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Los libros del 2015

libros

A continuación reseñamos las obras que distintas integrantes del grupo hemos planteado para leer en 2016, entre los que elegiremos por votación los que efectivamente abordaremos este año (si el presupuesto para adquisiciones del Centro de Documentación lo permite).

Como la mayoría han sido editados -o reeditados- en 2015, y se proponen por haber gustado a quien lo hace o por haber recibido muy buenas críticas o por su oportunidad histórica (autora premiada recientemente, etc.) o se piensa que puede estar bien, hemos decidido nombrarlos nuestros libros del 2015, al modo en que los suplementos culturales de periódicos, etc. suelen hacer a finales de un año y/o principios del siguiente.

También aparecen al final algunos editados con anterioridad al 2015 que se nos quedaron en el tintero o que consideramos que deben ser leídos por su carácter de clásicos.

Como siempre en nuestras lecturas, se trata de novelas o ensayos escritos por mujeres y que tienen como protagonistas o cuya temática versa sobre mujeres, además de alguna novela histórica o biográfica, etc.

Libros editados en 2015

Narrativa. Novela histórica

Ensayos. Biografías

Libros editados con anterioridad a 2015

Como véis, lo que son buenos títulos del 2015 escritos por mujeres no faltan, así que animamos a todo el mundo a su lectura.

Y como es seguro que se nos han quedado muy buenos libros de mujeres editados en 2015 en el tintero, os animamos a que introduzcáis vuestros favoritos como comentarios a esta entrada del blog.

Feliz y lector año!

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Recomendaciones de verano para Mil Cabezas (Radiópolis, 88.0 FM Sevilla)

lectora-rita-petruciolliIlustración de Rita Petruccioli

Ealtavozl lunes pasado, 10 de agosto de 2015, participé en Mil Cabezas, un programa de Radiópolis (88.0 fm), la radio comunitaria de Sevilla, para hacer algunas recomendaciones veraniegas.

La finalidad era reivindicar la cultura realizada por mujeres; pero una cultura ligera y refrescante, en general, dada la época del año en que estamos.

Pulsando en el nombre el programa o en la imagen del altavoz se accede al audio correspondiente, pero, como complemento, aquí va un resumen de hablado en el mismo, que fue amenizado con el disco ‘Viaje interior’, de la sin par cantautora y violonchelista utrerana Maui, protagonista de nuestra canción del verano 2015.

Comenzamos con las dos obras que estamos leyendo en el grupo de lectura a propuesta de componentes del mismo, que, como excepción, no responden al criterio general de ligereza señalado:

  • El cuerpo nunca miente, de Alice Miller (2014)
    La tesis central de esta obra es que el cuarto mandamiento –«Honrarás a tu padre y a tu madre»– puede ser muy negativo en los casos en que se han sufrido malos tratos en la infancia e ignorarlo conlleva sufrir enfermedades y relaciones personales tóxicas.
    Una vez se reúna el grupo de lectura en torno al libro pondremos una entrada completa sobre el mismo en el blog.
  • Medio sol amarillo, de Chimamanda Ngozi Adichie (2014)
    Esta novela recrea la lucha de Biafra por conseguir una república independiente de Nigeria, y la consecuente guerra civil que segó la vida de miles de personas.
    Para acercarse a la autora, pueden verse dos intervenciones suyas en el TED (El peligro de la historia única y Todas las personas deberíamos ser feministas). En la segunda, la escritora cuenta que, por contraposición a comentarios y recomendaciones que le iban haciendo, había llegado a definirse a sí misma como una “Feliz Feminista Africana Que No Odia A Los Hombres y A La Que Le Gusta Llevar Brillo de Labios y Tacones Altos para Ella Misma y No Para Los Hombres”. Como veis, no le falta sentido del humor y retranca a esta autora de origen nigeriano.
    También en esta obra y su autora nos extenderemos cuando hagamos la entrada en el blog tras la reunión correspondiente.

Y por ser uno de los últimos libros leídos por el grupo de lectura, por su título y por su calidad mencionar aquí la siguiente obra:

  • Un verano sin hombres, de Siri Hustvedt (2011)
    La protagonista, tras sufrir una alteración psicológica circunstancial debida a que su marido le pide una pausa en su relación, se va a pasar el verano al pueblo donde reside su madre, lo que le supondrá un gran aprendizaje de vida.
    Para más información de esta interesante novela ‘feminista’, como la denomina la editorial, podéis consultar la entrada del mismo en el blog.

