Archivo de la categoría: Violencia machista

El hombre negro, de Carmen de Burgos -Colombine-

Sesión doble 86 (5 de febrero de 2019)Carmen de Burgos y Seguí (Almería, 1867-Madrid, 1932)

El hombre negro / Carmen de Burgos (Colombine). — Gijón : Uve Books, 2017 .– 101 p.

El hombre negro trata la historia de Elvira y su infeliz matrimonio con Bernardo, un hombre sin escrúpulos que manipula a todos aquellos que se encuentran a su alrededor para su propio beneficio. Pero más allá de la historia de ambos, el libro se centra en lo que pasa por la mente de esta mujer, inocentemente casada con una persona a la que no conocía y engañada para vivir una vida que no es la que desearía. ¿Y cómo se siente realmente? La novela describe la burguesía española de principios del siglo XX con gran precisión e intensidad.”

(Lote de 20 ejemplares del libro disponible para su préstamo en el Centro de Documentación María Zambrano, del Instituto Andaluz de la Mujer)

Valoración

De Carmen de Burgos queríamos leer ‘Clavel de puñales‘, un libro en el que lleva tiempo insistiendo una compañera del grupo de lectura, que sostiene -opino que muy acertadamente- que tenemos que conocer a todas las clásicas españolas -y yo agregaría que también del mundo-. Y parecía que este año íbamos a poder hacernos con dicha obra, al haberse reeditado en 2018 después de mucho tiempo de estar descatalogada, pero la tirada sería muy reducida pues cuando dijimos de adquirir el lote ya no había ejemplares suficientes disponibles en librerías.

Así que finalmente abordamos de la misma autora este otro ‘librito’ -entre otras cosas, por su pequeño formato-, en el que la protagonista, una joven provinciana adinerada, alentada por su madre, se deja embaucar por un hombre de la ciudad, aparentemente poco atractivo pero de modales distinguidos, al menos al principio y mientras captura a su ‘presa’. Pero todo cambia al producirse el casamiento e irse la protagonista a vivir a la capital, donde el ‘hombre negro’ se muestra en toda su ‘negrura’, aunque hacia el exterior se proyecte como un hombre de bien, luchador por las causas justas. Al conocer la protagonista la verdadera personalidad del marido ya ha caído en unas redes difíciles de romper, sobre todo en la época en que transcurre la obra (principios del siglo XX).

No seguimos con la trama pues ya hemos la desvelado suficientemente, solo agregar que para la protagonista será un gran apoyo otra mujer, no carente esta última de contradicciones en su propia relación conyugal.

Llegadas a este punto comentar que a todas las asistentes a la reunión nos gustó el libro, si bien yo diría que a veces se pone un poco pesado con tanto nombrar al ‘hombre negro’; que la escritura puede resultar un poco ‘anticuada’, cosa nada extraña dada la época y la forma en que se realizó -fue publicada por entregas en El Cuento Semanal-; además de que, como es habitual -y natural-, hubo algunas cuestiones discrepantes en la interpretación de los comportamientos de los personajes, como por ejemplo el paternalismo, o lo contrario, con el trata a nuestra protagonista un personaje masculino fundamental en la conclusión de la obra.

En cualquier caso, a mi entender se trata de una obra menor -aunque solo sea por su tamaño-, pero grata e interesante desde el punto de vista costumbrista y el conocimiento de la época que aporta -por ejemplo, aunque muy por encima, de conflictos sociales existentes, al parecer una preocupación constante en la autora- y de su lectura desde una perspectiva de género -una mujer que se enfrenta a un matrimonio con un hombre indeseable pero de apariencia intachable, para lo que cuenta con la inteligencia y la sororidad de otra mujer. Una experiencia, por otra parte, que a la autora debía resultar cercana, ya que ella misma se había divorciado de su marido, abandonando su Almería natal para irse a vivir a Madrid.

Concluir diciendo que este libro, que en alguna componente del grupo evocó la escritura de Emilia Pardo Bazán, de la que en su día leímos ‘Un viaje de novios‘, y a otra a la de Gertrudis Gómez de Avellaneda y su obra ‘Sab‘, también abordada por nuestro grupo de lectura hace un tiempo, nos ha supuesto un primer acercamiento a la obra de otra de nuestras autoras clásicas, luchadoras y rompedoras en el tiempo que les tocó vivir, en cuyo conocimiento merecerá la pena profundizar en el futuro.

