Archivo de la categoría: Relaciones familiares

Rosa cándida, de Auður Ava Ólafsdóttir

Sesión 25 (lunes 7 de mayo de 2012)

 Auður Ava Ólafsdóttir  (Reikiavik-Islandia, 1958-)

Rosa cándida / Auður Ava Ólafsdóttir. — Madrid : Alfaguara, 2011. –  271 p.

Resumen: “El joven Arnljótur decide abandonar su casa, a su hermano gemelo autista, a su padre octogenario y los paisajes crepusculares de montañas de lava cubiertas de líquenes. Su madre acaba de tener un accidente y, al borde de la muerte, aún reúne fuerzas para llamarle y darle unos últimos consejos. Un fuerte lazo les une: el invernadero donde ella cultivaba una extraña variedad de rosa: la rosa candida, de ocho pétalos y sin espinas. Fue allí donde una noche, imprevisiblemente, Arnljótur amó a Anna, una amiga de un amigo.

En un país cercano, en un antiguo monasterio, existe una rosaleda legendaria. De camino hacia ese destino, Arnljótur está, sin saberlo, iniciando un viaje en busca de sí mismo, y del amor perdido.” (Editorial Alfaguara)

(Lote de 20 ejemplares del libro disponible para su préstamo en el Centro de Documentación María Zambrano, del Instituto Andaluz de la Mujer).

Valoración

Afortunadamente, este libro nos ha quitado el mal sabor de boca del anterior, pues, además de tener una calidad literaria muy superior, trata el tema de la maternidad y, fundamentalmente la paternidad, de una forma nueva y sin los prejuicios patriarcales habituales -tan presentes en El grupo de lectura-.

Y es que Rosa cándida, en palabras de la propia autora, trata “… sobre cómo un joven afronta la paternidad. ¿Quieres seguir siendo libre o comprometerte? Nadie nace siendo padre o madre y todos tenemos nuestros sueños”.

Y esto vale tanto para mujeres como para hombres: ambxs progenitores pueden -y deben- asumir las responsabilidades si deciden tener un bebé, pero procurando que sus decisiones estén guiadas por sus necesidades vitales.

En este caso, en concreto, el embarazo es fortuito y si bien la chica decide tener el fruto de la relación de una noche, con el tiempo decide optar -al menos temporalmente- por dedicarle más energía a un proyecto profesional bien definido y dejar a la cría con el padre, al comprobar la preciosa relación de cuidado, cariño, respeto –¡chica lista!, es lo que le dice cuando ésta le muestra sus aprendizajes-, entendimiento  y disfrute que había establecido con la hija de ambos.

Pero no solo la relación padre e hija es especial, también la relación del protagonista con su madre –recientemente fallecida en un accidente de tráfico-, su padre, su hermano gemelo, su amigo el monje cinéfilo o la madre de su propia hija son singulares y están llenas de respeto y de ternura -no siempre explícita-. Como comentó una componente del grupo todo en el libro, hasta el dolor, está tratado con naturalidad y sosiego, lo que es mucho en los tiempos que corren.

Y es que, como dice la autora, “Mi libro es una oda al hombre, a la nueva masculinidad”.  Si bien al respecto quedaron preguntas en el aire: ¿realmente  existen hombres así? (precisamente dentro del grupo de lectura hay una componente que en la reunión anterior contó cómo el padre de su hija se había hecho cargo de la misma, lo que a ella le permitió seguir estudiando sin tantas responsabilidades familiares), ¿se trata de una “idealización” de una mujer escritora? (ha habido escritores que se han puesto en la piel de mujeres, por qué no podría hacer lo mismo una escritora…), ¿puede una educación adecuada dar como fruto mujeres y hombres libres y solidarixs, sin los vicios que impone la cultura patriarcal? (al menos ayudaría, no?).

Todo ello sugiere la novela, que por su forma puede recordar –salvando las distancias-, a El guardián entre el centeno  o a Tokio blues, si bien al principio puede hacerse un poco pesada y como con falta de brío por parte del protagonista, que se compensa cuando éste llega al destino del viaje que emprende para recuperar un jardín de rosas mítico, pero, sobre todo, para encontrarse consigo mismo.