De las tres obras anteriores, en el Centro de Documentación contamos con un ejemplar de cada una de ellas para particulares y sendos lotes de 20 ejemplares cada uno de ellos para su préstamo a los grupos de lectura que los soliciten.

Otros libros más recientes, que esperamos poder adquirir en breve para los fondos del Centro son los siguientes:

  • También esto pasará, de Milena Busquets (2014)
    La autora, hija de la escritora Esther Tusquets, rememora en esta novela, de claros tintes autobiográficos, a su madre, recientemente fallecida, mientras pasa el verano en Cadaqués rodeada de sus hijos, amigas, exmaridos, amantes, etc., y, especialmente, de recuerdos de  su querida y admirada madre. A pesar de su aparente frivolidad, no le falta profundidad a la protagonista de la obra.
  • La mucama de Omicunlé, de Rita Indiana (2015)
    Una novela trepidante, según Estrella de Diego en Babelia.
    Una autora polifacética -escritora, música, cantante- a la que sin duda merece la pena conocer (aquí una búsqueda en el ineludible Google al respecto)
  • Oso, de Marian Engel (2015)
    A partir de la relación entre una bibliotecaria y un oso, la autora canadiense logra triunfar en la difícil tarea de construir una buena novela erótica, según dice, entre otras cosas, Alberto Manguel en Babelia. En realidad la obra trata de la vuelta a la naturaleza, y si bien en su momento causó cierto escándalo (fue publicada originalmente en 1976), también consiguió el reconocimiento de la crítica y actualmente se considera la obra maestra de la autora, ya fallecida.

Y también parecía pertinente recomendar novela negra de calidad, como las siguientes:

  • Trilogía del Baztán, de Dolores Redondo (2013-2014)
    Para esta trilogía la autora creó el personaje de Amaia Salazar, una policía foral navarra, mezclando en la trama la acción policial con la rica mitología vasco-navarra.
    Las tres obras que componen la trilogía están disponibles para el préstamo en nuestro Centro.
  • Obras protagonizadas por Petra Delicado, personaje de Alicia Giménez Batlett (1996- )
    Esta inspectora de policía de Barcelona de singular y deliberadamente contradictorio nombre protagoniza varias novelas, entre ellas ‘Crímenes que no olvidaré’, premio Pepe Carvalho 2015, recientemente editada.  Todas las obras -menos la última mencionada- están disponibles en nuestro Centro de Documentación, además de la serie de televisión a que dio lugar, en la que Ana Belén daba vida a tan singular inspectora.

Y para ir terminando con esta sección de literatura recomendada, un libro de poemas y un cuento inédito en papel:

  • Ego me absolvo, de Sonia Rotgel Company (2015)
    Precioso libro ilustrado que la autora, originaria de Mallorca pero residente en la provincia de Sevilla, ha tenido la gentileza de donar al Centro y cuya lectura es realmente todo un regalo.
  • Las tres llaves, de Lita Gómez Terrón (2015)
    Se trata de una obra original de una poeta y escritora sevillana con la que hemos inaugurado la edición de escritos inéditos en nuestro blog. Precioso también, como podéis juzgar vosotras y vosotros mismos (en el título va el enlace al contenido del mismo).

Finalizar las recomendaciones de libros emulando a Sidecar, la itinerante librería de mujeres valenciana, que todos los meses edita una ‘cartita’ con reseñas críticas de libros de mujeres que incluye pequeños apartados denominados Los chicos también escriben:

  • El nadador en el mar secreto, de William Kotzwinkle (2014)
    Esta obra fue adquirida por el Centro de Documentación dentro de su apartado de hombres, nuevas masculinidades. La primera información sobre la misma nos llegó a través del blog de Rosa Regás en el diario El Mundo y de una reseña de Alberto Gordo en el mismo diario. Se trata de una emocionante novela corta en la que el autor, escritor y guionista americano, hace un relato íntimo del nacimiento sin vida de su primer hijo. También se sale del criterio de ligereza comentado al principio, pero se trata de una historia tan sincera y tan bonitamente narrada que bien merece ser recomendada para cualquier época del año.
  • Solo amanece si estás despierto, de José Luis Rodríguez del Corral (2015)
    La obra trascurre en un tórrido verano sevillano, protagonizada por un hombre que, tras haber medrado gracias a oscuros negocios con responsables de la Junta de Andalucía, lo pierde todo y tiene que volver a vivir con su madre en un piso del barrio sevillano de San Lorenzo, entablando una intensa relación con una vecina del bloque. Paradójicamente, cuando el personaje cree que todo su mundo se ha venido abajo es cuando puede comenzar a llevar una vida más auténtica.
    Otro libro de este autor de Morón de la Fronteras a destacar también y muy especialmente es ‘Blues de Trafalgar‘ (2012), una obra basada en hechos reales en la que, como en la anterior, puede reconocerse a los personajes -aunque se desconozca su identidad real- y lugares -para quienes habitamos por estos lares-, y que consigue mantener un vivo interés desde el principio hasta el final tanto por la forma en que está escrito como por los dilemas éticos que plantea la trama.
    Los dos libros anteriores no están disponibles en nuestro Centro de Documentación especializado en mujeres y género, pero me parecían adecuados para recomendar en época estival y pueden encontrarse con facilidad en otras bibliotecas y en cualquier librería que se precie.