Y finalizar con la relación de algunas bonitas palabras que aparecen en la obra, con enlace a su definición en el Diccionario de la RAE, recopiladas por una componente del grupo de lectura a la que llamó especialmente la atención la riqueza del lenguaje, con términos que en muchos casos es raro encontrarse en la actualidad, en que la lengua, como tantas otras cosas, han perdido la variedad de antaño: desgañitado, campanudamente, arteramente, cachazuda, vesania, abyección, avilantez, petulancia, fatuo, garduña, muellemente, barbotó, arrostrar, perorata y solfataras.

Citas

p. 20-21: Era todo máscara en él, y Elvira, cuando le preparaba los trajes, lo hacía como si preparara un disfraz para la emboscada y la conspiración… Lo veía cuidar su toilette como si se caracterizara para el engaño; y al verlo marchar le parecía que una vez solo en la escalera se ponía el antifaz con que salía a la calle.

Se sentía malhumorada, porque aquel hombre que tan bien conocía se convertía en un ser intachable y flamante.

P. 22: … Él sabía, por maldad, lo buena y lo dócil que es el alma de los pobres hombres ingenuos; los reunía, les hablaba, simulando el tipo de uno de aquellos hombres sinceros; losconvencía de su falso valor, y aquellos hombres fuertes que no sabían usar esa falsa valentía elocuente, y a los que pasmaba la adhesión de los señoritos a su causa de trabajadores de blusa, creían en él…

P.27: Tenía siemprepara ella la palabra grosera, el concepto mortificante, el desdén. Elvira lloraba, sin energía para rebelarse. Era aún la muchacha pueblerina, acostumbrada a contemplar el respeto que se tributa al hombre en el hogar y la sumisión ciega a su despotismo.

P. 28-29: Algún día había llegado ya en que los dos estuvieron a punto de decírselo todo; pero siempre el instinto de cómo habían de convivir en los días próximos los hacía prudentes, obligándolos a callar la palabra decisiva.

P. 30: … Un caso de ficción, de cinismo, de mentira, viviendo entre todos de la realidad de sus ficciones. Se le consentía quizá porque era ese amigo fácil que da siempre la razón, que habla mal de nuestros enemigos, que anticipa el consejo que deseamos que dé. Ese amigo servicial que sabe adular a los unos, someterse a los otros…

P. 74: Al despedirsele dijo con ternura:
-No hablemos más de esto.
Y volvió como de costumbre, y la trató con la misma afectuosa sencillez.
Aquello fue un alivio para Elvira. Se vio estimada, compadecida tal como era, sin tener que fingir y granjearse el afecto por la hipocresía. Aquel fondo de nobleza de la mujer verdaderamente honrada, que fuerte en su virtud no siente la gazmoñería, le hacía sentir una aspiración buena, noble, un ansia de dignificación…

P. 82: … Bernardo veía su propia figura repugnante proyectándose, y se sentía impotente contra la serenidad inconmovible de Federico.

P. 98-99: -Me deja usted sola, abandonada, sin poderme salvar.
-No, Elvira, créame. Me conmueve usted profundamente, pero yo no podría salvarla…; sálvese usted a sí misma con esta decisión y esta terneza que acaba de demostrarme.

P. 100: Una equivocación matrimonial destroza como no destrozan todas las equivocaciones que sufren los amantes.

Más sobre el libro

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Canción para el 25 de Noviembre de 2018: ‘Caza de pañuelos’, de Rayden

Para conmemorar el 25 de noviembre, este año elegimos una canción del rapero madrileño David Martínez Álvarez, conocido artísticamente con el nombre de Rayden.

La letra, tomada del artículo ‘‘Caza de Pañuelos’, de Rayden: letra, audio y un gran significado‘, de Judith Torquemada (Happyfm.es, 28 de septiembre de 2018), es la siguiente:

¿Qué parte del no es la que no entienden?

No sabes quién soy y no sabes lo que te pierdes,
ya verás mañana, seguro que te arrepientes.
Que yo tengo a quien quiera, se mueren por verme,
pero que quede entre nosotros, a nadie se lo cuentes.

