece aquí el protagonista masculino-; con ese sentido de la ironía tan británico; con unas descripciones de interiores y de paisajes realmente sugerentes; o con el reflejo fidedigno de un ambiente científico que la autora parece que conocía bien, con principios fundamentales sometidos a cambios profundos, al igual que la sociedad en los que estos sucedían.

En definitiva, un libro muy estimulante que nos ayuda a conocer la historia reciente y con ello a respetar aún más a unas antepasadas que contribuyeron de forma tan importante a la mejora sustancial de la situación actual de las mujeres, al menos en lo que a Occidente se refiere.

[Para ilustrarse de forma amena sobre la lucha de las sufragistas recomendamos el telefilm Iron Jawed Angels: derecho al voto para la mujer, disponible para el préstamo en nuestro Centro de Documentación, o la película Sufragistas, estrenada recientemente]

Citas del libro

P. 49-50:

Al final de su primer año como profesor adjunto, Fred pensó que debía confesarle a su padre [pastor protestante] que ya no era cristiano, pero de manera que le causara la menor aflicción posible. El dilema le parecía más propio de 1857 que de 1907 […] Fred, que contemplaba el pasado con tanta bondad como el presente, pensaba que, aún en el nuevo siglo, no debía menospreciar aquello que se había tenido en tan alta estima. No le quedaba más remedio que ir a casa y hablar con su padre, cara a cara, exponiéndole sus motivos, como solían hacer los hijos para tratar un tema en el que la razón, por desgracia, carecía de poder. Actuar de ese modo era lo mínimo que exigía la cortesía. Pero no cabía duda de que su padre se sentiría profundamente consternado. […]

P. 59-62 [Fred va a visitar a su familia y confesarle a su padre que ya no es cristiano]:

Su madre, Hester y la señora Burden, que iba desde el pueblo a cocinar y ocuparse de las tareas más pesadas de la casa, estaban sentadas, cosiendo […]

¡Mi querido Freddie! –exclamó la señora Gairly–. ¡Qué agradable sorpresa!

Hester, no tan fría como de costumbre, dijo:

Espero que sepas lo que estamos haciendo. Son los colores del WSPU [Women’s Social and Political Union, principal asociación a favor del sufragio femenino en Gran Bretaña]. Fabricamos pancartas para la marcha de Birmingham […]

Pero, madre, ¡tú no estás a favor del sufragio femenino! –dijo Fred–. Hemos hablado de ello en varias ocasiones…

Ahora está a favor. Todas lo estamos –le interrumpió Julia– […]

Toda ha cambiado, Freddie –dijo Hester–. Ahora es distinto. Ahora nadie se ríe. Vimos la foto de la gente que estaba haciendo huelga de hambre en el Daily Mail.

[…]

¿Está padre en su despacho?– preguntó.

Por supuesto –dijo Julia–. No se le ocurriría aparecer por aquí. Sabe lo que estamos haciendo y le da pánico.

Fred fue al estudio. Sin tomar asiento y sin decidirse aún a abordar la cuestión, aunque fuera poco a poco, comenzó a justificarse con frases entrecortadas. Su padre le tendió una mano […].

Entonces dijo:

Cuando me explicaste que querías estudiar Ciencias Naturales en la universidad, lo que te ha proporcionado, supongo que por fortuna, tu actual empleo, di por supuesto que eso te llevaría, tarde o temprano, a concluir que la idea del alma no tiene sentido. Todo lo que te pido es que no me cuentes nada al respecto. Las mujeres de esta casa, como tal vez ya hayas visto con tus propios ojos, nos han abandonado definitivamente. No podemos contar con ellas para ningún fin práctico.

No creo que nos hayan abandonado, padre. Esta concentradas en lo que hacen, que no es lo mismo.

Freddie, me han dicho que hay sobras en la despensa. ¿Tienes idea sobre cómo se cocinan las sobras?

Las sobras no se cocinan. Son sobras porque sobraron de algo que se había cocinado antes.

Su padre sonrió y suspiró.

P. 81:

Parece usted más seguro de su nombre que ella misma– dijo el señor Wrayburn.

