Diario de una dama de provincias, de E.M. Delafield

Sesión 47 (6 de noviembre de 2014)

E.M. Delafield (Steyning, Sussex, 9 de junio de 1890 – Oxford, 2 de diciembre de 1943)


Diario de una dama de provincias / E.M. Delafield. — Barcelona  : Libros del Asteroide, 2013. — 208 p.

Resumen: “La dama de provincias vive en una preciosa casa de campo, tiene dos hijos encantadores y un marido que, cuando está con ella, acostumbra a dormitar tras las páginas del Times. Lleva un diario que le sirve para poner un poco de distancia con las cosas que le suceden; en él escribe sobre sus esfuerzos para equilibrar la economía familiar y lidiar con su temperamental cocinera y la sensible institutriz francesa de sus hijos; así como sobre su lucha constante por mantener a raya a su engreída vecina, Lady B., y sus denotados esfuerzos por estar siempre a la altura de las circunstancias…

Publicado por primera vez de forma seriada en una revista de los años treinta y recogido después en forma de libro, Diario de una dama de provincias es un hilarante retrato de la clase alta británica y una de las más divertidas novelas de la literatura inglesa del XX” (La editorial)

Obra continuada por La dama de provincias prospera.

(Lote de 20 ejemplares del libro disponible para su préstamo en el Centro de Documentación María Zambrano, del Instituto Andaluz de la Mujer).

Valoración del grupo

Parece que el libro no gustó a las integrantes del grupo que asistieron a la reunión por considerarlo vanal y repetivo.

Sin embargo, a quien esto suscribe -que lamentablemente no pudo asistir a dicha reunión- la obra le ha parecido deliciosa: irónica y sutil, dentro de la tradición del mejor humor anglosajón, del que este libro es considerado como uno de sus estupendos exponentes.

Una opinión, por lo demás, en la línea de lo que expresaba la reputada filóloga feminista Eulàlia Lledó Cunill en “Damas provincianas“, un artículo aparecido en el Huffintong Post el 19 de abril de este mismo año, del que escojo el párrafo siguiente:

“… En definitiva, una delicia de libro que se agradece especialmente en este tiempo de tribulación y miseria y que se hermana íntimamente con el espléndido humor, nunca superficial (al contrario, siempre cargado de intención y de actitud), y con el talento de tantas y tantas autoras a quien Delafield rinde inteligente y constante homenaje a lo largo del libro…”

Un artículo muy intesante, además, por recoger diversas obras de otras autoras, merecedoras, como E.H. Delafiled´-según la autora del mismo-, de estar en la “Antología del mejor humor inglés“, editada por Anagrama en 2009 (no disponible ya en su catálogo de títulos), que de forma inexplicable no incluyó el relato de ninguna mujer entre los muchos seleccionados.

Citas de la obra, a modo de muestra

p. 68: 28 de febrero. Advierto, muy contenta, la aparición de una gran mata de azafranes de primavera junto a la verja de entrada. Me gustaría referirme a ellos de manera juguetona y adorable, y trato de imaginar que soy la protagonista de Elizabeth y su jardín alemán, pero me veo interrumpida por la cocinera, quien me anuncia que ha llegado el pescadero, pero que solo trae bacalao y abadejo, y que como el abadejo no está muy fresco por cómo huele, qué me parece el bacalao?

He reparado muchas veces en que la vida es así.

p. 78: … Llego a casa sin haber sacado el más mínimo provecho del a visita y con una extraña tendencia a dirigirme de malos modos a todos los que me encuentro.

p. 94: … Caigo en la cuenta, y no por primera vez, de que como mejor pueden cumplir las mujeres inteligentes sus obligaciones para con su propio sexo es quizá mediante el devastador proceso de contarles la verdad sobre sí mismas…”

p. 102: … Aún más desconcertante resulta la aparición de Mademoiselle, presa de una lamentable y estridente alegría gala

p. 116: (Duda que se plantea por sí sola: ¿No es a menudo el silencio más eficaz que la elocuencia extrema? Respuesta afirmativa, probablemente. Debo intentar recordarlo más a menudo.)

p. 166: Se lo menciono a Robert [su marido], quien no apoya en absoluto mi proyecto y hace referencia a… En el momento no se me viene a la cabeza ninguna réplica, pero probablemente se me ocurrirá el domingo en la iglesia o en cualquie oro entorno igualmente inapropiado.

p. 169: (Nota bene: Quizá mi querido Robin [su hijo] no es tan distinto a su padre como a veces quisiera suponer.)

p. 171: … Acabo ocupándome yo de fregar los platos mientras Mademoiselle acuesta a los niños, luego subo y les leo los Cuentos de Tanglewood.

