Archivo de la categoría: Guerra Civil Española

Celia en la revolución, de Elena Fortún

Sesión 70 (7 de marzo de 2017)

Elena Fortún (Madrid 1886 – ibídem 1952)

Celia en la revolución / Elena Fortún; presentación de Andrés Trapiello; introduccde de Marisol Dorao.– Valencina de la Concepción [Sevilla]: Renacimiento, 2016. — 344 p.– (Biblioteca Elena Fortún)

“Novela sobre la guerra civil, escrita poco después del fin de la guerra, en 1943, no hay en ella lugar para la distorsión ni la idealización de lo vivido. Estas páginas no solo nos cuentan la vida difícil y llena de peripecias de una adolescente Celia en un Madrid sitiado, entre la supervivencia y la revolución, son también una suerte de crónica autobiográfica de la propia Elena Fortún.”

(Lote de 20 ejemplares del libro disponible para su préstamo en el Centro de Documentación María Zambrano, del Instituto Andaluz de la Mujer)

Valoración

Un libro necesario es lo primero que me sale decir de ‘Celia en la revolución‘. Necesario para quienes quieran conocer lo que pasó en la guerra civil española de primera mano y desde una mirada limpia, sin prejuicios. Necesario para reafirmar en la idea de que las guerras, todas, son injustas y crueles. Necesario, en fin, para la formación en historia reciente de España y fundamentalmente en valores, muy en particular al público joven, a quien inicialmente se dirigía la serie de relatos protagonizados por Celia, el personaje creado por Elena Fortún que viera la luz por primera vez en la sección Gente menuda de la revista Blanco y Negro.

Todas las que asistimos a la reunión comentamos lo mucho que nos había llegado la obra, pues si bien está catalogada como narrativa -incluso como literatura juvenil- , en realidad sentíamos que lo que estaba narrando la autora en el libro era totalmente real y forma parte de nuestra historia. Y es que, como afirma en la introducción Marisol Dorao, “Todo lo que de autobiográfico habían tenido los libros de Celia hasta entonces se intensifica en Celia en la revolución. A través de esta prematura mujer de quince años […] vemos y sentimos los pensamiento y los sufrimientos de Elena Fortún durante la guerra civil española”. Solo una compañera puso objeciones a la forma de escribir de la narradora y protagonista de la obra, que se supone que es una niña, pero es que en el libro anterior de la serie este personaje había sufrido la pérdida a su madre y se había tenido que hacer cargo de sus hermanas pequeñas, y en este tiene que hacerse fuerte y sobrevivir en un medio tan extremadamente hostil como es una guerra, circunstancias que sin duda deben conllevar un proceso de maduración vital acelerado.

La misma compañera quiso profundizar en el concepto de la tercera España de la que habla Andrés Trapiello en el presentación de la obra. Buscando en las redes al respecto sale, entre otros, un artículo de Xabier Casals (El Periódico, 17 julio 2016), que informa que se trata de un concepto sugerido por Salvador de Madariaga en ‘Spain‘ (1955) al aludir a “tres Españas” mediante “tres Franciscos” de claras connotaciones ideológicas muy distintas: el dictador Franco, el líder socialista Largo Caballero y el pedagogo y político republicano Giner de los Ríos.

Un tema muy interesante, sin duda, el planteado por la compañera al hilo de la presentación de Trapiello de esta obra, a la que este sitúa, por cierto, dentro del corpus fundamental de esta tercera España, junto con ‘La revolución española vista por una republicana‘ de Clara Campoamor, los diarios de guerra ‘España sufre‘ de Morla Lynch, el ensayo ‘Democracias destronadas‘ de José Castillejo, y el libro de relatos ‘A sangre y fuego’, de Manuel Chaves Nogales, todos ellos escritos durante la guerra civil o al poco de finalizar la misma.

Ligado a lo anterior, muy interesante también el análisis del título y la mención de ‘revolución’ en el mismo sobre lo que llama la atención Trapiello, término que curiosamente también aparece en el título de la obra de Clara Campoamor. En este sentido, puede ser aclaratorio el prólogo -memorable, según Trapiello- de la obra del periodista sevillano Chaves Nogales citada.

Volviendo al libro, y para finalizar con el texto de Trapiello, recoger aquí una cita especialmente relevante de la presentación en la que este sostiene que “Pocas veces se habrá escrito una novela sobre la guerra con tanta verdad, consciente su autora de que alguien ha de contarla, y no como un desahogo, tal y como creía Martín Gaite, sino consciente de que con el tiempo todos mentirían o tratarían de hacernos creer que han olvidado.”.

Una obra, pues, dura al estar llena de dolorosa verdad sobre lo que paso en nuestra guerra civil, honesta y valiente por la difícil posición de independencia y equidistancia de la autora -de fuertes convicciones republicanas y democráticas, lo que la honra más si cabe-, y con una descripción de la guerra fundamentalmete desde el punto de vista las mujeres -Celia, su criada, sus amigas…-, desde esa retaguardia que no hace la guerra pero que sufre sus efectos y cuya principal lucha, además de sobrevivir, es mantener unas condiciones de vida dignas a las que retornar en tiempos de paz.