Nuestra enhorabuena, pues, a esta joven escritora islandesa por el libro y por los valores que pretende difundir en el mismo. No es de extrañar que en Islandia la mujeres se hayan hecho cargo del país y lo hayan arreglado.

Más críticas del libro

De acero, de Silvia Avallone

Sesión 24 (lunes 6 de febrero de 2012)

Foto de la autora italiana Silvia Avallone

Silvia Avallone (Biella, Italia, 1984)

De acero / Silvia Avallone. Alfaguara, 2011. 363 p.

Resumen: “El Mediterráneo, la luz, la isla de Elba al fondo… Y sin embargo, en la ciudad industrial de Piombino tener catorce años no es fácil. Si tu padre se parte la espalda en las acererías que proporcionan pan y desesperación a media ciudad, lo máximo que puedes desear es una tarde en la playa, o tener un hermano que sea el jefe de la pandilla. Lo saben bien las inseparables Anna y Francesca.

Cuando el cuerpo empieza a cambiar no hay alternativa: o te escondes y te quedas fuera, o usas con violencia tu belleza y confías en que te ayude a ser alguien. Ellas lo intentan, convencidas de que para sobrevivir basta con luchar. Pero la vida es feroz. Y cuando llega el amor, las pocas certezas se pierden, y hasta la amistad duele.” (Alfaguara)

(Lote de 20 ejemplares del libro disponible para su préstamo en el Centro de Documentación María Zambrano, del Instituto Andaluz de la Mujer).

Valoración

El libro muestra las duras condiciones de vida en un barrio obrero de la costa toscana, en frente de la Isla de Elba, paraíso cercano pero a la vez inalcanzable para quienes viven en allí.

Las opiniones del grupo se dividieron entre aquellas a quienes la novela les había removido y dejado un mal sabor de boca por la fealdad y la tristeza del mundo que muestra, y aquellas a las que, habiéndose sentido también conmovidas, el libro les había parecido un completo estudio sociológico narrado en una espléndida novela.

Y, tal como se adujo al final de la reunión, la novela es muy dura, sí,  pero con un final abierto que parece decir que hay una esperanza de poder salir de medios hostiles, de conseguir vivir en condiciones dignas, siempre que se opte por la formación y se cuente con el apoyo familiar y social oportuno.

Respecto a la calidad de la obra, hay detalles -que parecen ser achacables a una deficiente traducción- como la repetición cercana de la misma palabra o el mal uso de expresiones que, además, no parecen pegar con la historia que se cuenta (por ejemplo, fulmíneo aparece varias veces pareciendo referirse a fulminante), que deslucen un relato por lo demás bien construido y con gran riqueza de personajes.

En cualquier caso, el hecho de que esta obra y otras de las abordadas por el grupo muestren situaciones de violencia familiar y social –y es que la buena literatura es reflejo de la vida-, se planteó la conveniencia de leer más libros con figuras de mujeres fuertes y empoderadas –como las heroínas de “El canto de la alondra” o de “Toda pasión apagada”, por ejemplo-, frente a las mujeres que, como las de esta novela, parecen abocadas a vivir unas vidas de mierda, sin posibilidad de salir de situaciones de violencia y/o dependencia de varones que siguen modelos de conducta machistas –afortunadamente en recesión, si bien en medios reducidos-.

Citas

p. 36: ¿Qué significa crecer en un conjunto de cuatro colmenas, desde las que llueven trozos de balcón y de amianto, en un patio donde los niños juegan junto a chicos que trafican y viejas que apestan? ¿Qué clase de visión del mundo te formas, en un lugar donde lo normal es no marcharse nunca de vacaciones, no ir al cine, no saber nada del mundo, no hojear los periódicos, no leer libros, y que no pase nada?

Los otros son más felices, de Laura Freixas

Sesión 23 (lunes 9 de enero de 2012)

imagen Laura Freixas

Laura Freixas (Barcelona, 1958)

Los otros son más felices / Laura Freixas. Destino, 2011. 256 p.