¿Por qué dice eso? ¿La está censurando?– preguntó Fred, decidido a levantarse y abandonar la clínica […]

¿Censurarla? ¡Por supuesto que no la está censurando –exclamó la señora Wrayburn–. ¿Por qué debería una joven, o cualquier otra mujer, dar explicaciones sobre lo que hace? ¿Por qué está obligada a recordar su nombre si no quiere hacerlo? Todo cuanto tenemos derecho a preguntar es: ¿predominan en su carácter los más elevados ideales? ¿Recorre la senda que conduce a la dicha? ¿Se encuentra en armonía con el nuevo siglo?

P. 195:

Después de que Fred regresara a su asiento, la señora Wrayburn prestó juramento y dijo que se dedicaba a sus labores.

Sería licenciada –dijo–, si la universidad permitiera licenciarse a las mujeres.

Señora Wrayburn, se dedica usted a sus labores –prosiguió el inspector– […]

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Otras obras de la autora en nuestro Centro de Documentación

#DíadelLibroCDMZ 2016: #RecomiéndanosCDMZ, #CítanosCDMZ

princesa-guisante-Elena-OdriozolaIlustración de Elena Odriozola para la cubierta del cuento ‘La princesa y el guisante

Con motivo de la celebración esta semana del Día del Libro 2016 os invitamos a que, como comentarios a esta entrada, recomendéis libros escritos por mujeres que os hayan gustado especialmente. Y si tenéis el libro a mano y os apetece, compartid también algún pasaje que os haya interesado en particular.

Los recomendaciones y citas que nos hagáis serán incluidas en la web de Recomendaciones del CDMZ y las difundiremos a través de Twitter.

Gracias por participar en #RecomiéndanosCDMZ y #CítanosCDMZ!

Farándula, de Marta Sanz

Sesión 62 (5 de abril de 2016)

Marta_Sanz

Marta Sanz (Madrid, 1967-)

NH553_Farándula.inddFarándula / Marta Sanz.– Barcelona : Anagrama, 2015. — 231 p.– (Narrativas hispánicas ; 553)

Resumen:  “Valeria Falcón es una actriz de cierta notoriedad que cada jueves visita a una vieja gloria del teatro, Ana Urrutia. La Urrutia padece el síndrome de Diógenes y no tiene dónde caerse muerta. Su ocaso se solapa con la eclosión de un capullo en flor, Natalia de Miguel, una joven aspirante que enamora al cínico Lorenzo Lucas, álter ego de Addison DeWitt. Nadie tendrá derecho a destrozar la felicidad de Natalia de Miguel, una chica muy delgada que en pantalla da gordita. Por su parte, el ganador de la copa Volpi, Daniel Valls, confronta su éxito, su dinero y su glamour con la posibilidad de su compromiso político. A menudo llega a una conclusión: Soy un débil mental. Charlotte Saint-Clair, su esposa, lo cuida como una geisha y odia a Valeria, gran amiga de Daniel.”

(Lote de 20 ejemplares del libro disponible para su préstamo en el Centro de Documentación María Zambrano, del Instituto Andaluz de la Mujer)

Valoración del grupo

Esta novela fue la más votada por las componentes del grupo del listado de lecturas candidatas para el año 2016, recogido en la entrada Los libros del 2015 de este mismo blog.

Y es que el libro, además de haber recibido el Premio Herralde de Novela 2015, había sido declarado como mejor obra de ficción en castellano de 2015 por los suplementos culturales de los diarios El País (Los 10 mejores libros del año) y El Mundo (Lo mejor del 2015).

Así pues, las expectativas eran muy altas, lo que quizá haya contribuido a que, si bien el libro ha gustado mucho a algunas de las componentes del grupo, a otras no ha terminado de convencer del todo, en lo que también puede haber influido la mirada amarga sobre los hechos que narra y los personajes que describe y un estilo demasiado ‘rápido’, por decirlo de algún modo (el estilo vertiginoso, la rica fluencia verbal y la búsqueda denodada del sarcasmo se hacen demasiado mecánicos”, afirma el crítico José Carlos Mainer en Babelia).