¿Qué parte del no, qué parte del no es la que nunca entienden?
¿La N o la O? ¿Qué parte del no es la que nunca entienden?
Pero ellos van, van, van a, a la caza van.
Van, van detrás de ti, como un trofeo, sí.
Van, van, van a, a la caza van.
Van, van detrás de ti, de tu pañuelo.

“Mira como viste, seguro que lo busca”.
“Pero si no se resiste, seguro que le gusta”.
“Si ella no quería, ¿por qué no lo denuncia?”
“Lo pediría a gritos, ¿de quién será la culpa?”

¿Qué parte del no, qué parte del no es la que nunca entienden?
¿La N o la O? ¿Qué parte del no es la que nunca entienden?
Pero ellos van, van, van a, a la caza van.
Van, van detrás de ti, como un trofeo, sí.
Van, van, van a, a la caza van.
Van, van detrás de ti, de tu pañuelo.
Van, van, van a, a la caza van.
Van, van detrás de ti, como un trofeo, sí.
Van, van, van a, a la caza van.
Van, van detrás de ti, de tu pañuelo.
Van, van, van a, a la caza van.
Van, van detrás de ti, como un trofeo, sí.
Van, van, van a, a la caza van.
Van, van detrás de ti, de tu pañuelo.
Van, van, van a, a la caza van.
Van, van detrás de ti, como un trofeo, sí.
Van, van, van a, a la caza van.
Van, van detrás de ti, de tu pañuelo.

Pero ellos salen a la caza del placer,
no saben de qué trata tratar bien a la mujer.
Abuso de poder y del empoderamiento,
desde el mismo momento en que vinimos a nacer.
Tanto por cambiar, aún queda tanto por hacer.
Por hacernos mirar, y aún queda más por aprender.
Que las primeras muestras deben nacer de nosotros,
y ante todo respeto, tanto mutuo como propio.

¿Qué parte del no, qué parte del no es la que nunca entienden?
¿La N o la O? ¿Qué parte del no es la que nunca entienden?
“Que quede entre nosotros, a nadie se lo cuentes”.

Y es que últimamente ha surgido una nueva generación de raperas y raperos que están consiguiendo revertir los mensajes de este género musical con su prosa feminista e inclusiva, como recoge Noelia Ramírez en un artículo reciente sobre el alicantino Arkano (Smoda, 24 de septiembre de 2018).

Nos congratulamos de este cambio de tendencia y esperamos que las letras de estas nuevas y nuevos poetas de nuestro tiempo tengan reflejo en la realidad de la juventud, tan expuesta aún hoy a mensajes y comportamientos de violencia machista.

Y el domingo 25 de noviembre todo el mundo a la calle para reivindicar que se termine con la lacra social de la violencia de género.

Vídeo

Canción para el 25 de Noviembre de 2016: ‘I Play the Kora’, por Les Amazones d’Afrique

Para conmemorar el 25 de noviembre, este año elegimos la canción ‘I Play the Kora’ interpretada por Les Amazones d’Afrique, primer supergrupo femenino de África Occidental:


Este vídeo está subtitulado en inglés (no parece estar disponible con subtítulos en castellano), pero la letra es fácil de entender:

Soy tu madre, ámame,
soy tu hermana, ámame.
soy tu esposa, ámame,
no tienes derecho a pegarme.
Nosotras las mujeres, todas las mujeres,
queremos ser respetadas.
Hombres, escuchadnos,
la canción que cantamos es para ti,
nuestros problemas y tristezas son nuestras armas
y queremos compartirlas contigo.
Hombres, mujeres, todas y todos somos criaturas de dios.
Juntémonos para luchar contra la injusticia
porque todas y todos somos iguales

Una preciosa canción interpretada de la mejor y más bella manera posible, de forma que su mensaje pueda llegar a todas las personas, mujeres y hombres de África y del resto del mundo.

Más información del grupo en su Facebook.

Un rayo de sol africano para la eliminación de las violencias machistas en todas las latitudes del planeta.

Vídeo

Hombres desnudos, de Alicia Giménez Bartlett

Sesión 64 (14 de junio de 2016)

alicia

Alicia Giménez Bartlett (Almansa, Albacete, 1951-)

Hombres desnudosHombres desnudos / Alicia Giménez Bartlett. — Barcelona : Editorial Planeta, 2015 — 474 p.