Resumen: “Áurea es una chica de 14 años, madrileña de origen manchego, que va a pasar el verano a la casa de unos familiares lejanos en un pueblecito de la costa Brava. El contraste entre los esfuerzos inútiles de su madre por sacudirse de encima la catetez, que la hacen caer en el ridículo, y el aire aparentemente desenfadado, abierto y culto de sus«primos ricos» compondrán el germen de un malestar que hará que su vida cambie de rumbo radicalmente. Muchos años después, Áurea desentraña algunas respuestas a las preguntas que se ha hecho durante todo ese tiempo. Preguntas acerca de un verano rico en acontecimientos y en el que Áurea conocerá el arte, la belleza, el estilo, la elegancia y la cultura. Una vida verdadera que sin embargo esconderá también mentira, fingimiento y decepción, y que encerrará la clave de un secreto vital que no acierta a desvelar.” (Planeta de Libros)

(Lote de 20 ejemplares del libro disponible para su préstamo en el Centro de Documentación María Zambrano, del Instituto Andaluz de la Mujer)

Valoración

Las participantes en la reunión expresaron diversas opiniones sobre esta novela, habiendo quienes nos había gustado e interesado bastante hasta otras a las que no les había motivado apenas.

Respecto al contenido algunas coincidieron en que había tópicos y lugares comunes, como presentar a Cataluña como rica e ilustrada y a Extremadura –también podrían hacer sido Andalucía, o Murcia…- como pobre y atrasada.

Pero a quienes la obra nos llegó,  veíamos en esto cierta concomitancia con nuestro pasado, cuando éramos niñas o adolescentes en un pueblo -para nosotras- perdido y lo que sonaba a capital, a fuera, tenía un hálito de prestigio y de posibilidades difícilmente alcanzables en nuestro limitado entorno, habiendo necesitado tomar distancias para valorar lo que el pueblo nos aportaba.

También fue cuestionado el estilo: el texto se desarrolla como un diálogo en el que solamente se oye a una de las interlocutoras, teniendo que imaginar qué va preguntando la otra persona, cuya personalidad no se revela hasta bien entrada la obra y que no parece -decían- muy significativa como para asignarle ese papel.

En cualquier caso, el diálogo pronto se centró en las relaciones entre madres e hijas, que en la novela están muy bien descritas y son muy reveladoras. Las conclusiones finales al respecto –aún perdiendo la riqueza de lo dicho en la reunión- se pueden resumir diciendo que nuestras madres no tuvieron las posibilidades que tuvimos nosotras, muchas de las cuales provienen de su lucha al respecto, y que es importante saber corresponder al cariño y los cuidados que nos han dado en la mayoría de los casos, pero sin chantajes emocionales sino de una forma que cada cual, madre e hija, vivamos finalmente la vida que queramos y seamos capaces de forjarnos de la forma más libremente posible.

Gracias, pues, a la autora por sugerirnos un tema tan interesante, más todavía si se analiza desde el punto de vista del género!

(Para profundizar en el tema Charo sugiere leer el apartado correspondiente del libro  Ser mujer: el fin de una imagen tradicional, de Victoria Sau)

Citas del libro

- … ¿tenemos el deber de amar?… hay una primera respuesta que ahora me parece obvia: de amar, no, el amor nunca puede ser un deber, porque no se gobierna con la voluntad; pero ¿tenemos el deber de visitar y cuidar a nuestros padres, de comportarnos, materialmente al menos, como si les amáramos, sean cuales sean nuestros sentimientos y sea cual se la conducta que ellos han tenido con nosotros?… (p. 107)

- … Eso era para mí Inglaterra: gente respetuosa, que no le pone a los demás en el pecho la pistola de sus lágrimas… (p.162)

- … Claro, es muy fácil de decir, pero es muy difícil saberlo, saber qué quieres, qué quieres tú, qué te va a hacer feliz… (p. 168)

OTRAS OBRAS DE LA AUTORA EN NUESTRO CENTRO

Recuerdos míos, de Isabel García Lorca

SESIÓN DOBLE 20 (lunes 3 de septiembre de 2011)

Comenzamos el curso lector con los dos libros seleccionados para el verano, uno de los cuales son las memorias de la hermana menor de Federico García Lorca:Isabel García Lorca

Isabel García Lorca (Granada, 1909-2002)

Recuerdos míos / Isabel García Lorca. — Barcelona : Tusquets, 2002. –   303 p. : il. — (Tiempo de Memoria ; 23)