Y, de colofón, aquí van algunas buenas películas, disponibles todas ellas en nuestro Centro de Documentación, a excepción de la última, que recomendé porque, al igual que la inmediatamente anterior, se proyecta en el cine de verano de la Universidad de Sevilla y esperamos poder adquirirla en breve:

  • Viajo sola, de Maria Sole Tognazzi (Italia, 2013)
    Protagonizada por una crítica de hoteles de lujo que trabaja para una revista. Muy interesante y honesto el proyecto vital de esta mujer y muy agradable acompañarla en su paso por tantos hoteles del mundo.
  • La fuente de las mujeres, de Radu Mihaileanu (Francia, 2011)
    En un pequeño pueblo de Oriente Medio la tradición exige que las mujeres vayan a buscar agua, bajo un sol ardiente, a la fuente que nace en lo alto de una montaña. Para reivindicar una fuente en el pueblo las mujeres deciden hacer una singular huelga. Yo definiría la película como deliciosamente naif si no sonara demasiado cursi.
  • Las nieves del Kilimanjaro, de Robert Guédiguian (Francia, 2011)
    Protagonizada por Ariane Ascaride, esposa y musa del director, la trama transcurre en L’Estaque, un singular y pintoresco barrio de Marsella escenario habitual del director. Un hecho que sucede en la casa de la madura pareja protagonista da lugar que la mujer emprenda una bonita acción solidaria.
  • Una jornada particular, de Ettore Scola (Italia, 1977)
    Con una Sophia Loren y un Marcello Mastroniani en estado de gracia, la película trata de la relación afectiva que se establece entre un ama de casa y un homosexual, únicas personas, junto con la portera, que quedan en unos bloques de pisos el día de la fiesta de recibimiento a Hitler, cuando este visita Roma en 1938. La belleza formal de las imágenes acompaña a una historia de amor absolutamente entrañable.
  • A 20 pasos de la fama [Documental], de Morgan Neville (Estados Unidos, 2013)
    Homenaje a las coristas que han permanecido en un segundo plano respecto a los cantantes de fama con los que han actuado. Todo un paseo musical y vital por la trayectoria de mujeres de color cuyas voces han proporcionado armonía, fuerza y riqueza a la música americana e inglesa que tanto nos gusta.

Más recomendaciones de ayer y de hoy y para todas las épocas del año podéis encontrarlas en la página del blog dedicada específicamente a ese fin y en el apartado de Recomendaciones de nuestra web, que incluye específicamente la Guía del verano 2015.

Esperamos que los recursos recomendados sirvan para olvidar un poquito el calor de este verano que parece anunciar el temido -pero no por ello atajado- cambio climático. Esto me recuerda a Por si se va la luz, de la sevillana Lara Moreno, otro libro leído por el grupo de lectura, pero, como diría un famoso director de cine, eso ya es otra historia…

Saludos lectores!

¿Qué es la literatura feminista?, por Montserrat Barba Pan

Por su interés en relación a la temática de nuestro blog, a continuación reproducimos un artículo publicado originalmente en el apartado de Feminismo de la web About en español en febrero de 2015.

¿Qué es la literatura feminista?                                                                     Solo el 25% de los libros que se publican en España son escritos por mujeres

monserrat-barba-panPor Monserrat Barba Pan, Experta en Feminismo

Doris Lessing - ©John Downing / Getty Images (Hulton Archive)“A través de los casos periodísticos que investiga Annika Bengtzon, protagonista de ‘Dinamita’ o ‘Studio sex’, la sueca Liza Marklund analiza las dificultades de las mujeres en un mundo de hombres, el sexismo cotidiano, o sus odiseas para conciliar su vida familiar y personal.