(Duda, básicamente retórica: ¿Por qúe la gente dice tantea veces de las mujeres casadas, con hijos y sin profesión que llevamos una vida “desahogada”? No encuentro respuesta)

p. 178: [tras una solicitud de su hija] … Un instinto indefinible pero evidentemente más fuerte que el maternal me empujó a dejar el asunto en manos de Mademoiselle, y eso hice sin un titubeo.

p. 179: … (Tengo el acierto de citar la balada de John Gilpin y su caballo desbocado, pero nadie me presta atención.)

p. 180-181: … Inicio de inmediato la enérgica búsqueda de un plato perdido a modo de distracción estratégica.

181: (Lamentaría pensar que los impulsos hospitalarios dependen casi por entero de nuestra propia conveniencia, pero no puedo dejar de sospechar que en efecto es así.)

182: … le pregunto a Robert si lo de ayer no le recordó a la señorita Edgeworth, a Rosamond y su excursión campestre, pero no obtengo respuesta, y la conversación -si se le puede llamar así- se rebaja una vez más hasta el nivel del ligero sabor amargo del café y la absoluta imposibilidad de encontrar beicon bueno en la región…

p. 182: … Eso me concede media horita sin interrupciones ante el escritorio, donde escribo al panadero…, a Rose…, a la esposa del director del colegio de Robin -le hablo sobre todo de calcetines, pero también de que, en el futuro, podría sustituirse el boxeo por la danza- y a lady Frobister… (Como no me hace gracia contestar que preferiría…, sacrifico una vez más la verdad a las exigencias de la cortesía.)

p. 183: … (Descubro, mucho después, que se me ha ido la mano considerablemente con la polvera, lo que me lleva a pensar, no por primera vez, que nos ahorramos muchas cosas gracias a la incapacidad -que tan erróneamente deplorara aquel poeta escocés, Burns- de vernos como nos ven los demás.)

p. 189: … 31 de agosto. Leo Los eduardianos, que todo el mundo ha leído hace meses, y lo encuentro delicioso y divertido. Me acuerdo de que V. Sackville-West y yo asistimos junta a clases de danza enel Albert Hall, hace muchos años, pero me parece que, si menciono el asunto, todos van a pensar que estoy presumiendo -y en efecto lo estaría haciendo-, así que más vale dejarlo estar…

[Nota explicativa de la forma de las citas: Las extrapolaciones van entre corchetes y los puntos suspensivos se ponen cuando la parte seleccionada no inicia o termina el párrafo]

Más críticas de la obra

Por si se va la luz, de Lara Moreno

Sesión doble 46 ( jueves 9 de octubre de 2014)

Lara Moreno (Sevilla, 1978-   )


Por si se va la luz / Lara Moreno. — Barcelona : Lumen, 2013. — 328 p.

Resumen: “Un pueblo casi abandonado, situado en algún lugar de este país, llegan Martín y Nadia, una pareja de treintañeros urbanitas que han decidido romper con todo para intentar sobrevivir lejos del complejo sistema urbano y neoliberal en decadencia en el que se han convertido las ciudades. Ambos se enfrentan al pequeño pueblo como si hubiesen retrocedido un siglo: hay luz eléctrica y hay agua corriente, pero no mucho más. Desde hace mucho tiempo lo habitan tan solo tres personas. La llegada de los nuevos habitantes traerá luces y sombras a la comunidad, hasta llegar a un sorprendente final.  La historia se estructura en dos partes: Invierno y Verano. Nada de tibiezas ni de etapas de transición; en este relato, aunque no lo parezca, todo es extremo: la enfermedad, el amor, el sexo, las convicciones. Un recorrido intimista hacia el interior, hacia el valor de la existencia desprovista de cualquier disfraz. Una novela que nos invita a reflexionar y zarandea nuestro estilo de vida y nuestras convicciones.” (Care Santos, El Cultural).

