Pequeña Isla, de Andrea Levy


Sesión 29 (lunes 11 de junio de 2012)

 Andrea Levy (Londres -Inglaterra, 1956-   )

altPequeña isla / Andrea Levy. — Barcelona : Anagrama, 2006. — 572 p. — (Panorama de Narrativas ; 646)

Resumen: “En el invierno de 1948, Hortense, una joven maestra jamaicana, desembarca en Southampton para reunirse con Gilbert, su marido, también de Jamaica y también negro. Gilbert ha combatido en la RAF y quiere estudiar Derecho. Ambos soñaban con Londres, el centro del Imperio, y estaban desesperados por abandonar su «pequeña isla». Alquilan una habitación en casa de Queenie, quien, como Hortense, ha utilizado el casamiento para huir de su provincia, y cuyo marido, Bernard, combatiente en la India y desmovilizado hace dos años, ha desaparecido misteriosamente, por lo que Queenie sobrevive alquilando habitaciones en su casa de Earls Court. Todos ellos descubrirán que la guerra ha terminado pero que las batallas de la vida cotidiana pueden ser muy duras…” (Anagrama)

Este libro fue merecedor del Premio Whitbread, del Premio Orange y del Premio Writer’s Commonwealth, y , según la crítica, en el mismo la autora acerca de forma magistral al tema de la emigración y de la compleja reconstrucción de la identidad cultural de los miles de inmigrantes caribeños que llegan a las ex-metrópolis persiguiendo un sueño; en este caso desde Jamaica al Londres de los años cincuenta.

(Lote de 20 ejemplares del libro disponible para su préstamo en el Centro de Documentación María Zambrano, del Instituto Andaluz de la Mujer).

Valoración

Novela coral con cuatro narradorxs, lxs dos integrantes de un matrimonio jamaicano y lxs dos componentes de un matrimonio inglés en cuya casa se alojan los anteriores, una vez terminada la segunda guerra mundial, en la que han luchado los dos maridos.

Escrita con gran maestría, muestra la simple y a la vez compleja personalidad lxs protagonistas, sus contradicciones y sus “pequeñas grandezas” -cuando las hay-, sus ilusiones y cómo estas chocan con una realidad no propicia al cumplimiento de las mismas.

Muy interesante, también, cómo refleja el racismo de un país, Inglaterra, que, sin embargo, no ha dudado en usar a sus “súbditos” de las colonias cuando los han necesitado para luchar en la guerra, o, en tiempo de paz, para los trabajos menos especializados, y la respuesta de estxs “ciudadanxs de segunda” a las manifestaciones xenófobas.

Veamos, como ejemplo, este alegato de Gilbert, el narrador jamaicano, ante el Bernard Bligh, el otro protagonista masculino de la novela:

“Gilber chascó para expresarle cuánto lo menospreciaba.

¿Sabe cuál es su problema? –le dijo-. Tener la piel blanca. Usted cree que eso le hace ser mejor persona que yo. Piensa que le da derecho a tratar a un negro con prepotencia. ¿Pero sabe qué es lo que realmente le da? ¿Quiere saber para qué le sirve la piel blanca? Pues para que usted sea blanco, nada más. Ni mejor ni peor que yo […] Los dos acabamos de luchar en una jodida guerra […] Y después de todo lo que hemos sufrido juntos pretende usted decirme que yo no valgo nada y usted sí. ¿Voy a seguir siendo siempre el siervo, y usted el amo? No, basta ya, hombre. Podemos trabajar unidos, señor Bligh […]”

Totalmente recomendable, pues, la lectura de este libro.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s