Resumen: ”Animada y apoyada por su entorno, Isabel García Lorca dedicó gran parte de sus últimos años a redactar estos ‘Recuerdos míos”, que ahora ven la luz póstumamente y que han merecido el XV Premio Comillas de autobiografía, biografía y memorias… en ellos se evocan tanto el paraíso perdido de la infancia y juventud en las casas de Granada y de la Vega como el desmoronamiento de ese mundo, roto en pedazos por el asesinato de su hermano Federico y su cuñado Manuel Fernández-Montesinos a poco de comenzar al guerra civil. Isabel García Lorca reconstruye también las angustias de su primer exilio en Bruselas, o el reencuentro con sus padres en Estados Unidos… Pero, por encima de las vicisitudes personales, estas memorias son sobre todo una emotiva evocación de los ambientes y personas que conoció Isabel. Su sensibilidad y capacidad de observación otorgan nueva vida a muchos de esos momentos críticos y nos depara semblanzas imborrables de figuras como Manuel de Falla, J.R. Jiménez, Pedro Salinas, Jorge Guillén, Luis Cernuda, María Zambrano y, planeando sobre todos ellos, centro magnético de ese mundo, su hermano Federico.” (Casa del Libro)

Valoración libro

Se podría carceterizar a Isabel García Lorca como en El canto de la alondra se dice de Ray, uno de los personajes del libro: “Ray tenía una buena colección de anécdotas. Era observador, veraz y afable, posiblemente los principales requisitos para ser un buen narrador.” (p. 75)

Ella, además, vivió en un momento interesantísimo de la historia reciente de España y conoció a lo más granado de la época, por lo que nos acerca a una generación literaria e intelectual muy rica cuya trayectoria se vio terriblemente truncada por la guerra civil y la dictadura franquisa ulterior.

Además, la narración bellamente expresada de los tiempos que le tocó vivir, del recuerdo tan tierno y rico de su hermano Federico -y de su familia en general- y la evocación de Granada y su vega, de Nerja, de Madrid y la Residencia de Estudiantes… del primer cuarto del siglo XX hacen que la lectura sea una pura delicia.

(Lote de 20 ejemplares del libro disponible para su préstamo en el Centro de Documentación María Zambrano, del Instituto Andaluz de la Mujer)

Querida hija, de Marianne Fredriksson

SESIÓN DOBLE 20 (lunes 3 de septiembre de 2011)

Comenzamos el curso lector 2011-2012 con los dos libros seleccionados para el verano, uno de los cuales es de una de las más internacionales escritoras suecas recientes:

Marianne Fredriksson (Gotemburgo, 1927-2007)

Querida hija / Marianne Fredriksson, traducción Gemma Carlsson. — Barcelona : Salamandra, D.L. 2004. — 284 p.

Resumen: ”Para la joven arquitecta Katarina Elg, lo mejor de la vida consiste en disfrutar del amor en libertad, sin ataduras… Su independencia, el derecho de decidir sobre su propia vida, están por encima de cualquier otra consideración. Sin embargo, el día que se queda embarazada decide, contra todo pronóstico, tener a su hijo. Desde el principio encuentra apoyo en su madre, Elisabeth, pero Jack, el padre del niño, responde con violencia… Ante esta reacción, Elisabeth se da cuenta de que ya no puede ocultar la verdad a su hija, que ha llegado la hora de revelarle un secreto guardado durante muchos años. Así, Katarina deberá enfrentarse a ciertos recuerdos de la infancia enterrados durante largo tiempo, y asumir que su dolor y el de su madre son uno solo. Ambas descubrirán cuánto se necesitan para superar ese pasado y construir un futuro en libertad…” (Editorial Salamandra)

Valoración del libro:

A pesar de tratar de los malos tratos, es un libro relativamente amable de leer por mostrar unos lazos familiares y sociales potentes que hacen que las situaciones difíciles se puedan superar con el tiempo. Además, se desarrolla en un ambiente sin problemas económicos, en apartamentos y casas de campo de gente adinerada, y las penas con pan…

Lo peor, quizá, una cierta supercialidad y falta de rigor al tratar la figura del maltratador y la historia de cómo ha llegado a serlo.

