Luna lunera, de Rosa Regàs


Sesión 32 (jueves 13 de diciembre de 2012)

 Rosa Regàs (Barcelona, 1933)


Luna lunera / Rosa Regàs– Madrid : Arete, 1999. — 331 p. — (Arete)

Resumen: Varios personajes, ante la presencia del abuelo moribundo, rememoran el pasado de una familia cuyo destino ha dependido siempre del hombre que se encuentra en el lecho de muerte. Un hombre muy autoritario, imbuido en la idea de ser un enviado de Dios. A través de las voces de sus nietas y nietos, que han vivido bajo su custodia, se va reconstruyendo la historia de una familia rota por el carácter y las ideas de ese hombre obsesionado; de una madre que lucha por conseguir la custodia de sus hijos; del discurrir de la posguerra civil española, contada a las niñas y niños por las mujeres de la cocina. Un mundo cerrado, opresivo, hipócrita, violento, en el que la luz de un patio y una canción simbolizan la vía de liberación. Se trata, pues, de un fresco de los duros años de la posguerra, teñido por una mirada de comprensión y ternura.

(Lote de 20 ejemplares del libro disponible para su préstamo en el Centro de Documentación María Zambrano, del Instituto Andaluz de la Mujer).

 

Valoración

El libro no ha gustado a la mayoría del grupo, pero a quienes nos ha gustado nos ha gustado mucho.

Lo que le achacaron varias componentes del grupo un cierta pesadez en su desarrollo y la sordidez, la crueldad de la historia que cuenta.  Es más, hasta les parecía que por estos motivos el relato no era creíble y, sin embargo, parece estar basado en las vivencias infantiles de la autora.

Y es cierto que la obra tiene sus defectos, como es la especie de bucle en el que parece estancarse en las cincuenta (o más) primeras páginas en las que, tras un comienzo brillante, da la impresión de que se va a quedar todo el tiempo diciendo una y otra vez lo malo que es el abuelo sin avanzar en la trama.  Pero una vez superada esta etapa, la historia está muy bien narrada, con una riqueza de lenguaje sorprendente y con unos personajes –reales, parece ser- muy bien definidos en general, si bien hay otros que quizá hubieran requerido un desarrollo mayor. Y precisamente por eso al final el relato no está bien cerrado del todo pues hay personajes importantes que se pierden a mitad de camino y ya no vuelven a aparecer,  y otros que sí lo hacen pero que no sabemos qué ha sido de ellos hasta ese final.

Pero, como he comentado, la riqueza del lenguaje es extraordinaria, si bien hay algunos fallos en el uso de los signos de puntuación que hubieran sido fácilmente subsanables. Y la historia es muy interesante pues nos muestra la forma de ser y actuar de los verdaderos “ganadores” de la guerra civil, su prepotencia, su crueldad, su violencia, su machismo, todo ello adornado de honorabilidad y virtud, y contando en todo momento y a pesar de sus actos crueles con el apoyo de los poderes del estado y de un clero en su mayor parte retrógrado y mezquino.

Y diría más, aunque la historia está ambientada en la época de la primera posguerra española, vemos la universalidad y la actualidad de muchos de los pensamientos recogidos en el libro, y cómo aquellos barros trajeron estos lodos: los mismos poderosos siguen mandado a lo largo de los tiempos, adoptando collares más o menos adaptados a las distintas épocas pero con el mismo fondo de siempre. Por ejemplo, es muy interesante el cambio de nacionalismo español a nacionalismo catalán que se va operando en el personaje del abuelo y del clero circundante, tema sobre el que hay un interesantísimo comentario en la página 292, donde el padre de la niña narradora ilustra maravillosamente cómo: “… El nacionalismo si es de derechas es siempre fascismo…”. Y también hay verdades universales, como lo que un cura progresista -y por ello mal tratado por la jerarquía eclesial- que aconseja a la hermana de la narradora diciéndole que la única libertad es la libertad económica, o la que aparece en un párrafo contenido entre las páginas 316-317: “… Pero el destino de los hombres y de las mujeres se proyecta en la infancia, la patria que aparece, se forma y se consolida a medida que desarrollamos nuestras facultades amatorias y cognoscitivas.”.

Más libros de la autora en el Centro de Documentación María Zambrano

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