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10+1 Libros para celebrar el Día de las Escritoras 2017

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Hoy, 16 de octubre de 2017, se celebra por segunda vez en nuestro país el Día de las Escritoras, promovido por la Federación Española de Mujeres Directivas (FEDEPE) y la Asociación Clásicas y Modernas en colaboración con la Biblioteca Nacional, y al que se han sumado diversas entidades.

Para contribuir a tan interesante y necesaria efeméride, a continuación reseñamos diez más un libros escritos y protagonizados por mujeres, ‘disfrutados’ ya muchos de ellos por nuestro grupo de lectura:

  1. Del color de la leche, de Nell Leyshon (2016). Libro que da voz propia a un tipo de mujer que nunca la había tenido por falta de acceso a la formación; un personaje inolvidable.
  2. Celia en la revolución, de Elena Fortún (2016). Una adolescente en unas circunstancias -Guerra Civil Española- que no tiene más remedio que crecer. Nos acerca a nuestro pasado próximo y nos hace reflexionar sobre la barbaridades de todas las guerras.
  3. Tea rooms: mujeres obreras, de Luisa Carnés (2016). Una autora increiblemente desconocida hasta hace poco, un libro-reportaje sobre el ambiente previo a la Guerra Civil que, como el anterior, nos acerca a nuestra historia reciente.
  4. Beatriz y los cuerpos celestes, de Lucía Etxebarría (1998). Premio Nadal en 1998, sorprende por la libertad en que se mueven de sus personajes femeninos.
  5. Manual para mujeres de la limpieza, de Lucia Berlin (2016). Libro de relatos elegido por varios medios como el mejor libro de 2016 y no le faltan méritos para ello.
  6. El dios de las pequeñas cosas, de Arundhati Roy (1998). Estupendo (y desolador) libro de una autora que vuelve a la actualidad con la publicación de un nuevo libro El ministerio de la felicidad suprema (próximamente en nuestro Centro de Documentación)
  7. La mujer que mira a los hombres que miran a las mujeres: ensayos sobre feminismo, arte y ciencia, de Siri Hustvedt (2017). Espléndido libro de ensayos de la espléndia escritora norteamericana.
  8. El cuento de la criada, de Margaret Atwood (2002). Este libro de la escritora Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2008 ha cobrardo nueva actualidad con el éxito de la serie basada en el mismo, ganadora de los premios Emmy de este año
  9. Sabias: la cara oculta de la ciencia, de Adela Muñoz Páez (2017). La autora, profesora de Química Inorgánica de la Universidad de Sevilla ha escrito un libro que reivindica la historia de las mujeres en la ciencia, situándolo en la historia de las mujeres y, por ende, en la historia en general.
  10. Todos [sic] deberíamos ser feministas, de Chimamanda Ngozi Adichie (2015). Libro sacado de la estupen  da y simpática charla de la escritora nigeriana para  TEDxEuston (disponible con subtítulos en Youtube)

Finalizar recomendando no con uno, sino con TODOS LOS LIBROS de la maravillosa escritora madrileña Gloria Fuertes, de la que este año se celebra el centenario de su nacimiento y a la que ya dedicamos nuestro particular homenaje en la entrada que le dedicamos en este blog con motivo del Día Mundial de la Poesía 2017.

Pues qué mejor homenaje se les puede hacer a las escritoras que leerles, proporcionándonos con ello buenos ratos de homenaj (disfrute) propio.

¡Feliz y lector Día de las Escritoras 2016!

 

(Entradas relacionadas 10+1 Libros para celebrar el Día de las Escritoras 2016

Más información en la página de Recomiéndanos que tenemos en el blog al respecto)

 

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En manos de las furias, de Lauren Groff

Sesión 73 (13 de junio de 2017)Lauren Groff (1978-)

En manos de las furias / Lauren Groff ; traducción de Ana Mata Buil.– [Barcelona] : Lumen, 2016.– 541 p.

Un hombre y una mujer caminan muy juntos por la playa. Hace frío, pero no importa. De repente se esconden detrás de unas dunas para celebrar su primer acto de amor carnal. Él es Lotto, ella es Mathilde, los dos tienen veintidós años y acaban de casarse, aunque solo llevan unos quince días juntos y saben muy poco el uno del otro. El hilo de sangre que mancha los muslos de Mathilde sella esta entrega que parece absoluta y exclusiva, y así será durante más de veinte años. Lotto y Mathilde se convierten en la pareja casi perfecta; basta una mirada para que se entiendan, un gesto cómplice para que los dos dejen una sala abarrotada de gente y aprovechen cualquier rincón para amarse. Lotto se dedica a escribir obras de teatro al hilo de su pasión por Shakespeare y Mathilde se convierte en la esposa ideal, que es musa, empresaria y ama de casa. Bien… Bien, hasta que de repente el destino se impone. Es entonces cuando descubrimos que el matrimonio, bien mirado, es una larga conversación, y que en esta charla caben huecos, omisiones, palabras sueltas que pueden ser mentiras piadosas o alfileres. Y es que toda historia tiene siempre al menos dos formas de ser contada.

(Lote de 20 ejemplares del libro disponible para su préstamo en el Centro de Documentación María Zambrano, del Instituto Andaluz de la Mujer)

Valoración

[En este caso la valoración del libro corresponde a Encina, una componente del grupo de lectura que no pudo asistir a la reunión, por lo que mandó el  comentario que se recoge a continuación]

El libro en general me ha gustado mucho, aunque no lo catalogaría de ‘mi lectura del año’ como hizo Obama (jeje).

Yo lo he leído en inglés, y el lenguaje me ha parecido difícil, sobre todo la primera parte, pues la autora utiliza un lenguaje muy actual, moderno, dinámico y vibrante, con muchas expresiones de jerga juvenil, tanto del medio estudiantil como de las esferas bohemias y artísticas neoyorquinas con mucho ‘postureo’. Por curiosidad y motivación propia fui contrastando muchos párrafos de la versión original con la traducción al español para ver cómo resolvía la traductora ciertos pasajes intrincados; ¡en algunos casos se saltó frases enteras ! (por ejemplo en la p. 54), aunque en otros casos lo fue resolviendo bastante airosamente. Creo que esta opinión sobre la dificultad del lenguaje está bastante extendida pues la leí reiteradamente en un foro de Goodreads.

[En este aspecto agregar a la crónica de Encina que para quienes lo hemos leído en castellano hay bastantes fallos evidentes, como por ejemplo llamar ‘luz del tráfico’ (página 337) a un semáforo, en una traducción literal del inglés al castellano; o preposiciones que sobran; o frases que no se terminan de entender. Da la impresión de que algunas editoriales quieren sacar cuanto antes los éxitos en otras lenguas sin cuidar como deberían la calidad de las traducciones.]