Aunque sabemos que la violencia de género se da en todos los países y en todas las capas sociales, no deja de sorprendernos que los países nórdicos, tan avanzados en principio, no solo no se libren de esta lacra social sino que, además, parece que la sufran en mayor medida que los países del sur de Europa. Para ilustrar esta afirmación puede leerse la entrada Los países nórdicos son los más violentos, de IANSA (International Action Network on Small Arms), en el blog Mujeres & Cía (si la página se abre en otra información, buscar por alguna de las palabras del título de la entrada en el cuadro que hay arriba a la derecha).

(Lote de 20 ejemplares del libro disponible para su préstamo en el Centro de Documentación María Zambrano, del Instituto Andaluz de la Mujer)

Otras obras de la autora en el Centro de Documentación María Zambrano:

“El castillo de arena”, de Iris Murdoch

SESIÓN 18 (lunes 4 de abril de 2011, de 18:00 a 20:00 h.)

Iris Murdoch (Dublín, Irlanda, 1919 – 1999)

Cubierta del libroEl castillo de arena / Iris Murdoch ; traducido del inglés por Flora Casas. — 2ª ed. — Madrid : Alianza, 2007. — 372 p. — (Alianza Literaria)

“En `El castillo de arena´ Iris Murdoch traza una profunda reflexión sobre la contingencia, la libertad y el amor, tejida en el trasfondo de una relación matrimonial que se tambalea. Su inolvidable protagonista, Mor, instalado en su segura racionalidad académica, se siente incapaz de aceptar la irracionalidad que le rodea. Una irracionalidad que Murdoch plasma en un conjunto de personajes autónomos, distanciados del autor, que no se reducen a tipos sociológicos o a simples conflictos sicológicos. La responsabilidad, el sentido de culpa, las contradicciones humanas, las ambiciones, los intereses creados, el choque de individualidades, se entrecruzan en la búsqueda del amor, en la constante averiguación filosófica de Iris Murdoch de si es posible hallar la felicidad en la sociedad de nuestros días. La paradoja, el humor y la agilidad caracterizan una narración en la que el análisis de la condición humana camina en paralelo con las reflexiones sobre la naturaleza del arte.” (Alianza Editorial)

“La buena letra”, de Rafael Chirbes

SESIÓN 9 (martes 6 de abril de 2010)

La buena letra / Rafael Chirbes. — Barcelona : Anagrama, 2002. — 156 p. — (Colección Narrativas Hispánicas ; 329)

Entrega: 2 de marzo de 2010
Devolución: 6 de abril de 2010

Guía de lectura elaborada por el Centro de Documentación.

Resumen: “Ana le cuenta a su hijo fragmentos de una vida de pequeñas miserias con las que se han tejido las relaciones personales y familiares. El autor renuncia a narrar los grandes acontecimientos históricos para poner su foco de atención en lo íntimo y cotidiano, en las vidas de unos personajes heridos por la traición y la deslealtad…” (quelibroleo.com)

“Toda pasión apagada”, de Vita Sackville-West

SESIÓN 8 (martes 2 de marzo de 2010)


Toda pasión apagada / Vita Sackville-West. — Madrid : Alfaguara, 1990. — 212 p. — (Colección Literaturas ; 305)

Entrega: 1 de febrero de 2010
Devolución: 2 de marzo de 2010

Resumen: Lord Slane, baluarte del Imperio y gran estadista, ha muerto. Le sobreviven su viuda y seis hijos dispuestos a ocuparse de ella. Pero Lady Slane tiene otros planes: la sumisa esposa y complaciente madre quiere, al fin, vivir su propia vida.

En una pequeña casa en Hampstead, decide cambiar el curso de su historia personal, recuperar sus sueños y descubrir la pasión que empeñó por las estrechas convenciones de un matrimonio victoriano.

Más información:
- Club de Críticos de NOSOLOLIBROS
- Lesbianas.tv
- Cultura lesbiana

Comentarios:
Si quieres, ya puedes entrar y dejar tus observaciones al libro, tu lectura desde la perspectiva de género, más información sobre el mismo, etc.

“Un árbol crece en Brooklyn”, la lectura del verano

El nuevo curso comenzará con la reunión correspondiente al libro Un árbol crece en Brooklyn, lectura del verano 2009.

Fecha prevista para la próxima reunión (pendiente de confirmación definitiva): miércoles 7 de octubre de 2009.