Pero no por ello se puede decir que la obra sea difícil de leer o que el texto esté falto de gracia -incluso de lirismo-, lo que se puede apreciar a lo largo de todo el libro en las descripciones de personajes, circunstancias y paisajes que pasan por el mismo. A una compañera, por ejemplo, le recordó las cartas que su padre, pintor de profesión, mandaba a su madre en la guerra desde el frente, en las que se limitaba a describirle poéticamente los paisajes que divisaba desde las trincheras.

Todo esto lo expresa muy bien una compañera que no pudo venir a la reunión y que nos mandó unos comentarios al respecto, que recojo a continuación a modo de colofón de esta valoración del libro:

“[…] El libro me ha gustado mucho, me ha resultado de fácil lectura con un contenido muy duro.

Otra visión de la guerra con las consecuencias para las ciudadanas que no entienden mucho lo que pasa y por qué pasa, pero que la sufren y que deben hacer frente a situaciones límite.

Increíble la descripción de una madurez sobrevenida para una niña/joven de tan pocos años, y de la realidad tal y como se vivió en esa ciudad [Madrid].

Algunos pasajes me han llevado al recuerdo de mi padre y a episodios que me contaba.

Y, a pesar de todo, la ilusión y la esperanza para el futuro de Celia.”

Citas

P. 47 [Valeriana, la criada de la familia]: “Los hombres se meten siempre en lo que no les importa en vez de ocuparse de su casa… No tiés más que ver en cuanto se juntan dos… lo mismo que sean pobres que ricos, ya están parlando que si el alcalde, que si el concejal, que si las elecciones… y hay algunos que emprincipian con que si lo que pedrica el cura en el púlpito no es verdad, que si los frailes, y que si el Papa que está en Roma… ¡No paece sino que ellos van a arreglar el mundo y se lo saben too…!

p. 135 [Habla en padre de Celia]: “Ni la tierra, ni la cultura, pueden ser propiedad de unos cuantos. Es la herencia ancestral que fue creciendo desde que el primer hombre aparece sobre la tierra sosteniéndose sobres sus dos pies…

p. 139-140 [Juan, el jardinero]: “Cuatro hijos tenía, como cuatro pinos, y ya no sé si me queda alguno… ¡Maldita revolución!

[…]

¡Y cualquiera sabe quién tiene la razón…! Los de las derechas y lo des las izquierdas empeñaos en que tién la receta pa hacernos felices, pero en el entretanto a machacarnos los liendres a lo que no sabemos ná de ná. Yo discutía de esto con mis pobres hijos… y ellos me decían que no luchaban por ellos, que esta generación se tenía que sacrificar… ¡Cosas que habían oído en los mítines y los discursos del centro… Que luchaban por los que venían detrás de ellos… ¡Mire usé qué necesidá tenían de ocuparse ellos de los que no han nacío aún…! ¡Ya ni nietos voy a tener…!

p. 149: En esta casa en silencio, donde nadie llora, me parece el dolor horrible…

P. 160:”Adiós, papíto mío. ¡Que no te pase nada…!

Está sereno, y hasta me parece alegre.

Se va… le veo marchar inclinado… Ahora que cree que ya no le veo, anda despacio como si llevara un saco de pena sobre la espalda…

P. 188: “He traído rosas… las pongo en un jarrón de cristal. ¡Qué maravilla, Señor! Tienen demasiadas hojas y las limpio un poco de follaje… ¡Un caracol! Entre las hojas había un caracol… Pobrecito. Vivirá aquí conmigo y ya no estaré sola… Al fin una vida junto a la mía…

P. 192: “Mira, papá me explicó una tarde que él defendía al pueblo para que se educara en el mismo banco de la escuela que el hijo del médico y del millonario y que no hubiera más diferencias entre ellos que las limitaciones de la naturaleza… Pero no me dijo que fueran todos pobres, o todos ricos… ni que les obligaran a hacer esto o aquello…. No. Lo primero es ser libre y hacer lo que se quiere…

P. 225 [El padre de Celia]: “Sí, hija, sí, pero prefiero que dejes a un lado todos esos recuerdos. En este espanto que estamos viviendo, hay que volver rápidamente la espalda a el pasado… Los que se han quedado en el camino ya no sufren más. Ese es el gran consuelo de los que vivimos aún… Comienza la primavera, todo se renueva… y cantan las alondras todas las mañanas., ¿Las oyes tú? En mi balcón hay una asamblea de pájaros al amanecer… Además, hija, aunque te empeñes en estar triste no podrás. !Tienes diecisiete años!

P. 255: “Es una primavera áspera, dura, sin la alegría de otras primaveras. El aire fino, sutil, de la meseta, claro, transparente y frío como agua de manantial, me envuelve, refresca mis mejillas y corre entre mis dedos.

P. 295-296:

“-Hemos trabajado con fe en el provenir -me dice la señorita Amelia-. Mi esperanza de «Escuela Única» la he visto aquí realizada… Aquel chico […] es el hijo del portero […] y ese otro que se sienta a su lado es el hijo de Elorrieta, el abogado y diputado conservador…

[…]

-Sí… ¡todo está perdido! Creo que por culpa de unos y otros… Suspira, y su tristeza se comunica a mi corazón.