Marklund considera su obra “literatura feminista” porque en ella se habla de la situación de las mujeres en una estructura social dominada por hombres.

Ella es un ejemplo más de una categoría de ficción que denuncia la vulneración de los derechos de la mujer y reflexiona sobre el rol de la mujer en la sociedad y que, más que un género en sí mismo, es una perspectiva o punto de vista ante las historias. Susan Sontag, Alice Munro o Doris Lessing son algunas de sus autoras de referencia, al igual que Chimamanda Ngozi Adichie, cuya novela ‘Americanah’ (Mondadori) es una de las más premiadas del año y obtuvo en el mes de marzo el National Book Critics Circle Awards. Un premio al que aspiraban como finalistas cuatro mujeres escritoras y solamente un hombre, un hecho todavía excepcional.

La literatura feminista englobaría también todos los ensayos, libros de teoría, manifiestos y tratados sobre el feminismo, desde los trabajos de pioneras como Mary Wollstonecraft hasta otros más recientes como la ‘Teoría King Kong’, de Virginie Despentes.

Literatura escrita por mujeres

La literatura escrita por mujeres, también la feminista, sigue siendo minoritaria. Supone solo un 25% de los libros que se publican y las escritoras apenas tienen presencia en los libros de texto (un 12%) ni reconocimiento en los premios (un 19% frente al 81% de hombres galardonados, menos todavía en los institucionales), según un estudio de la iniciativa Leamos Autoras 2014, puesta en marcha en Internet para promover la lectura de literatura femenina.

Las revistas y publicaciones especializadas siguen reseñando muchos más libros escritos por hombres que por mujeres (protagonistas en menos del 25% de las críticas) y son prácticamente invisibles en las antologías literarias (un 9% en las de poesía) y en los libros de historia.

A finales de los años 90 era habitual hablar del bum de la literatura femenina para referirse al éxito de las novelas de ficción escritas por mujeres y dirigidas a un público femenino. En efecto, el porcentaje de lectoras era entonces (y continúa siendo) superior al de lectores (actualmente un 62,4% de mujeres frente a un 53,5% de hombres, según la Federación de Editores de España) y las editoriales dieron respuesta a esa demanda con nuevas autoras y más historias con protagonistas femeninas, aunque en muchas ocasiones de forma estereotipada.

Se promovió así la llamada “literatura femenina” para clasificar las novelas de Laura Esquivel, Isabel Allende o, más recientemente, Stephanie Meyer o María Dueñas, todas ellas superventas. La categoría se hizo popular, pero reducida casi en exclusiva a la ‘novela romántica’ y menospreciada por la crítica como si tuviese una calidad literaria inferior.

Escribir y publicar, una reivindicación feminista

Que una mujer pudiese escribir y, sobre todo, publicar fue durante siglos una reivindicación feminista. Autoras como Emilia Pardo Bazán criticaron abiertamente que los espacios sociales y culturales estaban cerrados para las autoras. Y, hoy en día,  junto a la guerra del lenguaje, la batalla por el reconocimiento continúa.

En ‘Un cuarto propio’, Virginia Woolf comparte su análisis de los fondos de la biblioteca del Museo Británico para intentar trazar una línea del tiempo sobre la literatura femenina. Analizaba por un lado cómo se retrataba a las mujeres en los grandes clásicos así como la misoginia en autores como Shakespeare o Flaubert. Y, sobre todo, hizo hincapié en las ausencias: las “poetas suprimidas”. Todas las historias que no fueron contadas porque la sociedad patriarcal así lo había decidido, y la mujer tenía otras dedicaciones y era relegada en el plano intelectual.

“Se ha empobrecido incalculablemente la literatura con las puertas que le han sido cerradas a las mujeres”. (‘Un cuarto propio’, Virginia Woolf).

Woolf recuerda a Cristina de Pisán, primera mujer escritora de la que la historia tiene referencia, pero también a George Sand, que se vestía de hombre para moverse en los círculos literarios del París del siglo XIX. La autora de ‘Orlando’ hizo una revisión crítica de la historia de la literatura y una relectura feminista de escritoras clave como Jane Austen o las hermana Brontë.