Resumen:  “Nadie puede imaginar hasta qué punto los  tiempos convulsos son capaces de convertirnos en quienes ni siquiera imaginamos que podríamos llegar a ser. ‘Hombres desnudos’ es una novela sobre el presente que estamos viviendo, donde hombres treintañeros pierden su trabajo y pueden acabar haciendo estriptis en un club, y donde cada vez más mujeres priman su carrera profesional sobre cualquier compromiso sentimental o familiar. En esta historia, esos hombres y esas mujeres entran en contacto y en colisión, y lo harán con unas consecuencias imprevisibles. Sexo, amistad, inocencia y maldad en una combinación tan armónica como desasosegante.”

(Lote de 20 ejemplares del libro disponible para su préstamo en el Centro de Documentación María Zambrano, del Instituto Andaluz de la Mujer)

Valoración del grupo

En esta ocasión resulta bastante difícil hacer la entrada correspondiente al libro, entre otros motivos porque plantear aquí el coloquio que tuvo lugar en torno al mismo sería destriparlo (término preferido por la Fundación del Español Urgente -Fundéu- al anglicismo tan de moda últimamente).

Decir, eso sí, que la obra gustó en general; incluso, algunas componentes que habían comenzado su lectura con ciertas reticencias comentaron que habían aprendido mucho con las reflexiones de los distintos personajes de la novela. En cualquier caso, también hubo voces disidentes que comentaron que, a pesar de que la autora no se puede considerar como tal, el libro les había parecido profundamente machista por la escasa definición de los personajes femeninos y mayor desarrollo de los masculinos, por crearte simpatías con los segundos y antipatías con los primeros, por justificar hechos injustificables, etc.

No entendí yo del todo la obra de esa forma, aunque sí que pienso que puede dar pie a la justificación de ciertos hechos; a mí en lo que me hizo pensar la novela sobre todo es en el empobrecimiento material y moral a los que puede dar lugar la crisis económica, especialmente con personas procedentes de la clase media, no acostumbradas, por tanto, a luchar por la supervivencia desde siempre como es en el caso de las personas más pobres.

En fin, baste decir que la obra es de fácil lectura, como siempre pasa con esta autora, que es muy interesante el recurso de la voz narrativa cambiante y que puede dar lugar al debate de interesantes cuestiones como la prostitución -y si hay diferencias entre la masculina y la femenina-, las relaciones entre las distintas clases sociales, las relaciones familiares, las relaciones de pareja, los modelos de masculinidad, la violencia machista -y no solo por un personaje tan abiertamente misógino y violento del amigo del personaje principal- o la mencionada crisis de valores ocasionada por la crisis económica.

Y decir, en definitiva, que la novela no es lo que puede parecer de primeras y que si bien es una obra de fácil lectura es de difícil digestión.

Lo que no me atrevo es a afirmar si la autora justifica o simplemente muestra ciertos hechos. Mejor, quizá, oírle a ella en la entrevista que le hizo el programa de RTVE ‘Página 2’ en noviembre de 2015, a ver si nos aclara un poquito al respecto:

 

Citas del libro

p. 35 [Piensa Irene]:

Mis amigos adoptantes de hijos, parejas encantadoras, también se han unido al grupo que me ofrece «cualquier cosa que necesite» tras mi separación. […] No he vuelto a verlos, no me han llamado por teléfono ni una sola vez. Pensar que «los amigos me han fallado» comportaría que alguna vez tuve fe en ellos, y no es así. Los amigos siempre me han importado de un modo relativo, sirven para cubrir necesidades sociales: salir a cenar, charlar distendidamente…, poco más. […] Nunca he visto con mis propios ojos ninguna de esas amistades épicas de los hombres ni la intimidad total que dicen que puede darse entre mujeres. ¿Fidelidad hasta la muerte? Ni los perros te la proporcionan.

p. 37 [Piensa Irene]

Genoveva Bernat, todo un personaje. La próxima vez que me llame le diré que sí, que quiero salir con ella. […] Al menos con ella no tendré la sensación de que están juzgándome, compadeciéndome, intentando sacarme información sobre mi ruptura para lanzarse a murmurar cuando ya me haya ido. […]

p. 98 [Habla y piensa Irene]:

Bueno, Teresa, ya sabes cómo son las separaciones. Se pasa mal […] Pero cuando he llegado a la firma del divorcio, se ha sentido interesada de verdad […]

Naturalmente no puede regresar y presentarse ante el grupo con el saco vacío de cotilleos […]

p. 100 [Piensa Irene]

Nunca me había fijado en cómo habla Teresa. Resulta vulgar, como una dependienta de supermercado ¿Hablo yo igual? Probablemente sí. No era consciente, pero viéndolo desde fuera… Cuanto más te alejas de un paisaje, con más perspectiva lo divisas. Todas las mujeres de mi grupo social hablamos así: una mezcla de palabras cultas y expresiones populares oídas en la calle. Parecemos más modernas de esa manera. […]

p. 124 [Habla Javier y piensa Sandra]

¡Cuidado, Sandra, cuidado con lo que vas a decir! […]

Lleva razón, cuidado, cuidado con lo que digo. No quiero hacerle daño. No quiero ofenderlo. No quiero perderlo […]

p.124 [Piensa Sandra sobre Javier]

[…] ¿Qué le ha pasado? ¿Por qué se ha dejado influenciar por un tipo al que, en circunstancias normales, despreciaría? Iván, un marginal, un machista, un grosero, un lumpen. […]

[Pongo esta cita porque me ha resultado curiosa la lista de descalificaciones por la mezcla de deméritos con prejuicios]

p. 191-193 [Piensa Javier]

[…] mi benefactor es un tipo con quien no me une el más mínimo vínculo […] Un tipo que no ha leído un libro en su vida. […] He pensado en regalarle un libro que pueda gustarle, que lo sumerja en uno de los grandes placeres que se le brindan al ser humano, pero sinceramente, no sé cuál escoger. Descartados los clásicos, cuyo lenguaje no es fácil, y que deben de sonarle a obligatoriedad escolar. […] Descartados los clásicos he pensado también en contemporáneos con garra: Palahniuk, Cheever, Carver…, pero no sé si le interesarán. Quizá debería descender un peldaño mis pretensiones y comprarle una novela de Stephen Kingg, o por el contrario, subir de golpe todos los peldaños posibles y ponerle en las manos ‘Crimen y Castigo’. […] Quiero ser su Pigmalión, mucho peor que eso, estoy comportándome como uno de eso miembros de una pareja desigual que quiere cambiar al enamorado a su imagen y semejanza. Patético. […] ¿Quién me he creído que soy? Iván es muy superior a mí. Yo soy un paria, un desclasado, un inútil. […] Él ha sabido buscarse la vida, espabilarse, convertir las duras condiciones de su pasado en una realidad cómoda y sin traumas. […]

p. 193 [Piensa Javier]:

[…] He visto con toda claridad que nuestra relación era un montaje cuyas reglas de funcionamiento las dictaban los demás. Es siempre así […] Nuestro caso era simple: pareja joven, ambos con trabajo. Buena colaboración en las tareas domésticas. Cierta solidaridad: hoy por ti mañana por mí. Amigos comunes, aficiones comunes. Salidas consensuadas: al cine, a cenar. Fines de semana tranquilos. Sexo seguro y garantizado. Todo en su lugar. Cambia una sola pieza de ese artefacto […] y la cosa se ha jodido. […]

p. 249 [Piensa Genoveva]

[…] ¡Verlo para creerlo! Aunque me temo que es cosa de todos los hombres en general. También los maridos se olvidan de cómo empezaron las cosas y van metiéndose en tus asuntos cada vez más. Exigen, protestan, preguntan, dan el supercoñazo y enseñan su peor cara. […] ¡Tranquis, tíos!, tú eres tú y yo soy yo. […]

[Para fijarse también en la muestra del habla de un personaje de la clase ‘pudiente’ mencionada en una cita anterior]

p. 258-259 [Piensa Javier]

Mi ideal era una vida tranquila, un amor comprensivo y sereno, un alud de libros que me aportaría felicidad. […] La vida es como Iván la percibió desde muy temprana edad: insegura, difícil, atribulada, inmediata, cruel, veloz. ¿Quién puede permitirse vivir una existencia plácida dedicada a enseñar, a leer, a pensar, a convivir en paz? […]

p. 346 [Habla Javier]:

A las chicas a quienes les daba clase tampoco les importaba la literatura, pero todo cambiaba cuando aprendían cómo se lee. Al principio tutelaba sus lecturas, hasta que comprendían que las novelas y los versos hablaban sobre la vida, sobre el amor, sobre las relaciones humanas, sobre cosas con las que ellas estaban en contacto. Les enseñaba que todas aquellas historias, siendo ficción, no hacían sino explicar la realidad.