[…]

-Tu padre pasará los Pirineos, y… yo me quedaré aquí… pase lo que pase […] Me quedaré aquí.. y no sé lo que harán conmigo por mi pecado de democracia…

[…]

Todos son héroes. Papá, Jorge, la señorita Amelia, el papás de María Luisa, por conservar su ánimo entre tanta desgracias… Pero yo soy una pobre chica perdida entre tanta gente, sola, sin familia… sin saber qué hacer…

P. 310: “Aún voy a dar una vuelta a la casa para despedirme del jardín… ¡Adiós, álamos! ¡Adiós cipreses casi negros… rosales… pobre tierra seca y helada que comienza a esponjar la primavera! Papá decía que somos tierra del país donde nacimos. ¡Tierra mía de Madrid! De rodillas la beso…

Otras obras de la autora en nuestro Centro de Documentación

Anuncios

El cuarto de atrás, de Carmen Martín Gaite

Sesión 53 (9 de  abril de 2015)

principal-carmen-martin-gaite_grandeCarmen Martín Gaite (Salamanca 1925- Madrid 2000)

cuartoatrasEl cuarto de atrás / Carmen Martín Gaite. — Barcelona: Siruela, 2012. — 184 p.

Resumen: “Durante una noche de insomnio, la escritora recibe la visita de un desconocido interlocutor cuya identidad permanecerá oculta en todo momento… Los recuerdos de infancia y juventud en Salamanca se irán mezclando con sus reflexiones sobre los sueños, el amor, la escritura o la memoria.“El cuarto de atrás es un en sayo sobre el oficio de escribir, un libro de memorias y una novela fantástica. Pero, por encima de todo ello, es una larga conversación. Todos los libros de Carmen Martín Gaite son una conversación, pues para ella escribir nunca fue distinto a hablar. Hablar con alguien ausente, puede que desconocido, pero, en definitiva, una conversación en toda regla“.

(Lote de 20 ejemplares del libro disponible para su préstamo en el Centro de Documentación María Zambrano, del Instituto Andaluz de la Mujer).

Valoración

En esta ocasión todas las asistentes a la reunión del grupo de lectura, que fue muy nutrida, estuvimos de acuerdo en que se trataba de un gran libro.

Para describirlo no se me ocurre nada mejor que un fragmento del prólogo, a cargo de Gustavo Martín Garzo:

“El cuarto de atrás es un ensayo sobre el oficio de escribir, un libro de memorias y una novela fantástica [con muestra también de los que es un folletín, agregaría yo]. Pero, por encima de todo ello, es una larga conversación. Todos los libros de Carmen Martín Gaite son una conversación, pues para ella escribir nunca fue distinto a hablar. Hablar con alguien ausente, puede que desconocido, pero, en definitiva, una conversación en toda regla. Eso es escribir, para Carmen Martín Gaite, la búsqueda de ese interlocutor providencial capaz de hacernos decir cosas insospechadas. Porque hablar no es solo contar lo que sabemos, sino relacionarnos con lo que desconocemos. Hablar es encontrar cosas, salir al bosque y descubrir senderos nuevos, lugares misteriosos. Y eso queremos al escribir, encontrarnos con alguien que nos ayude a pensar. Escribir es hablar con el pensamiento.”

Estas palabras me hicieron recordar otra estupenda novela de la autora, ‘Retahílas’, que relata el viaje que realiza una anciana al pazo familiar para morir, acompañada de una de sus nietas, y la llegada inesperada del sobrino de esta última, lo que conduce durante esa noche un intenso diálogo entre tía y sobrino, que reconstruyen y se cuentan mutuamente lo que han sido su vidas hasta entonces.

Y es que, según la propia la autora: “… Nunca se escuchan historias mejor contadas que las que se cuentan a un interlocutor casual…” (cita tomada de la web Erudición y Crítica).

Aunque hay otras personas estudiosas -como Montserrat Escartín Gual en su artículo ‘Carmen Martín Gaite: la escritura terapéutica‘ (Revista de Literatura. Vol. 76, n. 152 (2014) ) – que afirman que si bien a autora priorizó la comunicación hablada en su primeras novelas, con el paso del tiempo su discurso narrativo se decantó por la escritura frente a la oralidad, convirtiéndola en el vehículo elegido por sus personajes para comunicarse y, en definitiva para ella misma, para buscar la curación a través de la palabra.

Después de lo dicho, no es de extrañar que la autora, y esta obra en concreto, esté presente en todas las universidades norteamericanas, según informa Tereixa Constenla en su artículo ‘Caperucita, doctora en Manhattan‘ (El País, 29 abril de 2013): “Ni Benet, encumbrado entre la élite como el más singular de su generación…, ni Sánchez Ferlosio, su exmarido, han permanecido indemnes al paso del tiempo. ‘Ella es imprescindible. El cuarto de atrás es una novela canónica. Nadie puede doctorarse en Estados Unidos sin haberla leído, sin embargo ya casi nadie enseña a Benet ni El Jarama’, explica la catedrática de la Universidad de Delaware Joan L. Brown.”.