Desde el punto de vista del estilo creo que tiene sus luces y sus sombras, a veces establece unas metáforas muy bonitas y poéticas (cita de la página 486 [más abajo]) pero en otras ocasiones lo veo forzado y hasta presuntuoso, como el pasaje en que dice que la madre huele a escamas de pescado y el padre a polvo de piedra, etc… Tampoco me parece muy logrado ese juego que establece con la tragedia griega, desde el título (en inglés ‘Fates and Furies’, algo así como ‘Furia y Fatalidad’) hasta el recurso al coro que interviene entre paréntesis o el personaje heroico del ‘dios’ Lancelot [personaje coprotagonista de la novela].

En cuanto a la trama, a mí me gustó mucho, por inverosímil que la historia pueda parecer. La parte enigmática y detectivesca de la segunda parte me atrajo especialmente mientras que en la primera el narcisismo y homocentrismo de Lotto [o Lancelot] me llegó a cansar.

Es la historia de un matrimonio contada desde cada uno de los esposos, con puntos de vista tan radicalmente diferentes que parecen dos novelas. Y esto corrobora el hecho bien conocido de que a veces dos personas que llevan juntas toda la vida no se conocen o por lo menos una de las dos no conoce a la otra [véase cita de la página 284].

En este caso , y en contra de las apariencias, la que lleva la voz cantante es ella. Mathilde es mucho más lista que Lotto, maneja a su esposo, le organiza la vida, lo protege, lo estimula, lo moldea y es que ella busca preservar a toda costa el nido de seguridad y amor del que ha carecido toda su vida. Y para ello tiene que esconder ese pozo de maldad que ella siente que arrastra desde la infancia y en sus genes (de ahí que no quiera tener hijos).

[Para finizar dar las gracias a Encina por compartir sus opiniones del libro -que en su mayoría podríamos suscribir muchas de las componentes del grupo de lectura-  y agregar que sus últimas palabras me recordaron el siguiente párrafo de ‘La pasión turca’, de Antonio Gala: “… Claro, que hay que tener en cuenta lo que ha escrito la Beauvoir: hacerse la deseada es muy distinto de ser un objeto pasivo. Una amante no se está quieta nunca: se renueva. Debajo del aparente abandono femenino hay una auténtica promoción; si alguna es elegida es porque subrepticiamente eligió antes; el seductor es seducido de antemano, aunque no lo perciba. Ese juego de los instintos está a nuestro favor, pero hay cosas en contra…”]

Citas del libro

P. 284 [Lotto]: “Le habría gustado adentrarse más en ella… comprender qué pensaba Mathilde. Uf, pero sería redundante. La tranquila intimidad diaria ya se lo había enseñado. La paradoja del matrimonio: nunca puedes conocer por completo a alguien; aunque conoces por completo a alguien…

P. 288 [Lotto]: “Deseó haber podido conocerla de anciana. Pensó en lo magnífica que sería Mathilde entonces.

p. 325 [Mathilde]: “… ¿y ahora qué? Mathilde tenía cuarenta y seis años. Era demasiado joven para haberse despedido definitivamente del amor. Aún estaba en la flor de la vida. Guapa. Deseable. Y ahora sin pareja para siempre.

La historia que nos cuentan sobre las mujeres no es esta.

La historia de las mujeres es la historia del amor, de supeditarse al otro. Una ligera desviación: el anhelo de supeditarse y la incapacidad de hacerlo. Quedarse sola en miedo del naufragio, y tener que tomar las riendas de su propia vida: veneno para ratas, las ruedas de un tren ruso. Incluso la historia más romántica y suavizad no deja de ser una versión modificada de eso. En lo demótico, en la clave burguesa más baja, es la promesa del amor en la ancianidad para todas las niñas buenas del mundo.

P. 338 [Mathilde]: “Sin saber cómo, a pesar de sus convicciones y de su inteligencia, se había convertido en una esposa, y las esposas, como todo el mundo sabe, son invisibles. Los duendes de medianoche del matrimonio. La casa en el campo, el apartamento en la ciudad, los impuestos, el perro, todo era responsabilidad de Mathilde: Lotto no tenía ni idea de en qué invertía ella el tiempo.

P. 486 [Mathilde]: “Entonces se le ocurrió que la vida tenía una forma cónica, el pasado se ensanchaba más allá del punto conciso del momento vivido. Cuanta más vida acumulaba alguien más se expandía la base, de modo que las heridas y las traiciones que eran casi imperceptibles cuando ocurrían se ampliaban luego como puntos diminutos de un globo que es va hinchando poco a poco. Una manchita en el niño delgado se convierte en una enorme deformidad en el adulto, exagerada, con los bordes irregulares.

Más información sobre la obra

Obras de la autora en el catálogo del Centro de Documentación

https://www.juntadeandalucia.es/cultura/idea/opacidea/cdmz/abnetcl.cgi/?ACC=DOSEARCH&xsqf03=lauren+groff

 

Del color de la leche, de Nell Leyshon

Sesión 71 (4 de abril de 2017)

Nell Leyshon (Somerset, Inglaterra, 1962- )

Del color de la leche / Nell Leyshon ; prólogo de Valeria Luiselli ; traducción de Mariano Peyrou.– 9ª ed.– Coyoacán [México] ; Madrid : Sexto Piso, 2016.– 174 p.– (Narrativa Sexto Piso)

“Mary, una niña de quince años que vive con su familia en una granja de la Inglaterra rural de 1830, tiene el pelo del color de la leche y nació con un defecto físico en una pierna, pero logra escapar momentáneamente de su condena familiar cuando es enviada a trabajar como criada para cuidar a la mujer del vicario, que está enferma. Entonces, tiene la oportunidad de aprender a leer y escribir, de dejar de ver sólo un montón de rayas negras en los libros. Sin embargo, conforme deja el mundo de las sombras, descubre que las luces pueden resultar incluso más cegadoras, por eso, a Mary sólo le queda el poder de contar su historia para tratar de encontrar sosiego en la palabra escrita.”

Valoración

Lo primero que se me ocurre decir de este libro es que se lee como quien bebe un vaso de agua. Esto más o menos fue lo primero que comentamos las asistentes a la reunión en torno al mismo, todas de acuerdo en que nos había encantado su lectura, cosa que no suele ser muy habitual.

Y es que la obra es simple y compleja a la vez, de una simplicidad compleja, podríamos decir: simula estar escrito con los escasos recursos literarios de una joven campesina que ha aprendido a leer y escribir recientemente y sin embargo el interés no decae un solo momento.