En cualquier caso, se trata de una obra lúcida (“La lucidez es una navaja que se te clava en el ojo”, afirma la autora en una entrevista que le realizó Javier Rodríguez Marcos para Babelia) y muy moderna tanto en su contenido (trata sobre el teatro, pero también de ‘realities shows’, de hostigamiento de personas famosas en las redes sociales, de devaluación de la cultura en general; no en vano, en la citada entrevista la autora habla, en relación a sus preocupaciones, sobre el papel que representa la cultura en un momento de cambio de modelo, agregando que “Antes la marca de este país eran sus artistas y hoy es Inditex”), como en la forma en que está escrita, con un estilo fluido, de frases cortas y muy dinámicas.

Casualmente (!?), con un estilo algo escueto pero no por ello falto de expresividad fue calificada la obra en la reunión, de la que se dijeron cosas como las siguientes:

  • Moderna y vibrante, con personajes bien definidos
  • Tono ácido y trepidante
  • Rápida e incisiva
  • Actual; Estamos leyendo lo que estamos viviendo
  • Interesante, sin más
  • Lenguaje a veces vulgar, a veces un poco de ‘épater le bourgeois’
  • La autora disecciona al modo de la cirugía, llega al fondo de los personajes y de las situaciones

Lógicamente, parte del debate derivó hacia la degradación de ciertos medios supuestamente ‘culturales’ -la televisión, fundamentalmente-, si bien la componente más joven del grupo nos hizo notar cómo también hay personajes que aprovechan su popularidad y los nuevos medios de comunicación de forma muy positiva, mencionando como ejemplo a Emma Watson y su Our Shared Shelf‘, el club de lectura feminista en línea que ha creado en la plataforma Goodreads (se puede ampliar información sobre el club en el artículo ‘Una estantería compartida‘, de Ana Padilla Fornieles). En esta línea, también se mencionó como buen ejemplo de este tipo de personajes a la polifacética creadora de la serie ‘Girls‘,  Lena Dunham,   convertida en la voz de una generación de mujeres jóvenes, de quien el año pasado se anunció que iba a dirigir una nueva serie, ‘Max‘, una comedia sobre el movimiento feminista de los sesenta.

Mujeres jóvenes potentes, reivindicativas y luchadoras, algo que gustaría poder decir de los personajes de la novela que nos ocupa… En cualquier caso, yo diría que potentes sí que son todos los personajes femeninos, cada uno a su manera, sobre todo Valeria Falcón, la principal protagonista de la obra, inteligente y solidaria a la vez, y buena actriz si bien al modo de tiempos pasados (ver citas de sus pensamientos en el apartado siguiente).

Para concluir: una obra fácil de leer pero no tanto de digerir, ya que la autora pone ante nuestros ojos una realidad no muy halagüeña, y es que, como dice en la entrevista mencionada, “… los libros que me interesa escribir son los que hacen visible la ideología invisible, esa que tenemos naturalizada, las creencias, los valores que ya no nos cuestionamos. No es verdad que los libros, leer, saber cómo funciona el mundo te haga feliz. La lucidez es una navaja que, como la de Buñuel, se te clava en el ojo. A lo mejor luego sirve para reparar un daño, pero de momento duele.”

Finalmente comentar que se puede completar la lectura con el visionado de la película a la que tanto alude la novela, ‘Eva al desnudo‘, maravillosamente protagonizada por Bette Davis, también disponible para el préstamo en nuestro Centro de Documentación.

Citas del libro

P. 172-173: “[…] Miró a su alrededor y, pese a no querer sentir lo que estaba sintiendo, sintió que estaba rodeada de unicornios hostiles […] Mascaban chicle y hablaban a voces. Animales que queriendo vestir bien vestían mal. Horteras. Relinchaban. Rumiaban paja. Unicornios irrecuperables que se comportaban en el teatro como niños a la hora del recreo. Mili no sabía si era mejor contar con este tipo de público o con ninguno; se acordaba de una representación de ‘Las hijas de Buffalo Bill’: tres actores en escena; cinco espectadores; dos de fueron en el descanso de la obra… –«Por eso dejé el teatro»-. La sensación de desnudez, la desolación.