Destacar, finalmente, las hermosas relaciones que muestra el libro entre la autora con su madre y con una amiga de infancia, reflejadas en alguna de las citas del libro que recojo a continuación, citas que servirán, también, para mostrar la gran maestría en su escritura de Carmen Martín Gaite, su alejamiento de los pensamientos imperantes -y en concreto en lo referente del papel de las mujeres en la sociedad- en la época que le tocó vivir -guerra y posguerra española- y el gran interés y la belleza del obra que nos ocupa:

p. 84-85:… Mi madre no era casamentera, ni me enseñó tampoco nunca a coser ni a guisar, aunque yo la miraba con mucha curiosidad cuando la veía a ella hacerlo, y creo que, de verla, aprendí; en cambio, siempre me alentó en mis estudios, y cuando, después de la guerra, venían mis amigos a casa en época de exámenes, nos entraba la merienda y nos miraba con envidia. “Hasta a coser un botón aprende mejor una persona lista que una tonta”, le contestó un día a una señora que había dicho de mí, moviendo la cabeza con reprobación: “Mujer que sabe latín no puede tener buen fin”, y la mire con un agradecimiento eterno.
Por aquel entonces, ya tenía yo el criterio suficiente para entender que el “mal fin” contra el que ponía en guardia aquel refrán aludía a la negra amenaza de quedarse soltera, implícita en todos los quehaceres, enseñanzas y prédicas de la Sección Femenina…

p. 132: … me ha sonado a copla de Conchita Piquer. Pero, a pesar del desprestigio que ha venido aureolando, con el paso del tiempo, a estos arrebatos de la hembra en celo, de los que yo misma me he burlado tantas veces, todo lo que vuelva a traer al paladar trasero de la memoria el sabor amargo que diferenciaba aquellas coplas me produce respeto. En el mundo de anestesia de las postguerra, entre aquella compota de sones y palabra -manejados al alimón por los letristas de boleros y las camaradas de Sección Femenina- para mecer noviazgos abocados a un matrimonio sin problemas, para apuntalar creencias y hacer brotar sonrisas, irrumpía a veces, inesperadamente, un viento sombrío en la voz de Conchita Piquer, en las historias que contaba. Historias de chicas que no se parecían en nada a las que conocíamos, que nunca iban a gustar las dulzuras del hogar apacible con que nos hacían soñar a las señoritas…

p. 153 (refriéndose a una isla inventada por la amiga de infancia de la autora): A Bergai se llegaba por el aire. Bastaba con mirar a la ventana, invocar el lugar con los ojos cerrados y se producía la levitación. “Siempre que notes que no te quieren mucho -me dijo mi amiga-, o que no entiendes algo, te vienes a Bergai. Yo te estaré esperando allí.”…

p. 158 (refiriéndose al cuarto de atrás de su infancia, un cuarto reservado para su uso por ella y su hermana): … Era muy grande y en él reinaban el desorden y la libertad, se permitía cantar a voz en cuello, cambiar de sitio los muebles, saltar encima de un sofá desvencijado y con los muelles rotos al que llamábamos el pobre sofá, tumbarse en la alfombra, mancharla de tinta, era un reino donde nada estaba prohibido…

Otras obras de la autora en nuestro Centro de Documentación

Maruja Mallo y la vanguardia española, de Shirley Mangini

Sesión doble 47 (jueves 9 de octubre de 2014)

Shirley Mangini


Maruja Mallo y la vanguardia española / Shirley Mangini. — Barcelona  : Circe, 2008. — 412 p.

Resumen: “Biografía de una de las mujeres más originales e importantes de la historia del arte español. Dotada de un talento que le permitió compaginar múltiples facetas (entre otras, las de pintora, profesora de arte, ceramista, ilustradora, ensayista, escenógrafa o diseñadora de joyas), Maruja Mallo (1902-1995) es una de las mujeres más originales e importantes de la historia del arte español. Amiga de figuras tan destacadas como Salvador Dalí, Federico García Lorca, Pablo Neruda o Ramón Gómez de la Serna; única mujer del grupo de Vallecas y cuya relación sentimental con Rafael Alberti fue muy importante para ambos, así como su amistad con Miguel Hernández; enérgica, brillante, libre, y transgresora con un temible sentido del humor y llena de atractivo, entre 1922 y 1936 asombró y escandalizó a la sociedad de su tiempo, aunque nadie discutía la calidad de su obra, impregnada de surrealismo y cargada también de una oscuridad que parecía presagiar futuros desastres. La guerra civil, que rompió tantos sueños, la llevó al exilio; en América renacerá con grandes lienzos en los que geometría y naturaleza se acoplan con misteriosa armonía. Su regreso a España en 1965 marca una etapa agridulce donde el personaje, a medio camino entre el presente y el pasado, estuvo a punto de devorar a la artista. Una artista que, siempre hermética respecto a su vida personal, solía declarar:`Mi biografía está en mi pintura´.”

(Lote de 20 ejemplares del libro disponible para su préstamo en el Centro de Documentación María Zambrano, del Instituto Andaluz de la Mujer).