Con la gran virtud de que, como comentó una compañera, da voz a un tipo de personaje sin presencia de primera mano en la historia de la literatura por la sencilla razón de no haber tenido nunca la oportunidad de acercarse a la cultura escrita por el analfabetismo ancestral de su medio social de procedencia. Mary, la protagonista, es quien narra su historia en primera persona, seleccionando lo qué cuenta y cómo lo cuenta. Y lo hace de maravilla.

Un personaje, por cierto, que encandila por su fuerza, frescura, energía, desparpajo, alegría, naturalidad, valentía, inteligencia natural, animalidad… Es salvaje, se afirmó en la reunión en varias ocasiones, sin asignarle sentido peyorativo alguno al término. Y es trágico, no se puede obviar, no por sus características físicas -vividas sin victimismo ni complejos- sino por sus condicionantes vitales y sociales.

En conclusión: una lectura absolutamente recomendable, que deleita por su dinamismo y que conmueve, a la vez, al mostrar un “escenario permanente de violencia hacia las mujeres, por todos los motivos posibles”, como comentó por escrito una compañera que no pudo asistir a nuestra cita mensual.

No en vano, a este libro le concedieron el prestigiso Premio Libro del Año 2014 del Gremio de Libreros [y Libreras] de Madrid.

Citas

p. 34-38: “… y entonces el abuelo me preguntó si sabía qué día era al día siguiente.

yo nunca sé qué día es, dije yo.

domingo de pascua, dilo él.

entonces hay que ir a la iglesia.

deberías levantarte pronto antes de ir a la iglesia, dijo él. sube a la colina y mira cómo sale el sol desde ahí arriba.

¿y por qué iba a hacer eso?, le pregunté.

porque entonces todo lo que quieras se va a cumplir el año que viene.

¿todo?

todo.

me daba miedo dormir por si me despertaba tarde y ya había amanecido el nuevo día y me lo perdía.

tuve que calcular cuándo era la hora de salir y entonces salí de la cama sin hacer ruido y me puse el vestido y el chal…

seguí por el sendero y después trepé por encima de la puerta para ir a través de la colina.

el cielo estaba empezando a ponerse más claro…

y cuando estaba en la cima… el cielo empezó a levantarse por encima… y las nubes se volvieron pequeñas y se fueron y el cielo se puso más claro y las estrellas se apagaron.

entonces el sol salió por encima de la tierra y el nuevo día había llegado.

yo me daba la vuelta una y otra vez y miraba el paisaje. enfrente. atrás. por todos partes…

Más sobre la obra

Celia en la revolución, de Elena Fortún

Sesión 70 (7 de marzo de 2017)

Elena Fortún (Madrid 1886 – ibídem 1952)

Celia en la revolución / Elena Fortún; presentación de Andrés Trapiello; introduccde de Marisol Dorao.– Valencina de la Concepción [Sevilla]: Renacimiento, 2016. — 344 p.– (Biblioteca Elena Fortún)

“Novela sobre la guerra civil, escrita poco después del fin de la guerra, en 1943, no hay en ella lugar para la distorsión ni la idealización de lo vivido. Estas páginas no solo nos cuentan la vida difícil y llena de peripecias de una adolescente Celia en un Madrid sitiado, entre la supervivencia y la revolución, son también una suerte de crónica autobiográfica de la propia Elena Fortún.”

(Lote de 20 ejemplares del libro disponible para su préstamo en el Centro de Documentación María Zambrano, del Instituto Andaluz de la Mujer)

Valoración

Un libro necesario es lo primero que me sale decir de ‘Celia en la revolución‘. Necesario para quienes quieran conocer lo que pasó en la guerra civil española de primera mano y desde una mirada limpia, sin prejuicios. Necesario para reafirmar en la idea de que las guerras, todas, son injustas y crueles. Necesario, en fin, para la formación en historia reciente de España y fundamentalmente en valores, muy en particular al público joven, a quien inicialmente se dirigía la serie de relatos protagonizados por Celia, el personaje creado por Elena Fortún que viera la luz por primera vez en la sección Gente menuda de la revista Blanco y Negro.

Todas las que asistimos a la reunión comentamos lo mucho que nos había llegado la obra, pues si bien está catalogada como narrativa -incluso como literatura juvenil- , en realidad sentíamos que lo que estaba narrando la autora en el libro era totalmente real y forma parte de nuestra historia. Y es que, como afirma en la introducción Marisol Dorao, “Todo lo que de autobiográfico habían tenido los libros de Celia hasta entonces se intensifica en Celia en la revolución. A través de esta prematura mujer de quince años […] vemos y sentimos los pensamiento y los sufrimientos de Elena Fortún durante la guerra civil española”. Solo una compañera puso objeciones a la forma de escribir de la narradora y protagonista de la obra, que se supone que es una niña, pero es que en el libro anterior de la serie este personaje había sufrido la pérdida a su madre y se había tenido que hacer cargo de sus hermanas pequeñas, y en este tiene que hacerse fuerte y sobrevivir en un medio tan extremadamente hostil como es una guerra, circunstancias que sin duda deben conllevar un proceso de maduración vital acelerado.

La misma compañera quiso profundizar en el concepto de la tercera España de la que habla Andrés Trapiello en el presentación de la obra. Buscando en las redes al respecto sale, entre otros, un artículo de Xabier Casals (El Periódico, 17 julio 2016), que informa que se trata de un concepto sugerido por Salvador de Madariaga en ‘Spain‘ (1955) al aludir a “tres Españas” mediante “tres Franciscos” de claras connotaciones ideológicas muy distintas: el dictador Franco, el líder socialista Largo Caballero y el pedagogo y político republicano Giner de los Ríos.

Un tema muy interesante, sin duda, el planteado por la compañera al hilo de la presentación de Trapiello de esta obra, a la que este sitúa, por cierto, dentro del corpus fundamental de esta tercera España, junto con ‘La revolución española vista por una republicana‘ de Clara Campoamor, los diarios de guerra ‘España sufre‘ de Morla Lynch, el ensayo ‘Democracias destronadas‘ de José Castillejo, y el libro de relatos ‘A sangre y fuego’, de Manuel Chaves Nogales, todos ellos escritos durante la guerra civil o al poco de finalizar la misma.

Ligado a lo anterior, muy interesante también el análisis del título y la mención de ‘revolución’ en el mismo sobre lo que llama la atención Trapiello, término que curiosamente también aparece en el título de la obra de Clara Campoamor. En este sentido, puede ser aclaratorio el prólogo -memorable, según Trapiello- de la obra del periodista sevillano Chaves Nogales citada.

Volviendo al libro, y para finalizar con el texto de Trapiello, recoger aquí una cita especialmente relevante de la presentación en la que este sostiene que “Pocas veces se habrá escrito una novela sobre la guerra con tanta verdad, consciente su autora de que alguien ha de contarla, y no como un desahogo, tal y como creía Martín Gaite, sino consciente de que con el tiempo todos mentirían o tratarían de hacernos creer que han olvidado.”.