(Lote de 20 ejemplares del libro disponible para su préstamo en el Centro de Documentación María Zambrano, del Instituto Andaluz de la Mujer).

Valoración del grupo

Seguimos con esta novela, elegida también para su lectura en verano por el grupo por sus buenas críticas, además de tratarse de la primera obra de una autora andaluza que promete.

En esta ocasión las opiniones del grupo han sido divergentes, siendo la mayoría más bien negativas, sobre todo por la temática del libro más que por su estilo, que a algunas ha parecido muy interesante y prometedor para futuras obras de esta autora novel.

Y es que Lara Moreno sitúa su relato en un futuro -no muy lejano- de crisis energética y medioambiental, en el que la pareja protagonista se traslada a un pueblo minúsculo y casi abandonado más en un intento de supervivencia que por lo idílico de vivir en el campo. Y lo que se encuentra allí es una sociedad solidaria pero también en crisis, tanto material como “moral”, por decirlo de algún modo.

Personalmente tengo una gran opinión de la obra, por lo bien que refleja el sentir de los distintos personajes, las complejas relaciones entre ellos y el ambiente de realidad-ficción que los rodea. Una ficción -la de la crisis ecológica- no tan lejana si nuestra sociedad sigue derrochando los recursos naturales como hasta el momento.

También parece que ha gustado el libro a Rosa Montero, que en una entrevista, al ser preguntada sobre qué autor(a) joven le ha deslumbrado últimamente, contesta:  “Lara Moreno con su novela Por si se apaga la luz. Es de una potencia narrativa, de una originalidad y de una belleza estilística formidables.” (ElCultural.es, 10/10/2014)

Citas de la obra, a modo de muestra

Martín debería parar, seguir cocinando, es consciente del absurdo de la discusión, sabe que no hay ningún sentido en lo que argumentan o escupen, sino la guerra maniática inherente a la convivencia y a la rutina, siempre latente y dispuesta a manifestarse en cualquier momento como la representación de todas las insatisfacciones del ser emocional. Pero no puede, o no quiere… (p.138)

… Cuando se quitó el chaquetón, la blusa blanca abotonada en la nuca que se puso la primera vez iluminó su espesor mental. ¿Es que Nadia se arregla para venir a verme? Esta sensación me hace ser despectivo con ella… (p. 145)

Parecemos un matrimonio viejo, dice Martín, uno de esos matrimonios elegantes de Centroeuropa, te falta el collar de perlas sobre el jersey de cachemira y que me tengas más asco del que me tienes… (p. 157-158)

… Es llamativa; sería fea si no irradiara esa confianza en sí misma… (p. 158)

... yo antes estaba obsesionada con el cáncer. Es ridículo, no sé qué ha cambiado. Hace unos meses me daba pánico fumar, beber, me lavaba la manos constantemente y no comía carne. Llevaba así un tiempo. Habría dejado de respirar si hubiese podido. El cáncer flotaba a mi alrededor. Estaba en los alimentos envasados y en los frescos, en las antenas de repetición de señales, en el tofu, en las botellas de agua mineralizada que rezuman partículas destructivas de sus plásticos quemadas. Sé que había otros grandes problemas, pero el mío era ese: no era capaz de salir a la calle si no me embadurnaba en crema protectora factor extremo… (p. 160-161)

… Creo que empieza a quererme con sencillez, con la simpleza que necesito…
… Su presencia es amable, y no es extraño que me haga sentir bien, porque cuando me observa sé que ya soy un hombre. Alguien que puede protegerla, engañarla y hacerla sufrir… (p. 167)

… Nuestra educación reprocha a los jóvenes, desde la cuna, la egolatría y el egocentrismo, pero no hay nadie más egoísta que un ser maduro, el que ya no permite que nada lo aparte de su camino, el que rechaza los estorbos con repulsivo tesón. Con la madurez tenemos los principios interiorizados de tan repetidos y nos escudamos en ellos, pero apelar a los fundamentos de la experiencia es simple comodidad. Algo peor: miedo… (p. 197)

Otros comentarios y críticas de la obra en los medios

 

Maruja Mallo y la vanguardia española, de Shirley Mangini

Sesión doble 46 (jueves 9 de octubre de 2014)

Shirley Mangini


Maruja Mallo y la vanguardia española / Shirley Mangini. — Barcelona  : Circe, 2008. — 412 p.