Más noticias y opiniones sobre la obra

Otras obras de la autora en nuestro Centro de Documentación

Astrid y Veronika , de Linda Olsson

Sesión 58 (1 de diciembre de 2015)

Linda Olsson (Estocolmo, 1948-)


Astrid y Veronika / Linda Olsson. — Barcelona : Salamandra, 2009. — 222 p.

Resumen: “Para enfrentarse en soledad a una pérdida reciente, Veronika, una joven escritora, se instala en una casita de campo en una zona boscosa del interior de Suecia. En ese enclave donde reinan la paz y el silencio, su único contacto con el mundo es Astrid, una mujer taciturna que habita la única casa de los alrededores y con quien apenas intercambia un saludo de vez en cuando. En apariencia, las dos mujeres tienen poco en común: Veronika ronda la treintena, ha recorrido medio mundo y ahora busca la reclusión; Astrid, por el contrario, es anciana, nunca ha salido de su pueblo y no tiene quien la visite. Y sin embargo, a partir de una circunstancia imprevista, ambas inician una frágil relación que, a medida que el invierno deja paso a la primavera, va creando entre ellas un espacio de intimidad que les permite hablar de su pasado y sus recuerdos. Con la llegada de las primeras fresas silvestres, los secretos que atormentan a cada una de ellas saldrán a la luz, y su profunda y sincera amistad dará nuevo sentido a sus vidas.”

(Lote de 20 ejemplares del libro disponible para su préstamo en el Centro de Documentación María Zambrano, del Instituto Andaluz de la Mujer)

Valoración del grupo

El libro gustó a la mayoría del grupo, aunque en esta ocasión -como casi siempre, por otra parte- no hubo unanimidad.

En general, puede decirse que se trata de una bonita novela en forma y en contenido, al mostrar de forma muy positiva la relación de amistad profunda entre dos mujeres de edad y circunstancias vitales muy diversas -una mayor, que ha sufrido violencia tanto por parte de su padre como de su marido, otra joven que ha perdido su querida pareja en un accidente-, y cómo dicha relación les ayuda a recomponer las vidas a ambas.

Observaciones que se dijeron en la reunión:
– Muestra la posibilidad de rehacerse, independientemente de la edad y la situación vital.
– La amistad, la ayuda, la comunicación entre mujeres puede producir un proceso catártico de sanación.
– Interesante el tratamiento cíclico del tiempo y de la memoria: somos lo que recordamos, por lo que podemos elegir nuestros recuerdos y, por tanto, lo que somos.
– Se trata de una relación en que ninguna juzga a la otra, incluso ante confidencias de gran dureza.
– Las casas pueden cobrar vida (esta observación la hizo una arquitecta…)
– Muy buenos los fragmentos de poemas de distintas autoras y autores que encabezan los diferentes capítulos del libro. La compañera que hizo tal indicación al final los había unido todos en el mismo orden en que aparecen en la obra, componiendo con ello un precioso poema con cuya lectura nos obsequió.

En definitiva, si bien algunas de las integrantes del grupo observaron que les parecía un libro un tanto empalagoso, que a veces parece más un libro de autoayuda que una novela, o, incluso, alguien le achacó un exceso de adjetivación, la mayoría valoramos una obra que muestra la transformación que una amistad sincera, sin exigencias ni juicios sobre la otra persona, que lleva a ambas protagonistas a volver a confiar, a valorar, a apreciar la belleza de la vida. Todo ello aderezado con muchos momentos mágicos que me resisto a no señalar, como cuando Astrid visita por primera vez a Veronika o cuando Veronika le enseña a Astrid a flotar en el agua.

Citas del libro

P. 36: … Es extraño, fue hace más de setenta años, pero lo veo con tanta claridad como estoy viéndote a ti. Igual que si el tiempo careciera de importancia. Los recuerdos de mi vida ocupan el espacio independientemente del momento en que ocurrieron, o de su época real. Los recuerdos de breves incidentes ocupan casi todo el tiempo, mientras que años enteros de mi vida no han dejado ninguna huella…

P. 40: Tal vez fue entonces cuando la casa y yo nos convertimos en una sola cosa. Se transformó en mi piel. Mi protectora. Ha oído todos mis secretos; lo ha visto todo.