Una obra, pues, dura al estar llena de dolorosa verdad sobre lo que paso en nuestra guerra civil, honesta y valiente por la difícil posición de independencia y equidistancia de la autora -de fuertes convicciones republicanas y democráticas, lo que la honra más si cabe-, y con una descripción de la guerra fundamentalmete desde el punto de vista las mujeres -Celia, su criada, sus amigas…-, desde esa retaguardia que no hace la guerra pero que sufre sus efectos y cuya principal lucha, además de sobrevivir, es mantener unas condiciones de vida dignas a las que retornar en tiempos de paz.

Pero no por ello se puede decir que la obra sea difícil de leer o que el texto esté falto de gracia -incluso de lirismo-, lo que se puede apreciar a lo largo de todo el libro en las descripciones de personajes, circunstancias y paisajes que pasan por el mismo. A una compañera, por ejemplo, le recordó las cartas que su padre, pintor de profesión, mandaba a su madre en la guerra desde el frente, en las que se limitaba a describirle poéticamente los paisajes que divisaba desde las trincheras.

Todo esto lo expresa muy bien una compañera que no pudo venir a la reunión y que nos mandó unos comentarios al respecto, que recojo a continuación a modo de colofón de esta valoración del libro:

“[…] El libro me ha gustado mucho, me ha resultado de fácil lectura con un contenido muy duro.

Otra visión de la guerra con las consecuencias para las ciudadanas que no entienden mucho lo que pasa y por qué pasa, pero que la sufren y que deben hacer frente a situaciones límite.

Increíble la descripción de una madurez sobrevenida para una niña/joven de tan pocos años, y de la realidad tal y como se vivió en esa ciudad [Madrid].

Algunos pasajes me han llevado al recuerdo de mi padre y a episodios que me contaba.

Y, a pesar de todo, la ilusión y la esperanza para el futuro de Celia.”

Citas

P. 47 [Valeriana, la criada de la familia]: “Los hombres se meten siempre en lo que no les importa en vez de ocuparse de su casa… No tiés más que ver en cuanto se juntan dos… lo mismo que sean pobres que ricos, ya están parlando que si el alcalde, que si el concejal, que si las elecciones… y hay algunos que emprincipian con que si lo que pedrica el cura en el púlpito no es verdad, que si los frailes, y que si el Papa que está en Roma… ¡No paece sino que ellos van a arreglar el mundo y se lo saben too…!

p. 135 [Habla en padre de Celia]: “Ni la tierra, ni la cultura, pueden ser propiedad de unos cuantos. Es la herencia ancestral que fue creciendo desde que el primer hombre aparece sobre la tierra sosteniéndose sobres sus dos pies…

p. 139-140 [Juan, el jardinero]: “Cuatro hijos tenía, como cuatro pinos, y ya no sé si me queda alguno… ¡Maldita revolución!

[…]

¡Y cualquiera sabe quién tiene la razón…! Los de las derechas y lo des las izquierdas empeñaos en que tién la receta pa hacernos felices, pero en el entretanto a machacarnos los liendres a lo que no sabemos ná de ná. Yo discutía de esto con mis pobres hijos… y ellos me decían que no luchaban por ellos, que esta generación se tenía que sacrificar… ¡Cosas que habían oído en los mítines y los discursos del centro… Que luchaban por los que venían detrás de ellos… ¡Mire usé qué necesidá tenían de ocuparse ellos de los que no han nacío aún…! ¡Ya ni nietos voy a tener…!

p. 149: En esta casa en silencio, donde nadie llora, me parece el dolor horrible…

P. 160:”Adiós, papíto mío. ¡Que no te pase nada…!

Está sereno, y hasta me parece alegre.

Se va… le veo marchar inclinado… Ahora que cree que ya no le veo, anda despacio como si llevara un saco de pena sobre la espalda…

P. 188: “He traído rosas… las pongo en un jarrón de cristal. ¡Qué maravilla, Señor! Tienen demasiadas hojas y las limpio un poco de follaje… ¡Un caracol! Entre las hojas había un caracol… Pobrecito. Vivirá aquí conmigo y ya no estaré sola… Al fin una vida junto a la mía…

P. 192: “Mira, papá me explicó una tarde que él defendía al pueblo para que se educara en el mismo banco de la escuela que el hijo del médico y del millonario y que no hubiera más diferencias entre ellos que las limitaciones de la naturaleza… Pero no me dijo que fueran todos pobres, o todos ricos… ni que les obligaran a hacer esto o aquello…. No. Lo primero es ser libre y hacer lo que se quiere…

P. 225 [El padre de Celia]: “Sí, hija, sí, pero prefiero que dejes a un lado todos esos recuerdos. En este espanto que estamos viviendo, hay que volver rápidamente la espalda a el pasado… Los que se han quedado en el camino ya no sufren más. Ese es el gran consuelo de los que vivimos aún… Comienza la primavera, todo se renueva… y cantan las alondras todas las mañanas., ¿Las oyes tú? En mi balcón hay una asamblea de pájaros al amanecer… Además, hija, aunque te empeñes en estar triste no podrás. !Tienes diecisiete años!

P. 255: “Es una primavera áspera, dura, sin la alegría de otras primaveras. El aire fino, sutil, de la meseta, claro, transparente y frío como agua de manantial, me envuelve, refresca mis mejillas y corre entre mis dedos.

P. 295-296:

“-Hemos trabajado con fe en el provenir -me dice la señorita Amelia-. Mi esperanza de «Escuela Única» la he visto aquí realizada… Aquel chico […] es el hijo del portero […] y ese otro que se sienta a su lado es el hijo de Elorrieta, el abogado y diputado conservador…

[…]

-Sí… ¡todo está perdido! Creo que por culpa de unos y otros… Suspira, y su tristeza se comunica a mi corazón.

[…]

-Tu padre pasará los Pirineos, y… yo me quedaré aquí… pase lo que pase […] Me quedaré aquí.. y no sé lo que harán conmigo por mi pecado de democracia…

[…]

Todos son héroes. Papá, Jorge, la señorita Amelia, el papás de María Luisa, por conservar su ánimo entre tanta desgracias… Pero yo soy una pobre chica perdida entre tanta gente, sola, sin familia… sin saber qué hacer…

P. 310: “Aún voy a dar una vuelta a la casa para despedirme del jardín… ¡Adiós, álamos! ¡Adiós cipreses casi negros… rosales… pobre tierra seca y helada que comienza a esponjar la primavera! Papá decía que somos tierra del país donde nacimos. ¡Tierra mía de Madrid! De rodillas la beso…

Otras obras de la autora en nuestro Centro de Documentación

El piano oriental, de Zeina Abirached

Sesión 69 (7 de febrero de 2017)

Zeina Abirached ( 1981-)

El piano oriental/ Zeina Abirached. — Barcelona : Salamandra Graphic, 2016.– 196, [16] p. : principalmente il.