Valoración del grupo

Como en ocasiones anteriores, este verano nos hemos llevado dos libros: una novela y una biografía.

Comenzamos por esta biografía, que ha gustado mucho a la mayoría del grupo de lectura, ya que Maruja Mallo es todo un personaje digno de conocer en profundidad, tanto por su interesantísima vida como por su obra, de una calidad indiscutible.

A continuación se recogen los textos remitidos por dos integrantes del grupo de lectura que no pudieron asistir a la reunión, por lo que mandaron sus opiniones por escrito.

Isabel dice:

... he leído con mucha ilusión y placer el libro sobre la 
Vida y Obra de Maruja Mallo, y me encantaría comentar con 
vosotras la vida de esta mujer tan singular, vital y 
transgresora en el momento histórico que lo tocó vivir. 
Fue ella misma, a pesar de las imposiciones y restricciones 
de la mujer en aquellos momentos, influyó en la obra de 
algunos de sus compañeros de la generación del 27, aporto 
su creatividad al movimiento surrealista, se expresó a través 
de su obra y aportó su visión en aquellos locos años 20, y 
fueron sus ideas progresistas, en la época de la República, 
lo que le llevo al exilio. Se codeó en Sudamérica con la 
aristocracia, la intelectualidad y sus compañeros del exilio 
e inspiró a la movida madrileña. Fue reconocida, respetada y 
venerada en el Cono Sur, y, al final, hasta en España. Viajó, 
conoció mundo y tuvo todo tipo de experiencias según le 
apetecía vivirlas, también conoció la soledad que lleva 
implícita la transgresión. En fin, fue una mujer moderna
para su tiempo que no le importó pasarse por el forro todas 
las normas impuestas con tal de expresarse y ser ella misma 
en toda su integridad. Un ejemplo de vida transgresora, 
valiente, vital, intensa y original. ¡Un ejemplo de mujer!

Y Pilar escribe:

La biografía  de Maruja Mallo me ha resultado muy reveladora, 
no conocía la vida, sí la obra, de esta mujer. Descubrir a 
este personaje indómito ha sido un placer que debo al grupo. 
Acercarnos a estas mujeres tan intensas y tan olvidadas es un 
regalo con mensaje con ligero tirón de orejas. Aunque parte 
de mi ignorancia sea la consecuencia directa de su falta de 
reconocimiento, de su no inclusión en la generación del 27, 
un insulto de esa deriva misógina que por principios, hasta 
filosóficos, excluía a las hembras. Acabo con una palabras 
de Maruja Mallo, cuando un periodista le preguntaba sobre 
los orígenes de su pintura, decía: "Sale de dentro, de lo 
más dentro, es como una maternidad. Como cuando los poetas 
mandaban a preguntar a las estrella lo que solo saben ellos. 
Aquí el oráculo está en mis entrañas, más cerca..."  y también 
"Creo que nos medimos por la soledad que aguantamos. Mi mejor 
capital es la soledad, porque me da todo. En la soledad estoy 
en comunión con la vía láctea, con la astrología, con el arte, 
con el todo..."

En fin, que nos ha parecido una biografía muy interesante, si bien se le podría achacar el defecto de que adolece de un cierto estilo academicista, prolijo en citas y notas al final del texto, si bien esto también se podría considerar una virtud, por la completa visión que aporta de la vida de una pintora fundamental en la historia de las vanguardias españolas.

Para completar la visión de la época de la que trata la obra, además de los libros de la autora de la biografía que se recogen a continuación, también son muy recomendables otros libros disponibles en el Centro de Documentación, como, por ejemplo, Concha Méndez: memorias habladas, memorias armadas, de Paloma Ulacia Altolaguirre, biografía de la que fuera amiga de juventud de la pintora, o Recuerdos míos, de Isabel García Lorca, deliciosas memorias de la hermana del poeta granadino que leímos el verano pasado.

Más libros de la autora en el Centro de Documentación María Zambrano

Más sobre el libro

Desayuno con… Shirley Mangini, por Juan Cruz en El País (15 de octubre de 2012)

Leonora, de Elena Poniatowska

Sesión 41 ( jueves 09 de enero de 2014)

Elena Poniatowska.JPG

Elena Poniatowska (París, 19 de mayo de 1932)


leonoraLeonora / Elena Poniatowska. — Barcelona : Seix Barral, 2013. — 267 p.

Resumen: “Estaba destinada a crecer como la rica heredera de un magnate de la industria textil, pero desde pequeña supo que era diferente, que su capacidad de ver lo que otros no veían la convertía en especial. Desafió las convenciones sociales, a sus padres y maestros, y rompió cualquier atadura religiosa o ideológica para conquistar su derecho a ser una mujer libre, personal y artísticamente…

No es la primera vez que Elena Poniatowska retrata como nadie a una mujer excepcional. La increíble vida de Leonora Carrington es, en sus manos, una aventura apasionante, un grito de libertad y una elegante aproximación a las vanguardias históricas de la primera mitad del siglo XX.” (La editorial)

Premio Biblioteca Breve 2011.

(Lote de 20 ejemplares del libro disponible para su préstamo en el Centro de Documentación María Zambrano, del Instituto Andaluz de la Mujer).

