Farándula, de Marta Sanz


Sesión 62 (5 de abril de 2016)

Marta_Sanz

Marta Sanz (Madrid, 1967-)

NH553_Farándula.inddFarándula / Marta Sanz.– Barcelona : Anagrama, 2015. — 231 p.– (Narrativas hispánicas ; 553)

Resumen:  “Valeria Falcón es una actriz de cierta notoriedad que cada jueves visita a una vieja gloria del teatro, Ana Urrutia. La Urrutia padece el síndrome de Diógenes y no tiene dónde caerse muerta. Su ocaso se solapa con la eclosión de un capullo en flor, Natalia de Miguel, una joven aspirante que enamora al cínico Lorenzo Lucas, álter ego de Addison DeWitt. Nadie tendrá derecho a destrozar la felicidad de Natalia de Miguel, una chica muy delgada que en pantalla da gordita. Por su parte, el ganador de la copa Volpi, Daniel Valls, confronta su éxito, su dinero y su glamour con la posibilidad de su compromiso político. A menudo llega a una conclusión: Soy un débil mental. Charlotte Saint-Clair, su esposa, lo cuida como una geisha y odia a Valeria, gran amiga de Daniel.”

(Lote de 20 ejemplares del libro disponible para su préstamo en el Centro de Documentación María Zambrano, del Instituto Andaluz de la Mujer)

Valoración del grupo

Esta novela fue la más votada por las componentes del grupo del listado de lecturas candidatas para el año 2016, recogido en la entrada Los libros del 2015 de este mismo blog.

Y es que el libro, además de haber recibido el Premio Herralde de Novela 2015, había sido declarado como mejor obra de ficción en castellano de 2015 por los suplementos culturales de los diarios El País (Los 10 mejores libros del año) y El Mundo (Lo mejor del 2015).

Así pues, las expectativas eran muy altas, lo que quizá haya contribuido a que, si bien el libro ha gustado mucho a algunas de las componentes del grupo, a otras no ha terminado de convencer del todo, en lo que también puede haber influido la mirada amarga sobre los hechos que narra y los personajes que describe y un estilo demasiado ‘rápido’, por decirlo de algún modo (el estilo vertiginoso, la rica fluencia verbal y la búsqueda denodada del sarcasmo se hacen demasiado mecánicos”, afirma el crítico José Carlos Mainer en Babelia).

En cualquier caso, se trata de una obra lúcida (“La lucidez es una navaja que se te clava en el ojo”, afirma la autora en una entrevista que le realizó Javier Rodríguez Marcos para Babelia) y muy moderna tanto en su contenido (trata sobre el teatro, pero también de ‘realities shows’, de hostigamiento de personas famosas en las redes sociales, de devaluación de la cultura en general; no en vano, en la citada entrevista la autora habla, en relación a sus preocupaciones, sobre el papel que representa la cultura en un momento de cambio de modelo, agregando que “Antes la marca de este país eran sus artistas y hoy es Inditex”), como en la forma en que está escrita, con un estilo fluido, de frases cortas y muy dinámicas.

Casualmente (!?), con un estilo algo escueto pero no por ello falto de expresividad fue calificada la obra en la reunión, de la que se dijeron cosas como las siguientes:

  • Moderna y vibrante, con personajes bien definidos
  • Tono ácido y trepidante
  • Rápida e incisiva
  • Actual; Estamos leyendo lo que estamos viviendo
  • Interesante, sin más
  • Lenguaje a veces vulgar, a veces un poco de ‘épater le bourgeois’
  • La autora disecciona al modo de la cirugía, llega al fondo de los personajes y de las situaciones

Lógicamente, parte del debate derivó hacia la degradación de ciertos medios supuestamente ‘culturales’ -la televisión, fundamentalmente-, si bien la componente más joven del grupo nos hizo notar cómo también hay personajes que aprovechan su popularidad y los nuevos medios de comunicación de forma muy positiva, mencionando como ejemplo a Emma Watson y su Our Shared Shelf‘, el club de lectura feminista en línea que ha creado en la plataforma Goodreads (se puede ampliar información sobre el club en el artículo ‘Una estantería compartida‘, de Ana Padilla Fornieles). En esta línea, también se mencionó como buen ejemplo de este tipo de personajes a la polifacética creadora de la serie ‘Girls‘,  Lena Dunham,   convertida en la voz de una generación de mujeres jóvenes, de quien el año pasado se anunció que iba a dirigir una nueva serie, ‘Max‘, una comedia sobre el movimiento feminista de los sesenta.

Mujeres jóvenes potentes, reivindicativas y luchadoras, algo que gustaría poder decir de los personajes de la novela que nos ocupa… En cualquier caso, yo diría que potentes sí que son todos los personajes femeninos, cada uno a su manera, sobre todo Valeria Falcón, la principal protagonista de la obra, inteligente y solidaria a la vez, y buena actriz si bien al modo de tiempos pasados (ver citas de sus pensamientos en el apartado siguiente).

Para concluir: una obra fácil de leer pero no tanto de digerir, ya que la autora pone ante nuestros ojos una realidad no muy halagüeña, y es que, como dice en la entrevista mencionada, “… los libros que me interesa escribir son los que hacen visible la ideología invisible, esa que tenemos naturalizada, las creencias, los valores que ya no nos cuestionamos. No es verdad que los libros, leer, saber cómo funciona el mundo te haga feliz. La lucidez es una navaja que, como la de Buñuel, se te clava en el ojo. A lo mejor luego sirve para reparar un daño, pero de momento duele.”