“En esta nueva obra de corte autobiográfico ambientada en el Beirut de los años sesenta, Zeina Abirached se inspira en los desvelos de su bisabuelo por crear un piano ‘bilingüe’ que le permita tocar con el instrumento occidental los cuartos de tono de las melodías orientales.”

(Lote de libros prestado por la Biblioteca de la Fundación Tres Culturas)

fundacion-tres-culturas

Valoración

Primer cómic que leemos en el grupo de lectura, aunque mejor sería denominarle novela gráfica, o mejor aún biografía/autobiografía gráfica, dado que lo que cuenta la autora en el mismo es la historia de su abuelo mezclada con la suya propia.

Y la experiencia nos ha encantado, pues, sin ser expertas en la materia, nos ha parecido un libro exquisito tanto en el aspecto visual -con sus dibujos exclusivamente en blanco y negro- como en sus contenidos, al mostrarnos lo cerca que pueden estar dos culturas aparentemente contrapuestas en algunos aspectos como es la oriental y la occidental gracias, fundamentalmente, a un idioma universal como es la música y el arte en general.

Si bien al principio puede sentirse cierto desconcierto con la alternancia no muy clara entre la historia del abuelo y la de la nieta -y autora de la obra-, pronto se le va cogiendo el ‘tranquillo’ y se puede disfrutar con tranquilidad de la doble historia de vida y de las imágenes en que se representa, a veces muy ‘orientales’ por el preciosismo del dibujo y la profusión de adornos, y otras de una simplicidad sorprendente por lo mucho que evocan con recursos muy elementales (ver la imagen final, por ejemplo, en la que una simple raya en el horizonte con un pequeño barquito nos hace ‘ver’ el mar desde una ventana de una ciudad de interior como es París; o mirar las imágenes del principio, cuando  los chasquidos que salen de los zapatos de charol del abuelo al andar casi ‘se oyen’).

Mezcla de culturas en la vida del abuelo y su búsqueda para poder expresar con el mismo piano melodías orientales y occidentales, y mezcla de culturas en la vida de la nieta, que desde el principio se mueve entre dos idiomas, el árabe y el francés, y dos paisajes vitales, al fijar finalmente su residencia en París pero volviendo siempre a su Beirut natal.

Muy interesantes también nos han resultado las disquisiciones de la autora en torno al lenguaje, algunas de las cuales pueden verse en las citas del final.

Más cosas que se le dijeron sobre el cómic en la reunión: poético, profundo, historia de la construcción de una identidad, evocador, como una melodía…

En contraposición, también alguna comentó la poca hondura vital que muestra la autora en el cómic, quizá debido a su juventud. Y es que, por ejemplo, habla de las pequeñas ‘discriminaciones’ que sufre por ser una chica árabe -burguesa, no lo olvidemos- en una ciudad occidental pero nada o casi nada menciona la larga guerra civil de su país que asoló su ciudad durante bastante tiempo. O la escasa presencia de las mujeres en la obra. Y en lo personal, y como funcionaria convencida de la importancia de los servicios públicos, no me hizo mucha gracia la triquiñuela del abuelo para faltar a su trabajo oficial…

Pero nos quedamos con lo mucho de positivo que tiene esta novela gráfica y lo mucho que nos ha hecho disfrutar, viendo y sintiendo que el mundo es a la vez uno y múltiple. Y con la idea de que a pesar de que la odisea del abuelo de la autora no llegara a puerto, al no conseguir finalmente que se construyera su piano oriental, esta le había dado un objetivo vital y la oportunidad de viajar a Europa y de conocer a grandes figuras de la música del mundo árabe, lo que bien le valió la pena (“Cuando partas hacia Ítaca / pide que tu camino sea largo / y rico en aventuras y conocimiento…”, como comienza ‘Ítaca‘, el maravilloso poema de Constantin Kaváfis).

Citas

P. 124-124: “Al llegar a Francia tuve que separar mis dos mikados [refiriéndose a sus dos idiomas]. Separar con delicadeza cada palillo sin derribar la estructura

P. 172: “¿Sabes qué decía Fernandel al poeta Miguel Zamacois? ‘Tener acento es hablar de tu país mientras hablas de otra cosa’

Más sobre la obra

Otras obras de la autora en nuestro Centro de Documentación

Los libros del 2016 (y algunos de años anteriores)

libros

Como el año anterior, hemos hecho nuestra propia lista de libros del año, entre los que hemos elegido -o lo haremos en breve- las lecturas que abordaremos en breve en el grupo de lectura.

Además, hemos querido recuperar algunos libros editados en años anteriores que también han llamado nuestra atención.

La elección de estos libros se ha hecho porque han sido recomendados por integrantes del grupo de lectura, usuarias y usuarios del Centro de Documentación, blogs de libros -citar en especial el excelente y prolífico de Devoradora de Libros-, suplementos culturales, etc.

Siguiendo el orden alfabético, aquí están libros seleccionados:

Narrativa

  1. A contraluz, de Rachel Cusk. Libros del Asteroide, 2016

    “… una de las autoras contemporáneas más interesantes y creativas, a menudo señalada como heredera de Virginia Woolf”, según Devoradora de Libros.

    “… novela extraña. ¿Eso es bueno o es malo? Depende del tipo de lector que se enfrente a ella. A muchos escritores y lectores exquisitos les entusiasmará. A los lectores más convencionales les producirá perplejidad”, sostiene Luisgé Martín en Babelia.

  2. Las chicas, de Emma Cline. Anagrama, 2016

    “Emma Cline demuestra en su ambicioso debut ser una escritora de verdadero fuste”, según José María Guelbenzu en Babelia.

    “Ha pasado de ser una niña actriz a la autora más codiciada (su libro… se ha vendido a 35 países) y venerada por la crítica”, según Noelia Ramírez en Smoda.

  3. Celia en la revolución, de Elena Fortún. Renacimiento, 2016

    Buenas críticas. Por ejemplo, Ignacio F. Garmendia en la revista Mercurio dice lo siguiente: “… una perspectiva nada tendenciosa [de la guerra civil española] que sorprende por su ecuanimidad… Trapiello [prologuista de la obra] no duda en situar la novela, verdaderamente conmovedora, junto a las obras mayores sobre la contienda de Chaves Nogales, Clara Campoamor o el diplomático chileno Morla Lynch…”

    Se trata del libro de este mes de grupo de lectura; la entrada correspondiente se pondrá en el blog tras la reunión en torno al mismo.