De ahí que ‘Un cuarto propio’ sea una obra pionera de la llamada “crítica literaria feminista”, que eclosiona en Estados Unidos con la publicación de la ‘Política Sexual’ de Kate Millet (1969) y se encarga precisamente de eso, de cuestionar los géneros, las técnicas narrativas, los temas abordados, el canon literario, la propiedad intelectual, los criterios de edición…

Esta labor de revisión cultural, que se sigue llevando a cabo hoy en todas las artes y esferas creativas, está permitiendo reeditar a grandes escritoras y descubrir nuevos argumentos, nuevos prismas y nuevas lectoras. El gran objetivo es conseguir que obras fundamentales de la literatura  tengan su lugar privilegiado en el parnaso y que las mujeres publiquen y controlen su trabajo en igualdad de condiciones que sus colegas escritores.”

(Acceso al artículo original: http://feminismo.about.com/od/publicaciones/fl/Mujeres-escritoras-eacutexito-maacutes-allaacute-de-los-prejuicios.htm?nl=1)

In memoriam de Adelaida García Morales

adelaida_garcia_moralesAdelaida García Morales (Badajoz, 1945 – Sevilla, 22 de septiembre de 2014)

Este lunes ha fallecido en Dos Hermanas (Sevilla) la escritora extremeña Adelaida García Morales.

Su debut literario casi puede decirse que fué en 1984 con su obra más famosa, la novela breve El sur, que dio origen a la estupenda película del mismo título, dirigida por el entonces marido de la autora, Víctor Erice.

En 1985 la autora ganó el Premio Herralde y el Premio Ícaro con ‘El silencio de las sirenas’, que ella consideraba su mejor obra.

“El resto de su producción… no cosechó las críticas unánimes de sus primeros trabajos, algo de lo que la autora se dolía y que la recluyó de nuevo en su voluntario aislamiento”, comenta Helena Hevia un artículo breve en El Periódico con motivo del fallecimiento de la escritora.

Según J. Ernesto Ayala-Dip, en el obituario del diario El País, “García Morales integró en su criterio de la ficción dos asuntos casi de arte poética, de filosofía compositiva. La soledad y los conflictos sentimentales. Podríamos agregar a esos dos factores, la intuición de lo sombrío, esa especie de enfermedad incurable que llevan algunas personas como una maldición…”.

Otras noticias en prensa sobre la muerte de la autora

Obras de la autora en el Centro de Documentación María Zambrano

El sur; seguido de Bene (1985)

El silencio de las sirenas (1990)

Las mujeres de Héctor (1994)

Mujeres solas (1996)

La señorita Medina (1997)

El accidente (1997)

El secreto de Elisa (1999)

El testamento de Regina (2001)

Una historia perversa (2001)

Paulina Rivero Weber: EN BUSCA DE LA NUEVA HEROÍNA

 PaulinaRivero1-_webPaulina Rivero Weber

Paulina Rivero Weber

En busca de la nueva heroína

¿Cuántas de las heroínas más populares de la literatura universal podemos evocar sin esfuerzo? ¿Cuántas de ellas resultan victoriosas en tramas que no tienen que ver con el amor de pareja? ¿Y qué representa esto, en la vida cotidiana fuera de las páginas, para las mujeres?

Entrevistamos a la Doctora en Filosofía y profesora Paulina Rivero Weber acerca de ésta y otras cuestiones en torno a la heroicidad femenina, tomando como punto de partida su libro Se busca heroína, en el que revisa las historias de mujeres que han sido modelo a seguir tanto en el papel como en la realidad (de Madame Bovary a Lou Andreas Salomé) y afirma la necesidad de construir nuevas posibilidades para unas y otras.

En la antigua narrativa oral de muchos lugares del mundo hay niñas valientes, jóvenes fuertes y viejas sabias. Aún en el Quijote de Cervantes tuvimos a la pastora Marcela, una heroína que busca la paz consigo misma. ¿En qué momento las perdimos?

Creo que no las hemos perdido del todo; personajes como Marcela en Don Quijote son, a mi modo de ver, indicadores de ello. Pero sin lugar a dudas la abundancia o escasez de heroínas literarias nos habla de la sociedad en que ellas son –o no son- creadas. Una sociedad matriarcal seguramente tendría más heroínas que héroes. La sociedad en que vivimos ha comenzado a dejar de tener modelos exclusivamente patriarcales, pero la meta de sociedades capitalistas como la nuestra y como la mayoría de las sociedades hoy en día, no es la creación de individuos autónomos y fuertes, sino la de individuos consumistas. Para ello es necesario seguir ciertos patrones de imagen y de conducta, en los cuales tanto la mujer como el hombre suelen ser degradados a bienes de consumo. En el caso de la mujer el ejemplo clásico es la imagen de una estructura que no corresponde a la mujer real, sino a un conjunto de fantasías masculinas. Es difícil imaginar heroínas cuando a las mujeres se les empuja compulsivamente a preocuparse de una manera desmedida por conservar una apariencia, esbeltez y “belleza” no naturales para satisfacer ese imaginario masculino.