Comentario

Libro elegido por el grupo de lectura con motivo de la concesión del Premio Cervantes 2013 a la escritora y periodista mexicana Elena Pontiatowska.

Aunque no ha habido unanimidad, esta obra  ha fascinado a muchas de las integrantes del grupo de lectura, sobre todo por ser el perfil de una mujer, Eleonora Carrintong, de vida apasionada y apasionante: esta importante pintora -y también escritora- surrealista vivió una turbulenta historia de amor con el pintor Max Ernst, con el que se sumergería en el torbellino del surrealismo parisino de principios del siglo XX; por él enloqueció cuando este fue enviado a un campo de concentración, siendo confinada en un manicomio de Santander, del que escaparía para conquistar Nueva York de la mano de Peggy Guggenheim, instalándose definitivamente en México, donde culminó una de las obras artísticas y literarias más singulares y geniales del siglo XX, al decir de la crítica.

Y es que el libro parece ir madurando a la vez que va creciendo su personaje central, que si bien al principio puede hacerse un poco lejano por su “singularidad” y distantancia de las, digamos, “personas normales”, esta mujer salvaje (un caballo, decía de pequeña que era) va haciéndose más grande con el tiempo y lo que le sucede (según ella, las cosas le pasaban, no las buscaba conscientemente), tanto en su arte como en sus relaciones, también en lo que respecta a su familia, donde su madre, y sobre todo su hijo y su hija, jugarían un papel fundamental.

Mencionar también el curioso estilo narrativo creado por Elena Poniatowska, como comentaba una integrante del grupo de lectura en un correo:

“Me gustó muchísimo esta biografía novelada que, con un para mi inesperado estilo narrativo, ha creado Elena Poniatowska. Es el primer libro que leo de ella… qué bien descubrirla en coherencia con su pensamiento que leí en alguna entrevista:
‘Escribo sobre mujeres porque son las grandes olvidadas’
Además de la fuerza y espíritu libre que logra impregnar en Leonora, dibujándola con tanta fuerza y solidez que exime la mínima duda de no ajustarse a la realidad, me ha atrapado la capacidad de transmitir el ambiente de la época y cómo ese período entre guerras alimentó y fortaleció la rebeldía creativa rasgando ataduras sociales.  
A pesar de tantos sufrimientos me quedé con la sensación de que Leonora ha sido una mujer feliz porque pudo sostener su rebeldía.
Una escritura envolvente, aprendí y disfruté, muy recomendable.  Sin duda deseo leer más de esta escritora…”
Nos quedamos pues, con un muy buen sabor de boca de esta escritora mexicana -a pesar de haber nacido en Europa-, cuarta mujer en recibir el máximo galardón de las letras en español, para la que tan importante es visibilizar a las mujeres. Y es que, como la misma sostía hace poco en una entrevista:  “Las mujeres han sido y son el alma de mi país” (La Nación, 10 de enero de 2014)
Citas del libro
“… Breton, el padre del surrealismo, la encuentra adorable.
-Tu belleza y tu talento nos tienen mesmerizados. Eres la imagen de la femme enfant.
-No soy una femme enfant -le responde airada-. Caí en este grupo por Max, no me considero surrealista. He tenido visiones fantásticas y las pinto y las escribo. Pinto y escribo lo que siento, eso es todo.
-Digas lo que digas, para mí representas a la  «mujer niña» que a través de su ingenuidad entra en contacto directo con el inconsciente.
-¡Todo ese endiosamiento de la mujer es puro cuento! Ya vi que los surrealistas las usan como a cualquier esposa. Las llaman sus musas pero terminan por limpiar el excusado y hacer la cama.” (p. 90-91)
“… lo que sí supo es diferenciar amor de deseo y en esto último no puede quejarse: despertó pasiones y corresondió a casi todas, porque sabe que el deseo que no se satisface abrasa al cuerpo y vivir encenizada no es vivir.” (p. 468)
“Tampoco yo creo en los políticos ni entideno a los que van tras del poder. En el fondo, soy anarquista… El primer anarquista, Lord Acton, decía que «todo poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente».” (p. 490)

Libros de la autora en el Centro de Documentación María Zambrano

La voz dormida, de Dulce Chacón

Sesión 26 (lunes 5 de marzo de 2012)

 Dulce Chacón (Zafra -Badajoz-, 1954-2003)

La voz dormida / Alfaguara – Grupo Santillana, 2002. —  387 p.

Resumen:  Novela histórica que se desarrolla en la España de la posguerra, entre la madrileña cárcel de las Ventas y una pequeña pensión de la calle Atocha, abarcando desde al año 1939 hasta el año 1963.

“Un grupo de mujeres, encarceladas en la madrileña cárcel de mujeres de las Ventas, enarbola la bandera de la dignidad y el coraje como única arma posible para enfrentarse a la humillación, la tortura y la muerte. Se nos cuenta la historia de Hortensia, Reme, Tomasa, Elvira y más mujeres, de cómo viven en encarcelamiento y el cómo han llegado a parar a esa prisión.