  4. Cuentos de hadas, de Angela Carter. Impedimenta, 2016

    “No, las mujeres de los cuentos de hadas no son solo las princesas en apuros de las películas (antiguas) de Disney. Esta antología reivindica la extraordinaria riqueza de los personajes femeninos”, dice de esta obra Devoradora de Libros, que la recomendaba como libro a regalar en navidad.

  1. En manos de las furias, de Lauren Groff. Lumen, 2016

    Lectura favorita de 2016 de Barack Obama, según Devoradora de Libros, quien señala también que con este libro la escritora se ha consagrado como una de las voces más interesantes de la narrativa estadounidense.

  1. Franziska Linkerhand, de Brigitte Reimann. Errata Naturae, 2016

    “La reciente publicación de esta novela colosal de esta autora de la extinta República Democrática de Alemania es un acontecimiento literario”, según Devoradora de Libros.

  1. Lo que olvidamos, de Paloma Díaz Mas. Anagrama, 2016

    “… narración cordial e intensa, despojada de artificios inútiles, amena y emocionante”, según Santos Sanz Villanueva en El Cultural.

    “Paloma Díaz-Mas publica un libro de gran intensidad sobre el alzhéimer y la memoria colectiva”, según Carlos Zanón en Babelia.

  1. Manual para mujeres de la limpieza, de Lucia Berlin. Alfaguara, 2016

    Selección de relatos de la autora. Libro de revelación del año, según la crítica. Elvira Lindo, por ejemplo, dice en El País que “Lucia Berlin es un milagro como escritora renacida y como persona”. Primero en la lista de libros del año 2016 en Babelia.

    Obra leída ya por el grupo de lectura, a cuya entrada se pude acceder pulsando en el título de la misma.

  1. Me llamo Lucy Barton, de Elizabeth Strout. Duomo, 2016

    Autora premio Pulitzer, primero durante un tiempo en lista The New York Times.

    Numerosas buena críticas, como por ejemplo, Elvira Lindo, que vio en el personaje un símbolo de tantas mujeres de Nueva York, en El País; o José María Guelbenzu, que califica la novela como un alarde de sensibilidad, en Babelia.

    De esta autora ya leímos en el grupo de lectura ‘Olive Kitteridge‘.

  1. Mujeres excelentes, de Barbara Pym. Gatopardo, 2016

    Excelente humor inglés, según Devoradora de Libros.

  2. Nada crece a la luz de la luna, de Torborg Nedreass. Errata Naturae, 2016

    Obra que consagró a esta escritora noruega.

    “Imprescindible para su biblioteca feminista”, según Sidecar.  Imprescindible, también, para Devoradora de Libros.

  1. Piel de lobo, de Lara Moreno. Lumen, 2016

    “Es una novela de secretos, como los que todos vamos escondiendo para poder sobrevivir, pero que al final tenemos que hacerles frente”, dice la autora en La Vanguardia en una entrevista, que también habla de la obra en el programa de libros Página 2.

    De esta joven escritora sevillana ya leímos en el grupo ‘Por si se va la luz‘, su primera novela.

  1. Qué vergüenza, de Paulina Flores. Seix Barral, 2016

    Este libro de relatos se hizo con el Premio de Literatura del Círculo de Críticos de Arte y el Premio Roberto Bolaño de Relato para el que da título al libro. Muy buenas críticas, como la Ernesto Calabuig en El Cultural, que habla de la escritora chilena como una de las jóvenes promesas de la literatura hispanoamericana más actual, o de Carlos Pardo en Babelia, que dice que “El estreno de la chilena Paulina Flores no es narrativa joven, es literatura tan viva como la de Chéjov y Munro, que ella sigue”.

    Entre Los 10 mejores libros de 2016 según Babelia.

  1. Reencuentro de personajes, de Elena Garro. Drácena, 2016

    Según Javier Brandoli en El Mundo, para especialistas ‘Los recuerdos del porvenir‘ es el libro que marca el pistoletazo de salida del realismo mágico, un termino mercantilista según la autora.

    La faja con la que salió el libro, en la que presentaban a la escritora, la más famosa de México, como esposa de Octavio Paz y amante de Bioy Casares, tuvo que ser retirada por la editorial debido a la polémica que suscitó en Twitter, según informa Xaime Martínez en PlayGround.

  1. Las sillitas rojas, de Edna O’Brien. Errata Naturae, 2016

    Con ciertas dudas respecto a las intenciones de la autora, Marta Sanz dice “La espléndida prosa de Edna O’Brien conduce por el universo del Mal” en esta obra sobre la barbarie de la guerra serbo-bosnia en El País. Sin embargo, Devoradora de Libros sí sostiene sin reservas que esta novela encarna la plenitud de la escritora.

  1. Tea room: mujeres obreras, de Luisa Carnés. Hoja de Lata, 2016

    Escribe Laura Freixas en Clásicas y Modernas que “Luisa Carnés, nacida en Madrid en 1905 y muerta en el exilio, en México, en 1964, es una desconocida; si de la editorial, la mayoría de nosotras no había oído hablar nunca tampoco… Pero es que se ha corrido la voz. Yo leí Tea Rooms este verano porque me habló de ella, con admiración, primero Belén Gopegui, después David Becerra…; últimamente la oigo comentar a muchas amigas feministas. Y es que Tea Rooms es un descubrimiento…”.

  1. Vida hogareña, de Marilynne Robinson. Galaxia Gutenberg, 2016

    Una maravilla, según Sidecar.

    “La voz de un milagro… llega hasta el fondo de las emociones y la psicología de todo lo que le rodea”, según Sergi Sánchez en El Diario.

Biografías, Autobiografías

  1. Mi vida en la carretera, de Gloria Steinem. Alpha Decay, 2016

    Biografía de la ya mítica periodista y escritora feminista estadounidense. Elegido para ser leído por los grupos de lectura feminista virtuales de La Tribu y en Our Shared Shelf, de la actriz Emma Watson

  1. Vivir, de Anise Postel-Vinay (con Laure Adler). Errata Naturae, 2016

    Las memorias de una resistente francesa que sobrevivió al campo de concentración. Mucho, muchísimo horror, pero también el hermoso valor de la solidaridad femenina”, según Devoradora de Libros.

  2. Tú no eres como otras madres: historia de una mujer apasionada, de Angelika Schrobsdorff. Periférica, 2016

    Muy buenas críticas. Devoradora de Libros dice, por ejemplo, que esta biografía, que narra una historia apasionante de una mujer no menos apasionante, enriquece nuestra perspectiva de sobre la primera mitad del siglo XX en Alemania.

    Este libro fue también fue elegido como uno de los 10 mejores del año 2016 por Babelia.

  3. Yo sé por qué canta el pájaro enjaulado, de Maya Angelou. Libros del Asteroide, 2016

Una excelente decisión la del relanzamientos de este primer volumen de las memorias [existe una edición de 1993 de Lumen] de esta poeta, cantante, bailarina y actriz de Misuri, según Devoradora de Libros.