Esto no implica que la heroicidad le esté vetada a la mujer en la sociedad capitalista. De hecho en este tipo de sociedades se requieren con mayor urgencia mujeres capaces de pensar y ser críticas ante los modelos impuestos. Las ha habido a lo largo de toda la historia y también en la literatura; simplemente hace falta que comiencen a abundar más: que dejen de ser excepciones y comiencen a ser parte de la cotidianidad.

Las heroínas de la literatura que más alcance tienen en la actualidad están modeladas a partir de un punto de vista masculino. Parecería que la solución era que mujeres delinearan a sus propias heroínas, pero hay autoras que las representan desde ese punto de vista también. ¿Por qué sucede?

En algún lugar la escritora Marcela Serrano se ha quejado de ello, creo que con justa razón. Pareciera ser que ahora la mujer que escribe tiende a seguir patrones de escritura que han dejado tras de sí los grandes escritores. No todas las mujeres lo hacen, pero en efecto, lamentablemente muchas siguen ese ejemplo. Creo que hace falta juventud mental para saber que se vale hacer las cosas de una manera completamente diferente. Y no sólo “se vale”: urge hacer las cosas de una manera diferente, urge ser rara, extravagante, original tanto en la vida como en la escritura. Urge dejar de vivir al paso que marca la sociedad e inventar nuevas formas de vivir: de ahí surgirán también nuevas formas de escribir.

En tu libro rescatas la afirmación de Virginia Woolf acerca de que las mujeres eran espejos en que los hombres se veían magnificados… ¿tendrían las heroínas que olvidarse del amor romántico?

De manera paralela a ese espejo magnificador que la mujer era para el hombre, éste era para la mujer un espejo empequeñecedor. Así como el hombre se sentía grande junto a una mujer inválida, así la mujer se sentía inferior junto a un hombre con tal poder. Pero una mujer que se niega a jugar ese juego no necesariamente renuncia al amor romántico: simplemente requiere inventar su propia forma de amor romántico. Hoy las mujeres deberíamos preguntarnos cómo viviría el amor romántico una mujer fuerte, autónoma e ingobernable. No porque exista una respuesta, sino porque existen mil respuestas que cada mujer puede encontrar, debe encontrar, a lo largo de su vida.

La polémica en torno a iniciativas como #LeamosAutoras2014 (#readwomen2014 en el original) que llama a incorporar a nuestros hábitos de lectura más literatura escrita por mujeres, ha revelado que aún se cuestiona el valor de la creación femenina, algunos la consideran “parcial”, o casi un subgénero. ¿Qué necesita suceder para que se considere a la experiencia de las mujeres “universal”, como ocurre con la experiencia masculina?

Tiempo. Se requiere tiempo. Han sido milenios de dominio masculino. En la antigua Grecia una mujer valía menos que un trípode, como puede verse en La Ilíada. Esto ha cambiado a lo largo de muchos siglos: hace apenas menos de un siglo la mujer no votaba; podía votar el hombre más ignorante por el sólo hecho de ser hombre, pero una mujer de amplísima cultura no podía hacerlo. Para contrarrestar el peso de milenios, hace falta mucho trabajo, pero hace falta tiempo también para que algún día esto sea ya historia.

Hay quienes confían en que, con el paso del tiempo, será natural evolucionar hacia una sociedad más equitativa entre hombres y mujeres. Pero algunos piensan que se ha retrocedido en ciertos casos, como en la representación hipersexualizada de niñas y adolescentes en los medios de comunicación… ¿a qué crees que obedezca esta marcha atrás?