Resumen: “Biografía de una de las mujeres más originales e importantes de la historia del arte español. Dotada de un talento que le permitió compaginar múltiples facetas (entre otras, las de pintora, profesora de arte, ceramista, ilustradora, ensayista, escenógrafa o diseñadora de joyas), Maruja Mallo (1902-1995) es una de las mujeres más originales e importantes de la historia del arte español. Amiga de figuras tan destacadas como Salvador Dalí, Federico García Lorca, Pablo Neruda o Ramón Gómez de la Serna; única mujer del grupo de Vallecas y cuya relación sentimental con Rafael Alberti fue muy importante para ambos, así como su amistad con Miguel Hernández; enérgica, brillante, libre, y transgresora con un temible sentido del humor y llena de atractivo, entre 1922 y 1936 asombró y escandalizó a la sociedad de su tiempo, aunque nadie discutía la calidad de su obra, impregnada de surrealismo y cargada también de una oscuridad que parecía presagiar futuros desastres. La guerra civil, que rompió tantos sueños, la llevó al exilio; en América renacerá con grandes lienzos en los que geometría y naturaleza se acoplan con misteriosa armonía. Su regreso a España en 1965 marca una etapa agridulce donde el personaje, a medio camino entre el presente y el pasado, estuvo a punto de devorar a la artista. Una artista que, siempre hermética respecto a su vida personal, solía declarar:`Mi biografía está en mi pintura´.”

(Lote de 20 ejemplares del libro disponible para su préstamo en el Centro de Documentación María Zambrano, del Instituto Andaluz de la Mujer).

Valoración del grupo

Como en ocasiones anteriores, este verano nos hemos llevado dos libros: una novela y una biografía.

Comenzamos por esta biografía, que ha gustado mucho a la mayoría del grupo de lectura, ya que Maruja Mallo es todo un personaje digno de conocer en profundidad, tanto por su interesantísima vida como por su obra, de una calidad indiscutible.

A continuación se recogen los textos remitidos por dos integrantes del grupo de lectura que no pudieron asistir a la reunión, por lo que mandaron sus opiniones por escrito.

Isabel dice:

... he leído con mucha ilusión y placer el libro sobre la 
Vida y Obra de Maruja Mallo, y me encantaría comentar con 
vosotras la vida de esta mujer tan singular, vital y 
transgresora en el momento histórico que lo tocó vivir. 
Fue ella misma, a pesar de las imposiciones y restricciones 
de la mujer en aquellos momentos, influyó en la obra de 
algunos de sus compañeros de la generación del 27, aporto 
su creatividad al movimiento surrealista, se expresó a través 
de su obra y aportó su visión en aquellos locos años 20, y 
fueron sus ideas progresistas, en la época de la República, 
lo que le llevo al exilio. Se codeó en Sudamérica con la 
aristocracia, la intelectualidad y sus compañeros del exilio 
e inspiró a la movida madrileña. Fue reconocida, respetada y 
venerada en el Cono Sur, y, al final, hasta en España. Viajó, 
conoció mundo y tuvo todo tipo de experiencias según le 
apetecía vivirlas, también conoció la soledad que lleva 
implícita la transgresión. En fin, fue una mujer moderna
para su tiempo que no le importó pasarse por el forro todas 
las normas impuestas con tal de expresarse y ser ella misma 
en toda su integridad. Un ejemplo de vida transgresora, 
valiente, vital, intensa y original. ¡Un ejemplo de mujer!

Y Pilar escribe:

La biografía  de Maruja Mallo me ha resultado muy reveladora, 
no conocía la vida, sí la obra, de esta mujer. Descubrir a 
este personaje indómito ha sido un placer que debo al grupo. 
Acercarnos a estas mujeres tan intensas y tan olvidadas es un 
regalo con mensaje con ligero tirón de orejas. Aunque parte 
de mi ignorancia sea la consecuencia directa de su falta de 
reconocimiento, de su no inclusión en la generación del 27, 
un insulto de esa deriva misógina que por principios, hasta 
filosóficos, excluía a las hembras. Acabo con una palabras 
de Maruja Mallo, cuando un periodista le preguntaba sobre 
los orígenes de su pintura, decía: "Sale de dentro, de lo 
más dentro, es como una maternidad. Como cuando los poetas 
mandaban a preguntar a las estrella lo que solo saben ellos. 
Aquí el oráculo está en mis entrañas, más cerca..."  y también 
"Creo que nos medimos por la soledad que aguantamos. Mi mejor 
capital es la soledad, porque me da todo. En la soledad estoy 
en comunión con la vía láctea, con la astrología, con el arte, 
con el todo..."