Y, no obstante, era maravilloso deleitarse en la cara de los niños ante una representación de títeres. Ávidos, concentrados, dando réplica a los muñecos. Pidiendo palos o compasión. Después, algo se torcía. Mili pensaba que esa torsión, ese cambio de rumbo, se relacionaba con una medida perversa del tiempo. Con la velocidad de los microondas y las batidoras. Con los quince segundos que dura un anuncio de televisión. Hoy el público del que ella formaba parte -albina de Uganda- no se merecía el espectáculo que iba a presenciar –«Por eso dejé el teatro»-. Desconfiaba de la utilidad de la educación […]”

P. 211: “«Nosotros no tenemos miedo de la gente. Nosotros somos ellos», Mariana […] Volvía a hablar de la gente y , cuando lo hacía, Lorenzo intentaba adivinar si la carga de la chispa eléctrica de dentro de su ojos era angelical o demoniaca, porque la gente son maestras de niños huérfanos, niños huérfanos, campeones paralímpicos de natación, asesinos, la madre Teresa de Calcuta y el Papa del Palmar de Troya, violadores y viejecitas que viven solas y que nunca han roto un plato […] lectores que estropean los libros y lectores que los dignifican […] progenitores que llevan a sus vástagos a los castings infantiles para anuncios, concursantes […] cirujanos plásticos que se lucran con la estupidez ajena y otros que reconstruyen la cara de una joven abrasada por el ácido […]”

P. 221, 128, 230: [Habla Valeria Falcón] “Me pienso pensando y puede que ése haya sido mi gran problema . Fenomenológica y abstrusa, me pienso pensando y creo que ya no debo dar muchas más explicaciones de por que dejé la farándula y me quedé en mi piso […] escribiendo sobres las cosas que pasan y sobre cómo me pienso pensando. Convulsivamente.

[…] Pero estamos engañados porque sólo DeWitt [crítico de teatro en la película ‘Eva la desnudo] dirige las modulaciones vocales, con su diapasón en ‘la’. Con su destreza sibilina. Él se camufla hablando del teatro mientras en el fondo expresa su miedo, su odio, sus ganas de domar a esas divas, violentas e inseguras, que somos todas las mujeres. También yo me mancho de esa mirada de DeWitt y ridiculizo a Charlotte Saint-Clair. Si esta historia la hubiera contado ella, de habría llenado de detectives y haba empezado con la desaparición de un actor famoso: Charlote lleva hasta ese extremo su asunción del discurso liberal. Pinto la doble cara de la estupidez de Natalia, la agresividad misántropa y desabrida de Ana Urrutia. Soy Lorenzo Lucas y una polla rechoncha me sirve de antenas. Y no me orienta nada mal. Me pinto a mí misma, yo, la pésima y esperanzada actriz dramática. Me hago a mí misma el favor de no querer a todo el mundo y me gano el derecho de no ser una completa imbécil.

[…] Los actores vocacionales, los ingenuos, los estúpidos, se ganan las perras en fiestas infantiles, aceptan un trabajo de dependiente o de captador de clientes de oenegés […]

Hoy mi empatía se muestra en esta antipatía con la que escribo. Soy una radical que rechina cortando el acero. Quizá mi «me pienso pensando» constituye una prueba: la de que soy incapaz de salir de mí misma, y la escritura siempre es un modo del ensimismamiento y la autocompasión. La necesidad de hablar desde detrás de una celosía, para que nadie nos mire directamente a los ojos. Y así escribir siempre sería una renuncia. Un exilio. Una manera de fingir que uno sale al encuentro del otro cuando en realidad rumia, digiere, regurgita, mastica, relame, traga, se nutre, defeca sus propias e intransferibles palabras.

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Otras obras de la autora en nuestro Centro de Documentación

Muestra de cortos ‘Somos Muchas y Valientes’ 2016

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El próximo jueves, 31 de marzo, a las 21 h. en la Sala El Cachorro (C/Procurador, 19. Triana, Sevilla) tendrá lugar la muestra de cortos ‘Somos Muchas y Valientes’ que todos los años organiza el colectivo Cámara Lenta y promueve el Centro de Documentación María Zambrano para conmemorar el Día Internacional de las Mujeres.

Como en años anteriores, ‘Somos muchas y valientes’ mostrará cortometrajes dirigidos por mujeres y/o que abordan de forma directa diferentes cuestiones de género. Pretendemos con ello contribuir a la visibilización de los discursos de las mujeres en un contexto, el de la exhibición audiovisual, muy sesgado por la discriminación y la desigualdad.