La hipersexualización de niñas, adolescentes e incluso de mujeres maduras en los medios de comunicación está relacionada con la necesidad de producir mercancías que llamen la atención para su compra-venta. En nuestras sociedades el sexo y la sexualidad no son vistos como algo natural, sino como un objeto capaz de atraer la atención de una clientela potencial. Esa hipersexualización de la cual hablas no alcanza únicamente a niñas o mujeres: los adolecentes varones y los hombres maduros son parte de ella también. Aparentemente asistimos a una especie de liberación de la sexualidad reprimida en siglos pasados. Pero en realidad más que liberar la sexualidad, lo que han hecho los medios de comunicación es usar la sexualidad como un medio para hacer atractiva una mercancía. Con eso, se ha rebajado la sexualidad a un objeto de compra-venta más, lo cual es en efecto, como lo has señalado, un paso atrás.

Por otro lado este tema está ligado a lo que en mi libro llamé “la mujer esquirol”. Con ese término me refería precisamente a las mujeres que en lugar de ser críticas ante este tipo de esquemas impuestos, los toman de manera servil para complacer al hombre. Ese tipo de mujeres, desde mi punto de vista, hacen más difícil y desigual la lucha de la mujer. Son como el esquirol que rompe cualquier huelga: en lugar de apoyar y unirse a un reclamo justo, opta por darle gusto a aquel que impone las reglas, aunque en eso vaya la propia dignidad y la lucha de sus compañeras. En otras palabras: aceptar la hipersexualización impuesta por los medios de comunicación, es actuar como el esquirol de una lucha justa. Es aceptar ser vista como un objeto de consumo y usar esas armas, en lugar de actuar como un ente pensante, sintiente, que debiera tener las mismas oportunidades que cualquier otro ser humano.

Joseph Campbell desglosó la estructura del viaje del héroe. Autoras como Maureen Mordock o Valerie Estelle Frankel han propuesto su propio modelo para las heroínas. ¿Crees que cambiaría la forma de percibirnos y de relacionarnos entre mujeres si nos apropiáramos de esa narrativa mítica, trasladándola a nuestra propia vida?

Creo que no podemos comparar el trabajo de Joseph Campbell con el de Valerie Estelle Frankel; el primero resulta bastante más académico. Pero en general tanto el trabajo de Maureen Mordock como el de Valerie Estelle Frankel, me parece que podrían colaborar a que esquemas muy arraigados se muevan, cambien un poco. En ese sentido no sólo desde la academia, sino desde cualquier otro ámbito, son necesarias mujeres que le hablen a las mujeres.

A pesar de lo anterior, no creo conveniente hablar de “apropiarse de una narrativa mítica”, ya que lo que me parece valioso es la capacidad de crear una narrativa tanto como una forma de ser nuevas. Creo que ese es el gran reto para las mujeres: dejar de imitar y comenzar a crear nuevas formas de ser y sentir en la vida tanto como en la literatura.

¿Cuáles son tus heroínas más queridas, en la realidad y en la ficción?

Creo que siempre he vivido en familias de heroínas. Mi madre, siendo judía, casi no contó con familia que la apoyara, padeció periodos oscuros y depresiones terribles. Sin embargo se levantó y salió adelante con una fuerza que aún no comprendo de dónde obtuvo. Por su parte, mi hija comenzó a hacer su vida muy pronto. Viajó desde muy joven, y ya para los 19 años se embarcó completamente sola hacia lugares remotos: conoció Kyoto, Tokyo, Nara, Hiroshima y diversos poblados japoneses que eran muy significativos para ella. Eso es algo que a mí ni siquiera se me hubiera ocurrido hacer. Lo mismo podría decir de mis hermanas; son mujeres que han superado problemas muy fuertes con una entereza impresionante. Yo he aprendido de esas mujeres: ellas han sido mi escuela.

En cuanto a las heroínas literarias, me resulta muy querida la Nora de Casa de muñecas, del escritor noruego Henrik Ibsen. Ella es más fuerte de lo que yo y muchas mujeres de hoy podríamos ser. En ese sentido creo que Ibsen fue –aunque él no lo considerara así– el primer gran dramaturgo feminista. Igualmente me resulta muy querida la imagen de la Marcela de Cervantes en Don Quijote, a quien ya mencionabas. Y ahora que lo pienso, tanto mis heroínas reales como las de ficción comparten ciertos rasgos: son valientes, no se doblegan, están hartas de los prototipos impuestos a la mujer, desean su libertad y su autonomía, y son capaces de llevar bien la soledad antes que resignarse al mal trato con tal de tener compañía.

“Aún nos faltan heroínas triunfantes”, dices en tu libro. ¿Has encontrado alguna en últimas fechas? Varios piensan que es más frecuente hallarlas en ciertas protagonistas destinadas a un público infantil o juvenil (como en las películas Brave o Frozen).