Utilizado en el Taller Autobiografía de la Fundación Entredós en 2010.

La segunda entrega de la biografía fue elegido también por Emma Watson para su club Our Shared Shelf y fue diseminado por la actriz por Londres, según esta noticia al respecto.

Ensayos

  1. Las tareas de casa y otros ensayos, de Natalia Ginzburg. Lumen, 2016

    Libro de ensayos recomendado vívamente por Sidecar.

    Diosa de las pequeñas cosas, denomina Luis Alemany a esta autora en El Mundo.

LIBROS DE AÑOS ANTERIORES AL 2016

Según orden cronológico inverso por su año de edición, recuperamos los siguientes libros:

Narrativa

  1. El libro y la hermandad, de Iris Murdoch. Impedimenta, 2015

    Novela altamente recomendable, según lectoras del Centro.

    Numerosas buenas críticas, también, como la de Andreu Jaume, que titula su reseña sobre el libro en Babelia como ‘Inteligencia persuasiva’, afirmando que se trata de una de las últimas grandes novelas de la autora.

  1. La mujer helada, de Annie Ernaux. Cabaret Voltaire, 2015

    Recomendada, con ciertas reservas, por Deboradora de Libros, para la esta autora se ha ganado un lugar destacado en la narrativa francesa, tratándose este de un libro muy meritorio que sintetiza en pocas páginas la realidad de una generación (mujeres occidentales de la segunda mitad del siglo XX).

  2. Palabra de sal, de Mónica Collado. Tropo, 2015

    De la periodista granadina Mónica Collado Cañas, ha obtenido el XIX Premio de Novela Vargas Llosa que convocan la Universidad de Murcia, la Fundación Caja Mediterráneo y la Cátedra Vargas Llosa.

  3. El libro de mi destino, de Parinoush Saniee. Salamandra, 2014

    “Retrato rotundo y descarnado de un país… De la mano de una pequeña que solo aspiraba a estudiar”, según Berna González Harbour en Babelia. Premio Bocaccio 2010 a la mejor novela extranjera. Reeditado en 2017.

  4. Limbo, de Melania Mazzucco. Anagrama, 2014

    Publicada en Italia en 2012, la autora consiguió con la misma los Premios Elsa Morante, Rhegium Julii y Bottari Lattes Grinzane.

    “… estremecedora y emocionante historia épica de amor y de guerra, de sacrificio y de compromiso, de muerte y supervivencia, narrada con su habitual maestría…”, se sostiene en Las Lecturas de Guillermo.

  5. Del color de la leche, de Nell Leyshon. Sexto Piso, 2013

    Recomendada por numerosas lectoras del Centro de Documentación.

    Mejor novela de 2014 según los libreros (y libreras) de Madrid.

    Novela elegida ya por el grupo como lectura para este año.

  6. La amiga estupenda, de Elena Ferrante. Lumen, 2012

    Primera entrega de la tetralogía ‘Dos amigas’, de gran éxito y estupenda crítica (véase, por ejemplo, la crítica de esta obra que hizo en su día José María Guelbenzu en Babelia) y que tiene como telón de fondo la ciudad de Nápoles a mediados del siglo pasado y como protagonistas a dos jóvenes mujeres que están aprendiendo a gobernar su vida.

    Recientemente se ha desvelado la identidad de la autora que se escondía tras el pseudónimo, como recoge María Porcel en El Huffingtong Post.

  7. Una edad difícil, de Anna Starobinets. Nevsky Prospects, 2012

    Libro Fundamental según Carmen G. Cueva en un listado de ‘30 libros que tu hijo o hija adolescente le gustaría leer‘ en La Tribu.

    Ganadora del Premio NOCTE al mejor relato y finalista al Premio IGNOTUS al mejor relato.

  8. Tierra desacostumbrada, de Jhumpa Lahiri. Salamandra, 2010

Recomendado por Carlos Boyero en La Ser.

En una entrevista a la autora en El País, Guillermo Antares sostiene entre otras cosas lo siguiente: “… conmovedor libro de relatos que se plantea como una de las sorpresas del año [2010]”

Ensayos

32. Guardar la casa y cerrar la boca: en torno a la la mujer y la literatura, de Clara Janés. Siruela, 2014

Repaso histórico de grandes escritoras de todo el mundo.

El libro tuvo muy buena acogida, cosechando críticas como la de Lourdes Ventura en El Cultural, que finaliza con las siguientes palabras: ” Lo que vemos en este prisma planteado por Janés, sensualidad poética y pensamiento unidos, es la esencia de la historia de las mujeres, iluminada a través de sus manifestaciones literarias, aunque en apariencia sean únicamente breves esbozos de exquisito trazo.”

Para ver más libros recomendados ir a la entrada del año pasado, Los Libros del 2015, a nuestra página Recomiéndanos o al apartado de recomendaciones de la web del Centro de Documentación.

Desearos, pues, un buen año de lecturas fecundas, a lo que esperamos contribuir con esta selección de libros de y sobre mujeres estupendos.

Sueños en el umbral: memorias de una niña del harén, de Fátima Mernissi

Sesión 66 (15 de noviembre de 2016)

fatima-menissiFátima Mernissi ( 1940-2015)

Sueños en el umbral: memorias de una niña del harén/ Fatema Mernissi. — 9 ª ed.– Barcelona : El Aleph, 2004.– 293 p.

“Memoria novelada de la propia infancia de la autora -Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2003- en uno de los últimos harenes de Marruecos. En la obra se refleja la vida cotidiana del harén, la visión del mundo exterior desde éste, las relaciones de la niña con las mujeres de la familia y la lucha de su madre para que ella llegue a ser una mujer independiente y sin las limitaciones de las generaciones anteriores de las mujeres de la familia. Recomendada su lectura en el libro ‘El amor y la sexualidad en la educación’, en el que, en el apartado de bibliografía comentada, se incluye una pequeña reseña del mismo a cargo de Itxaso Sasiain Villanueva.”

(Lote de 20 ejemplares del libro disponible para su préstamo en el Centro de Documentación María Zambrano, del Instituto Andaluz de la Mujer)

Valoración

La reunión en torno a este libro la realizamos en la sede y conjuntamente con el club de lectura de la Biblioteca de la Fundación Tres Culturas, que, muy acertadamente, ha adoptado el nombre de su autora, Fatima Mernissi, en homenaje a la escritora marroquí fallecida hace apenas un año.