Los cuatro cortometrajes son los siguientes:


rio-abiertoRío abierto (Ana Rosa Diego, 2015), 16’

Todas las personas tenemos heridas. Bailamos como terapia… Algunas de las mujeres que bailan han sufrido maltrato, pero quise que hubiera otras y también hombres. Bailando me cuesta distinguirlas. Creamos un todo donde se diluyen los miedos.

Más información


victor-xxVíctor XX (Ian Garrido, 2015), 19’45’’

Víctor tiene la necesidad de explorar su género. Vive en un pequeño pueblo pesquero de Almería junto a su madre y su novia Rahma, y es en la ciudad, cubierto de anonimato, donde se descubre.

Más información y tráiler


lalo-principe-rosaLalo, el príncipe rosa (Gema Otero y Juan Antonio Muñoz, 2015), 2’18’’

Lalo es un niño tranquilo, cariñoso, divertido, cantarín y muy charlatán. Su sueño es convertirse en príncipe rosa, para él los príncipes azules son aburridos porque se llevan todo el día probando zapatos y comiendo perdices.

Más información y corto


agosto-sin-tiAgosto sin ti (María Elorza y Maider Fernández, 2015), 23’

Agosto sin ti es la forma que tienen dos amigas de compartir un tiempo que, de hecho, no han pasado juntas: las vacaciones del mes de agosto. A través de un intercambio de breves vídeos en forma de diario, Maider y María reconstruyen su “agosto sin ti”.

Tráiler


En breve, y como siempre, una copia con todos los cortos de la muestra estará disponible en nuestro Centro de Documentación.

Para descargar: Cartel de ‘Somos Muchas y Valientes 2016‘.

Olive Kitteridge, de Elizabeth Strout

Sesión 61 (1 de marzo de 2016)

Elizabeth_Strout_Headshot

Elizabeth Strout (Portland, 1956-)


Olive Kitteridge / Elizabeth Strout ; traducción de Rosa OlivePérez Pérez. — Barcelona : El Aleph, 2012. — 324 p.

Resumen: “Olive Kitteridge lamenta las transformaciones que han agitado el pequeño pueblo de Crosby y la deriva catastrófica que va tomando el mundo entero, pero no siempre se da cuenta de los cambios menos perceptibles que afectan a las personas más cercanas…”

(Lote de 20 ejemplares del libro disponible para su préstamo en el Centro de Documentación María Zambrano, del Instituto Andaluz de la Mujer)

Valoración del grupo

Aunque la asistencia a la reunión fue reducida, la mayoría de quienes estuvimos en la misma comentamos lo mucho que nos había gustado el libro y su personaje central, Olive Kitteridge.

Y es que a pesar de su apariencia -y en parte también de su fondo- de dureza, Olive se percibe como un ser sentimental a la vez que inteligente, si bien un poco irritable y, desde luego, no es de quienes muestran fragilidad o van derrochando simpatía por la vida con el fin de que el resto de la gente se compadezca y/o le quiera, cuestiones comúnmente atribuidas a las mujeres. Estos rasgos de su carácter hizo que nos preguntáramos si nos gustaría y si nos sería o no grato relacionarnos con ella si fuera una persona real de nuestro entorno. Porque este tipo de personas que van tan a las claras, tan sin subterfugios, no siempre cae bien, como lo demuestra la mala opinión que muestra el hijo de Olive sobre la misma y la relación distante y extremadamente fría que establece con ella al hacerse adulto.

Esa mala opinión también la expresó especialmente una de las asistentes a la reunión, que mantuvo durante todo el tiempo que se trataba de un personaje odioso, una mala persona que hasta había pegado a su hijo cuando este era pequeño (y aquí yo me pregunto cuántas madres y padres no lo han hecho alguna vez, si bien esto no puede disculpar un acto injustificable que, contrariamente a lo que a veces se mantiene o se ha hecho en el pasado, no se realiza por el bien del menor sino como un desahogo violento sin valor educativo alguno, siendo una práctica que debería desaparecer totalmente de los usos familiares).

Pero, volviendo a la novela, y en concreto a cómo está escrita, comentar la forma tan curiosa que tiene la autora de la misma de hacernos llegar a su personaje principal, ya que no solo se le conoce directamente mediante los capítulos centrados en Olive -y en ocasiones también en Henry, su marido-, sino también a través de breves comentarios sobre ella o apariciones de la misma en capítulos protagonizados por otros personajes del pueblo. Es precisamente en esos capítulos donde se puede llegar a detectar la gran sensibilidad y hasta la grandeza moral de un personaje que no por ser fuerte deja de conmoverse y de ser solidario con las personas de su entorno.