Resumen del libro

El clásico norteamericano sobre la infancia y juventud de una hija de inmigrantes en el Brooklyn de la década de 1920. Francie Nolan adora leer, y lo hace sentada en las escaleras de emergencia de su casa, a la sombra de un árbol. Ésta es la entrañable historia de su vida y la de los Nolan en general, una familia pobre, de raíces irlandesas y austriacas, que llegó a América buscando prosperidad. Francie crece con un padre dulce pero débil y demasiado pegado a la botella, de manera que el verdadero soporte de la familia es su madre, que trabaja limpiando las escaleras de la vecindad. Un coro de familiares y amigos rodea a la familia, pero queda claro desde el principio que son las mujeres Nolan las que de verdad pisan fuerte en la vida. Como aquel árbol que le da sombra mientras lee, y que crece en el cemento, la ingeniosa Francie lucha contra toda clase de obstáculos para sobrevivir y salir adelante. Una novela repleta de personajes vivos, que recrea la década de 1920 en Brooklyn y el sueño americano de miles de inmigrantes.

Recursos relacionados

Basada en este libro está disponible en el Centrode Documentación la película Lazos humanos, con la que debutara el director de cine Elia Kazan.

Citas del libro

p. 26: … replicó Neeley, con ese simpático don que tenía de llevarse bien con todos sin renunciar a sus ideas:

-No le hacemos nada, señora– dijo Neely con la misma sonrisa conciliadora con que sabía conquistar a su madre.

p. 48: La tía –se decía Francie- comprende a las niñas… Otra personas, si bien creen que los niños son adorables, no ven en ellos sino una calamidad evitable. En cambio, Sissy los trata como a seres humanos dignos de consideración.

p. 76: Así eran las mujeres Rommely: Mary, la madre; Evy, Sissy y Katie, sus tres hijas, y también Francie, que de mayor acabaría siendo como las Rommely, a pesar de llevar el apellido Nolan. Todas eran criaturas frágiles, con ojos grandes de asombro y voces suaves y armoniosas. Pero forjadas en acero invisible.

p. 80: En ella había todo aquello y algo más que no provenía de los Nolan ni de los Rommely, ni de su afán por la lectura, ni de su don de observar, ni de su vida cotidiana. Era algo innato en ella y sólo en ella, diferente de los componentes de las dos familias. Ese toque sobrenatural que Dios o su equivalente pone en todas las almas a quienes infunde vida. Es lo que no permite que haya dos huellas dactilares iguales sobre la faz de la tierra. 

p.95: … era buena porque allí donde aparecía había vida, alegría, bondad, ternura; se saboreaba su existencia.

p.165: La escuela no era siempre desagradable. Todas las semanas había media hora de gloriosa felicidad cuando el señor Morton daba clase de música al curso de Francie; era un profesor especializado que se ocupaba de la clase de música de todas las escuelas del distrito. Cuando llegaba era una fiesta. Usaba levita y un lazo bohemio. Era tan vibrante, alegre y gracioso, tan lleno de vida, que parecía un dios venido de las nubes. Era sencillo y a la vez galante y enérgico. Comprendía y amaba a los niños; ellos le adoraban. Las maestras le idolatraban. Cuando el señor Morton dictaba su clase imperaba una alegría carnavalesca. La maestra se ponía su mejor vestido y no era tan ruin. En esa ocasión solía perfumarse y rizarse el cabello. Éste era el efecto del profesor de música sobre las mujeres.

Entraba como un torbellino. Se abría la puerta y él se precipitaba en la clase con las colas de la levita revoloteando tras él, subía a la tarima, miraba a uno y otro lado sonriendo y decía: ¡Bien! ¡Bien! ¡Bien!

p.166: Dibujaba notas en el encerado. Sobre ellas trazaba pequeñas piernas para que pareciera que se escapaban del pentagrama. Dibujaba un bemol que se asemejaba a un gnomo y un sostenido como una nariz ganchuda asomándose detrás de aquél. Todo el tiempo cantaba alegremente con la espontaneidad de un pájaro. A veces su felicidad se desbordaba de tal manera que no podía contenerla y allá iban unos pasos de baile como desahogo.

p. 176: Francie descubrió  que la gran diferencia que existía entre uno y otro colegio era debido en gran parte al conserje. Éste era un hombre canoso, de rostro encendido. Hasta el mismo director, cuando se dirigía a él, le llamaba “señor Jenson”. Tenía hijos y nietos a quienes amaba mucho. Era paternal con todos los niños.