En fin, que nos ha parecido una biografía muy interesante, si bien se le podría achacar el defecto de que adolece de un cierto estilo academicista, prolijo en citas y notas al final del texto, si bien esto también se podría considerar una virtud, por la completa visión que aporta de la vida de una pintora fundamental en la historia de las vanguardias españolas.

Para completar la visión de la época de la que trata la obra, además de los libros de la autora de la biografía que se recogen a continuación, también son muy recomendables otros libros disponibles en el Centro de Documentación, como, por ejemplo, Concha Méndez: memorias habladas, memorias armadas, de Paloma Ulacia Altolaguirre, biografía de la que fuera amiga de juventud de la pintora, o Recuerdos míos, de Isabel García Lorca, deliciosas memorias de la hermana del poeta granadino que leímos el verano pasado.

Más libros de la autora en el Centro de Documentación María Zambrano

Más sobre el libro

Desayuno con… Shirley Mangini, por Juan Cruz en El País (15 de octubre de 2012)

In memoriam de Adelaida García Morales

adelaida_garcia_moralesAdelaida García Morales (Badajoz, 1945 – Sevilla, 22 de septiembre de 2014)

Este lunes ha fallecido en Dos Hermanas (Sevilla) la escritora extremeña Adelaida García Morales.

Su debut literario casi puede decirse que fué en 1984 con su obra más famosa, la novela breve El sur, que dio origen a la estupenda película del mismo título, dirigida por el entonces marido de la autora, Víctor Erice.

En 1985 la autora ganó el Premio Herralde y el Premio Ícaro con ‘El silencio de las sirenas’, que ella consideraba su mejor obra.

“El resto de su producción… no cosechó las críticas unánimes de sus primeros trabajos, algo de lo que la autora se dolía y que la recluyó de nuevo en su voluntario aislamiento”, comenta Helena Hevia un artículo breve en El Periódico con motivo del fallecimiento de la escritora.

Según J. Ernesto Ayala-Dip, en el obituario del diario El País, “García Morales integró en su criterio de la ficción dos asuntos casi de arte poética, de filosofía compositiva. La soledad y los conflictos sentimentales. Podríamos agregar a esos dos factores, la intuición de lo sombrío, esa especie de enfermedad incurable que llevan algunas personas como una maldición…”.

Otras noticias en prensa sobre la muerte de la autora

Obras de la autora en el Centro de Documentación María Zambrano

El sur; seguido de Bene (1985)

El silencio de las sirenas (1990)

Las mujeres de Héctor (1994)

Mujeres solas (1996)

La señorita Medina (1997)

El accidente (1997)

El secreto de Elisa (1999)

El testamento de Regina (2001)

Una historia perversa (2001)

Vídeo

Nuestra canción del verano 2014: Las Hadas Existen, de Rozalén

Aunque no es de este año, a nosotras ese detalle no nos importa y declaramos como canción del verano 2014 Las Hadas Existen, de la cantautora albaceteña Rozalén:

 

La letra dice así:

Porque las hadas existen aunque muchos no sepan verlas,
de hecho pueden pasar por tu lado y que no te des ni cuenta.
Quizá si te fijaras en todas las miradas
de quienes se cruzan por tu vida las descubrirías.

Y aunque recién levantadas tengan los ojos algo hinchados y el cabello despeinado
ellas son muy bellas enfocadas de ambos lados.
A veces hasta maquillan, pero de manera suave,
pues deben disimular sus rostros angelicales.
Lapiceros negros y carmín de labios para parecer una más.

Cuando las hadas se hacen presentes llevan una vida aparentemente normal.
Y las puedes encontrar yendo a la universidad,
comprando en supermercados, tomando café en un bar,
sentaditas en los trenes, bicis, coches, autobús…
Tienen magia en sus encantos los que las difiere de toda la multitud .

Y así la magia no acaba nunca
porque las hadas nunca morirán…
Y es que la magia habita en las hadas
y en las mujeres se reencarnarán.