Finalmente comentar la exitosa y multipremiada miniserie de televisión del mismo título basada en el libro, dirigida por Lisa Cholodenko con guión de Jane Anderson, y producida y protagonizada por Frances McDormand -no se nos ocurre una actriz mejor para dar vida al personaje-, que, si bien respeta el espíritu de la novela, no responde exactamente a los hechos que se narran en la misma. Esta serie, Olive Kitteridge, también está disponible para el préstamo en nuestro Centro de Documentación.

Citas del libro

P. 79: “… Pero… se dijo que no era ni más ni menos patética que ninguno de ellos… Y la gente era buena… Oh, definitivamente había gente buena en el mundo…

… Angie se dio cuenta que había comprendido algo demasiado tarde y que la vida debía de ser eso, comprender algo cuando ya era demasiado tarde…”

P. 89: “… Su opinión personal es que la vida depende de lo que ella considera ‘grandes alegrías’ y ‘pequeñas alegrías’. Las grandes alegrías son cosas como contraer matrimonio o tener hijos, intimidades que te mantienen a flote, pero estas grandes alegrías contienen peligrosas corrientes ocultas. Por eso también son necesarias las pequeñas alegrías: un dependiente amable en unos grandes almacenes, por ejemplo, o la camarera… que sabe cómo te gusta el café…”

P. 121-122: “Olive Kitteridge se había echado a llorar. Si había alguien del pueblo que Harmon creía que jamás vería llorar, esa era Olive…

Olive alargó la mano y acercó una silla para sentarse con la cabeza de la muchacha apoyada en su generoso regazo. Le acarició el cabello y cogió unos cuantos mechones entre los dedos, señalándoselos a Daisy y a Harmon con un gesto antes de tirarlos al suelo. Uno perdía el pelo cuando estaba desnutrido…

La escena siempre recordaría a Harmon al día en que la bola de fuego había entrado por la ventana y había dado la vuelta al salón. Porque en la habitación se palpó una suerte de cálida electricidad, algo asombroso y de otro mundo, cuando la muchacha se puso a llorar y Daisy llamó finalmente a su madre por teléfono, quien dijo que iría a recogerla por la tarde y prometió que no volvería a internarla. Harmon se marchó con Olive, dejando a la muchacha envuelta en una manta en el sofá. Ayudó a Olive Kitteridge a subirse al coche; luego… se fue a casa, sabiendo que algo en su vida había cambiado. No habló de ello con Bonnie.”

P. 141: “… Le habían pasado cosas pero daba igual. Puso las espalda recta. También a otras personas les había pasado cosas.” [Olive Kitteridge]

P. 154: “Nunca se repondrían de aquella noche. Y no porque los hubieran tomado como rehenes en un baño… No, nunca se repondrían de aquella noche porque habían dicho cosas que cambiaban su concepto del otro. Y porque, desde entonces, ella había estado llorando interiormente, incapaz de quitarse de la cabeza al muchacho pelirrojo con su cara magullada y asustada, tan enamorada de él como cualquier colegiala… dispuesta a confeccionarle un mono de jardinero como el contacto de la cárcel le había dicho que podía hacerle…”

P. 156-157: “y pensó que, a fin de cuentas, la vida era un regalo, que una de las cosas que tenía envejecer era saber que muchos momentos no eran solo momentos, sino regalos… Fuera lo que fuera lo que les deparara la vida…, la gente se veía impulsada a celebrar las fiestas porque sabía, de algún modo, que la vida era algo digno de festejar.”