p. 177: Cuando algún niño se portaba mal no lo enviaban al despacho del director, sino al cuarto de Jenson para que él le diera un sermón. Él nunca regañaba a los niños. Les hablaba de su hijo menor, que era el pitcher del equipo de béisbol de los Dodgers; les hablaba de la democracia y de la mejor manera de ser un buen ciudadano, y de un mundo mejor donde cada uno trataba de hacer todo lo posible en beneficio de todos. Después de una charla con el señor Jenson, se podía contar con que aquel niño no seguiría dando problemas.

p.183: … Por lo que Tammany da al pueblo le saca el doble. Espera a que voten las mujeres….-Johnny la interrumpió con una estrepitosa carcajada-. ¿No crees que votaremos? Ese día llegará, y recuerda lo que estoy diciendo, ese día meteremos a todos los politiquillos de mala fe donde les corresponde estar: ¡entre rejas!

 p. 184: Quiero ir porque me gusta vivir –fue la extraña razón.

p. 186: … pero generalmente no son las niñas las que pierden. Por lo general se aferran a lo que tienen, por poco que sea.

p. 200: En aquella época Francie dijo su primera mentira deliberada. Fue descubierta y decidió convertirse en escritora.

p. 201: Bondadosamente, la maestra le explicó la diferencia que existe entre un mentira y un cuento. Una mentira es lo que se dice por maldad o cobardía, un cuento es lo que uno inventa respecto de algo que pudo haber sucedido; en el cuento uno no relata las cosas como han sucedido, sino tal como uno cree que debieran haber ocurrido.

Mientras la maestra hablaba, en Francie se iba desvaneciendo una gran preocupación. Últimamente le había dado por exagerar las cosas. No se atenía a la realidad y deformaba los acontecimientos para darles colorido, para hacerlos palpitantes y dramáticos…

- Ya sabe, Francie, que mucha gente puede pensar que esos cuentos que inventa continuamente son mentiras, porque no es la realidad tal como ellos la ven. En adelante, cuando suceda algo, cuente lo sucedido exactamente, pero escriba para usted lo que crea que debería haber sucedido. Diga la verdad y escriba el cuento. Así no tendrá problemas.

p. 210: … con solo oírla podía mejorar. La señorita Jackson sabe muchas cosas, es comprensiva también. Puede vivir en medio de un barrio inmundo y seguir siendo limpia y fina como una actriz en el escenario, como algo tan delicado que se puede mirar pero no tocar. No se parece en nada a la señora McGarrity, que tiene tanto dinero y es demasiado obesa y trata tan mal a los que llevan mercancías al negocio de su marido. ¿Y cuál es la diferencia entre ella y la señorita Jackson que no tiene dinero?. En el cerebro de Katie súbitamente la respuesta, tan sencilla que fue como si un relámpago cruzara su mente. ¡Educación! Eso era. Era la educación lo que diferenciaba a las dos mujeres. La educación la colocaría por encima de la miseria y la inmundicia. ¿La prueba? La señorita Jackson era educada y la señora MacGarrity no lo era. ¡Ah! Eso era lo que Mary Rommely, su madre, le venía pregonando año tras año, pero su madre no había encontrado la palabra clara y precisa: educación.

p. 236: Esa amarga sumisión volvía al hombre cruel y  brutal. En la mayoría de los casos, el acto de amor era para ambos un acto de violencia, cuanto más rápido, mejor.

p. 300: No, Katie nunca era ridícula. Siempre movía sus bien formadas aunque maltrechas manos con seguridad, ya fuera para colocar en un vaso de agua una flor tras quebrar el tallo con un certero movimiento, o para escurrir un trapo de una sola retorcida, la mano derecha para un lado, la izquierda para el otro, simultáneamente. Cuando hablaba, decía la verdad directa y sin rodeos. Y sus pensamientos transitaban por una senda recta, inflexible.

p. 363:… Más guerras no surgieran si todas las mujeres dijeran: yo no crié a mi hijo para que fuera soldado…

p. 480: … ¿Qué era lo que había dicho la abuela Rommely? Hay que mirarlo todo como si fuese la primera o la última vez. Así tu paso por la tierra estará repleto de dicha.