La obra establece una vuelta a los tiempos de la posguerra española. Escrita en clave periodística, narra el innecesario sufrimiento de las mujeres republicanas en las cárceles franquistas en los años inmediatamente posteriores al fin de la contienda, estableciendo una narración desde un punto de vista omnisciente. Es una historia de tiempos de silencio, donde se relata el sufrimiento de aquellas mujeres que perdieron una guerra y la agonía que vivían sin conocer cuál sería su final.

La obra está documentada en historias reales, si bien la autora suavizó alguna de ellas e introdujo nuevos matices.” (Wikipedia)

(Lote de 20 ejemplares del libro disponible para su préstamo en el Centro de Documentación María Zambrano, del Instituto Andaluz de la Mujer).

Valoración

Prácticamente todas las integrantes del grupo nos sentimos conmovidas por este libro, y ello por diversas razones: porque la historia de la guerra civil nos es cercana -si bien más desconocida de lo que, en principio, sería de esperar, ya que nuestras familias, en general, no han hablado muy abiertamente de esa época y los hechos que en ella ocurrieron-; porque las consecuencias políticas de la guerra aún llegó hasta muchas de nosotras con la represión practicada hasta el final por la dictadura franquista;  porque es una historia muy humana y de solidaridad entre personas oprimidas; porque las mujeres que la protagonizan, inspiradas en personas reales, son unos personajes entrañables; etc., etc. Pero lo que más bonito nos ha parecido es que el libro da voz a mujeres que casi nunca han tenido presencia en la Historia oficial: mujeres que lucharon por la República y que mantuvieron vivos sus ideales a pesar de las muchas penurias que hubieron de pasar durante la guerra y la posguerra.

Y es que estas mujeres nos han recordado a otras personas que algunas hemos tenido la suerte de conocer, personas que participaron en la guerra desde el bando republicano y que no perdieron sus altos ideales a lo largo de los años, por encima de la dictadura impuesta y de las dificultades vitales añadidas por pertenecer al bando perdedor.

Más cosas que se pueden decir del libro:

Es de muy fácil lectura, entre otros motivos por estar construido a base de capítulos cortos, bastante cerrados en su contenido.

A pesar de la dureza historia, la solidaridad entre las mujeres protagonistas, su estado de ánimo entero en circunstancias muy difíciles y que la narración transcurra también fuera de la cárcel son cuestiones que alivian en cierta medida la pesadumbre que produce los tremendos hechos que se cuentan.

Señalar también la importancia de una de las protagonistas, la hermana de Hortensia, que podría representar a tantas y tantas personas que no estando, en principio, implicadas ni material ni ideológicamente en la contienda -en cualquiera de ellas-, tuvieron que sufrirla y también las consecuencias de la misma.

En esta ocasión no podemos sino estar de acuerdo en la presentación de la obra por parte de la editorial, que,  en la contracubierta, dice: “Pocas novelas podemos califica como imprescindibles. La voz dormida es una de ellas porque nos ayuda a bucear en el papel que las mujeres jugaron durante unos años decisivos para la historia de España. Relegadas al ámbito doméstico, decidieron asumir el protagonismo que la tradición les negaba para luchar por un mundo más justo. Unas desde la retaguardia y las más osadas en la vanguardia armada de la guerrilla, donde dejaron la evidencia de su valentía y sacrificio. “

Y es que, como dijo una compañera del grupo de lectura,  sin que la voz de las numerosísimas víctimas de la guerra civil y de la posguerra haya podido oírse en largos años de silencio, curiosamente hemos pasado de una sequía prácticamente absoluta de libros en el mercado que trataran de la contienda, a una crítica muy generalizada que viene a decir “un libro más de la guerra civil”, como si ya todo se hubiera dicho.

Antes de terminar señalar algunos libros y películas relacionadas con la materia que se mencionaron en la reunión:

La represión de las mujeres en Andalucía (1936-1949): individuas de dudosa moral, de Pura Sánchez, en cuya presentación sostiene la autora que el franquismo reprimió a las mujeres pronto e intensamente con el propósito muy definido de devolverlas al ámbito familiar y encorsetarlas en el papel que le atribuía la ideología integrista del régimen (en nuestro Centro de Documentación).

El largo silencio, de Ángeles Caso, que narra la historia de unas mujeres supervivientes de la Guerra Civil Española (en nuestro Centro de Documentación).

El holocausto español, del historiador e hispanista Paul Preston, que trata, como bien reza su subtítulo, del odio y exterminio en la Guerra Civil y después, según menciona Juan Cruz en El País de 17 abril 2011 . En el mismo se habla de desmanes de los dos bandos del conflicto, pero, como el propio autor dijo en una entrevista en el programa La Ventana, de la Cadena Ser, fueron mucho más numerosos y cruentos los cometidos por el bando nacionalista.

La defensa de Madrid, del periodista y escritor sevillano Manuel Chaves Nogales, sobre el que puede leerse un artículo de Jesús Ruiz Mantilla sobre este libro en El País de 8 de diciembre de 2011.

La clásica biografía La forja de un rebelde, del republicano Arturo Barea, en la que después se basó una serie de televisión dirigida por Mario Camus.