P. 189: “Louise… recitó, en voz baja:

Los chicos al pajar, las chicas a estudiar…”

P. 190: “Oh, vamos, Olive. Las personas somos como somos. Siempre me pareció que tú, precisamente, lo entendías.”

P. 197-198: “Cuando regresó a casa una tarde, miró en un cajón de viejas fotografías… Una fotografía de Henry cuando era pequeño… Otra fotografía suya en la Marina, alto y delgado, solo un crío, de hecho, esperando a que empezara la vida. ‘Te casarás con una bestia y la querrás’, pensó Olive. ‘Tendrás un hijo y lo querrás. Serás amable hasta la saciedad con la gente cuando vaya a comprarte medicinas, alto con tu bata blanca. Terminarás tus días ciego y mudo en una silla de ruedas. Esa será tu vida’.”

p. 199: “… ¿Habían sabido ser serenamente felices en esos momentos? Lo más probable era que no. En general, cuando vivían la vida, las personas no eran suficientemente conscientes de que la estaban viviendo…”

P. 237: “… ¿Sabes lo que dijo un día en clase la señora Kitteridge?… Siempre recuerdo que un día dijo: ‘Que no os dé miedo vuestra sed. Si os da miedo vuestra sed seréis tan memos como el resto de la humanidad’.”

P. 246: “… Olive sintió algo que no esperaba volver a sentir: unas inesperadas ansias de vivir. Se inclinó hacia adelante y miró por la ventanilla: agradables nubes pálidas, el cielo azulísimo, los campos reverdecidos, la ancha extensión de agua; visto desde allí arriba, todo parecía maravilloso, increíble…”

P. 258: “Cuando Olive salió del instituto aquella noche…. tuvo la sensación… de que la habían visto. Y ni tan siquiera había sabido que se sentía invisible.

Por entonces ella se consideraba casi vieja…”

P. 271: “… Jamás había tenido un amigo tan leal, tan bueno, como su marido.

Y, no obstante, de pie detrás de su hijo, esperando a que cambiar el semáforo, recordó que, durante su vida en común, hubo veces en que sintió una soledad tan honda que en una ocasión…. mientras se empastaba una muela, la dulzura con que el dentista le había vuelto la barbilla con sus suaves dedos le había parecido una atención de una ternura casi insoportable, y había tragado saliva, mientras se le escapaba un gemido de nostalgia y se le llenaban los ojos de lágrimas…” [Olive Kitteridge]

P. 292: “… A veces la señora Kitteridge la miraba muy fijamente, cuando se suponía que la clase estaba trabajando. Una vez le dijo en el pasillo: ‘Si alguna vez quieres hablar conmigo de lo que sea, puedes hacerlo’.”

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Otras obras de la autora en nuestro Centro de Documentación

En el Día Mundial de la Poesía 2016: Consejos para la mujer fuerte, de Gioconda Belli

Gioconda-Belli

Qué mejor para celebrar el Día Mundial de la Poesía que hacerlo con un poema. En esta ocasión el elegido es ‘Consejos para la mujer fuerte’, de la escritora nicaragüense Gioconda Belli:

Si eres una mujer fuerte
protégete de las alimañas que querrán
almorzar tu corazón.
Ellas usan todos los disfraces de los carnavales de la tierra:
se visten como culpas, como oportunidades, como precios que hay que pagar.
Te hurgan el alma; meten el barreno de sus miradas o sus llantos
hasta lo más profundo del magma de tu esencia
no para alumbrarse con tu fuego
sino para apagar la pasión
la erudición de tus fantasías.

Si eres una mujer fuerte
tienes que saber que el aire que te nutre
acarrea también parásitos, moscardones,
menudos insectos que buscarán alojarse en tu sangre
y nutrirse de cuanto es sólido y grande en ti.

No pierdas la compasión, pero témele a cuanto conduzca
a negarte la palabra, a esconder quién eres,
lo que te obligue a ablandarte
y te prometa un reino terrestre a cambio
de la sonrisa complaciente.

Si eres una mujer fuerte
prepárate para la batalla:
aprende a estar sola
a dormir en la más absoluta oscuridad sin miedo
a que nadie te tire sogas cuando ruja la tormenta
a nadar contra corriente.

Entrénate en los oficios de la reflexión y el intelecto
Lee, hazte el amor a ti misma, construye tu castillo
rodealo de fosos profundos
pero hazle anchas puertas y ventanas.

Es menester que cultives enormes amistades
que quienes te rodean y quieran sepan lo que eres
que te hagas un círculo de hogueras y enciendas en el centro de tu habitación
una estufa siempre ardiente donde se mantenga el hervor de tus sueños.

Si eres una mujer fuerte
protégete con palabras y árboles
e invoca la memoria de mujeres antiguas.