Este libro fue el segundo que leímos hace años en nuestro -por aquel entonces- incipiente grupo de lectura, si bien nos pareció oportuno retomarlo, a instancias de la coordinadora del club antes mencionado, porque muchas de las componentes actuales del grupo no pertenecían al mismo en sus inicios y les apetecía leerlo. Tampoco se había incluido una reseña crítica sobre la obra en el blog -la forma de este se ha ido conformando con el tiempo-, así que han venido muy bien las circunstancias para hablar de una obra que ya en su día me maravilló por muchas razones, entre las que destacaré las siguientes: por mostrarnos las vivencias de niñez de su autora -aunque hay quien sostiene que no se trata de unas memorias, es evidente el contenido autobiográfico de la obra-, una mujer fascinante en cuya formación creativa y vital tuvieron un papel predominante las muy singulares y valiosas mujeres de su familia, y de forma muy especial su abuela materna; por aproximarnos al mundo árabe -principalmente a sus mujeres-, tan cercano y tan lejano a la vez; por darnos a conocer las luchas por su emancipación de las mujeres árabes, tan parecidas a las de nuestras abuelas y nuestras madres, e, incluso a las de nosotras mismas.

Las razones anteriores las he rememorado al releer el libro, además de hacerme consciente de nuevo de la gran sabiduría de la autora, ya que el libro está trufado de reflexiones y notas que muestran la riqueza de su pensamiento y de su conocimiento.

Especialmente interesantes estuvieron las intervenciones en la reunión de Maria-Àngels Roque, del Institut Europeu de la Mediterrània (Barcelona), experta en el mundo árabe y amiga personal de la autora que presentó el libro; entre otras cosas, nos comentó la fascinación de Fatima Mernissi por Scheherezade, personaje y voz narradora principal de la recopilación de cuentos árabes de ‘Las mil y una noches‘, y cómo dicho personaje fue siempre un referente en la vida de la autora; de hecho, el capítulo segundo del libro se dedica a ‘Shahrazad, el rey y las palabras’. Y también nos llamó la atención Maria-Àngels sobre cómo en la obra, a pesar de no tratarse de un ensayo, la autora -historiadora, ensayista, doctora en Sociología y profesora de universidad, además de escritora- fue ampliando información relevante en forma de notas a pie de página.

Alguna persona asistente a la reunión mencionó que este libro no era el mejor la autora -en Wikipedia se destacan, por ejemplo, ‘El harén político: el profeta y las mujeres, Sultanas olvidadas‘, ‘Marruecos a través de las mujeres‘, y, especialmente, ‘El hilo de Penélope‘, todas ellas disponibles en nuestro Centro de Documentación, así que habrá que comprobarlo leyendo las obras citadas. Y también se dijo que seguramente el libro no pasaría a la historia de la literatura y que tenía un estilo un poco elemental de frases cortas –preguntada al respecto, Maria-Àngels comentó que la obra había sido escrita originalmente en inglés, lo que quizá pudo limitar a la autora al no utilizar su lengua materna-. En lo que a mí respecta decir que la lectura se me hizo sumamente grata, a pesar de haber leído la obra con anterioridad en un par de ocasiones, y que no llegué a notar las limitaciones citadas.

Mencionar también como especialmente reseñable que, como quizá era previsible, hubo cierta polémica sobre el tema del velo y si las mujeres musulmanas lo usan realmente por obligación o por usos culturales, reafirmación cultural frente a Occidente o, incluso, simplemente por moda. Por no extenderme en la materia, comentar que en principio me parece muy loable querer respetar la cultura árabe y defender que las mujeres de la misma hagan lo que les parezca oportuno… pero no a costa de olvidar y dejar de apoyar fundamentalmente a las mujeres árabes que con valentía han luchado y lo siguen haciendo contra esta imposición claramente patriarcal. Remito a lo que se dice en propio libro sobre el tema (por ejemplo en páginas 123 y 124, cuando la madre dice a Fátima que nunca se cubra la cabeza -ver cita completa más abajo- o en las numerosas alusiones a la lucha contra el velo de las feministas árabes) y a una clarificadora entrevista a la feminista socialista y reconocida luchadora laicista argelina Marieme-Hélie Lucas al respecto (sinpermiso, 23/01/2016), que, por su gran interés, reproduciré íntegramente en la entrada siguiente.

Para más información sobre la reunión remito a una estupenda reseña de Federico Ruiz sobre la misma en el blog de la Biblioteca de la Fundación Tres Culturas. Y también a la noticia aparecida en la web de la Fundación al respecto, cuyo final reproduzco a continuación a modo de colofón:

Podemos recordar a Fátima Mernissi por muchas cosas, pero queremos destacar su lucidez, su buen humor y también su sonrisa, que para ella fue un modo de actitud vital resistente y reivindicativa.

Citas

P. 9 y 10: “Por alguna razón, decía mi padre, cuando Alá creó el mundo separó a los hombres de las mujeres y colocó un mar entre musulmanes y cristianos. Existe armonía cuando cada grupo respeta los límites de los demás; la transgresión sólo causa pena y desdicha. Pero las mujeres soñaban con ella continuamente. Su obsesión era el mundo del otro lado del umbral.

P. 11: “Mi primo Samir… decía que para crear una frontera sólo hacían falta soldados que obligaran a los demás a creer en ella… La frontera está en la mente del poderoso.

P. 72 [Habla Yasmina, abuela materna de la niña]: “La naturaleza es la mejor amiga de una mujer -decía a menudo-. Si tienes problemas, nada en el estanque, tiéndete en un prado o contempla las estrellas. Así cura una mujer sus miedos.

P. 81 [La niña habla con su abuela]: “… Y cuando una mujer trabajaba de firme y no ganaba dinero, estaba atrapada en un harén, aunque no viera los muros.

-Tal vez las normas sean crueles porque no las hacen las mujeres -fue la conclusión de Yasmina.

-Y por qué no las hacen las mujeres? -pregunté.

-En cuanto las mujeres sean listas y empiecen a plantear esa misma pregunta -contestó ella- en vez de dedicarse a cocinar y fregar dócilmente, descubrirán el medio de cambiar las normas y volver el planeta del revés.

P. 82 [Habla Yasmina]: “Si piensas demasiado en muros y normas, perderás la ocasión de ser feliz, querida niña -dijo-. El objetivo esencial de la vida de una mujer es la felicidad. Así que no dediques el tiempo a buscar muros para darte de cabeza contra ellos.

P.123-124 [Habla la madre de la niña]: “¡Nunca te cubras la cabeza! -me gritó mi madre-. ¿Me has entendido? ¡Nunca! ¡Yo lucho contra el velo y vas y te pones uno!

Aunque te persiga el todopoderoso rey de los alemanes Hi-Hitler -dijo- tendrás que enfrentarte a él con la cabeza descubierta. Taparte la cabeza y esconderse no servirá de nada. Esconderse no soluciona los problemas de una mujer. Simplemente la identifica como una víctima fácil …

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