Deberás tener cuidado con las hadas
y es que el brillo de sus ojos tiene el poder de hechizarte,
hipnotizan con sus rostro.
Tan dispuestas a invadirte con alegrías
que tus labios quedan sin remedio y fuerzan sonrisas.

Y además son divertidas, tienen la empatía de saber qué decir
o qué hacer en cada instante para que te puedas evadir y olvidar todos tus males,
viajar a otros mundos, descubrir nuevas estrellas,
recorrer otros sonidos, rozar el cielo con ellas.

Tienen el don de enamorar. Cómo de potentes sus varitas serán
para que soñaran, sueñen y soñarán con poseerlas por siempre al despertar.

Y así la magia no acaba nunca
porque las hadas nunca morirán…
Y es que la magia habita en las hadas
y en las mujeres se reencarnarán.

Y aunque sorprenda también se equivocan.
De vez en cuando las veas llorar.
No han encontrado el consuelo a una misma,
tos los poderes son pa’ los demás.

Las hadas buscan, sueñan y nunca desisten.
Las hadas luchan por hacer su meta realidad.
La magia es inmortal.
La magia es inmortal.
La magia es inmortal.
La magia es in mor tal.

¿Preciosa, verdad? Pulsar aquí si queréis descargarla para aprenderla.

También se puede disfrutar la canción en versión acústica:

 

Incluso en una sorprendente versión para personas con discapacidad auditiva, con la colaboración en la traducción a la lengua de señas de Beatriz Romero, en una grabación realizada en el Auditorio Municipal de Albacete el 27 de febrero de 2012:

 

Con esta misma persona, Beatriz Romero, podemos ver a Rozalén en un simpático vídeo de la canción  80 veces:

 

Si os habéis quedado con ganas de más Rozalén, podéis consultar su web oficial y/o ver el programa Mitele, emitido en mayo de este año en Cuatro y Telecinco, donde la artista, entrevistada por el multifacético actor y cantante gaditano Álex O’Dogherty, presenta el proceso de grabación de su disco “Con derecho a”, que contiene las dos canciones referidas:

rozalen-mitele

 

Que vivan las hadas! Y feliz “restillo” de verano!

 

Vídeo

Memorias de Leticia Valle, de Rosa Chacel

Sesión 45 ( jueves 12 de junio de 2014)

Rosa Chacel Arimón (Valladolid, 3 de junio de 1898 – Madrid, 7 de agosto de 1994)

Memorias de Leticia ValleMemorias de Leticia del Valle / Rosa Chacel. Madrid  : Herce, 2008. 197 p.

Resumen: “A punto de cumplir los 12 años, Leticia, huérfana de madre, se traslada con su padre, un militar que acaba de regresar de la guerra de Marruecos, y con su tía Aurelia a Simancas (Valladolid). Allí la niña, dueña de un talento extraordinario y de sorprendente madurez, recibirá clases de música en casa de Luisa con la que entablará una estrecha amistad. Daniel, marido de Luisa, entra en la vida de Leticia cuando comienza a darle clases para no desaprovechar el gran talento de la niña.” (La editorial)

(Lote de 20 ejemplares del libro disponible para su préstamo en el Centro de Documentación María Zambrano, del Instituto Andaluz de la Mujer).

Comentario

Esta gran novela generó una reunión animada, con diversas interpretaciones sobre el significado último de distintos episodios esbozados en la obra como a media voz -en el tono de los secretos familiares-, y muchos comentarios sobre sus protagonistas, unos personajes interesantes y complejos a pesar de moverse en un medio que podría parecer, en principio, poco prometedor, como es una ciudad de provincias de la España de principios del siglo XX.

Y es que la novela parece encerrar claves simbólicas acerca de algunos episodios reales de la vida de la autora y de personajes decisivos de su biografía, como Ortega y Gasset, según sostiene la profesora Carmen Morán en el estudio crítico que introduce la edición de la obra realizada por Iberoamericana / Vervuert en 2010.

En definitiva, una obra un poco hermética pero de innegable calidad y de gran capacidad evocadora, de una escritora inteligente como pocas que no recibió en vida el reconocimiento que su enorme literarura merecía.