Finalmente comentar que se puede completar la lectura con el visionado de la película a la que tanto alude la novela, ‘Eva al desnudo‘, maravillosamente protagonizada por Bette Davis, también disponible para el préstamo en nuestro Centro de Documentación.

Citas del libro

P. 172-173: “[…] Miró a su alrededor y, pese a no querer sentir lo que estaba sintiendo, sintió que estaba rodeada de unicornios hostiles […] Mascaban chicle y hablaban a voces. Animales que queriendo vestir bien vestían mal. Horteras. Relinchaban. Rumiaban paja. Unicornios irrecuperables que se comportaban en el teatro como niños a la hora del recreo. Mili no sabía si era mejor contar con este tipo de público o con ninguno; se acordaba de una representación de ‘Las hijas de Buffalo Bill’: tres actores en escena; cinco espectadores; dos de fueron en el descanso de la obra… –«Por eso dejé el teatro»-. La sensación de desnudez, la desolación.

Y, no obstante, era maravilloso deleitarse en la cara de los niños ante una representación de títeres. Ávidos, concentrados, dando réplica a los muñecos. Pidiendo palos o compasión. Después, algo se torcía. Mili pensaba que esa torsión, ese cambio de rumbo, se relacionaba con una medida perversa del tiempo. Con la velocidad de los microondas y las batidoras. Con los quince segundos que dura un anuncio de televisión. Hoy el público del que ella formaba parte -albina de Uganda- no se merecía el espectáculo que iba a presenciar –«Por eso dejé el teatro»-. Desconfiaba de la utilidad de la educación […]”

P. 211: “«Nosotros no tenemos miedo de la gente. Nosotros somos ellos», Mariana […] Volvía a hablar de la gente y , cuando lo hacía, Lorenzo intentaba adivinar si la carga de la chispa eléctrica de dentro de su ojos era angelical o demoniaca, porque la gente son maestras de niños huérfanos, niños huérfanos, campeones paralímpicos de natación, asesinos, la madre Teresa de Calcuta y el Papa del Palmar de Troya, violadores y viejecitas que viven solas y que nunca han roto un plato […] lectores que estropean los libros y lectores que los dignifican […] progenitores que llevan a sus vástagos a los castings infantiles para anuncios, concursantes […] cirujanos plásticos que se lucran con la estupidez ajena y otros que reconstruyen la cara de una joven abrasada por el ácido […]”

P. 221, 128, 230: [Habla Valeria Falcón] “Me pienso pensando y puede que ése haya sido mi gran problema . Fenomenológica y abstrusa, me pienso pensando y creo que ya no debo dar muchas más explicaciones de por que dejé la farándula y me quedé en mi piso […] escribiendo sobres las cosas que pasan y sobre cómo me pienso pensando. Convulsivamente.

[…] Pero estamos engañados porque sólo DeWitt [crítico de teatro en la película ‘Eva la desnudo] dirige las modulaciones vocales, con su diapasón en ‘la’. Con su destreza sibilina. Él se camufla hablando del teatro mientras en el fondo expresa su miedo, su odio, sus ganas de domar a esas divas, violentas e inseguras, que somos todas las mujeres. También yo me mancho de esa mirada de DeWitt y ridiculizo a Charlotte Saint-Clair. Si esta historia la hubiera contado ella, de habría llenado de detectives y haba empezado con la desaparición de un actor famoso: Charlote lleva hasta ese extremo su asunción del discurso liberal. Pinto la doble cara de la estupidez de Natalia, la agresividad misántropa y desabrida de Ana Urrutia. Soy Lorenzo Lucas y una polla rechoncha me sirve de antenas. Y no me orienta nada mal. Me pinto a mí misma, yo, la pésima y esperanzada actriz dramática. Me hago a mí misma el favor de no querer a todo el mundo y me gano el derecho de no ser una completa imbécil.

[…] Los actores vocacionales, los ingenuos, los estúpidos, se ganan las perras en fiestas infantiles, aceptan un trabajo de dependiente o de captador de clientes de oenegés […]

Hoy mi empatía se muestra en esta antipatía con la que escribo. Soy una radical que rechina cortando el acero. Quizá mi «me pienso pensando» constituye una prueba: la de que soy incapaz de salir de mí misma, y la escritura siempre es un modo del ensimismamiento y la autocompasión. La necesidad de hablar desde detrás de una celosía, para que nadie nos mire directamente a los ojos. Y así escribir siempre sería una renuncia. Un exilio. Una manera de fingir que uno sale al encuentro del otro cuando en realidad rumia, digiere, regurgita, mastica, relame, traga, se nutre, defeca sus propias e intransferibles palabras.

Más noticias y opiniones sobre la obra

Otras obras de la autora en nuestro Centro de Documentación

Anuncios

3 Respuestas a “Farándula, de Marta Sanz

  1. Hola, buenas tardes ¿Habría alguna posibilidad de integrarme en vuestro club de lectura?. Tengo uno, que valoro mucho los últimos jueves de cada mes, y creo que podría compatibilizarlos. Entiendo que puede estar cerrado. Pero, si la hubiese, ponedme en lista de espera. Gracias miles. Estupendas y estimulantes entradas. Saludos cordiales    

    • Centro de Documentación María Zambrano

      Muchas gracias por tu interés en integrarte al grupo de lectura, todo un honor dada tu magnífica labor de animación cultural con perspectiva feminista. En breve recibirás un correo de contestación a tu solicitud. Saludos cordiales!

  2. Pingback: La puerta de los ángeles, de Penelope Fitzgerald | [ generando lecturas ]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s