De acero, de Silvia Avallone


Sesión 25 (lunes 6 de febrero de 2012)

Foto de la autora italiana Silvia Avallone

Silvia Avallone (Biella, Italia, 1984)

De acero / Silvia Avallone. Alfaguara, 2011. 363 p.

Resumen: “El Mediterráneo, la luz, la isla de Elba al fondo… Y sin embargo, en la ciudad industrial de Piombino tener catorce años no es fácil. Si tu padre se parte la espalda en las acererías que proporcionan pan y desesperación a media ciudad, lo máximo que puedes desear es una tarde en la playa, o tener un hermano que sea el jefe de la pandilla. Lo saben bien las inseparables Anna y Francesca.

Cuando el cuerpo empieza a cambiar no hay alternativa: o te escondes y te quedas fuera, o usas con violencia tu belleza y confías en que te ayude a ser alguien. Ellas lo intentan, convencidas de que para sobrevivir basta con luchar. Pero la vida es feroz. Y cuando llega el amor, las pocas certezas se pierden, y hasta la amistad duele.” (Alfaguara)

(Lote de 20 ejemplares del libro disponible para su préstamo en el Centro de Documentación María Zambrano, del Instituto Andaluz de la Mujer).

Valoración

El libro muestra las duras condiciones de vida en un barrio obrero de la costa toscana, en frente de la Isla de Elba, paraíso cercano pero a la vez inalcanzable para quienes viven en allí.

Las opiniones del grupo se dividieron entre aquellas a quienes la novela les había removido y dejado un mal sabor de boca por la fealdad y la tristeza del mundo que muestra, y aquellas a las que, habiéndose sentido también conmovidas, el libro les había parecido un completo estudio sociológico narrado en una espléndida novela.

Y, tal como se adujo al final de la reunión, la novela es muy dura, sí,  pero con un final abierto que parece decir que hay una esperanza de poder salir de medios hostiles, de conseguir vivir en condiciones dignas, siempre que se opte por la formación y se cuente con el apoyo familiar y social oportuno.

Respecto a la calidad de la obra, hay detalles -que parecen ser achacables a una deficiente traducción- como la repetición cercana de la misma palabra o el mal uso de expresiones que, además, no parecen pegar con la historia que se cuenta (por ejemplo, fulmíneo aparece varias veces pareciendo referirse a fulminante), que deslucen un relato por lo demás bien construido y con gran riqueza de personajes.

En cualquier caso, el hecho de que esta obra y otras de las abordadas por el grupo muestren situaciones de violencia familiar y social –y es que la buena literatura es reflejo de la vida-, se planteó la conveniencia de leer más libros con figuras de mujeres fuertes y empoderadas –como las heroínas de “El canto de la alondra” o de “Toda pasión apagada”, por ejemplo-, frente a las mujeres que, como las de esta novela, parecen abocadas a vivir unas vidas de mierda, sin posibilidad de salir de situaciones de violencia y/o dependencia de varones que siguen modelos de conducta machistas –afortunadamente en recesión, si bien en medios reducidos-.

Citas

p. 36: ¿Qué significa crecer en un conjunto de cuatro colmenas, desde las que llueven trozos de balcón y de amianto, en un patio donde los niños juegan junto a chicos que trafican y viejas que apestan? ¿Qué clase de visión del mundo te formas, en un lugar donde lo normal es no marcharse nunca de vacaciones, no ir al cine, no saber nada del mundo, no hojear los periódicos, no leer libros, y que no pase nada?

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Una respuesta a “De acero, de Silvia Avallone

  1. A medida que iba avanzando la reunión me dí cuenta de que la novela no me había convencido porque desde el punto de vista literario me resulta poco conseguida, al margen de que la realidad que describe sea dura.
    En mi opinión las adolescentes de la historia no se rebelan (como se afirmó repetidamente) si no que siguen paso a paso la evolución que de ellas se espera, en un mundo super machista que hipersexualiza a las chicas desde las primeras señales de cambio en sus cuerpos.
    Estoy de acuerdo en que la escritora tiene momentos acertados en la descripciónn del barrio y la vida de sus personajes, incluso hay indicios de transformación en su sicología pero, a mi parecer, se queda en un intento.

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