Existe una película con el mismo título (1980), difícil de encontar, al parecer, pero cuyo tráiler está disponible en Youtube:

Citas

“El día 10 de marzo cumpliré doce años [...]
En todo lo de antes no pienso; lo veo dentro de mí; cada uno de mis minutos es uno de aquellos, pero pensar, cuando me pongo a pensar, sólo se me ocurre: el 10 de marzo cumpliré doce años [...]
Cuando quiero decirme a mí misma algo de todo lo que sucedió, sólo se me ocurre la frase de mi padre: «Es inaudito, es inaudito».” (p. 7)

“Tengo tal necesidad de pensar por cuenta propia, que cuando no puedo hacerlo, cuando tengo que conformarme con alguna opinión que no arranca de mí, la acojo con tanta indiferencia que parezco un ser sin sentimientos. Esto me atormenta más que nunca cuando quiero hacerme una idea de cómo sería mi madre. Cuando era pequeña, oía hablar de ella y me decía a mí misma: No, no era así, yo recuerdo otra cosa, pero ¿qué es lo que yo recordaba? Nada, claro, nada que se pueda decir ni siquiera oscuramente. La verdad es que nunca pude recordar cómo era mi madre, pero recuerdo que yo estaba con ella en la cama, debía ser en el verano, y yo me despertaba y sentía que la piel de mi cara estaba enteramente pegada a su brazo, y la palma de mi mano pegada a su pecho. Por muchos años que pasen, no se me borrará ese recuerdo, y puedo hundirme en él tan intensamente, sobre todo de un modo tan idéntico a cuando era realidad, que en vez de parecerme que cada vez lo miro más desde lejos me parece que, al contrario, algún día pasaré más allá de él [...]
Es raro: si recuerdo lo que sentía, ¿por qué no recuerdo lo que veía? Yo creo que debe ser porque después he seguido viendo y viendo cosas; en cambio, no he sentido nunca más nada semejante a aquello.
Todo el mundo, todos más o menos, habrán sentido una cosa así, pero si la han sentido, ¿por qué no hablan de ello? Claro que yo tampoco he hablado nunca, pero cuando los otros hablan, yo busco entre sus palabras algo que deje traslucir que lo conocen, y nunca lo encuentro [...] Hablan del amor de las madres, de cosas que hacen o que dejan de hacer, y yo siempre digo en mi fondo: el amor era aquello.” (p. 10-12)

“Cuando todas se marcharon, fui a sentarme junto al fuego en el poyo de la chimenea [...] Mi tío llegó y le dijo algo a su mujer que en seguida me hizo prestar atención. No podían verme, porque me ocultaba una enorme butaca que había delante de mí [...]
Mi tía, además, dejaba bien sentado que, en parte, ella lo había previsto todo. Repetía: «Ya te lo dije yo desde el principio; aquello no podía ser, aquello era cosas de locos. Aquello no podía ser, no podía ser».
Y no se daban cuenta de que lo que no podía ser estaba detrás de la butaca.
No sé si era la cólera o la amargura lo que me llenaba los ojos de lágrimas. Me parecía que ya, en los días de mi vida, no volverá a sentir nada a lo que se pudiese llamar de una u otra forma amor.
Después, pensé que acaso aquello que yo llamaba fuerza bruta fuese lo único que me quedaba. Entonces empecé a bostezar y a sentir unas ganas locas de dormir profundamente [...]
Salí tanquilamente del rincón [...]
Dije que estaba cansada y que quería irme a la cama; nadie se opuso.
Al entrar en mi cuarto me acordé de que al día siguiente era el 10 de marzo. Miré la rama de hiedra que subía por el marco de la ventana y había crecido lo que yo tenía calculado.” (p. 196-197)

Otras Citas de Memorias de Leticia Valle recogidas en esta ocasión por Rita, componente del grupo de lectura.