P. 46: -Le he traído esto-, dijo Veronika, y empujó el libro sobre la mesa…. Quizá sea un poco como tener un hijo. Es tuyo, pero no eres tú. Una vez ha nacido, tiene su propia vida. Estás ahí para protegerlo y cuidarlo, sufres y te alegras con él. Pero al final has de permitir que viva su propia vida. Apartarte a un lado y dejarlo libre. Y esperar que todo le vaya bien.

P. 48-49: Los niños tienen que construir su mundo con informaciones incompletas. Otras personas toman decisiones por ellos , y únicamente les transmiten retazos de las razones. Como niños, habitamos un mundo formado por fragmentos inconexos. El proceso de embellecer y llenar los huecos es inconsciente, creo. Y quizá se prolonga durante toda la vida…

P. 134: … Y no había otoño ni primavera, no había tiempo para la expectación ni para el recuerdo. Solo para el presente…

P. 135: Y entonces pronuncié las palabras que iban a cambiarlo todo. Mis palabras.
-De acuerdo.

P. 160: Alzó el colgante para que su amiga lo tocara… No me lo había puesto desde el día que murió James. Porque perdí mi corazón y no podía ver nada… Pero esta mañana he vuelto a ponérmelo y creo que puedo verlo. Puedo ver la belleza otra vez.
-Sí -dijo la anciana, mirándola-. Sí, hay belleza. Sólo has de mirar con el corazón para verla en todas partes.

P. 163: Un buen padre -señaló Astrid-. Un padre que te quería… Los padres tienen un poder formidable. Pueden protegerte de todo el sufrimiento o infligirte el mayor de todos. Y de niños aceptamos lo que nos dan. Tal vez creemos que cualquier cosa es mejor que lo que más tememos todos… La Soledad. El abandono. Pero una vez aceptas el hecho de que siempre has estado solo y que siempre lo estarás, tu perspectiva empieza a cambiar. Comienzas a ser consciente de los pequeños detalles amables, de los pequeños consuelos. A agradecerlos. Y con el tiempo comprendes que no hay nada que temer y mucho por lo que estar agradecido… Me ha costado la vida comprendelo. No dejes que a ti también te ocurra, Veronika.

Otras obras de la autora en nuestro Centro de Documentación

Canción para el 25 de Noviembre de 2015: Dónde se habrá metido esta mujer, por Javier Krahe

Para conmemorar el 25 de noviembre, este año elegimos ‘Dónde se habrá metido esta mujer’, una estupenda canción con música de Alberto Pérez y letra del genial Javier Krahe, recientemente fallecido.

Esta canción siempre me ha recordado una cosa que me decía mi madre cuando era pequeña: “Hija, estudia que no tengas que aguantar a ningún imbécil”. Pues bien, la mujer de esta historia ya ha dejado de aguantar a uno de ellos.

En cualquier caso, hay que prestar mucha atención a las violencias patriarcales, algunas no tan evidentes por disfrazarse de distintas formas, como en la canción ‘Marieta’, de Georges Brassens -otro cantautor genial, por otra parte-, de letra tan ‘simpática’ y tan graciosamente cantada por Javier Krahe:

Muy simpática, sí, pero veamos qué dice la letra de la canción hacia el final:

Y cuando ya por fin
fui a degollar a Marieta
la bella, la traidora
de un soponcio
se me había muerto ya.
Y yo con mi puñal
como un gilipollas, madre.
Y yo con mi puñal
como un gilipollas.

Y todo porque la tal Marieta no respondía a sus expectativas. Y encima no para de mentar a la madre…

En fin, que habrá que mantenerse alerta en contra de todas las violencias machistas.

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Cuento para celebrar la navidad: “El maltrato sutil”

De regalo navideño un cuento que dice que la verdadera belleza es una actitud y que somos hermosas cuando somos auténticas:

Felices fiestas y que el año 2015 nos sea propicio!

(Hubiera sido mejor sin los numerosos laísmos, pero eso no modifica el mensaje)