Haz de saber que eres un campo magnético
hacia el que viajarán aullando los clavos herrumbrados
y el óxido mortal de todos los naufragios.
Ampara, pero ampárate primero
Guarda las distancias
Constrúyete. Cuídate
Atesora tu poder
Defiéndelo
Hazlo por ti
Te lo pido en nombre de todas nosotras.

¡Feliz y poético día!

Libros de la autora en el Centro de Documentación María Zambrano

También disponible Recuperación mítica y mestizaje cultural en la obra de Gioconda Belli (2001), estudio de Mónica García Irles sobre la popular poeta y escritora feminista.

Presentamos ‘Seducción y género en la Sevilla Barroca…’, de Eva Manzano Pérez

cartel-presentacion-seduccion-genero-sevilla-barroca

 

seduccion-en-la-sevilla-barrocaEl mes pasado nuestro Centro de Documentación María Zambrano, en colaboración con la Fundación María Fulmen, presentó el libro ‘Seducción y género en la Sevilla Barroca. Historias de amores públicos, peticiones de honra y buena vecindad‘ (Triskel, 2015), una investigación sobre el incumplimiento de promesas de matrimonio en la Sevilla del siglo XVII con el que su autora, la joven historiadora Eva Manzano Pérez -que tenemos la suerte de que pertenezca a nuestro grupo de lectura-, concluyó sus estudios de postgrado.

En la presentación, Eva Manzano Pérez, cuya labor como historiadora complementa en la actualidad con la gestión de proyectos culturales y de investigación en la Universidad Pablo de Olavide, destacando por su labor en la organización de distintos eventos de ámbito local orientados al fomento de la igualdad de género, estuvo acompañada por Ainara Aguirre Narros, psicóloga especializado en mediación y terapia familiar sistémica cuya actividad como activista por la igualdad de género le ha relacionado con el tejido asociativo sevillano, trabajando y formando parte de varias asociaciones de igualdad, diversidad sexual y de psicología.

En palabras de la autora, este ensayo histórico trata de amoríos y relaciones sexuales que se entablaban bajo palabra de matrimonio en la Sevilla Barroca que transgredían las normas religiosas y morales de la época, y que podían concluir o no con el enlace de la pareja. Las rupturas de estas promesas, normalmente por parte del seductor, perjudicaban la reputación pública y la honra de las muchachas seducidas. Con el objetivo de certificar y reparar su honor, estas jóvenes y sus parientes, emprenderían querellas judiciales y todo tipo de tratativas privadas.

Así, a través de fuentes testimoniales y procesales Eva Manzano Pérez ha reconstruido fragmentos de historias de vida, analizando la formación de parejas y la regulación del matrimonio en los sectores más modestos de la sociedad sevillana del Seiscientos.

Mediante dichas fuentes, la autora ha seguido la lucha de tres mujeres por atestiguar su honra y contraer matrimonio con el hombre de su elección -coincidente en el caso de dos de ellas-, cuyas relaciones pasionales se iniciaron en el sevillano barrio de Triana en un caso y en la villa ducal de Osuna en los otros dos casos restantes.

Uno de los descubrimientos de la autora al respecto es la participación activa de la vecindad en los asuntos del honor y su papel preponderante en la definición de enlaces matrimoniales, que se materializaban en formas de solidaridad y tejidos de apoyo con una fuerte influencia femenina.

Como lega en la materia, comentar lo curioso que me resultó ver cómo mediante fuentes documentales se puede llegar a conocer la forma de vida, las relaciones -familiares, de amistad y vecinales-, la forma de hablar…. y hasta el carácter de las personas a que se refieren dichas fuentes, así que tanto la presentación como el debate posterior estuvo lleno de vida, como lo está, sin duda, el libro que recoge la investigación completa que animamos a leer para adentrarse en la vida del barroco Sevillano de una forma amena y llena de autenticidad histórica.

Para más información también puede consultarse ‘Mujeres y hombres en el Barroco sevillano‘, un interesante artículo de Eva Manzano Pérez sobre el tema para El Correo de Andalucía (18 enero 2016).

Una buena ocupación esto de leer sobre el Barroco en Sevilla para acercarse a la ciudad en estas fechas de semana santa, fiesta barroca donde las haya.