Más sobre la obra

De este artículo reproducimos un párrafo especialmente interesante como tema de debate:

“En los años cuarenta suponía un auténtico revulsivo atreverse a dar una visión de un personaje femenino cuya ambición vital trascendiera el objetivo de convertirse en una simple ama de casa, y por ello no sería una boutade si consideráramos a Rosa Chacel, en ese contexto, como a una escritora revolucionaria en su tiempo. También lo es por el hecho de retratar una historia de seducción intelectual entre maestro y alumna en el que la niña que está a punto de cruzar el umbral de la adolescencia no adopta el rol de mujer fatal y, al mismo tiempo, tampoco es una mera víctima de tal proceso, sino que participa en él de manera, si no activa, al menos responsable y conscientemente, sin quedar impune. Y es en este punto en el que enlazamos con el núcleo gordiano de Rosa Chacel: su personal antifeminismo. La escritora considera que la mujer no tiene que reivindicar ningún rol que crea supeditado al hombre porque eso supondría plegarse y dar reconocimiento al sistema machista, sino que el papel de aquella es tomarlo sin siquiera exigirlo; es decir: reivindica a la mujer puesta en acción, la mujer que actúa y que no agota sus esfuerzos en chácharas ni gritos que probablemente, a la postre, no dan ningún resultado porque se pierden en su propio eco”

Más libros de la autora en el Centro de Documentación María Zambrano

La mujer habitada, de Gioconda Belli

Sesión 44 (jueves 15 de mayo de 2014)

gioconda

Gioconda Belli (Managua, Nicaragua, 9 de diciembre de 1948)


la mujer habitadaLa mujer habitada /  Gioconda Belli. — Tafalla: Txalaparta, 2009. — 387 p.

Resumen: “Editado en varias lenguas y libro de lectura obligada en cuatro universidades de Estados Unidos, la primera novela de esta nicaragüense nos introduce en dos relatos paralelos: la resistencia indígena a los españoles y la actual insurgencia centroamericana ligados por una confluencia común, la emancipación de la mujer, la pasión y el compromiso libertador” (La editorial)

(Lote de 20 ejemplares del libro disponible para su préstamo en el Centro de Documentación María Zambrano, del Instituto Andaluz de la Mujer).

Comentario

El libro ha gustado mucho al grupo, destacando alguna componente del mismo que se nota que la escritora es poeta por la belleza que imprime a sus descripciones, si bien otras hemos puesto pequeñas pegas como alguna cuestión estilo o que en ciertos momento se nos hizo un poco tedioso.

En cualquier caso, la obra narra con veracidad y pasión la lucha política en un país de América Latina contra la dictadura militar, imperante con la complicidad de las clases ricas -aunque el lugar donde transcurren los hechos es de ficción, bien puede deducirse que se refiere a Nicaragua, país de origen de la escritora, implicada en su día con el movimiento sandinista-, enlazando de forma eficaz y poética con luchas del pasado a través de la preciosa figura de Itzá, la india que siglos atrás había combatido a los invasores españoles y que poco a poco va “habitando” a Lavinia, la protagonista de la novela.

Una protagonista que muestra la lucha de una mujer por construir su propia vida sin las limitaciones impuestas por razones de género y/o derivadas de la clase en la que nació, si bien en el proceso surjan contradicciones, lo que hace más humano al personaje, según apuntó una componente del grupo.

Y es que, como dijo otra compañera, el libro sirve muy bien para reflexionar sobre temas de género: el sexismo de la sociedad, el legado de nuestras antepasadas, la lucha de las mujeres por su autonomía, los planteamientos éticos, el despertar de la conciencia política, las relaciones con la madre, las relaciones entre mujeres, etc., etc.

Hablando sobre estos y otros temas, la mayoría rechazamos la idea de que la protagonista se implicara en la lucha política “por amor” -aunque sea gracias a este que se producen los primeros contactos de la misma con la “resistencia”-, o que una revolución sea verdaderamente tal si no cambian también los valores patriarcales imperantes; también en esta línea se consideró la justificación o no de la lucha armada, aún en situaciones verdaderamente dramáticas, manifestando algunas que son los valores humanistas los que realmente pueden cambiar la sociedad a la larga.

Finalmente, mencionar algunos de pasajes del libro que se destacaron en la reunión, como la apasionada -y apasionante- descripción del primer encuentro amoroso de la protagonista con su compañero de trabajo o la relación tan orgánica de la misma con su cuerpo -por ejemplo, cuando describe sus sensaciones mientras se está dando una ducha-, o frases tan sugerentes como que las mujeres entran en la historia por necesidad, sé honesta contigo misma y recibirás respecto, o nadie que ama muere jamás.

Análisis en profundidad de la novela y de sus personajes

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Y de regalo…

Consejos para la mujer fuerte, de Gioconda Belli