Mi labor como profesora de la UNAM me mantiene siempre cerca de los jóvenes, de modo que cada vez encuentro más y más heroínas en esas jovencitas a quienes nada parece doblegar. Muchas veces en la UNAM las estudiantes tienen que pasar por problemas económicos, familiares y sociales muy fuertes para concluir sus estudios, y a pesar de ello son las mujeres quienes tienen el más elevado índice de promedio en el programa de becas PRONABES, por ejemplo.

De modo que no me puedo quejar: a diario me nutro de heroínas de carne y hueso.

Creo que también es importante que menciones el ámbito cinematográfico, en particular películas como Brave o Frozen, que son las que moldean ciertas imágenes en la mentalidad de las niñas que mañana serán mujeres. No es lo mismo crecer con un prototipo de mujer como el de La bella durmiente o La cenicienta, que crecer con prototipos de mujeres fuertes. Creo que es bueno lo que está sucediendo en la literatura infantil tanto como en la cinematografía destinada a esas edades.

“Tendría que volver a escribirse la historia de la cultura”, es una de las conclusiones a las que llegas en Se busca heroína. ¿Cómo rescatar olvidadas heroínas de carne y hueso sin que se diluyan, meramente intercaladas entre las páginas de los libros de Historia?

Bueno, existen excelentes trabajos de mujeres que han comenzado a abrir brecha. Pienso por ejemplo en el trabajo de Marcela Lagarde, Los cautiverios de las mujeres: madresposas, monjas, putas, presas y locas (CEIICH-UNAM, 2005), por mencionar uno cercano a nuestro ámbito. Creo que conforme más y más mujeres se den cuenta de lo que ha sido nuestra historia, podremos contar con más trabajos que la expliquen y que saquen a relucir no solamente sus tragedias, sino los tesoros que en ellas quedaron sepultados.

“Se busca heroína” es una frase que bien podría estar en el Aviso Oportuno.Si pudiéramos lanzar esa convocatoria, ¿qué requisitos deberíamos solicitar a autores y autoras?

Es curioso que lo menciones: es la primera vez que alguien me pregunta por esto. Me refiero a que cuando pensé en el título del libro, me imaginé la portada del mismo con un trozo de papel periódico recortado de la sección del “Aviso Oportuno” que dijera: “Se busca heroína. Se requieren mujeres fuertes, responsables de sí mismas, con mucha creatividad y afán de libertad. No hay requisitos en cuanto a la edad”. Pero entonces yo pensaba en heroínas de la vida real.

¿Qué requisitos debería tener una heroína literaria? Quizá no muy diferentes a los que he mencionado para una mujer de la vida real… Ante todo, no ser un personaje romántico al estilo de Ana Karenina o tantas otras creadas por los hombres. Dejar de morir por ellos, dejar, de hecho, de vivir por ellos. Me gustaría leer novela sobre una heroína rodeada de mujeres, en la cual los hombres tuvieran un rol secundario, como hay cientos en el caso de los héroes. ¿Estamos listas para ese tipo de literatura? No lo sé. Pero si no lo estamos, pronto lo estaremos. Porque en el fondo ya llegó la hora en que sin decirlo, sin gritarlo, las mujeres nos hemos convocado. Las amigas, las vecinas, las mujeres de cada institución, de cada pueblo o ciudad comienzan a ser cada vez más solidarias: ese es el camino. Hemos comenzado a andarlo y no me queda duda de que no hay marcha atrás. Cualquier avance en ese sentido, sea desde el ámbito que sea, debe ser apoyado y bienvenido.

Paulina Rivero Weber estudió la licenciatura, maestría y doctorado en Filosofía en la UNAM, donde es profesora de tiempo completo. Ha escrito Nietzsche, verdad e ilusión, Heidegger: la verdad originaria, y Se busca heroína. Es especialista en problemas propios de ética y bioética, en el pensamiento de Friedrich Nietzsche y, en fechas recientes, ha incursionado en la filosofía comparada. Es miembro del SNI, así como de la SEDEN (Sociedad Española de Estudios Nietzsche), del Colegio de Bioética A. C., y del Seminario Medicina y Salud de la Facultad de Medicina de la UNAM, entre otros.

 

Entrevista publicada originalmente en la antología En Reconstrucción. Hacia nuevas identidades y narrativas a partir de la equidad​, en la web del Programa Cultural Tierra Adentro.