Finalmente mencionar también la película La voz dormida (disponible en nuestro Centro de Documentación), del realizador sevillano Benito Zambrano, recientemente galardonada con tres Premios Goya, basada en la novela de Dulce Chacón, si bien con ciertas licencias que no se ajustan a un texto tan lleno de verdad como el contenido en el libro.

Y una noticia última: varios colectivos feministas de Sevilla celebraron el día 25 de mayo de 2013 un bonito y emotivo acto de Memoria histórica en honor de las mujeres represaliadas en la ciudad por el sanguinario general Queipo de Llano, actualmente enterrado junto a su esposa en la Basílica de La Macarena:


Más información de esta actividad en el periódico Diagonal.

Más libros de la autora en el Centro de Documentación María Zambrano

Recuerdos míos, de Isabel García Lorca

SESIÓN DOBLE 21 (lunes 3 de octubre de 2011)

Comenzamos el curso lector con los dos libros seleccionados para el verano, uno de los cuales son las memorias de la hermana menor de Federico García Lorca:Isabel García Lorca

Isabel García Lorca (Granada, 1909-2002)

Recuerdos míos / Isabel García Lorca. — Barcelona : Tusquets, 2002. —   303 p. : il. — (Tiempo de Memoria ; 23)

Resumen: “Animada y apoyada por su entorno, Isabel García Lorca dedicó gran parte de sus últimos años a redactar estos ‘Recuerdos míos”, que ahora ven la luz póstumamente y que han merecido el XV Premio Comillas de autobiografía, biografía y memorias… en ellos se evocan tanto el paraíso perdido de la infancia y juventud en las casas de Granada y de la Vega como el desmoronamiento de ese mundo, roto en pedazos por el asesinato de su hermano Federico y su cuñado Manuel Fernández-Montesinos a poco de comenzar al guerra civil. Isabel García Lorca reconstruye también las angustias de su primer exilio en Bruselas, o el reencuentro con sus padres en Estados Unidos… Pero, por encima de las vicisitudes personales, estas memorias son sobre todo una emotiva evocación de los ambientes y personas que conoció Isabel. Su sensibilidad y capacidad de observación otorgan nueva vida a muchos de esos momentos críticos y nos depara semblanzas imborrables de figuras como Manuel de Falla, J.R. Jiménez, Pedro Salinas, Jorge Guillén, Luis Cernuda, María Zambrano y, planeando sobre todos ellos, centro magnético de ese mundo, su hermano Federico.” (Casa del Libro)

Valoración libro

Se podría carceterizar a Isabel García Lorca como en El canto de la alondra se dice de Ray, uno de los personajes del libro: “Ray tenía una buena colección de anécdotas. Era observador, veraz y afable, posiblemente los principales requisitos para ser un buen narrador.” (p. 75)

Ella, además, vivió en un momento interesantísimo de la historia reciente de España y conoció a lo más granado de la época, por lo que nos acerca a una generación literaria e intelectual muy rica cuya trayectoria se vio terriblemente truncada por la guerra civil y la dictadura franquisa ulterior.

Además, la narración bellamente expresada de los tiempos que le tocó vivir, del recuerdo tan tierno y rico de su hermano Federico -y de su familia en general- y la evocación de Granada y su vega, de Nerja, de Madrid y la Residencia de Estudiantes… del primer cuarto del siglo XX hacen que la lectura sea una pura delicia.

(Lote de 20 ejemplares del libro disponible para su préstamo en el Centro de Documentación María Zambrano, del Instituto Andaluz de la Mujer)

“El tiempo entre costuras”, de María Dueñas

SESIÓN 12 (lunes 4 de octubre de 2010)

Cubierta del libroEl tiempo entre costuras / María Dueñas. — 16ª imp. — Madrid : Temas de Hoy, D.L. 2010. — 638 p.

Fecha de entrega: 14 de junio de 2010
Fecha de devolución: 4 de octubre de 2010

Resumen: “… La novela, escrita en primera persona por la protagonista, comienza en los años previos a la contienda civil española, en el Madrid republicano, y acaba en el Madrid de la inmediata posguerra; siempre figuran como marco, nunca como tema, y de hecho, la protagonista vive la guerra a distancia, desde Marruecos, y sin seguir sus avatares, ya que su propia supervivencia es lo que ocupa sus días y sus noches. Supervivencia que consiste en recurrir a su único patrimonio: sus manos, y sus conocimientos de corte y confección, que era lo habitual en una época en la que las mujeres de humilde extracción y sin marido, o cosían, o fregaban, o hacían la calle y poco más. Por otra parte, la recreación del ambiente de un taller de costura, la utilización de la terminología de las modistas, no sólo para las descripciones de la actividad en sí, sino también aplicándolas a las otras actividades de su vida, incluso hasta utilizar –logro muy imaginativo- las puntadas y los patrones para comunicarse. Hilvanando el amor, la traición, el abandono, la huída, la soledad, la desesperación, las distintas emociones que la protagonista va sintiendo y transmitiéndonos, se desarrolla una trama de casualidades, sorpresas, desafíos, y sobre todo, tesón y esfuerzo, que nos conmueve y nos llega muy hondo…” (Hislibris: Libros de Historia, Libros con Historia)

Más información y valoraciones en :